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domingo, 2 de febrero de 2014

Caracoles de Canela (Cinnamon Rolls o Buns)

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Caracolas o Rollitos de Canela (Cinnamon Buns)


No hay nada que se compare al olor de la canela recién horneada inundando cada rincón de la casa. Es uno de esos aromas que te abrazan y te transportan a un momento de calma absoluta. Los Cinnamon Rolls, conocidos también como caracolas de canela, rollitos de canela o cinnamon buns, son mucho más que un simple bollo: son el capricho perfecto para cualquier desayuno o merienda especial.

Aunque en muchos lugares los llamamos sencillamente caracoles de canela, independientemente del nombre que les demos, lo que todos buscamos es lo mismo: esa textura tierna, casi de nube, que se deshace en la boca al morder el centro. Si buscas una receta de rollos de canela caseros que mantenga su esponjosidad y tenga el equilibrio justo de dulce y especias, estás en el lugar correcto.

A continuación, vamos a descubrir de dónde viene esta joya de la repostería y, por supuesto, todos los secretos para que tus Cinnamon Rolls salgan perfectos a la primera.


¿Qué son los Cinnamon Rolls y cuál es su origen?

Los Cinnamon Rolls son un tipo de bollería dulce elaborada con una masa enriquecida (que lleva huevo y mantequilla) y fermentada con levadura de panadería. Su característica más distintiva es su forma de espiral, que se consigue estirando la masa en forma de rectángulo, cubriéndola con una mezcla generosa de mantequilla, azúcar y canela, y enrollándola sobre sí misma antes de cortarla en rodajas.

Al hornearse, el azúcar del relleno se funde con la mantequilla creando un almíbar denso y aromático que impregna cada capa de la masa, logrando ese centro tierno y "pegajoso" que los hace famosos en todo el mundo.

El origen de los Cinnamon Rolls: de Suecia al mundo

Aunque hoy los asociamos inevitablemente a las grandes cafeterías de Estados Unidos, el verdadero origen de estas caracolas o espirales rellenas de canela y pasas se encuentra en Suecia. Allí se conocen como Kanelbulle y son tan importantes que hasta tienen su propio día en el calendario: el 4 de octubre.

En el norte de Europa, estos bollos son menos dulces y más especiados (suelen llevar cardamomo), y son el corazón del "Fika", el tradicional descanso sueco para tomar café y charlar con amigos. Sin embargo, fue en Norteamérica donde evolucionaron hacia la versión que hoy nos hace suspirar: más grandes, mucho más dulces y, a menudo, coronados con un glaseado de queso crema o azúcar que los hace irresistibles.

¿Cómo se consumen en Estados Unidos?

En USA, los Cinnamon Buns son el desayuno estrella de los domingos o de festivos como la mañana de Navidad. Es muy común comprarlos en centros comerciales donde el aroma a canela se utiliza incluso como técnica de marketing para atraer a los clientes. A diferencia de la versión europea, allí se buscan texturas extremadamente "sticky" (pegajosas) y se sirven preferiblemente calientes, recién salidos del horno, para que el relleno de canela esté casi fundido.

Nota histórica: La canela era una especia de lujo tras la Primera Guerra Mundial. Fue a partir de los años 50 cuando la receta se popularizó en los hogares gracias a que los ingredientes se volvieron más accesibles para todo el mundo.

Los Ingredientes de los Cinnamon Rolls


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la ficha imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para que estas caracolas de canela salgan perfectas, es fundamental entender qué papel juega cada ingrediente en la masa y el relleno. Aquí tienes los detalles para que no te falte nada:

