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sábado, 8 de enero de 2022

Tarta de Queso al Horno con Compota de Frambuesas

Tarta de Queso al Horno con Compota de Frambuesas



Hoy os traemos la receta de la tarta de queso al horno tradicional de aspecto rústico. Es una tarta con una superficie  de color tostado pero con un interior cremoso y suave. El sabor a queso es intenso y no es muy dulce sino que está su punto para que el sabor del azúcar se aprecie pero sin enmascare el resto de sabores.

Esta tarta se prepara con queso de untar de tipo de Philadelphia. Por eso también se conoce como tarta de queso Philadelphia o cheesecake de philadelphia.

La compota casera de frambuesas con la que acompañamos esta tarta es una mezcla de frambuesas cocidas con azúcar y un poco de agua hasta que alcanzan la textura de un sirope y frambuesas frescas. La combinación es deliciosa ya que dentro de la boca se puede percibir el contraste del sabor más dulce de la compota de frambuesa cocinada con el sabor un poco más ácido y la textura de fruta fresca de las frambuesas frescas.

Aunque la tarta ya está muy buena si se toma sola, la combinación de la tarta de queso con la compota casera de frambuesas es una verdadera delicia :-)
 

Sobre los ingredientes...


Para preparar la tarta de queso se requieren pocos ingredientes: queso crema, azúcar, huevos, nata líquida (crema de leche), extracto de vainilla, harina y sal.

El queso crema que se usa en esta receta es queso de untar, de tipo Philadelphia, del que se comercializa en tarrinas. No es necesario que sea de esta marca, puede ser de cualquier otra. Lo que sí es importante es que no tenga especias o hierbas aromáticas añadidas u otros componentes para darle otros sabores. Debe ser queso de untar sin nada más.

Para facilitar que se mezcle con el resto de ingredientes debe estar ablandado. Esto quiere decir que, tras sacarlo de la nevera, es necesario dejar que se ponga a temperatura ambiente para que deje de estar duro. Si no tienes tiempo para esperar, se puede meter en el microondas sólo unos segundos hasta que pierda la rigidez. 


Tarta de queso philadelphia al horno con compota casera de frambuesas


La nata líquida (crema de leche), debe ser nata líquida para montar. Es decir, de alto contenido en materia grasa (al menos 35% M.G).

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos. 

Lleva muy poca cantidad de harina. Sólo 15 g que equivalen a 3 cucharadas rasas. Su función es de espesante.

Para preparar la compota de frambuesas sólo se necesitan 3 ingredientes: frambuesas, azúcar, y un poco de agua.


Sobre la forma de prepararla...


La forma de preparar esta receta, tanto la tarta de queso, como la compota de frambuesa, es muy fácil. Es casi imposible que salga mal. 

Para preparar la tarta de queso, tan sólo hay que batir todos los ingredientes con una batidora con el accesorio de varillas, poner la mezcla en un molde redondo untado de mantequilla y hornearla.

Se empieza batiendo el queso ablandado con el azúcar hasta que el azúcar se deshace en el queso. En este punto hay que batir a velocidad lenta para que no salpique. Es bueno empezar con pulsaciones cortas en lugar de batir continuamente para evitar salpicaduras de azúcar. En total llevará 2 - 3 minutos.

Después se añaden los huevos y se bate hasta que la mezcla empieza a estar espumosa. En este punto ya se puede aumentar la velocidad poco a poco para terminar batiendo a máxima velocidad. Esto ayudará a la que la mezcla coja aire. En total llevará 2 - 3 minutos.

Por último se añaden el resto de ingredientes (nata líquida , extracto de vainilla, harina y sal) y se bate  sólo lo necesario para que se incorporen a la mezcla (1 minuto aproximadamente). El resultado será un pasta no muy espesa y espumosa (puedes ver qué textura tendrá en el video de la receta, más abajo).


Tarta de Queso Philadelphia al Horno con Compota de Frambuesas Casera

El horneado se hace a 200 ºC durante 1 hora. Hay que utilizar las dos resistencias del horno, es decir, hay que hornear con calor arriba y abajo.

Es importante colocar la tarta de forma que la parte inferior del molde esté a la misma distancia del fondo del horno que la parte superior del molde a la parte superior del horno. Así se evita que la parte de abajo de la tarta quede poco hecha y la parte superior demasiado.

