¡Descubre la Receta de Salsa Romesco más Fácil, Rápida y Sabrosa!
Si eres amante de la salsa romesco original, pero el proceso de asar los pimientos y tomates te frena, ¡esta es tu solución definitiva! Hemos simplificado la tradicional receta catalana para crear una salsa romesco fácil y rápida sin sacrificar su sabor profundo y ahumado.
Esta versión exprés utiliza pimientos de piquillo en lata, que son sabrosos, dulces y ya están asados, y tomates secados al sol en aceite de oliva para lograr una salsa de almendras con un sabor concentrado y una textura inmejorable.
Olvídate de largas horas en la cocina; con esta salsa romesco casera, solo necesitas 10 minutos para obtener el acompañamiento perfecto para carnes, pescados o verduras. ¡Prepara la mejor salsa romesco con este truco infalible y triunfa en tu mesa!
¿Qué es la salsa romesco?
La salsa romesco es una joya culinaria originaria de la provincia de Tarragona, en la región española de Cataluña. Es una versión española del pesto italiano. Históricamente, era preparada por los pescadores para acompañar el pescado. Hoy en día, es una de las salsas españolas más populares y versátiles.
Los ingredientes tradicionales principales son pimientos asados, o bien, ñoras, que son pimientos secos con el sabor muy concentrado, tomates y ajos asados, pan frito, aceite de oliva y frutos secos (principalmente almendras). Es decir, es una receta vegana y, desde el punto de vista nutricional, es saludable, sin gluten, rica en fibra y baja en carbohidratos.
Nuestra receta rápida sustituye el proceso de asado de los ingredientes por ingredientes ya procesados para ahorrar tiempo pero con un resultado exquisito que no tiene mucho que envidiar a la receta original.
¿Cómo es el sabor y la textura de la salsa romesco?
El sabor de la salsa romesco es intenso, profundo y muy equilibrado, con varias capas que se aprecian en cada bocado:
- Notas Ahumadas y Dulces: La base de pimientos de piquillo (que ya están asados) y el toque de pimentón aportan un dulzor natural y un fondo sutilmente ahumado, recordando a la brasa.
- Umami Concentrado: Los tomates secados al sol son cruciales aquí, ya que aportan una concentración de sabor umami (el quinto sabor, sabroso) que es más profunda y menos ácida que la del tomate fresco.
- Toque de frutos secos: Las almendras molidas ofrecen un sabor a frutos secos que es el alma de la salsa, dándole carácter.
- Acidez Refrescante: El zumo de limón corta la riqueza del aceite y de los frutos secos, manteniendo el sabor fresco y vibrante en el paladar.
- Aroma Intenso: El ajo y el AOVE completan el perfil aromático, dejando una sensación final cálida y persistente.
La textura de la salsa romesco tradicional es rústica y densa. Es decir, es granulada, no lisa, debido a la cantidad de almendras que contiene. Debe ser lo suficientemente densa como para adherirse firmemente a lo que esté acompañando (como un trozo de pescado, un trozo de carne, o verduras), sin gotear.
Sin embargo, aunque es densa, la emulsión con el Aceite de Oliva Virgen Extra le confiere un final sedoso y una sensación en boca rica y envolvente.
¿Para qué se utiliza la salsa romesco?
La forma más típica de consumir la salsa romesco es como acompañamiento de los calçots (cebolletas tiernas asadas típicas de Cataluña). Sin embargo, hay muchas más opciones:
- Para acompañar verduras: Es perfecta para espárragos, alcachofas y patatas asadas.
- Con pescado y marisco: Ideal para acompañar pescados blancos, bacalao o gambas a la plancha.
- Como acompañamiento de carne: Un contraste delicioso para pollo, cerdo y salchichas.
- Para untar: Úsala igual que un pesto, como base para sándwiches gourmet o tostadas.
Sobre los ingredientes...
La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.
1. Pimientos de Piquillo
Los pimientos del piquillo son una variedad de pimiento originaria de Navarra (España), pequeños y de forma triangular, color rojo intenso y sabor dulce con un toque ahumado. Se procesan asándolos a la leña y pelándolos manualmente para conservar su aroma y sabor, y se venden comúnmente en conserva (en lata o en tarro de cristal).
Estos pimientos son la base de la salsa y sustituyen a los pimientos asados o a las ñoras (pimientos secos) tradicionales. Si no los encuentras, puedes sustituirlos por otro tipo de pimientos asados en conserva.
2. Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
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| Tomates Secados al Sol en Aceite |
La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación. Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación.
Se pueden encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que, además del aceite, contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Estos son los que recomendamos. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.
Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas deshidratados, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.
En esta receta rápida de salsa romesco, estos tomates sustituyen a los tomates asados de la receta tradicional y aportan una dosis masiva de sabor umami concentrado y una acidez dulce mucho más profunda que la de un tomate fresco. Su sabor intenso imita el que se lograría tras horas de asado.