Para la masa de las caracolas

  • Harina de fuerza: Es el ingrediente clave. Gracias a su alto contenido en gluten, permite que la masa atrape el gas de la fermentación y obtengamos unos rollitos con estructura y mucha esponjosidad.
  • Levadura de panadería seca: Se presenta en pequeños sobres de 5,5 gramos. Tiene un aspecto granulado con textura arenosa y un color marrón claro. Gracias a esta textura, se mezcla a la perfección con la harina desde el primer momento.
  • Mantequilla: En la masa aporta elasticidad y un sabor incomparable. Para esta parte de la receta, la utilizaremos muy fría y cortada en cubitos para integrarla con la harina mediante la técnica de sablage, lo que dará una textura más fina a la miga.
  • 💡 Consejo: Es fundamental utilizar mantequilla pura de leche. No recomendamos sustituirla por margarinas vegetales, no solo por una cuestión de sabor y textura, sino también por salud: las margarinas son grasas altamente procesadas e inflamatorias que debemos evitar.
  • Leche: Debe estar tibia al tacto. Si está demasiado caliente, podrías "matar" la levadura y la masa no subiría; si está fría, tardará mucho más en fermentar.
  • Huevo: Aporta riqueza, color y ayuda a que la miga sea mucho más tierna y sedosa.
  • Azúcar y Sal: El azúcar alimenta a la levadura y aporta el dulzor justo, mientras que la sal equilibra el conjunto y realza todos los aromas de la masa.

Para el relleno de canela y uvas pasas

  • Mantequilla ablandada (en punto pomada): Es mantequilla que ha alcanzado una textura suave y cremosa, similar a una crema de manos. Hay que dejarla a temperatura ambiente el tiempo suficiente para que se ponga blanda, ya que se tiene que mezclar con el azúcar y la canela y se debe poder extender sobre la masa estirada muy fácilmente.
  • Azúcar moreno: Su contenido en melaza es lo que le da ese color oscuro y ese sabor tostado tan característico de los auténticos Cinnamon Buns.
  • Canela molida: La gran protagonista. Si puedes, usa una canela de buena calidad (como la de Ceilán); la diferencia en el aroma es increíble.
  • Uvas pasas: Aportan jugosidad y dulzor natural. Si no te gustan, puedes sustituirlas por nueces picadas para añadir un contraste crujiente delicioso.

Para el acabado

  • Leche y nata: Mezclarlas para pintar los caracoles antes de hornear es el truco para conseguir ese tono dorado brillante tan apetecible.
Caracoles o rollitos de Canela (Cinnamon Rolls o Buns)

Cómo hacer paso a paso Cinnamon Rolls


La versión imprimible de las instrucciones paso a paso y el vídeo de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Hacer Cinnamon Rolls caseros requiere paciencia, pero, como no son necesarios robots de cocina ni otros accesorios sofisticados y no necesitas tener el arte de un panadero amasando, yo calificaría esta receta de sencilla o fácil, aunque no sea muy rápida. Sólo tienes que seguir estos pasos:

1. Cómo hacer la masa de los rollitos

En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal. Mezcla todo bien para que los ingredientes secos se integren.

Añade la mantequilla muy fría cortada en cubos pequeños. Con la punta de los dedos, ve presionando la mantequilla junto con la harina hasta que consigas una textura similar a la del pan rallado o la arena gruesa.

Haz un hueco en el centro de la mezcla. Vierte el huevo batido y la leche tibia. Comienza a mezclar con una cuchara o espátula hasta obtener una pasta espesa que empiece a formar una bola.

💡 ¿Sabías qué?: El secreto de la esponjosidad extrema reside en no pasarse con la harina. Al añadir los líquidos, la masa debe ser ligeramente pegajosa al principio; no caigas en la tentación de añadir más harina de la cuenta, ya que eso endurecería el bollo tras el horneado.

2. Primera fermentación

Pasa la masa a un bol ligeramente untado con mantequilla. Cúbrelo con film transparente o un paño de cocina limpio y deja que repose en un lugar cálido, sin corrientes de aire, durante 1 o 2 horas (o hasta que doble su tamaño).

Mientras la masa crece, prepara el relleno mezclando la mantequilla en punto pomada con el azúcar moreno y la canela hasta obtener una crema homogénea.

