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jueves, 17 de diciembre de 2020

Pasta con Salsa de Calabaza, Queso de Cabra y Salvia Fresca

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Pasta con Salsa de Calabaza, Queso de Cabra y Salvia Fresca


Esta es una receta de pasta deliciosa, que tiene una salsa muy cremosa con sabor a calabaza y queso de cabra. La salvia fresca que lleva la salsa aporta aroma y un toque de sabor exquisito. Se sirve acompañada de hojas de salvia cocinadas en mantequilla tostada, que tienen una textura crujiente y un sabor y aroma que despierta los sentidos :-)

Una receta de pasta vegetariana que no dejará indiferente a nadie y que, además, es muy fácil de hacer y puede estar lista en menos de 20 minutos.

Nosotros la hemos preparado con elicoidali, pero se puede hacer con cualquier tipo de pastas: linguini, fettuccine, tagliatelle, pappardelle, spaghetti, penne rigate, fusilli, rigatoni, etc.

Los Ingredientes de la Pasta con Salsa de Calabaza y Queso


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para preparar la salsa de salvia de esta receta se usa mantequilla, ajo, nata líquida (crema de leche), leche, puré de calabaza, queso de cabra, queso parmesano rallado, y salvia fresca.

El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada. Es el mismo puré de calabaza que se usa en las recetas de repostería.

Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante unas horas hasta que elimina todo el agua para obtener un sabor concentrado. Puedes ver cómo se preparalo aquí:

👉 Cómo hacer puré de calabaza para recetas de repostería.
💡 Consejo: En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, que no tiene especias añadidas ni azúcar.

Rulo de Queso de Cabra
El queso de cabra, como su nombre indica, es un queso hecho con leche de cabra. Si se compara con el queso de leche de vaca, se puede decir que el queso de cabra tiene un sabor más intenso y ligeramente ácido, tiene una textura más quebradiza y funde algo peor.

Se suele usar en multitud de recetas: ensaladas, pasta, pizzas, tostas, etc. 

Un ejemplo del uso de queso de cabra en pasta es nuestra receta de de linguine con salsa cremosa de pimientos asados y queso de cabra. Otro ejemplo de su uso en ensaladas es nuestra ensalada de calabacín marinado, queso de cabra y piñones.

Aunque hay muchos tipos y presentaciones, la presentación más común es en forma de cilindro, lo que se conoce como "rulo de cabra" o "rulo de queso de cabra". El rulo de queso de cabra suele estar recubierto de una corteza blanca y blanda. Aunque es comestible, es mejor retirarla para que su sabor no interfiera con el del queso.

Se pueden encontrar rulos de queso de cabra que se envasan sin la corteza y son menos curados. Suelen ser los especiales para ensaladas.

En esta receta se usa el rulo de queso de cabra con corteza, ya que estos quesos suelen ser más cremosos y funden mejor que los de ensaladas. Así, nuestra salsa quedará más cremosa.

En esta receta, en la que vamos a hacer una salsa, es más importante aún retirar esta corteza. Si no lo hiciéramos, quedarían los restos sólidos por la salsa, ya que la corteza no se funde.

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente en recetas de pasta y para gratinar.
💡 Consejo: Aunque el queso parmesano se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que será de mejor calidad que el que se compra ya rallado.
Salvia Fresca
La salvia es una hierba aromática de la misma familia que la menta, el orégano, el tomillo y el romero.

Su nombre proviene del latín "salvare" que significa "curar", y es que, además de emplearse en la cocina, es una planta considerada medicinal y se usa mucho en medicina natural, ya que se le atribuyen propiedades antisépticas, antimicrobianas, digestivas, cicatrizantes y antiinflamatorias, entre otras.

En la cocina, los países en los que más se usa son Italia y Estados Unidos. Se usa tanto fresca como seca para aromatizar guisos de carnes y salsas.