Durante el tiempo de horneado la tarta subirá mucho. Tanto, que la parte superior puede sobresalir un poco por encima del borde del molde. Sin embargo, en cuanto se saca del horno se baja rápidamente.

Tras sacar la tarta del horno, hay que dejar que se enfríe sobre una rejilla. Entonces, se introduce en la nevera durante 2 horas.


Para preparar la compota de frambuesas, tan solo hay que cocer a fuego lento parte de las frambuesas con azúcar y un poco de agua hasta que se consigue una textura de sirope. Es decir, debe espesar ligeramente y debe quedarse pegado ligeramente a la cuchara (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta, más abajo).


Sobre su conservación...


Se conserva perfectamente en la nevera hasta 5 días. Esta es una de estas tartas que puedes preparar con antelación para una ocasión especial y puedes confiar en que esté perfecta cuando vayas a servirla.

También se puede congelar.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. 




Tarta de Queso al Horno con Compota de Frambuesas

Esta es una receta de tarta de queso al horno tradicional y de aspecto rústico. Es una tarta con una superficie de color tostado pero con un interior cremoso y suave. El sabor a queso es intenso y no es muy dulce sino que está su punto para que el sabor del azúcar se aprecie pero sin enmascare el resto de sabores. Esta tarta se prepara con queso de untar de tipo de Philadelphia. Por eso también se conoce como tarta de queso Philadelphia o cheesecake de philadelphia. La compota de frambuesas con la que acompañamos esta tarta es una mezcla de frambuesas cocidas con azúcar y un poco de agua hasta que alcanzan la textura de un sirope y frambuesas frescas. La combinación es deliciosa ya que dentro de la boca se puede percibir el contraste del sabor más dulce de la compota de frambuesa cocinada con el sabor un poco más ácido y la textura de fruta fresca de las frambuesas frescas. Aunque la tarta ya está muy buena si se toma sola, la combinación de la tarta de queso con la compota casera de frambuesas es una verdadera delicia :-)

INGREDIENTES:

Para la tarta de queso:
  • 700 g de queso crema (tipo Philadelphia) ablandado (a temperatura ambiente)
  • 180 g de azúcar
  • 5 huevos grandes a temperatura ambiente
  • 200 ml de nata líquida (crema de leche) para montar (35% M.G.) a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (líquido, o bien , en forma de azúcar avainillado)
  • 15 g (3 cucharadas) de harina
  • 1/4 de cucharadita de sal

Para la compota de frambuesas:
  • 150 g de frambuesas frescas, o bien, congeladas
  • 100 g de azúcar
  • 2 cucharadas de agua
  • 100 g de frambuesas frescas


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo. Unta de mantequilla un molde redondo desmontable de 22,5 cm de diámetro.
  2. Pon en un recipiente para mezclar el queso crema ablandado y el azúcar. Bate a velocidad lenta con el accesorio de varillas de la batidora hasta que el azúcar se disuelva en el queso (2-3 min). Empieza batiendo con pulsaciones en lugar de hacerlo de forma continua para evitar salpicaduras.
  3. Añade los huevos y bate de nuevo subiendo la velocidad de forma gradual hasta la máxima velocidad. Debe quedar una mezcla espumosa (2-3 min.).
  4. Añade la nata líquida, el extracto de vainilla, la harina, y la sal. Bate de nuevo a velocidad más lenta, para evitar salpicaduras de harina, hasta que se incorporen a la mezcla (1 min.). Se obtendrá una pasta no muy espesa y ligeramente espumosa.
  5. Pon la mezcla en el molde untado de mantequilla y hornéala en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante 1 hora.
  6. Mientras se hornea la tarta, pon en un cazo o cazuela pequeña 150 g de frambuesas, el azúcar y el agua. Llévalo a ebullición, baja el fuego y déjalo cocer dando vueltas de vez en cuando, hasta que tenga textura de jarabe o sirope (20-30 minutos dependiendo de la intensidad del fuego). Es decir, debe espesar ligeramente y se debe quedar ligeramente pegado a la cuchara.
  7. En cuanto la compota tenga la textura correcta, apaga el fuego, añade los 100 g de frambuesas frescas y mézclalo con cuidado para que no se rompan y se mantengan enteras en la medida de lo posible. Resérvala cubierta hasta el momento de usar.
  8. Tras sacar la tarta del horno, deja que se enfríe sobre una rejilla. Después ponla en la nevera durante 2 horas.
  9. Sácala media hora antes de consumirla y sírvela acompañada de la compota de frambuesas.
¡Y a disfrutarla!