3. Cómo dar forma a los caracoles de canela

Una vez que la masa haya doblado su volumen, ponla sobre una superficie enharinada y amásala ligeramente durante un minuto para desgasificarla (expulsar el aire sobrante del levado).

Para formar el rectángulo de unos 32x24 cm, sigue estos consejos de profesional:

  • Recuerda poner harina suficiente bajo la masa antes de empezar; esto evitará que se pegue a la mesa mientras la estiras.
  • No olvides poner también un poco de harina en la superficie del rodillo para que se deslice suavemente sin desgarrar la masa.
  • Para que la masa se estire de forma uniforme, pasa el rodillo siempre desde el centro hacia los extremos.

Una vez estirada, extiende la crema de canela por toda la superficie dejando un borde libre de unos 2 cm. Distribuye las pasas (o nueces) de forma equilibrada para que cada bocado sea perfecto.

Pinta con un poco de leche uno de los lados largos del rectángulo. Comienza a enrollar por el lado opuesto, apretando ligeramente pero sin exceso, hasta formar un cilindro. Con un cuchillo afilado, corta el cilindro en 8 o 10 trozos iguales.

Cómo hacer caracoles de Canela o caracolas de canela (Cinnamon Rolls o Buns)

4. Segunda fermentación y horneado

Coloca los rollitos en una bandeja de horno untada con mantequilla. Tapa y deja que aumenten de tamaño durante 30 minutos más.

Truco de experto: Si quieres disfrutarlos recién hechos para el desayuno, en este punto, es decir, tras la segunda fermetación, puedes meter la bandeja en la nevera toda la noche. Solo tendrás que sacarlos 30 minutos antes de hornear al día siguiente.

Cuando hayan transcurrido 15 minutos, pon a precalentar el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo para que esté bien caliente cuando haya terminado la fermentación.

Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata y hornéalos en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 20-30 minutos, hasta que estén bien dorados.

Tras sacarlos del horno, déjalos reposar 5 minutos en la bandeja antes de pasarlos a una rejilla.


Cómo Conservar los Caracoles de Canela

Los Cinnamon Rolls están en su punto máximo de gloria tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, pero si te sobran (algo difícil, ¡porque vuelan!), aquí tienes las claves para que no se endurezcan:

Cómo mantenerlos tiernos a temperatura ambiente

Para conservar esa textura de nube, guárdalos en un recipiente hermético o envuélvelos individualmente en film transparente una vez que se hayan enfriado por completo. A temperatura ambiente aguantarán perfectamente 2 o 3 días.

💡 Truco de Chef: Si notas que han perdido un poco de humedad al día siguiente, dales un toque de calor en el microondas durante apenas 10 segundos. Esto reactivará las grasas de la mantequilla y volverán a estar increíblemente tiernos. Si quieres que mantengan una textura más similar a la que tienen recien hechos, caliéntalos en el horno o bien, en el microondas, pero en las posición de grill.

¿Se pueden congelar las caracolas de canela?

¡Sí! Y es la mejor opción para disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos. Puedes congelarlos ya horneados (una vez fríos). Para consumirlos, simplemente deja que se descongelen a temperatura ambiente y dales el toque de microondas que mencionamos antes. Parecerá que los acabas de sacar del horno.

También puedes congelar los rollitos antes de hornear, justo después de cortarlos y ponerlos en la bandeja. En ese caso, el día que quieras comerlos, déjalos descongelar y que hagan su segundo levado antes de meterlos al horno.


Recetas Relacionadas


¿Te gustan los dulces para el desayuno o merienda? Puedes encontrar más ideas en nuestra página de Recetas de Dulces para el Desayuno.

VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA


En el siguiente vídeo en alta definición se muestran las instrucciones de la receta paso a paso. La música de este vídeo es Royalty Free y puede encontrarse en los siguientes enlaces:
- Minimal Illussions
- Winds Of Inspiration

 




Los caracoles o rollos de canela recién hechos son uno de los mejores desayunos que uno puede tener :-) Se trata de una receta muy popular en Estados Unidos donde se conocen por el nombre de "Cinnamon Rolls" o "Buns".