También se usa como condimento en embutidos y para aromatizar quesos. En España se suele tomar en infusión.

De la misma manera que otras hierbas aromáticas como por ejemplo la albahaca, es muy fácil de cultivar y podemos tenerla en casa en una maceta. De esta manera se pueden ir cortando las hojas poco a poco según se necesiten y así se puede disfrutar de salvia fresca cuando se desee.

Es esta receta la salvia se utiliza de dos formas:
  1. Se añade a la salsa picada para que aporte sabor.
  2. Se fríe en mantequilla tostada hasta que se ponga crujiente y se añade al plato al servir la pasta.

Cómo Hacer la Pasta con Salsa de Calabaza y Queso de Cabra


La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Cómo casi todas las recetas de pasta, la forma de prepararla es muy fácil y muy rápida y no se necesitan robots de cocina ni accesorios sofisticados.

La salsa se puede preparar mientras se cuece la pasta, así que esta receta puede estar hecha en muy poco tiempo, incluso menos de 20 minutos.

Cómo preparar la salsa de calabaza y queso de cabra


Para preparar la salsa sólo hay que seguir dos sencillos pasos:
  1. En primer lugar hay que cocinar ajo machacado unos 30-60 segundos en mantequilla hasta que empiece a desprender aroma.
  2. 💡 Consejo: No dejes que el ajo se tueste demasiado o se queme porque tendría un sabor amargo y podría arruinar la receta.
  3. Después se añaden todos los demás ingredientes (nata (crema de leche), leche, puré de calabaza, queso de cabra, parmesano y salvia) y se cocina al fuego dando vueltas continuamente hasta que los quesos se funden.
Fácil, ¿verdad?

Pasta con Salsa de Calabaza, Queso de Cabra y Salvia Fresca

Cómo preparar la salvia crujiente


Para preparar la salvia crujiente para servir con la pasta, hay que calentar la mantequilla en una sartén hasta que se empieza a poner dorada. Es decir, vamos a dejar que la mantequilla se tueste antes de añadir las hojas.

Después sólo hay que cocinar las hojas de salvia en la mantequilla, hasta que empiezan a cambiar de color y empiezan a estar rígidas.
💡 Consejo: Hay que tener cuidado para no cocinarlas demasiado. Es decir, hay que evitar que se pongan marrones.
Sobre su conservación...

Como todas las recetas de pasta, está mejor cuando está recién hecha.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan la pasta? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de Recetas de Pasta Italiana.

¿Te gusta la calabaza? Puedes encontrar más recetas con calabaza en nuestra página de Recetas con Calabaza.

¿Te gusta el queso de cabra? Puedes encontrar más recetas con queso de cabra en nuestra página de Recetas con Queso de Cabra.

¿Te gusta la salvia? Puedes encontrar más recetas con salvia fresca en nuestra página de Recetas con Salvia Fresca.

VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration






Esta es una receta de pasta deliciosa, que tiene una salsa muy cremosa con sabor a calabaza y queso de cabra. La salvia fresca que lleva la salsa aporta aroma y un toque de sabor exquisito. Se sirve acompañada de hojas de salvia cocinadas en mantequilla tostada, que tienen una textura crujiente y un sabor y aroma que despierta los sentidos :-)

INGREDIENTES:

Para la salsa:
  • 15 g de mantequilla
  • 1 diente de ajo machacado en el mortero
  • 200 ml de nata líquida (crema de leche)
  • 4 cucharadas de leche
  • 115 g de queso de cabra de rulo (sin la corteza) cortado en trozos
  • 125 ml de puré de calabaza puro para repostería
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 1 cucharada de salvia fresca picada fina
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Para la pasta:
  • 170 g de pasta seca
  • 3-4 litros de agua
  • 1 cucharada de sal

Para servir:

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a calentar el agua para cocer la pasta.
  2. Mientras tanto, aprovecha para machacar el ajo en el mortero, picar la salvia fresca y trocear el queso de cabra.
  3. Cuando el agua esté hirviendo, añade la sal y todas las pastas a la vez. Déjala cocer a fuego medio-alto hasta que la pasta esté al dente.
  4. Calienta la mantequilla a fuego medio. Añade el ajo y cocínalo dando vueltas sin parar hasta que empiece a desprender aroma (sólo 30-60 segundos). No dejes que se tueste demasiado o se queme porque tendría un sabor amargo y podría arruinar la receta.
  5. Añade la nata líquida (crema de leche), la leche, el queso de cabra, el puré de calabaza, el parmesano, la salvia picada y cocínalo a fuego medio, dando vueltas con una cuchara, hasta que el queso se haya fundido formando una salsa cremosa. Apaga el fuego.
  6. Añade sal y pimienta negra al gusto y mézclalo.
  7. Cuando la pasta esté al dente, escúrrela, añádela inmediatamente a la salsa y mézclala.
  8. Para preparar la salvia crujiente, pon en una sartén a fuego medio la mantequilla. Cocínala hasta que se ponga dorada. Añade las hojas de salvia y deja se que cocinen hasta que empiecen a cambiar de color y estén rígidas.
  9. Sirve la pasta inmediatamente, espolvoreada de queso parmesano rallado y acompañada de las hojas de salvia crujiente.
¡Y a disfrutarla!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.
Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en enero de 2026

domingo, 29 de noviembre de 2020

Bizcocho de Calabaza y Arándanos Rojos Frescos



Este es un bizcocho muy esponjoso que tiene un sabor delicioso a calabaza especiada con canela, jengibre y clavo, que combina muy bien con el sabor ligeramente ácido y afrutado de los arándanos rojos frescos. Por si esto no fuera poco, su aspecto de color anaranjado salpicado de los trocitos rojos de arándanos es un maravilla.

Es una verdadera delicia, una delicatessen para disfrutar al máximo de un desayuno o una merienda :-) 


Sobre los ingredientes...

Este bizcocho se prepara con harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea, se puede hacer integral poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.


Calabaza
El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada.

Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante horas hasta que elimina todo el agua. Puedes ver cómo se prepara aquí.

En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, no tiene especias añadidas.

Arándanos Rojos (Cranberries)
Los arándanos rojos (cranberries) son unas bayas originarias de américa del norte. Son pequeñas, con forma ovalada, duras, y de color rojo intenso. Cuando se comen crudas y frescas son muy ácidas.

Los indios americanos usaban esta bayas como alimento y también como medicina.
Tienen un alto contenido de vitamina C y también contienen muchos antioxidantes. Los marineros y los colonos americanos las usaban para prevenir el escorbuto, enfermedad que aparece cuando hay carencia de vitamina C.

Nunca se comen frescos y crudos. Se toman secos (como las uvas pasas) o bien se cocinan, ya que se necesita añadir azúcar para contrarrestar su sabor ácido. 

Normalmente se usan en postres, bizcochos, muffins o magdalenas, tartas, galletas, pasteles, etc. Pero también se usan para hacer compotas, mermeladas, confituras y salsas para platos salados como por ejemplo asados de carne. Su sabor afrutado se acentúa cuando se mezclan con ingredientes dulces y cuando se combinan con otras frutas como manzanas, peras y naranjas.



La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.


El bicarbonato sódico, también conocido como soda, sirve para potenciar la acción de la levadura química y hace que el bizcocho quede muy esponjoso.

La mantequilla debe ser mantequilla sin sal pura procedente de leche. Si sólo dispones de mantequilla con sal, no añadas la sal que se indica en los ingredientes de la receta. Debe estar ablandada, es decir, a temperatura ambiente, para que no esté rígida y se pueda batir con la batidora.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos. 

Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil y sólo lleva unos 15 minutos antes de meterlo al horno.