lunes, 11 de enero de 2021

Quiche de Coliflor, Champiñones y Queso de Cabra

SALTAR AL VÍDEO SALTAR A LA RECETA RECETAS SIMILARES INFORMACIÓN NUTRICIONAL



Un quiche es un tarta salada de origen francés. Se suelen elaborar con una base de masa quebrada (pasta brisa) y un relleno de verduras mezcladas con huevo y nata (crema de leche). A veces también llevan otras cosas además de verdura como, por ejemplo, bacon (panceta) o jamón. El bacon es el ingrediente estrella del quiche más famoso: el quiche lorrain, originario de la región francesa de Lorena y el primero del que se conocen referencias (las primeras, en el siglo XVII).

En el quiche de esta receta, se usa coliflor, champiñones y queso de cabra, se sustituye la nata por leche y se aromatiza con tomillo fresco. La coliflor y los champiñones se asan al horno previamente para que su sabor esté más concentrado. ¡El resultado de esta combinación es delicioso!

Es muy fácil de hacer, ya que puedes utilizar masa quebrada de las que se venden extendidas y listas para forrar el molde. Sin embargo, merece la pena utilizar masa quebrada casera, ya que será más sana, tendrá mejor sabor y una textura más crujiente. Puedes ver cómo hacerla aquí.

También se puede hacer con masa de hojaldre de las que se comercializan ya extendidas.

Este quiche se puede comer a temperatura ambiente o tibio, pero está mucho más rico cuando está caliente, ya que el queso de cabra estará fundido y la textura de la masa quebrada será más crujiente.

Es perfecto como entrante de una comida o como uno de los platos de una comida o cena a base de tapas para compartir entre varias personas. También puede ser un plato único de una comida o una cena ligera si se acompaña de una ensalada variada.

Los Ingredientes del Quiche de Coliflor y Champiñones


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para preparar el relleno de este quiche se necesita coliflor, champiñones, huevos, leche y queso de cabra. Se condimenta con sal y pimienta negra y se aromatiza con tomillo fresco.

La coliflor es una verdura de sabor suave y ligeramente dulce. Tiene un contenido de agua muy alto y pocas calorías, ya que tiene muy poca grasa y muy pocos hidratos de carbono. Contiene una buena cantidad de fibra dietética, vitamina C, vitamina B6, ácido fólico, vitamina B5, así como pequeñas cantidades de otras vitaminas del grupo B, (como la B1, B2 y B3) y minerales (sobre todo potasio y fósforo). Tiene propiedades diuréticas debido a su alto contenido en potasio y su bajo contenido en sodio.

La coliflor contiene compuestos derivados del azufre que hace que durante su cocción desprenda un olor fuerte. La buena noticia es que en esta receta a coliflor se asa en el horno y en este caso el olor es prácticamente inapreciable.

Los champiñones , además de tener un sabor muy rico, tienen muy buenas propiedades y beneficios: 
- Tienen muy pocas calorías (unas 20 calorías por cada 100 g), ya que la mayor parte de su contenido es agua.
- Contienen fibra alimentaria que contribuye a saciar el hambre.
- Son una buena fuente de vitaminas (B6, C, D...), minerales (selenio, potasio...) y antioxidantes.

Recuerda que para limpiar los champiñones no está recomendado sumergirlos en agua, ya que absorben gran cantidad de agua y, al expulsarla, con ella también se va su sabor. Hay que intentar usar la mínima cantidad de agua posible y además sin sumergirlos. Si no están muy sucios, puede ser suficiente limpiarlos con un paño mojado.
   
Rulo de Queso de Cabra
El queso de cabra, como su nombre indica, es un queso hecho con leche de cabra. Si se compara con el queso de leche de vaca, se puede decir que el queso de cabra tiene un sabor más intenso y ligeramente ácido, tiene una textura más quebradiza y funde algo peor.

Se suele usar en multitud de recetas: ensaladas, pasta, pizzas, tostas, etc. 