INGREDIENTES:

Para los caracoles:
  • 225 g de harina de fuerza
  • 30 g de azúcar
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
  • 30 g de mantequilla muy fría
  • 1 huevo batido
  • 125 ml de leche tibia
Para el relleno:
  • 50 g de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
  • 50 g de azúcar moreno (mejor si es fino)
  • 1 y ½ cucharadita de canela molida
  • 50 g de uvas pasas
Para pintarlos:
  • 1 cucharada de leche
  • 1 cucharada de nata líquida

NOTA 1: Si no te gusta la repostería muy dulce, no pongas azúcar a la masa de los caracoles. Será suficiente con el azúcar del relleno.

NOTA 2: Puedes sustituir las uvas pasas por la misma cantidad de nueces si quieres darles un toque crujiente.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal y mezcla todo bien.
  2. Añade la mantequilla fría cortada en cubos pequeños y presiona con los dedos junto a la harina hasta que tenga el aspecto de pan rallado (puedes ver la imagen en el vídeo).
  3. Haz un hueco en el centro. Añade el huevo batido y la leche tibia y comienza a mezclar con una cuchara o una espátula hasta obtener una pasta muy espesa que forme una bola.
  4. Pon la pasta en otro bol untado de mantequilla y cúbrelo con film transparente o bien un paño de cocina limpio. Deja que fermente durante 1 o 2 horas hasta que doble su tamaño.
  5. Mientras tanto se puede preparar el relleno mezclando la mantequilla ablandada a temperatura ambiente, el azúcar moreno y la canela molida hasta que tenga la consistencia de una crema.
  6. Cuando la pasta ha doblado su volumen, se pone sobre una superficie enharinada, se espolvorea con harina por encima y se amasa durante un minuto para que expulse el aire.
  7. Con el rodillo enharinado, se forma un rectángulo de 32x24 cm. Para estirar la masa, recuerda pasar el rodillo desde el centro hacia los extremos.
  8. Extiende la crema de mantequilla, azúcar y canela por el rectángulo dejando un borde de unos 2 cm. Distribuye las pasas por encima de forma uniforme.
  9. Pinta con leche uno de los dos lados largos del rectángulo y comienza a enrollar el rectángulo por el lado opuesto hasta formar un cilindro (puedes ver las imágenes en el vídeo).
  10. Con un cuchillo, corta el cilindro en 8-10 trozos (dependiendo de lo altos que quieras los caracoles) y colócalos en una bandeja de horno ligeramente untada de mantequilla. Cubre la bandeja con film transparente (o bien un paño de cocina limpio) y deja que los caracoles aumenten de tamaño durante 30 minutos.

  11. NOTA: En este punto, se puede meter la bandeja en la nevera y sacarla al día siguiente 30 minutos antes de meterla al horno. Así disfrutarás de los caracoles recién hechos para el desayuno.

  12. Mientras tanto, precalienta el horno a 190 ºC.
  13. Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata líquida y hornea en el centro del horno durante 20 -30 minutos o hasta que hayan aumentado su volumen y estén dorados.
  14. Tras sacarlos del horno, déjalos en la bandeja 5 minutos antes de sacarlos. Sácalos y déja que se enfríen sobre una rejilla.
¡Y a disfrutarlos!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.

Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en febrero de 2026.

lunes, 21 de octubre de 2013

Pumpkin Scones (Scones de Calabaza)



Los scones son unos bollos de mantequilla británicos que normalmente se toman en la hora del té. Son similares a los "american biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados, mientras que los scones suelen ser más dulces y también se les suelen incorporar pasas, arándanos, etc.

Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. Un verdadero vicio! :-)

Esta es una versión americana con calabaza, uvas pasas y especias con un aroma y sabor impresionantes. Es típica en Halloween y también en Thanksgiving (Acción de Gracias).