Se necesita una batidora eléctrica con el accesorio de varillas, ya que es necesario batir la mantequilla junto al azúcar hasta que tenga la textura de una crema o pomada.

Después se añaden los huevos uno a uno y es necesario batir hasta que quede una mezcla suave y espumosa.

Esto sería muy difícil de conseguir batiendo a  mano.

La velocidad a la que se bate es importante. Al principio debe ser lenta para que la mantequilla y el azúcar no salpiquen. Cuando se añadan los huevos hay que aumentarla para que la mezcla coja aire y el bizcocho quede más esponjoso.

Cuando se añade la mezcla de harina hay que bajar de nuevo la velocidad al mínimo para evitar salpicaduras y para evitar que la harina desprenda parte del gluten contiene, ya que esto podría hacer que el bizcocho quedara duro. Por este motivo, sólo hay que batir la harina hasta que se humedezca y no queden grumos. No hay que insistir más a partir de ese punto.

A la hora de hornearlo, no es necesario utilizar la resistencia de arriba del horno. Es suficiente con la de abajo. Esto hará que el bizcocho crezca más y tenga una parte de arriba redondeada en lugar de plana.



Sobre su conservación...

Cómo todos los dulces que contienen mantequilla, este bizcocho está mejor cuando está templado, ya que es el momento en el que se aprecia todo el sabor de la mantequilla y cuando su textura es más esponjosa.

El bizcocho que sobre aguantará bien 3-4 días si se pone en la nevera cubierto con film transparente (plástico de cocina).

Recuerda sacarlo con tiempo suficiente para que alcance la temperatura ambiente antes de consumirlo, ya que en la nevera se va a poner rígido.

Si no puedes esperar más, calienta tu ración unos segundos en el microondas hasta que esté templada.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos.

¿Te gusta la calabaza? Puedes encontrar más recetas con calabaza en nuestra Recetas con Calabaza.

¿Te gustan los arándanos rojos? Puedes encontrar más recetas con arándanos rojos en nuestra Recetas con Arándanos Rojos.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
- Carefree and Cheerful de Eria
- Shiny Like The Sun de Eria




Bizcocho de Calabaza y Arándanos Rojos Frescos

Este es un bizcocho muy esponjoso que tiene un sabor delicioso a calabaza especiada con canela, jengibre y clavo, que combina muy bien con el sabor ligeramente ácido y afrutado de los arándanos rojos frescos. Por si esto no fuera poco, su aspecto de color anaranjado salpicado de los trocitos rojos de arándanos es un maravilla. Es una verdadera delicia, una delicatessen para disfrutar al máximo de un desayuno o una merienda :-)

INGREDIENTES:

  • 215 g de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de levadura química de repostería
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/4 de cucharadita de clavo
  • 115 g de mantequilla ablandada
  • 200 g de azúcar
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla líquido, o bien, en forma de azúcar avainillado
  • 240 ml (225 g) de puré de calabaza puro, sin especias añadidas
  • 110 g de arándanos rojos frescos cortados en 2 o 3 trozos