Un ejemplo del uso de queso de cabra en pasta es nuestra receta de de linguine con salsa cremosa de pimientos asados y queso de cabra. Otro ejemplo de su uso en ensaladas es nuestra ensalada de calabacín marinado, queso de cabra y piñones.

Aunque hay muchos tipos y presentaciones, la presentación más común es en forma de cilindro, lo que se conoce como "rulo de cabra" o "rulo de queso de cabra". El rulo de queso de cabra suele estar recubierto de una corteza blanca y blanda. Aunque es comestible, es mejor retirarla para que su sabor no interfiera con el del queso.

Se pueden encontrar rulos de queso de cabra que se envasan sin la corteza y son menos curados. Suelen ser los especiales para ensaladas.

En esta receta se usa el rulo de queso de cabra con corteza (no el de ensalada), ya que estos quesos suelen ser más cremosos y funden mejor que los de ensaladas. 

Quiche de Coliflor y Champiñones Al Horno, y Queso de Cabra
El tomillo es una hierba aromática muy usada en la cocina mediterránea.

Tiene un olor intenso y un sabor característico que va muy bien con diferentes tipos de recetas: guisos de carne, adobos, ensaladas, etc.

En general, el tomillo se usa en la cocina tanto seco como fresco. En esta receta se emplea fresco.

Si no dispones de tomillo fresco lo puedes sustituir por tomillo seco, pero hay que reducir la cantidad a la mitad, ya que cuando está seco tiene un sabor mucho más intenso. Merece la pena encontrarlo fresco porque el sabor de la hierba fresca es mucho mejor.


Cómo Hacer el Quiche de Champiñones y Coliflor


La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Este quiche es muy fácil de hacer.

Tan sólo hay que forrar un molde para quiches con la masa quebrada estirada, poner el relleno de coliflor, champiñones y queso de cabra y hornearlo 30-35 minutos.

Antes de esto, hay que hornear la coliflor junto con los champiñones durante 30-40 minutos, hasta que los champiñones suelten el agua que contienen y empiecen a caramelizarse y la coliflor se empiece a poner dorada.

El molde para el quiche debe ser un molde acanalado con el fondo desmontable. Así es más fácil desmoldar el quiche y servirlo.

Los champiñones y la coliflor no tienen que asarse obligatoriamente justo antes de hacer el quiche. Se pueden asar el día antes o se pueden asar durante el mismo día, por ejemplo, por la mañana, para que estén listos para preparar el quiche para la cena.

Quiche de Coliflor y Champiñones Al Horno, y Queso de Cabra

ALGUNOS TRUCOS Y CONSEJOS PARA QUE EL QUICHE QUEDE PERFECTO:

- Para hornear la coliflor y los champiñones, hay que utilizar una bandeja que sea suficientemente grande para que se puedan colocar en una capa y no queden amontonados unos encima de otros. Si la bandeja no fuera lo suficientemente, grande los trozos no se asarían de manera uniforme. Unos quedarían más hechos que otros, y los que estuvieran más cubiertos estarían más bien cocidos en lugar de asados.

- Como el queso de cabra es muy cremoso, cuando se trocea, los trozos tienden a pegarse unos a otros y esto dificulta que se repartan uniformemente por la mezcla del quiche. Para evitar eso, es bueno meter el rulo de queso de cabra 15 - 30  minutos en el congelador antes de trocearlo. Esto facilitará el corte y también el reparto por el relleno del quiche.

- El molde desmontable puede dejar escapar mantequilla durante el horneado. Para evitar que esto ensucie el fondo del horno, es recomendable colocar el quiche sobre una bandeja con una lámina de papel de aluminio para que recoja los restos.

- Para evitar que el quiche se tueste demasiado por la superficie, se hornea sólo con la resistencia de abajo del horno. Si se horneara con las dos resistencias, la superficie quedaría dorada, pero la base de masa quebrada del quiche quedaría poco hecha. Otra opción es hornearlo con las dos resistencias, pero colocando el quiche en la parte inferior del horno.

Sobre su Conservación


Este quiche se toma caliente, o bien, tibio, y está más rico cuando se consume en el mismo día en el que se ha hecho.

Si te sobra, puedes conservarlo en la nevera. Sin embargo, a medida que pase el tiempo dentro de la nevera, la masa quebrada perderá la textura crujiente.