Sobre los ingredientes...

Los ingredientes básicos para preparar estos scones son harina de trigo, azúcar moreno, levadura química de repostería, bicarbonato sódico (soda), mantequilla, huevos, yogur y puré de calabaza. Las especias que se añaden para aromatizarlos son canela, jengibre en polvo y vainilla. También llevan uvas pasas.

Para que adquieran ese bonito color dorado, se pintan con huevo mezclado con un poco de leche antes de meterlos al horno.

Calabaza
El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada. Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante horas hasta que elimina todo el agua. Puedes ver cómo se prepara aquí.

En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, no tiene especias añadidas.


La harina que se usa es harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea se pueden hacer integrales poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.

La levadura química de repostería es comúnmente conocida como levadura Royal, ya que ésta es una de las marcas comerciales que la fabrica. Se comercializa en forma de polvo blanco, por eso también se conoce como "polvos de hornear" y se trata de una levadura que se activa con las altas temperaturas de horno. Es decir, a diferencia de la levadura de panadería, no necesita fermentación previa.

El bicarbonato sódico también se conoce como soda. Sirve para potenciar el efecto de la levadura química de repostería. Cuando se mezcla con el ácido láctico del yogur, como es el caso de esta receta, provoca una reacción química que aumenta la esponjosidad.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.

Si no te gustan las uvas pasas, se pueden sustituir por la misma cantidad de nueces picadas.


Sobre la forma de prepararlos...

Para que los scones queden perfectos es importante que la mantequilla esté muy fría. El motivo es que hay que mezclarla con la harina presionando con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a la del pan rallado grueso. Es decir, tienen que quedar una especie de miguitas sueltas. Si la mantequilla no estuviera suficientemente fría o si se calienta con el calor ambiente o el de las manos, en lugar de migas sueltas, puede quedar una especie de pasta pegajosa. Esto último no es lo deseado, ya que los scones quedarían duros.

Si en tu cocina hace mucho calor o si los haces en verano, un truco para evitar esto es meter la harina en el congelador unos minutos (junto al recipiente en el que vayas a hacer la mezcla).

Igual que la mantequilla, el resto de ingredientes (huevo, yogur...) también deben estar muy fríos. Es decir, recién sacados de la nevera.

Por otro lado, hay que ser muy rigurosos con las proporciones de los ingredientes para que la masa no quede ni poco densa ni demasiado densa y se pueda trabajar bien. Ten en cuenta que habrá que formar una bola, aplastarla formando un disco y cortarlo con un cuchillo en 8 porciones iguales. Si la masa estuviera poco densa, se pegaría a la superficie de trabajo y no conservaría su forma.

Una vez hecha la masa, no dejes que se caliente antes de darle forma de scones. Si vas a tardar en hornearlos, lo mejor es darles la forma de scones, colocarlos en la bandeja de hornear cubiertos con film transparente o plástico de cocina, para que conserven la humedad y no se sequen, y ponerlos en la nevera hasta el momento de hornear.

Este es un buen truco para tenerlos recién hechos en el momento en el que los vayas a consumir, sin tener que dedicar tiempo a prepararlos previamente. Sólo meterlos al horno, y listos! En este caso, no los pintes con huevo hasta el momento justo de meterlos al horno.


Sobre su conservación...

Cuando más ricos están en cuando están recién hechos y todavía están templados, ya que estarán crujientes por fuera y tiernos por dentro.

Se conservan bien varios días después de hacerlos si los pones en un lugar fresco y seco cubiertos con film transparente (plástico de cocina) para que no se sequen y se pongan duros. Sin embargo, con el paso del tiempo, perderán la textura crujiente del exterior y se pondrán más blanditos.

