No hay nada que se compare al olor de la canela recién horneada inundando cada rincón de la casa. Es uno de esos aromas que te abrazan y te transportan a un momento de calma absoluta. Los Cinnamon Rolls, conocidos también como caracolas de canela, rollitos de canela o cinnamon buns, son mucho más que un simple bollo: son el capricho perfecto para cualquier desayuno o merienda especial.
Aunque en muchos lugares los llamamos sencillamente caracoles de canela, independientemente del nombre que les demos, lo que todos buscamos es lo mismo: esa textura tierna, casi de nube, que se deshace en la boca al morder el centro. Si buscas una receta de rollos de canela caseros que mantenga su esponjosidad y tenga el equilibrio justo de dulce y especias, estás en el lugar correcto.
A continuación, vamos a descubrir de dónde viene esta joya de la repostería y, por supuesto, todos los secretos para que tus Cinnamon Rolls salgan perfectos a la primera.
¿Qué son los Cinnamon Rolls y cuál es su origen?
Los Cinnamon Rolls son un tipo de bollería dulce elaborada con una masa enriquecida (que lleva huevo y mantequilla) y fermentada con levadura de panadería. Su característica más distintiva es su forma de espiral, que se consigue estirando la masa en forma de rectángulo, cubriéndola con una mezcla generosa de mantequilla, azúcar y canela, y enrollándola sobre sí misma antes de cortarla en rodajas.
Al hornearse, el azúcar del relleno se funde con la mantequilla creando un almíbar denso y aromático que impregna cada capa de la masa, logrando ese centro tierno y "pegajoso" que los hace famosos en todo el mundo.
El origen de los Cinnamon Rolls: de Suecia al mundo
Aunque hoy los asociamos inevitablemente a las grandes cafeterías de Estados Unidos, el verdadero origen de estas caracolas o espirales rellenas de canela y pasas se encuentra en Suecia. Allí se conocen como Kanelbulle y son tan importantes que hasta tienen su propio día en el calendario: el 4 de octubre.
En el norte de Europa, estos bollos son menos dulces y más especiados (suelen llevar cardamomo), y son el corazón del "Fika", el tradicional descanso sueco para tomar café y charlar con amigos. Sin embargo, fue en Norteamérica donde evolucionaron hacia la versión que hoy nos hace suspirar: más grandes, mucho más dulces y, a menudo, coronados con un glaseado de queso crema o azúcar que los hace irresistibles.
¿Cómo se consumen en Estados Unidos?
En USA, los Cinnamon Buns son el desayuno estrella de los domingos o de festivos como la mañana de Navidad. Es muy común comprarlos en centros comerciales donde el aroma a canela se utiliza incluso como técnica de marketing para atraer a los clientes. A diferencia de la versión europea, allí se buscan texturas extremadamente "sticky" (pegajosas) y se sirven preferiblemente calientes, recién salidos del horno, para que el relleno de canela esté casi fundido.
Los Ingredientes de los Cinnamon Rolls
La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la ficha imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.
Para que estas caracolas de canela salgan perfectas, es fundamental entender qué papel juega cada ingrediente en la masa y el relleno. Aquí tienes los detalles para que no te falte nada:
Para la masa de las caracolas
- Harina de fuerza: Es el ingrediente clave. Gracias a su alto contenido en gluten, permite que la masa atrape el gas de la fermentación y obtengamos unos rollitos con estructura y mucha esponjosidad.
- Levadura de panadería seca: Se presenta en pequeños sobres de 5,5 gramos. Tiene un aspecto granulado con textura arenosa y un color marrón claro. Gracias a esta textura, se mezcla a la perfección con la harina desde el primer momento.
- Mantequilla: En la masa aporta elasticidad y un sabor incomparable. Para esta parte de la receta, la utilizaremos muy fría y cortada en cubitos para integrarla con la harina mediante la técnica de sablage, lo que dará una textura más fina a la miga.
- Leche: Debe estar tibia al tacto. Si está demasiado caliente, podrías "matar" la levadura y la masa no subiría; si está fría, tardará mucho más en fermentar.
- Huevo: Aporta riqueza, color y ayuda a que la miga sea mucho más tierna y sedosa.
- Azúcar y Sal: El azúcar alimenta a la levadura y aporta el dulzor justo, mientras que la sal equilibra el conjunto y realza todos los aromas de la masa.