NOTA: Se obtiene un bizcocho de unos 900 g.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta de mantequilla un molde rectangular de unos 25 cm de largo.
  2. Pon en un recipiente la harina, la levadura de repostería, el bicarbonato, la sal, la canela, el jengibre y el clavo. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara.
  3. Pon en otro recipiente la mantequilla ablandada. Bátela con la batidora con el accesorio de varillas, a velocidad lenta para no salquique, hasta que tenga la textura de una crema o pomada.
  4. Añade el azucar y vuelve a batir a velocidad lenta hasta que el azúcar se mezcle con la mantequilla.
  5. Añade el primer huevo y bate aumentando la velocidad hasta que el huevo se incorpore a la mezcla y empiece a estar espumosa.
  6. Añade el segundo huevo y bate a máxima velocidad para que la mezcla coja aire hasta que el huevo se incorpore y la mezcla esté suaje y espumosa.
  7. Añade la calabaza y el extracto de vainilla y vuelve a batir hasta que se incorporen a la mezcla.
  8. Añade la mezcla de harina y bate a velocidad lenta, para evitar salpicaduras, hasta que la harina se humedezca y no queden grumos. Una vez llegados a este punto no hay que insistir más. Se obtendrá una pasta muy espesa, pero al mismo tiempo suave.
  9. Añade los arándanos rojos troceados y mézclalos manualmente con una cuchara hasta que se repartan uniformemente por la pasta.
  10. Pon la pasta en el molde untado de mantequilla y alisa la superficie con la parte de atrás de una cuchara.
  11. Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC entre 55 y 65 minutos. El tiempo depende del horno, pero lo normal es que sea suficiente con 55. Sabrás que está hecho cuando haya crecido y esté ligeramente dorado. Además, al pinchar un palillo en el centro, el palillo saldrá limpio.
  12. Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe 10-15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldarlo. Después, desmóldalo y deja que termine de enfriarse sobre una rejilla hasta que esté templado.
¡Y a disfrutarlo!


domingo, 11 de noviembre de 2018

Muffins Especiados de Calabaza y Queso

Ir directamente a la receta

La calabaza es un alimento muy versátil. Con ella se pueden preparar tanto platos principales como todo tipo de dulces. Y en todos los casos con muy buen resultado.

Este es un ejemplo de cómo podemos usar calabaza para hacer unos muffins estupendos. Son muy típicos en Estados Unidos en estas fechas, sobre todo en Halloween y Thanks Giving (Acción de Gracias), ya que es cuando las calabazas se acaban de recolectar.

Estos muffins van especiados con canela, jengibre en polvo y clavo, que van muy bien con la calabaza y le dan un aroma exquisito. Además van coronados con una capa de queso de sabor suave que se entremezcla con la capa especiada de calabaza creando una combinación exquisita. ¡Quien los prueba repite! :-)

Son perfectos para el desayuno, la merienda o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

Para preparar los muffins se necesita harina de trigo, azúcar, bicarbonato sódico (soda), huevos, puré de calabaza y aceite vegetal. Las especias que se añaden para aromatizar son canela, jengibre en polvo y clavo molido.

La harina que se usa es harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea se pueden hacer integrales poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.

El bicarbonato sódico, también conocido como soda, es lo que hace que los muffins crezcan. Es decir, hace el efecto de la levadura dejando unos muffins superesponjosos.

Calabaza
El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada. Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante horas hasta que elimina todo el agua. Puedes ver cómo se prepara aquí.

En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, no tiene especias añadidas.

El aceite vegetal debe ser aceite vegetal de sabor suave para que su sabor no interfiera con el sabor de los muffins. La mejor opción es aceite de girasol, pero también va bien el aceite de maíz.

Para preparar la capa de queso se utiliza queso crema, azúcar y huevo.

El queso crema que se usa en esta receta es queso de untar de tipo Philadelphia. No es necesario que sea de esta marca, puede ser de cualquier otra. Lo que es importante es que no tenga especias o hierbas aromáticas añadidas u otros componentes para darle otros sabores. Debe ser queso de untar sin nada más. También debe estar ablandado. Esto quiere decir que tras sacarlo de la nevera es necesario dejar que se ponga a temperatura ambiente para que deje de estar duro. Si no tienes tiempo para esperar, se puede meter en el microondas unos segundos hasta que esté templado.





Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos es muy fácil.

Hay que preparar por un lado la pasta de calabaza y, por otro, la crema de queso. Antes de meterlos al horno, hay que repartir la pasta de calabaza en los moldes para muffins y colocar encima la crema de queso. Por último, se mezclan ambas haciendo movimientos circulares o en forma de "S" con un palillo o con la punta de un cuchillo (puedes ver imágenes en el vídeo).