Una vez que se hayan enfriado, para que estén más ricos y recuperen algo de su textura crujiente, puedes meterlos unos minutos en el horno, hasta que estén templados. Si tienes un microondas con gratinador, también puedes usarlo, poniendo los scones en la parte baja del microondas. Esto te ahorrará el tiempo de calentar el horno. ¡Cuidado! Usa el microondas sólo con el gratinador. Si no dispones de gratinador en el microondas, no lo utilices ya que los scones perderían su textura crujiente y quedarían calientes pero blandos.

Se pueden congelar. Se deben envolver individualmente en papel de aluminio. Lo mejor es hacerlo tras sacarlos de horno cuando se han enfriado y todavía están tibios. Para descongelarlos hay varias opciones:

1) Dejarlos descongelar de forma natural (sin el papel de aluminio)

2) Descongelarlos dentro del horno precalentado. Te quedarán como recién hecho.

2) Si tienes horno microondas con grill, también puedes ponerlos (sin el papel de aluminio) en la parte más baja del horno únicamente con el grill encendido durante unos 8-10 minutos por cada lado. Tras ese tiempo déjalos dentro unos minutos más para que con el calor que queda se terminen de descongelar por dentro. De esta forma quedan como recién salidos de horno. Si no tienes un microondas con grill, no intentes hacerlo pues quedarían blandos en lugar de crujientes.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis!

¿Te gusta la calabaza? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de Recetas con Calabaza.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Muffins de Calabaza y Nueces

Muffins de Calabaza, Naranja
y Arándanos Rojos
Bizcocho de Calabaza
con Pipas de Calabaza
Muffins Especiados
de Calabaza y Queso
Blueberry Scones
(Bollos ingleses de arándanos)
Scones de Manzana, Queso Cheddar
y Salvia Fresca


















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí):





Pumpkin Scones (Scones de Calabaza)

Los scones son unos bollos de mantequilla británicos que normalmente se toman en la hora del té. Son similares a los "american biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados, mientras que los scones suelen ser más dulces y también se les suelen incorporar pasas, arándanos, etc. Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. Un verdadero vicio! :-) Esta es una versión americana con calabaza, pasas y especias (jengibre, canela y vainilla) con un aroma y sabor impresionantes. Es típica en Halloween y también en Thanksgiving (Acción de Gracias).

INGREDIENTES:

Para los scones:
  • 260 g de harina de trigo
  • 70 g de azúcar moreno
  • 1/2 cucharadita de jengibre molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de levadura química de repostería
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 115 g de mantequilla muy fría
  • 50 g de pasas
  • 1 yogur natural (125 g)
  • 120 ml (1/2 taza) de puré de calabaza (sin especias añadidas)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para pintar los scones:
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 1 cucharada de leche


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Se precalienta el horno a 200 ºC.
  2. En una fuente amplia se mezcla la harina, el azúcar, el jengibre, la canela, la levadura, el bicarbonato y la sal.
  3. Se corta la mantequilla fría en dados, se añade a la fuente y la mezclamos con la harina presionando con los dedos hasta que tenga el aspecto de pan rallado grueso.
  4. Se añaden las pasas y se mezcla.
  5. En otro recipiente, mezclamos con un tenedor o una cuchara el yogur, el puré de calabaza y el extracto de vainilla.
  6. Lo añadimos a la fuente con los ingredientes secos y mezclamos con una cuchara o espátula hasta que los ingredientes secos se humedecen y se forma una masa (no sobretrabajes la masa).
  7. Ponemos la masa sobre una superficie enharinada, le ponemos un poco de harina por encima y amasamos  con cuidado no más de 4 o 5 veces hasta formar una bola. No amases más o los scones te pueden quedar duros.
  8. Aplastamos la bola hasta formar un círculo de unos 18 cm de diámetro.
  9. Cortamos con un cuchillo el círculo en dos mitades, cada mitad en dos cuartos y cada cuarto en 2 octavos. Lo mejor es presionar con el cuchillo desde arriba y separar las dos mitades en lugar de moverlo horizontalmente.
  10. Ponemos los scones en una bandeja para horno con papel de hornear (si no tenemos, engrasamos la bandeja con un poco de mantequilla) y pintamos la parte superior con la mezcla de huevo y leche.
  11. Horneamos durante 20 minutos aproximadamente o hasta que hayan crecido y tengan la parte superior de un profundo color dorado.
  12. Tras sacarlos del horno, déjalos enfriar unos minutos sobre una rejilla.
¡Y a disfrutarlo!