Para el relleno de canela y uvas pasas
- Mantequilla ablandada (en punto pomada): Es mantequilla que ha alcanzado una textura suave y cremosa, similar a una crema de manos. Hay que dejarla a temperatura ambiente el tiempo suficiente para que se ponga blanda, ya que se tiene que mezclar con el azúcar y la canela y se debe poder extender sobre la masa estirada muy fácilmente.
- Azúcar moreno: Su contenido en melaza es lo que le da ese color oscuro y ese sabor tostado tan característico de los auténticos Cinnamon Buns.
- Canela molida: La gran protagonista. Si puedes, usa una canela de buena calidad (como la de Ceilán); la diferencia en el aroma es increíble.
- Uvas pasas: Aportan jugosidad y dulzor natural. Si no te gustan, puedes sustituirlas por nueces picadas para añadir un contraste crujiente delicioso.
Para el acabado
- Leche y nata: Mezclarlas para pintar los caracoles antes de hornear es el truco para conseguir ese tono dorado brillante tan apetecible.
Cómo hacer paso a paso Cinnamon Rolls
La versión imprimible de las instrucciones paso a paso y el vídeo de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.
Hacer Cinnamon Rolls caseros requiere paciencia, pero, como no son necesarios robots de cocina ni otros accesorios sofisticados y no necesitas tener el arte de un panadero amasando, yo calificaría esta receta de sencilla o fácil, aunque no sea muy rápida. Sólo tienes que seguir estos pasos:
1. Cómo hacer la masa de los rollitos
En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal. Mezcla todo bien para que los ingredientes secos se integren.
Añade la mantequilla muy fría cortada en cubos pequeños. Con la punta de los dedos, ve presionando la mantequilla junto con la harina hasta que consigas una textura similar a la del pan rallado o la arena gruesa.
Haz un hueco en el centro de la mezcla. Vierte el huevo batido y la leche tibia. Comienza a mezclar con una cuchara o espátula hasta obtener una pasta espesa que empiece a formar una bola.
2. Primera fermentación
Pasa la masa a un bol ligeramente untado con mantequilla. Cúbrelo con film transparente o un paño de cocina limpio y deja que repose en un lugar cálido, sin corrientes de aire, durante 1 o 2 horas (o hasta que doble su tamaño).
Mientras la masa crece, prepara el relleno mezclando la mantequilla en punto pomada con el azúcar moreno y la canela hasta obtener una crema homogénea.
3. Cómo dar forma a los caracoles de canela
Una vez que la masa haya doblado su volumen, ponla sobre una superficie enharinada y amásala ligeramente durante un minuto para desgasificarla (expulsar el aire sobrante del levado).
Para formar el rectángulo de unos 32x24 cm, sigue estos consejos de profesional:
- Recuerda poner harina suficiente bajo la masa antes de empezar; esto evitará que se pegue a la mesa mientras la estiras.
- No olvides poner también un poco de harina en la superficie del rodillo para que se deslice suavemente sin desgarrar la masa.
- Para que la masa se estire de forma uniforme, pasa el rodillo siempre desde el centro hacia los extremos.
Una vez estirada, extiende la crema de canela por toda la superficie dejando un borde libre de unos 2 cm. Distribuye las pasas (o nueces) de forma equilibrada para que cada bocado sea perfecto.
Pinta con un poco de leche uno de los lados largos del rectángulo. Comienza a enrollar por el lado opuesto, apretando ligeramente pero sin exceso, hasta formar un cilindro. Con un cuchillo afilado, corta el cilindro en 8 o 10 trozos iguales.
4. Segunda fermentación y horneado
Coloca los rollitos en una bandeja de horno untada con mantequilla. Tapa y deja que aumenten de tamaño durante 30 minutos más.
Cuando hayan transcurrido 15 minutos, pon a precalentar el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo para que esté bien caliente cuando haya terminado la fermentación.
Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata y hornéalos en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 20-30 minutos, hasta que estén bien dorados.
Tras sacarlos del horno, déjalos reposar 5 minutos en la bandeja antes de pasarlos a una rejilla.
Cómo Conservar los Caracoles de Canela
Los Cinnamon Rolls están en su punto máximo de gloria tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, pero si te sobran (algo difícil, ¡porque vuelan!), aquí tienes las claves para que no se endurezcan:
Cómo mantenerlos tiernos a temperatura ambiente
Para conservar esa textura de nube, guárdalos en un recipiente hermético o envuélvelos individualmente en film transparente una vez que se hayan enfriado por completo. A temperatura ambiente aguantarán perfectamente 2 o 3 días.