Tras sacarlo de la nevera puedes meterlo en el horno unos minutos para devolverle parte de su textura crujiente y hasta que se ponga a temperatura ambiente o templada.

Si no quieres encender el horno puedes usar el microondas con la función de gril o gratinador (si dispone de ella, claro). No uses el microondas con su función de microondas o la masa quedará blanda en lugar de crujiente.

Se puede congelar en raciones individuales envueltas en papel de aluminio.  Se puede descongelar metiéndolo en el horno directamente para que cuanto se descongele esté igual de crujiente que recién hecho. También se puede dejar descongelar y después calentarlo en el horno o con el gril del microondas.

Recetas Relacionadas


¿Te gustan las tartas saladas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Tartas Saladas.

¿Te gusta la coliflor? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas con Coliflor.

¿Te gusta los champiñones? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas con Champiñones.

VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration






Un quiche es un tarta salada de origen francés. Se suelen elaborar con una base de masa quebrada y un relleno de verduras mezcladas con huevo y nata (crema de leche). En el quiche de esta receta, se usa coliflor, champiñones y queso de cabra, se sustituye la nata por leche y se aromatiza con tomillo fresco. La coliflor y los champiñones se asan al horno previamente para que su sabor esté más concentrado. ¡El resultado de esta combinación es delicioso!

Puedes utilizar masa quebrada comprada de las que se venden extendidas y listas para forrar el molde. Sin embargo, merece la pena utilizar masa quebrada casera, ya que será más saludable, tendrá mejor sabor y una textura más crujiente. También se puede hacer con masa de hojaldre comprada ya extendida.


INGREDIENTES:

  • 250 g de coliflor cortada en trozos pequeños
  • 250 g de champiñones cortados en cuartos
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 lámina de masa quebrada estirada, o bien, 350 g de masa quebrada casera
  • 2 huevos
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 125 ml de leche
  • 1 cucharadita de tomillo fresco (o bien, 1/2 cucharadita de tomillo seco)
  • 120 g de queso de cabra (sin corteza), troceado

NOTA 1: Se puede sustituir la leche por la misma cantidad de nata (crema de leche) para conseguir un quiche con un relleno más cremoso.

NOTA 2: Se puede añadir al relleno del quiche bacon cocinado en su propia grasa hasta que esté dorado para darle un punto extra de sabor y un toque ahumado.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 200 ºC con las dos resistencias, es decir, calor arriba y abajo.
  2. Lava y corta la coliflor en trozos pequeños, del tamaño de un bocado. Lava y corta los champiñones en cuartos.
  3. Coloca la coliflor y los champiñones en una bandeja suficientemente grande (20x30 cm cómo mínimo) para que se puedan colocar en una sola capa sin que estén amontonados unos encima de otros. Añade sal al gusto, pimienta negra al gusto y una cucharada de aceite de oliva. Mézclalo.
  4. Hornea la coliflor y los champiñones en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante 30-40 minutos, hasta que los champiñones hayan desprendido todo el agua y la coliflor empiece a ponerse dorada.
  5. Mientras tanto, forra con la masa quebrada un molde para quiches desmontable de 24 cm. Cúbrelo con film transparente o plástico de cocina y ponlo en la nevera hasta el momento de utilizarlo. También puedes aprovechar para meter en el congelador el rulo de queso de cabra para que sea más fácil trocearlo y quitarle la corteza más adelante.
  6. Una vez que hayas sacado del horno los champiñones y la coliflor, mientras se enfrían un poco (déjalos enfriar unos 10 minutos), prepara el relleno para el quiche. Pon en un recipiente amplio los huevos. Añade sal al gusto y pimienta negra al gusto y bátelos ligeramente con un tenedor.
  7. Añade el tomillo y el queso de cabra y mézclalo. Si hay trozos de queso de cabra que se quedan pegados entre sí, sepáralos.
  8. Añade la coliflor y los champiñones, que ya no deben estar muy calientes, y vuelve a mezclarlo.
  9. Saca de la nevera el molde forrado de masa quebrada y colócalo sobre una bandeja con una lámina de papel de aluminio para que recoja los restos de mantequilla que puedan escaparse durante el horneado. Añade el relleno y reparte uniformemente los trozos de verduras y queso por toda la superficie del quiche.
  10. Hornéalo en centro del horno a 190 ºC con calor sólo abajo durante 30-35 minutos, hasta que se ponga ligeramente dorado.
  11. Tras sacarlo del horno deja que se enfríe unos 15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldarlo.
¡Y a disfrutarlo!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.
Calorias por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en enero de 2026

domingo, 8 de noviembre de 2020

Pastel de Pera, Jengibre y Cardamomo





Este pastel tiene una base de bizcocho esponjoso con sabor a mantequilla, jengibre y cardamomo, y está coronado con láminas de peras frescas.