domingo, 13 de octubre de 2013

Blueberry Scones (Bollos Ingleses de Arándanos)



Este ha sido mi desayuno de hoy. ¡Un desayuno de lujo!

Los scones son unos bollos ingleses que normalmente se toman en la hora del té con mantequilla o mermelada. Son similares a los "American Biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados mientras que los scones suelen ser más dulces y también se les suelen incorporar pasas, arándanos, etc.

Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. Un verdadero vicio! :-)


Sobre los ingredientes...


La base de los scones se hace con harina de trigo, mantequilla, levadura química de repostería, azúcar, mantequilla, huevo y leche, y para aromatizarlos se añade extracto de vainilla.

Para que adquieran ese bonito color dorado, se pintan con huevo mezclado con un poco de leche antes de meterlos al horno.

La levadura química de repostería es comúnmente conocida como levadura Royal, ya que ésta es una de las marcas comerciales que la fabrica. Se comercializa en forma de polvo blanco, por eso también se conoce como "polvos de hornear" y se trata de una levadura que se activa con las altas temperaturas de horno. Es decir, a diferencia de la levadura de panadería, no necesita fermentación previa.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.


Sobre la forma de prepararlos...


Algunos consejos para que los scones queden perfectos:

Para que queden perfectos es importante que la mantequilla esté muy fría. El motivo es que hay que mezclarla con la harina presionando con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a la del pan rallado grueso. Es decir, tienen que quedar una especie de miguitas sueltas. Si la mantequilla no estuviera suficientemente fría o si se calienta con el calor ambiente o el de las manos, en lugar de migas sueltas, puede quedar una especie de pasta pegajosa. Esto último no es lo deseado, ya que los scones quedarían duros.

Si en tu cocina hace mucho calor o si los haces en verano, un truco para evitar esto es meter la harina en el congelador unos minutos (junto al recipiente en el que vayas a hacer la mezcla).

Igual que la mantequilla, el resto de ingredientes (huevo, leche...) también deben estar muy fríos. Es decir, recién sacados de la nevera.

Por otro lado, hay que ser muy rigurosos con las proporciones de los ingredientes para que la masa no quede ni poco densa ni demasiado densa y se pueda trabajar bien. Ten en cuenta que habrá que formar una bola, aplastarla formando un disco y cortarlo con un cuchillo en 8 porciones iguales. Si la masa estuviera poco densa, se pegaría a la superficie de trabajo y no conservaría su forma.

Una vez hecha la masa, no dejes que se caliente antes de darle forma de scones. Si vas a tardar en hornearlos, lo mejor es darles la forma de scones, colocarlos en la bandeja de hornear cubiertos con film transparente o plástico de cocina, para que conserven la humedad y no se sequen, y ponerlos en la nevera hasta el momento de hornear.

Este es un buen truco para tenerlos recién hechos en el momento en el que los vayas a consumir, sin tener que dedicar tiempo a prepararlos previamente. Sólo meterlos al horno, y listos! En este caso, no los pintes con huevo hasta el momento justo de meterlos al horno.


Sobre su conservación...


Cuando más ricos están en cuando están recién hechos y todavía están templados, ya que estarán crujientes por fuera y tiernos por dentro. Se conservan bien unos 2 días después de hacerlos si los pones en un lugar fresco y seco cubiertos con film transparente (plástico de cocina) para que no se sequen y se pongan duros. Sin embargo, con el paso del tiempo, perderán la textura crujiente del exterior y se pondrán más blanditos.

