viernes, 20 de noviembre de 2020

Aderezo de Naranja, Jengibre y Sésamo al Estilo Asiático






Este es un aderezo para ensaladas que tiene la mezcla de sabores típica de la cocina asiática. Tiene una base de zumo de naranja a la que se añaden salsa de soja, aceite de oliva y de sésamo, vinagre, miel y semillas de sésamo. Se aromatiza con ajo, jengibre fresco y ralladura de naranja. 

Con este aderezo la ensalada más básica estará llena de sabor y aroma :-)

También se puede usar con verduras al horno, a la plancha o a la parrilla como, por ejemplo, espárragos trigueros o calabacines, y con verduras al vapor o cocidas como brócoli, coliflor o judías verdes.

Un punto a favor de este aderezo es que el contenido total de grasa no es alto. A veces, sin darnos cuenta, ponemos una cantidad de aceite demasiado grande en la ensalada para darle sabor, y lo que conseguimos es aumentar mucho el número de calorías totales de la ensalada. En este aderezo el sabor lo proporcionan otros ingredientes menos calóricos y menos grasos que el aceite. Sólo hay 4 cucharadas de aceite de oliva y una cucharada de aceite de sésamo en un total de 240 ml de aderezo que se obtienen con esta receta.


Sobre los ingredientes...

Para conseguir un aderezo tan sabroso se necesitan bastantes ingredientes, pero el resultado merece la pena.

Jengibre Fresco
El jengibre es una planta cuyo tallo subterráneo o rizoma se usa mucho en la cocina oriental.

Crece en regiones tropicales, tiene un aroma muy apreciado y un sabor fuerte ligeramente picante.

En la cocina occidental, en lugar de fresco, se suele emplear seco y en polvo en diferentes recetas de dulces para aromatizar.

En esta receta, el jengibre se emplea fresco, rallado con la parte fina de un rallador.


Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja.

Actualmente, es muy fácil encontrarla en los supermercados. Existen dos versiones: la salsa de soja que podríamos denominar "normal" y la salsa de soja baja en sodio.

En cualquier caso, lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Por este motivo, esta receta casi no requiere sal, ya que es suficiente con la que contiene la salsa de soja "normal" que utilizamos en la receta y una pizca más.

Aquellas personas que necesiten hacer una dieta baja en sal, pueden comprar salsa de soja baja en sodio, o poner menos cantidad de la salsa de soja "normal".

El aceite de sésamo, como su nombre indica, es un aceite vegetal que se obtiene de las semillas de sésamo. Este aceite se usa mucho en la cocina china y la coreana, pero no para freír sino como toque final para dar sabor. Por eso, se comercializa en botellas pequeñas, ya que se utiliza en pequeñas cantidades. Se suele encontrar en la zona de comida asiática de supermercados y grandes superficies.



Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil. Tienes dos opciones:

1) Poner todos los ingredientes en un cuenco y dar vueltas rápidamente con una cuchara hasta que se mezclen bien.

2) Poner todos los ingredientes en un tarro con tapa, cerrarlo con la tapa y agitarlo enérgicamente para que se emulsione.

La mejor opción es la segunda ya que todos los ingredientes se mezclan mejor y se emulsionan. Además, el tarro con tapa te puede servir para guardar lo que sobre en la nevera para usarlo más tarde.


Sobre su conservación...

Se conserva bien durante varios días si se pone en la nevera dentro de un frasco con tapa. Como los ingredientes tienden a separarse, hay que volver a emulsionarlo antes de volver a utilizarlo. 

También notarás que el aceite tenderá a solidificarse con las bajas temperaturas, así que es buena idea sacarlo de la nevera un rato antes de utilizarlo

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan las ensaladas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Ensaladas.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria




Vinagreta de Miel, Limón y Queso Feta

Este es un aderezo para ensaladas que tiene la mezcla de sabores típica de la cocina asiática. Con este aderezo, la ensalada más básica estará llena de sabor y aroma :-) También lo puedes usar con verduras al horno, a la plancha o a la parrilla como, por ejemplo, espárragos trigueros o calabacines, y con verduras al vapor o cocidas como brócoli, coliflor o judías verdes.

INGREDIENTES:

  • 120 ml de zumo de naranja recién exprimido
  • 1 cucharada de ralladura de naranja
  • 60 ml (4 cucharadas) de vinagre de arroz (o bien, vinagre de vino blanco)
  • 60 ml (4 cucharadas) de aceite de oliva
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de miel
  • 2 cucharaditas de ajo machacado (aproximadamente un diente de ajo)
  • 2 cucharaditas de jengibre rallado
  • 1 cucharada de sésamo tostado

NOTA 1: Se obtienen alrededor de 240 ml. Esta cantidad permite aliñar 4 ensaladas individuales si se ponen 4 cucharadas por ensalada, o bien, 6 ensaladas si se ponen algo menos de 3 cucharadas.