¿Se pueden congelar las caracolas de canela?
¡Sí! Y es la mejor opción para disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos. Puedes congelarlos ya horneados (una vez fríos). Para consumirlos, simplemente deja que se descongelen a temperatura ambiente y dales el toque de microondas que mencionamos antes. Parecerá que los acabas de sacar del horno.
También puedes congelar los rollitos antes de hornear, justo después de cortarlos y ponerlos en la bandeja. En ese caso, el día que quieras comerlos, déjalos descongelar y que hagan su segundo levado antes de meterlos al horno.
Recetas Relacionadas
¿Te gustan los dulces para el desayuno o merienda? Puedes encontrar más ideas en nuestra página de Recetas de Dulces para el Desayuno.
VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA
En el siguiente vídeo en alta definición se muestran las instrucciones de la receta paso a paso. La música de este vídeo es Royalty Free y puede encontrarse en los siguientes enlaces:
- Minimal Illussions
- Winds Of Inspiration
Los caracoles o rollos de canela recién hechos son uno de los mejores desayunos que uno puede tener :-) Se trata de una receta muy popular en Estados Unidos donde se conocen por el nombre de "Cinnamon Rolls" o "Buns".
INGREDIENTES:
Para los caracoles:
- 225 g de harina de fuerza
- 30 g de azúcar
- ½ cucharadita de sal
- 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
- 30 g de mantequilla muy fría
- 1 huevo batido
- 125 ml de leche tibia
- 50 g de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
- 50 g de azúcar moreno (mejor si es fino)
- 1 y ½ cucharadita de canela molida
- 50 g de uvas pasas
- 1 cucharada de leche
- 1 cucharada de nata líquida
NOTA 1: Si no te gusta la repostería muy dulce, no pongas azúcar a la masa de los caracoles. Será suficiente con el azúcar del relleno.
NOTA 2: Puedes sustituir las uvas pasas por la misma cantidad de nueces si quieres darles un toque crujiente.
- En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal y mezcla todo bien.
- Añade la mantequilla fría cortada en cubos pequeños y presiona con los dedos junto a la harina hasta que tenga el aspecto de pan rallado (puedes ver la imagen en el vídeo).
- Haz un hueco en el centro. Añade el huevo batido y la leche tibia y comienza a mezclar con una cuchara o una espátula hasta obtener una pasta muy espesa que forme una bola.
- Pon la pasta en otro bol untado de mantequilla y cúbrelo con film transparente o bien un paño de cocina limpio. Deja que fermente durante 1 o 2 horas hasta que doble su tamaño.
- Mientras tanto se puede preparar el relleno mezclando la mantequilla ablandada a temperatura ambiente, el azúcar moreno y la canela molida hasta que tenga la consistencia de una crema.
- Cuando la pasta ha doblado su volumen, se pone sobre una superficie enharinada, se espolvorea con harina por encima y se amasa durante un minuto para que expulse el aire.
- Con el rodillo enharinado, se forma un rectángulo de 32x24 cm. Para estirar la masa, recuerda pasar el rodillo desde el centro hacia los extremos.
- Extiende la crema de mantequilla, azúcar y canela por el rectángulo dejando un borde de unos 2 cm. Distribuye las pasas por encima de forma uniforme.
- Pinta con leche uno de los dos lados largos del rectángulo y comienza a enrollar el rectángulo por el lado opuesto hasta formar un cilindro (puedes ver las imágenes en el vídeo).
- Con un cuchillo, corta el cilindro en 8-10 trozos (dependiendo de lo altos que quieras los caracoles) y colócalos en una bandeja de horno ligeramente untada de mantequilla. Cubre la bandeja con film transparente (o bien un paño de cocina limpio) y deja que los caracoles aumenten de tamaño durante 30 minutos.
- Mientras tanto, precalienta el horno a 190 ºC.
- Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata líquida y hornea en el centro del horno durante 20 -30 minutos o hasta que hayan aumentado su volumen y estén dorados.
- Tras sacarlos del horno, déjalos en la bandeja 5 minutos antes de sacarlos. Sácalos y déja que se enfríen sobre una rejilla.
NOTA: En este punto, se puede meter la bandeja en la nevera y sacarla al día siguiente 30 minutos antes de meterla al horno. Así disfrutarás de los caracoles recién hechos para el desayuno.
INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.





El horno es a gas? Con fuego solo abajo? O es eléctrico, con calor arriba y abajo? Gracias.
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