Una vez que se hayan enfriado, para que estén más ricos y recuperen algo de su textura crujiente, puedes meterlos unos minutos en el horno, hasta que estén templados. Si tienes un microondas con gratinador, también puedes usarlo, poniendo los scones en la parte baja del microondas. Esto te ahorrará el tiempo de calentar el horno. ¡Cuidado! Usa el microondas sólo con el gratinador. Si no dispones de gratinador en el microondas, no lo utilices ya que los scones perderían su textura crujiente y quedarían calientes pero blandos.

Se pueden congelar. Se deben envolver individualmente en papel de aluminio. Lo mejor es hacerlo tras sacarlos de horno cuando se han enfriado y todavía están tibios. Para descongelarlos hay varias opciones:

1) Dejarlos descongelar de forma natural (sin el papel de aluminio)

2) Descongelarlos dentro del horno precalentado. Te quedarán como recién hecho.

2) Si tienes horno microondas con grill, también puedes ponerlos (sin el papel de aluminio) en la parte más baja del horno únicamente con el grill encendido durante unos 8-10 minutos por cada lado. Tras ese tiempo déjalos dentro unos minutos más para que con el calor que queda se terminen de descongelar por dentro. De esta forma quedan como recién salidos de horno. Si no tienes un microondas con grill, no intentes hacerlo pues quedarían blandos en lugar de crujientes.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Muffins de Arándanos

Scones de Arándanos Rojos
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Galette de Melocotones
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Arándanos y Nueces
Scones de Manzana, Queso Cheddar
y Salvia Fresca


















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones para hacer la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí):




Blueberry Scones (Bollos Ingleses de Arándanos)

Los scones son unos bollos ingleses que normalmente se toman en la hora del té con mantequilla o mermelada. Son similares a los "American Biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados mientras que los scones suelen ser más dulces y también se les suelen incorporar pasas, arándanos, etc. Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. Un verdadero vicio! :-)

INGREDIENTES:

Para los scones:
  • 260 g de harina de trigo
  • 65 g de azúcar
  • 2 cucharaditas de levadura química de repostería
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 85 g de mantequilla muy fría
  • 140 g de arándanos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 120 ml de leche

Para pintar los scones:
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 1 cucharada de leche


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalentamos el horno a 205ºC - 210ºC con las dos resistencias encendidas, la de arriba y la de abajo, sin aire.
  2. Mezclamos en una fuente amplia la harina, el azúcar, la levadura de repostería y la sal.
  3. Una vez mezclado todo, añadimos la mantequilla muy fría cortada en dados y la mezclamos con la harina presionando con los dedos hasta que tenga el aspecto de pan rallado (en el vídeo puedes ver imágenes).
  4. Añadimos a la mezcla anterior los arándanos y removemos.
  5. En un plato aparte batimos ligeramente un huevo. Añadimos una cucharadita de extracto de vainilla y la leche (fría) y lo mezclamos.
  6. Añadimos la mezcla líquida anterior a la fuente y removemos con cuidado con una cuchara hasta obtener una masa.
  7. Ponemos la masa sobre una superficie enharinada, le ponemos un poco de harina por encima y amasamos  con cuidado no más de 4 o 5 veces hasta formar una bola.
  8. Aplastamos la bola hasta formar un círculo de unos 18 cm de diámetro.
  9. Cortamos con un cuchillo el círculo en dos mitades, cada mitad en dos cuartos y cada cuarto en 2. Lo mejor es presionar con el cuchillo desde arriba en lugar de moverlo horizontalmente.
  10. Ponemos los scones en una bandeja para horno con papel de hornear (si no tenemos, engrasamos la bandeja con un poco de mantequilla) y pintamos la parte superior con la mezcla de huevo y leche.
  11. Horneamos durante 18-22 minutos. Los scones estarán listos cuando hayan crecido y tengan la parte superior de un profundo color dorado.
¡Y a disfrutarlos!