Les encantará a los disfrutan de la comida especiada, ya que el sabor a jengibre es intenso.


Sobre los ingredientes... 

Jengibre Fresco
El jengibre es una planta cuyo tallo subterráneo o rizoma se usa mucho en la cocina oriental.

Crece en regiones tropicales, tiene un aroma muy apreciado y un sabor fuerte ligeramente picante.

En la cocina occidental, en lugar de fresco, se suele emplear seco y en polvo en diferentes recetas de dulces para aromatizar.

En esta receta, el jengibre se emplea fresco, rallado con la parte fina de un rallador.



Cardamomo Verde (vainas y semillas)
El cardamomo es una especia muy utilizada en la cocina de la India, en la gastronomía asiática y en la árabe. Se usa para preparar currys, tajines, arroces, pasteles, panes, galletas, postres y para aromatizar bebidas como por ejemplo el té.

Es muy común encontrarlo también en los países del norte de Europa aromatizando bollos junto al clavo, el jengibre y la canela.

Actualmente, el mayor productor de cardamomo del mundo es Guatemala, aunque también hay grandes producciones comerciales en en la India, Sri Lanka, Nepal y Tailandia. En Latinoamérica también se conoce con el nombre de "granado del paraíso".

Hay dos variedades: cardamomo verde y cardamomo negro. La más utilizada es la verde, y también es la que se emplea en esta receta.

Aunque es posible encontrar cardamomo ya molido, lo mejor es comprarlo en vainas, extraer los granos y molerlos justo antes de utilizarlos para que su aroma se conserve intacto. Se puede moler con un molinillo, un procesador de alimentos (batidora/trituradora) o simplemente machacando los granos en un mortero.



La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.

La mantequilla debe ser mantequilla pura sin sal procedente de leche. Debe estar ablandada, es decir, hay que sacarla de la nevera con la antelación suficiente para que se ponga a temperatura ambiente y deje de estar dura. Es necesario que estén blanda porque hay que batirla con la batidora utilizando el accesorio de varillas hasta que tenga la textura de una crema o pomada. Si estuviera rígida, no sería posible batirla.

Si sólo dispones de manquilla con sal, no añadas sal a la receta porque es más que suficiente con la que contiene la mantequilla.

Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil. Sólo hay que tener en cuenta que se necesita una batidora eléctrica con el accesorio de varillas.

Es necesario tener cuidado con la velocidad a la que se bate. Hay que batir a velocidad lenta la mantequilla y el azúcar para evitar que salpique. Cuando se añade el primer huevo ya se puede aumentar la velocidad un poco porque la probabilidad de que salpique ya es menor. Con el segundo y tercer huevo se recomienda que la velocidad sea la máxima, ya que así la pasta cogerá aire y se obtendrá una mezcla espumosa que resultará en un bizcocho más esponjoso. 

Al añadir la harina, hay que volver de nuevo a velocidad lenta para evitar salpicaduras y también para evitar que la harina desprenda el gluten que contiene, ya que, si esto ocurriera, el bizcocho podría quedar duro. Además de batir la harina a velocidad lenta, también hay que tener en cuenta que cuanto menos tiempo se bata será mejor. Hay que batir sólo hasta que la harina se humedece y no quedan grupos.


Las peras se cortan en láminas no demasiado finas en sentido longitudinal y se colocan sobre la pasta del bizcocho una vez que ha puesto en el molde.

Nosotros las hemos puesto sin formar ninguna figura especial. Simplemente las hemos repartido sobre la pasta. Sin embargo, se puede dedicar más tiempo para colocarlas y se pueden hacer formas más elaboradas como, por ejemplo, una espiral.

Hay que tener en cuenta que hay que presionar un poco las láminas de pera para que se hundan un poco en la pasta, pero sin que lleguen a sumergirse por completo. Así la parte superior del pastel tendrá partes de bizcocho que se entremezclan con láminas de pera y no será sólo una capa de láminas de pera.