3. Almendras Crudas
Las almendras aportan la densidad, el cuerpo rústico y el sabor a fruto seco característico de la salsa romesco.
4. Ajo
El ajo aporta la base aromática y un ligero toque picante. Usamos solo un diente, porque el sabor del ajo puede volverse demasiado dominante y opacar la sutileza de los pimientos.
5. Pimentón (No Picante)
Usamos pimentón dulce, es decir, no picante, para reforzar el color rojo de la salsa y potenciar ligeramente la nota ahumada, simulando mejor el efecto de la brasa sin usar pimientos ahumados (ñoras).
6. Zumo de Limón recién exprimido
Este es un ingrediente esencial para equilibrar la riqueza de las almendras y el aceite. El toque de acidez del limón ilumina el sabor y evita que la salsa se sienta pesada. También tiene un papel antioxidante.
7. Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
El AOVE es lo que hace que la salsa emulsione y adquiera esa textura final rica y sedosa. Utiliza un buen AOVE, ya que su sabor va contibuir a tener un buen resultado final.
8. Sal
La sal es un pontenciador del sabor. Los tomates secos y los pimientos de piquillo ya contienen sal, así que empieza añadiendo un poco y rectifica al final para asegurarte de que todos los sabores se realzan correctamente.
Sobre la forma de prepararla...
La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.
La preparación de esta salsa romesco fácil no podría ser más sencilla, ya que evitamos asar los ingredientes. Sólo tienes que tener en cuenta que se necesita un robot de cocina o el accesorio picador de una batidora para procesarlos.
Cómo preparar los ingredientes
Es necesario escurrir muy bien los pimientos de piquillo colocándolos en un colador y presionándolos ligeramente para quitar el exceso de líquido. Si no se hiciera así, la salsa podría quedar muy líquida. Además, hay veces que los pimientos traen restos de piel y de semillas ocultos en su interior. Hay que abrirlos y retirar los posibles restos que pueda haber.
También es necesario escurrir muy bien los tomates secados al sol para eliminar el exceso de aceite. Si es aceite de oliva de buena calidad, consérvala para utilizarla en la salsa.
Cómo procesar la salsa
Para procesar la salsa tan sólo hay que poner todos los ingredientes en el robot de cocina y procesar hasta que se obtiene una salsa espesa. El objetivo es que quede ligeramente granulada, no una crema suave. Empieza poniendo poca sal y rectifica más tarde si es necesario.
Es posible que tras este primer procesado se hayan quedado restos de los ingredientes en las paredes, así que hay que bajarlos con una cuchara y volver a procesar. En este momento se aprovecha para rectificar la sal si es necesario.
También puedes ajustar la textura: Si la deseas menos espesa, puedes añadir una o dos cucharadas más de aceite o de agua.
Sobre su conservación...
Esta salsa romesco casera es una excelente opción para tener preparada con antelación.
Conservación en la Nevera: Transfiérela a un recipiente hermético de vidrio. Se conservará en el refrigerador hasta por 5 a 7 días.
Truco de Conservación: Para prolongar su frescura, vierte una capa fina de AOVE por encima de la salsa antes de tapar el recipiente. Este sello de aceite actúa como una barrera protectora contra la oxidación.
Congelación: Se puede congelar. Reparte la salsa en pequeñas porciones (recipientes pequeños). Se conserva hasta por 3 meses. Para usarla, descongela en la nevera y revuelve bien antes de servir.
Aquí os dejo el vídeo y la versión imprimible de la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)
VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:
Hemos simplificado la tradicional receta catalana para crear una salsa romesco fácil y rápida sin sacrificar su sabor profundo y ahumado.
Esta versión exprés, que sólo requiere 10 minutos de preparación, utiliza pimientos de piquillo en lata, que son sabrosos, dulces y ya están asados, y tomates secados al sol en aceite de oliva para lograr una salsa de almendras con un sabor concentrado y una textura inmejorable.
INGREDIENTES:
- 250 g de pimientos de piquillo en lata (o tarro de cristal)
- 35 g de tomates secados al sol en aceite
- 100 g de almendras
- 1 diente de ajo
- 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido (o bien, vinagre de Jeréz)
- 1 cucharadita de pimentón dulte (no picante)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto (aproximadamente entre 1 y 1 y 1/2 cucharaditas rasas)
INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
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Escurre muy bien los pimientos de piquillo y elimina los restos de piel y semillas si los tienen. Escurre muy bien los tomates secados al sol en aceite.
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Pon todos los ingredientes en un robot de cocina o en el accesorio picador de la batidora. Tritúralos hasta tener una pasta.
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Baja con ayuda de una cuchara los restos que se hayan quedado en las paredes, rectifica de sal si es necesario y vuelve a triturar unos segundos más.
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Sírvelo.
INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
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