Para preparar la pasta de calabaza, tan sólo hay que mezclar los ingredientes secos por un lado, los ingredientes húmedos por otro, y mezclar ambos hasta que la harina se humedezca y no queden grumos. Una vez llegados a este punto, no hay que insistir mezclando. Hay que parar, ya que si se trabaja más de la cuenta, la harina podría desprender gluten y los muffins podrían quedar duros.

Para preparar la crema de queso, tan sólo hay que batir con una batidora con el accesorio de varillas los ingredientes. Si no dispones de batidora, también se puede batir manualmente con unas varillas.

Sobre su conservación...

Aguantan en buenas condiciones unos 3-4 días después de hacerlos, pero es mejor guardarlos en la nevera cubiertos con film transparente para que no se sequen.

También se pueden congelar envueltos en papel de aluminio.

Se consumen a temperatura ambiente o templados. Si los tienes en la nevera, recuerda sacarlos un rato antes de consumirlos. También se pueden meter 5-6 segundos en el microondas.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los muffins? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas de Muffins.

¿Te gusta la calabaza? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas con Calabaza.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Muffins de Calabaza y Nueces

Muffins de Calabaza, Naranja
y Arándanos Rojos
Bizcocho de Calabaza
con Pipas de Calabaza

Sopa de Calabaza, Manzana,
Canela y Yogur
Bizcocho de Calabaza
y Arándanos Rojos Frescos

Muffins de Frambuesas
y Queso Mascarpone

















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration




Muffins especiados de calabaza y queso

Muffins de calabaza especiados con canela, jengibre en polvo y clavo, coronados con una capa de queso de sabor suave que crea una combinación exquisita. ¡Quien los prueba repite!

INGREDIENTES:

  • 200 g de harina de trigo
  • 150 g de azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
  • 2 cucharaditas de canela
  • 1/4 de cucharadita de clavo molido
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 huevos
  • 125 ml de aceite vegetal de sabor suave
  • 180 ml (175 g) de pure de calabaza puro para repostería (sin especias añadidas)

Para la crema de queso:
  • 225 g de queso crema ablandado (queso de untar de tipo Philadelphia)
  • 50 g de azúcar
  • 1 huevo


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta de mantequilla un molde para 12 muffins.
  2. Pon el queso crema ablandado en un recipiente para mezclar mediano. Pasa la batidora con el accesorio de varillas hasta que tenga una textura suave.
  3. Añade el azúcar y el huevo. Bate de nuevo con las varillas hasta que se incorporen a la mezcla. Resérvalo.
  4. Pon una fuente amplia la harina, el azúcar, el bicarbonato, la canela, el clavo molido, el jengibre en polvo y la sal. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara. Deja un hueco en el centro.
  5. En otra fuente, bate ligeramente dos huevos con un tenedor y mézclalos con el puré de calabaza y el aceite vegetal dando vueltas con una cuchara.
  6. Añade la mezcla anterior a la fuente con los ingredientes secos y mézclalo con ayuda de una cuchara o una espátula, sólo hasta que los ingredientes secos se humedezcan (si se trabaja demasiado, pueden quedar unos muffins duros). El resultado será una pasta espesa pero suave (puedes ver imágenes en el vídeo).
  7. Reparte la pasta en los moldes para muffins con ayuda de dos cucharas (una para coger porciones y la otra para despegar la pasta de la primera cuchara). Añade encima de la pasta de calabaza cucharadas de la crema de queso hasta que se reparta por igual por todos los muffins. Utiliza un palillo o la punta de un cuchillo para mezclar la crema de queso con la pasta de calabaza haciendo movimientos en forma de "S".
  8. Hornea los muffins en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante unos 20 minutos.
  9. Tras el horneado, deja que se enfríen dentro de los moldes durante 15-20 minutos. Después desmóldalos y deja que terminen de enfriarse sobre una rejilla hasta que estén tibios.
¡Y a disfrutarlos!