NOTA 2: En la receta no se incluye sal porque la salsa de soja ya es salada. Sin embargo, dependiendo del gusto de cada uno, se puede requerir añadir algo de sal.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

  1. Pon todos los ingredientes en un cuenco o bien un tarro con tapa.
  2. Da vueltas rápidamente con una cuchara, o bien, si has utilizado un tarro, pon la tapa y agítalo hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado y esté ligeramente emulsionado.
  3. Vierte unas cucharadas del aderezo sobre tu ensalada.

¡Y a disfrutarlo!


domingo, 15 de noviembre de 2020

Pan Artesano de Sidra






Este es un delicioso pan artesano de aspecto rústico que se sale un poco de lo normal por estar hecho con sidra en lugar de agua o leche. 

Tiene una corteza crujiente, pero no demasiado gruesa, una miga densa, pero a la vez suave y esponjosa, y un fondo de sabor a sidra.

La receta está pensada para hacer la masa una noche y hornear el pan al día siguiente por la mañana. Precisamente el largo tiempo de fermentación es una de las cosas que proporciona unos resultados tan buenos. Las fermentaciones lentas permiten utilizar menos cantidad de levadura en la receta y esto da como resultado unos panes más naturales y más ricos.

La forma de hacerlo es facilísima. No se necesitan utensilios sofisticados y casi no hay que amasar. Sólo hay que tener en cuenta que para hornearlo es necesaria una cazuela que sea completamente metálica y que pueda meterse al horno sin riesgo de que se estropee.



Sobre los ingredientes...

Este pan lleva una mezcla de harina de trigo normal con harina de trigo integral. La proporción de harina integral es pequeña, ya que no llega al 30%. Es la ideal para aportar un punto extra de sabor sin que sea demasiado integral.

Como todos los panes artesanos, este pan lleva levadura de panadería. La que se utiliza en la receta es levadura seca, que se vende en pequeñas cajas que contienen sobres de 5,5 gramos. El aspecto de esta levadura es granulado con textura arenosa y color marrón claro. Su textura hace que se mezcle muy bien con la harina.




Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil.

Para preparar la masa sólo hay que mezclar en una fuente grande los ingredientes con una cuchara. Al principio será fácil, pero a medida que la masa vaya espesando y esté demasiado dura para meter en ella la cuchara,  será necesario presionarla con la parte de atrás de la cuchara para que se una, al mismo tiempo que se le dan vueltas para que la harina no se quede en el fondo del recipiente (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta). 

Masa antes de la fermentación
La masa que se obtendrá será muy densa y no será demasiado pegajosa. 

No es necesario amasarla en ese momento. 

Tan sólo hay que dejarla reposar en el mismo recipiente en el que la has hecho, cubierta con film transparente (plástico de cocina), entre 12 y 18 horas. 

Debe estar a temperatura ambiente.

Lo ideal es preparar la masa un día por la noche  para dar forma y cocer el pan durante la mañana del día siguiente. La preparación de la masa sólo llevará 10 minutos y no ensuciará nada la cocina.

 
Masa después de la fermentación
Tras la fermentación, la masa habrá doblado su volumen y tendrá burbujitas de aire.

En este momento, sólo hay que amasar lo suficiente para que expulse el aire y para formar una bola (unos 3-5 minutos).

Esta bola debe dejarse levar de nuevo 30 minutos cubierta. 

Antes de eso, se le deben hacer unos cortes en forma de cruz con un cuchillo de cocina para que pueda crecer más fácilmente.

El truco para que una simple bola de masa se convierta en un pan tan espectacular y con una corteza tan bonita y crujiente es hornearla dentro de la una cazuela.


IMPORTANTE:
La cazuela debe ser completamente metálica. No puede tener ninguna parte de un material que no soporte la alta temperatura del horno.

Dentro de la cazuela y con la tapa puesta, el vapor que desprende la masa durante el horneado no puede escapar. Esto hace que la humedad sea alta y no se endurezca la corteza. 

El resultado es que la masa, al no tener la resistencia de una corteza rígida, sigue creciendo hasta que se quita la tapa.

Al quitar la tapa, la humedad disminuye y, con las altas temperaturas del horno, se forma una bonita corteza dorada y crujiente.