Sobre su conservación...

Está mejor cuando está recién hecho y todavía esta templado, ya que este es el momento en el que se disfruta más de los sabores, sobre todo del sabor a mantequilla, y de la textura esponjosa y suave del bizcocho.

Si te sobra, se puede guardar en la nevera bien tapado con film transparente o plástico de cocina. Sin embargo, ten en cuenta que no dudará en perfectas condiciones mucho tiempo porque las peras se degradarán pronto. Recuerda sacarlo con suficiente antelación para que alcance la temperatura ambiente antes de consumirlo. También puedes meterlo unos segundos en el microondas para calentarlo.

Se puede congelar envuelto en papel de aluminio en raciones individuales. Es mejor hacerlo cuando está recién hecho, una vez que se haya enfriado. Así, cuando lo descongeles, volverá a estar como si estuviera recién hecho.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria
Cheerful Days de Eria




Pastel de Pera, Jengibre y Cardamomo

Este pastel tiene una base de bizcocho esponjoso con sabor a mantequilla, jengibre y cardamomo, y está coronado con láminas de peras frescas. Les encantará a los disfrutan de la comida especiada, ya que el sabor a jengibre es intenso.

INGREDIENTES:

  • 200 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura química de repostería
  • 3/4 de cucharadita de cardamomo molido
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 115 g de mantequilla sin sal ablandada
  • 200 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 3 cucharadas (45 ml) de jengibre fresco rallado (un trozo de unos 8 cm)
  • 1 yogur natural (125 g)
  • 2 peras grandes (o bien, 3 si son más pequeñas) cortadas en láminas longitudinales
  • Azúcar glass para servir (OPCIONAL)


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 180ºC y unta con mantequilla un molde desmontable redondo de 22.5 o 24 cm de diámetro.
  2. Pon en un recipiente la harina, la levadura química de repostería, el cardamomo y la sal. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara.
  3. Corta las peras en cuartos, quítales la piel y las semillas, y corta cada cuarto longitudinalmente en 3 o 4 láminas (puedes ver imágenes en el vídeo).
  4. Bate la mantequilla ablandada con una batidora con el accesorio de varillas a velocidad lenta (para que no salpique) hasta que tenga la textura de una crema o pomada.
  5. Añade el azúcar y bate de nuevo a velocidad lenta hasta que el azúcar se mezcle con la mantequilla.
  6. Añade un huevo y vuelve a batir hasta que el huevo se incorpore a la mezcla y empiece a estar espumosa.
  7. Añade el segundo huevo y bate a velocidad rápida hasta que se incorpore a la mezcla. Incorpora el tercer huevo a máxima velocidad. La mezcla resultante debe ser muy suave y espumosa.
  8. Añade el jengibre rallado y bate unos segundos hasta que se incorpore.
  9. Añade aproximadamente la mitad de la mezcla de harina y bate a velocidad lenta para que no salpique hasta que se humedezca y no queden grumos.
  10. Añade el yogur y bate de nuevo unos segundos hasta que se incorpore a la mezcla.
  11. Añade el resto de la mezcla de harina y bate a velocidad lenta para que no salpique hasta que se humedezca y no queden grumos. Da unas vueltas a la mezcla lentamente de forma manual.
  12. Vierte la pasta en el molde untado de mantequilla y alisa la superficie con la parte de atrás de una cuchara.
  13. Pon sobre la pasta las láminas de pera. Repártelas por toda la superficie y presiónalas ligeramente para que se hundan parcialmente en la pasta. En el vídeo podrás ver que nosotros no las hemos colocado de ninguna manera especial. Sin embargo, si te apetece, puedes colocarlas formando alguna figura más bonita como, por ejemplo, una espiral.
  14. Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180º C durante 50 minutos o hasta que haya crecido y la superficie de bizcocho que sobresale entre las láminas de pera esté dorada.
  15. Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe unos 15 minutos y quita la parte desmontable del molde (pasa un cuchillo por el borde antes de hacerlo). Deja que termine de enfriarse (hasta que esté templado) antes de servirlo.
  16. Sírvelo espolvoreado de azúcar glass (OPCIONAL).
¡Y a disfrutarlo!