PRECAUCIÓN: La cazuela debe precalentarse dentro del horno antes de introducir en ella la masa. Cuando se saque del horno va a estar muy caliente. Por este motivo hay que manipularla con mucho cuidado para evitar quemarse. Para introducir la masa en ella sin quemarse la manos, hay que usar papel de hornear. Se colocará la masa sobre papel de hornear antes de la segunda fermentación de 30 minutos y se introducirá en la cazuela agarrándolo por esquinas.

Una vez horneado, hay que dejar que el pan se enfríe sobre una rejilla. Como es un pan grande, tardará en enfriarse más de 1 hora (el tiempo dependerá de la temperatura ambiente).

Es importante dejar que se enfríe antes de cortarlo en trozos, porque, de lo contrario, se puede romper al cortarlo.



Sobre su conservación...

Igual que todos los panes, estará más bueno recién hecho e irá pendiendo sus propiedades a medida que pasen las horas.

Se puede cortar en rebanadas y congelarlas envueltas en papel de aluminio. Así las puedes sacar una a una cuando te apetezca.

Para descongelarlas, puedes dejar que se descongelen solas o puedes ponerlas congeladas directamente en el tostador.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el pan? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de recetas de pan .

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Pastel de Manzana a la Sidra
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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria
- Minimal Ilussions de Eria



Pan Artesano de Sidra

Este es un delicioso pan artesano de aspecto rústico que se sale un poco de lo normal por estar hecho con sidra en lugar de agua o leche. Tiene una corteza crujiente, pero no demasiado gruesa, una miga densa, pero a la vez suave y esponjosa, y un fondo de sabor a sidra. La receta está pensada para hacer la masa una noche y hornear el pan al día siguiente por la mañana. La forma de hacerlo es facilísima. No se necesitan utensilios sofisticados y casi no hay que amasar. Sólo hay que tener en cuenta que para hornearlo es necesaria una cazuela que sea completamente metálica y que pueda meterse al horno sin riesgo de que se estropee.

INGREDIENTES:

  • 350 g de harina de trigo
  • 100 g de harina de trigo integral
  • 1/2 cucharadita de levadura seca de panadería
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 30 g de mantequilla derretida
  • 330 ml de sidra



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

  1. Pon en un recipiente para mezclar grande la harina, la harina integral, la levadura seca de panadería, el azúcar y la sal. Mézclalo bien con una cuchara y deja un hueco en el centro.
  2. Añade en el hueco la mantequilla y la sidra y mézclalo con una cuchara hasta obtener una masa. Al principio será muy fácil mover la mezcla con la cuchara, pero a medida que espese será más complicado. En ese punto será necesario presionar la masa con la parte de atrás de la cuchara para que la masa se una formando una bola (puedes ver imágenes en el vídeo). También es importante darle vueltas con la cuchara para que no se queda la harina en el fondo.
  3. Cubre el recipiente con film transparente y deja que la masa repose a temperatura ambiente entre 12 y 18 horas. Tras este tiempo, la masa habrá doblado su volumen y tendrá burbujitas de aire. Lo ideal es hacer la masa por la noche para hornear el pan la mañana del día siguiente.
  4. Tras el tiempo de fermentación, pon a precalentar el horno a 230 ºC.
  5. Pon la masa sobre una superficie enharinada. Espolvoréala con harina y amásala unos 3 minutos para que expulse el aire que habrá generado durante la fermentación (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta). Si se han puesto las cantidades correctas, la masa no debe estar muy pegajosa y debe ser fácil amasarla sin que se pegue a las manos.
  6. Forma una bola y colócala sobre papel de hornear. Haz dos cortes en forma de cruz y cúbrela con el recipiente que utilizaste para formar la masa dado la vuelta. Deja que repose durante 30 minutos.
  7. Introduce una cazuela grande (26 o 28 centímetros de diámetro) con la tapa puesta en el horno precalentado a 230 ºC. La cazuela debe ser completamente metálica y debe estar dentro del horno mientras la masa está reposando.
  8. Tras los 30 minutos de reposo, saca con mucho cuidado la cazuela del horno (estará muy caliente), quita la tapa e introduce dentro la masa tomándola por los extremos del papel de hornear. Pon la tapa e introdúcela inmediatamente al horno. Debe estar dentro 30 minutos.
  9. Tras los primeros 30 minutos de horneado, quita la tapa y hornéala al menos 15 minutos más, hasta que esté de un intenso color dorado. Si te gustan los panes muy tostados, puedes dejarlo hasta 20 minutos.
  10. Saca el pan del horno y colócalo sobre una rejilla para que se enfríe.
¡Y a disfrutarlo!