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sábado, 22 de noviembre de 2025

Pechuga de Pollo con Salsa de Champiñones, Mostaza y Estragón

Pechuga de Pollo con Salsa de Champiñones, Mostaza y Estragón


¿Quien dijo que comer pechuga de pollo es aburrido? Hoy os traemos una receta de pechuga de pollo en salsa de champiñones deliciosa, con un sabor exquisito y muy aromática, gracias a la mostaza y estragón fresco.

La verdadera magia de este plato reside en la armonía de su salsa, que transforma una simple pechuga de pollo en una experiencia gourmet. Aquí te explicamos por qué estos ingredientes, y en particular el estragón, están hechos el uno para el otro:

  • El Poder del Estragón: El estragón (o dragoncillo) es la estrella indiscutible. Su sabor único, ligeramente anisado y dulce, tiene la capacidad de cortar la riqueza de la nata y el umami terroso de los champiñones, aportando una frescura que otros condimentos no logran. Usarlo fresco, como en esta receta, maximiza su aroma.

  • El Toque de Mostaza: La mostaza a la antigua no solo añade una textura rústica con sus semillas enteras, sino que su acidez sutil actúa como un puente de sabor entre la dulzura del vino blanco reducido y la cremosidad de la nata. Sin ella, la salsa se sentiría plana; con ella, se vuelve vibrante y compleja.

  • La Textura Terrosa: Los champiñones y las chalotas salteadas ofrecen la base umami y la textura suave que envuelve la pechuga. Al cocinarse lentamente en el vino, liberan sus jugos y profundizan el sabor de todo el conjunto.

Como esta receta tiene gran cantidad de salsa, podemos acompañarla de arroz blanco, o bien de pasta, y así podemos tener un plato único muy completo. El arroz o la pasta estarán riquísimas impregnadas de la salsa de champiñones. Si prefieres una opción baja en carbohidratos, prueba nuestro arroz de coliflor.

Y si decides tomarla sola como segundo plato, ten a mano un buen pan para mojarlo en la salsa :-). Aquí tienes algunas ideas de panes caseros fáciles de hacer.


Sobre los ingredientes...


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para preparar la salsa que acompaña a la pechuga de pollo se necesitan champiñones, chalota, ajo, vino blanco, nata líquida (crema de leche), caldo de pollo, mostaza a la antigua y estragón.

Estragón
Estragón Fresco
El estragón es una hierba aromática cuyas hojas  se usan para aromatizar salsas, adobos, marinadas y ensaladas.

Tiene un sabor anisado con toques dulces y ligeramente picantes.

También se conoce como dragoncillo o hierba de dragón.

Se usa mucho en la cocina del norte y del este de Europa y en la gastronomía de Francia es un ingrediente fundamental.

Hay dos tipos: el estragón francés y el estragón ruso. El más utilizado es el francés, ya que el estragón ruso es de otra especie distinta, menos aromática y algo amarga.

No hay que confundir el estragón francés con el estragón mejicano que se usa en el mole verde típico de Jalisco, ya que este último es una planta diferente.

El estragón se puede encontrar fresco o seco. En esta receta, se usa estragón fresco.

Chalotas
Chalotas
La mostaza a la antigua se diferencia de la mostaza de Dijon porque, mientras que en la primera los granos de mostaza están completamente triturados, en la mostaza a la antigua sólo se trituran parcialmente, quedan muchos enteros y se pueden apreciar perfectamente. Tienen sabores ligeramente diferentes. La mostaza de Dijón tiene un sabor más intenso y picante.

Las chalotas también se conocen con el nombre de escalonias, echalotes o echalotas y son unos bulbos de la misma familia que la cebolla, el ajo y el puerro. Son más pequeñas que las cebollas, son muy aromáticas y tienen un sabor suave, dulce y delicado parecido a una mezcla entre cebolla y ajo.

Recuerda que para limpiar los champiñones no está recomendado sumergirlos en agua, ya que absorben gran cantidad de agua y, al expulsarla, con ella también se va su sabor. Hay que intentar usar la mínima cantidad de agua posible y además sin sumergirlos. Si no están muy sucios, puede ser suficiente limpiarlos con un paño mojado.

Sobre la forma de prepararla...


La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Pechuga de Pollo con Salsa de Champiñones, Mostaza y Estragón
Esta receta es muy fácil de hacer y además se puede preparar en unos 40 minutos.

Cómo cocinar la pechuga de pollo


En primer lugar hay que sellar la pechuga de pollo cortada en filetes. Para ello se pasa por la sartén con aceite de oliva a fuego-medio fuerte hasta que se dore.

El objetivo es dorar la carne por la parte exterior para que los jugos queden en el interior. Así nos quedará la carne jugosa.

Para el ello el fuego debe ser suficientemente fuerte sin llegar a quemar la carne. No pasa nada si por dentro no quedan muy hechas, ya que después volverán a la sartén unos minutos más cuando la salsa esté preparada.

Si el fuego no es suficientemente fuerte y se cocinan mucho tiempo, la carne quedará más seca.

Cómo hacer la salsa de champiñones, mostaza y estragón


Para preparar la salsa tan sólo hay que saltear los champiñones, la chalota y el ajo, añadir el vino blanco, la nata (crema de leche), el caldo de pollo y la mostaza y dejar que se reduzca. El estragón fresco se añade al final.

La salsa de esta receta no es muy espesa. Si te gusta más densa, reduce la cantidad de caldo de pollo.

Sobre su conservación...


Esta receta de Pechuga de Pollo con Salsa de Champiñones, Mostaza y Estragón está indiscutiblemente mejor cuando se disfruta recién hecha, con la salsa fresca y el pollo jugoso. Sin embargo, si te sobran porciones o decides prepararla con antelación, puedes seguir los consejos que te damos a continuación.

El almacenamiento en la nevera


  • Deja que el plato se enfríe a temperatura ambiente (no más de una hora) antes de guardarlo.
  • Transfiere las sobras (pollo y salsa juntos) a un recipiente hermético de vidrio o plástico. El buen sellado es clave para mantener la frescura y evitar que el pollo se seque o que absorba otros olores de la nevera.
  • Se conservará en buen estado en el refrigerador durante 3 a 4 días sin problemas.

Consejos para recalentarla


El microondas es rápido, pero puede resecar el pollo y separar la emulsión de la salsa. Te recomendamos utilizar una sartén en su lugar siguiendo estos pasos para mantenerla jugosa:
  • Paso 1: Calienta la sartén a fuego bajo o medio-bajo.
  • Paso 2: Vierte el pollo con toda la salsa.
  • Paso 3: Cubre la sartén con una tapa. Esto es crucial, ya que el vapor que se genera evitará que la salsa se evapore demasiado y mantendrá la humedad en el pollo.
  • Paso 4: Calienta lentamente hasta que esté humeante (unos 5-8 minutos).
Ajuste de Salsa: Si notas que la salsa se ha espesado mucho o se ha evaporado, puedes añadir una o dos cucharadas de caldo de pollo o un poco de nata líquida justo antes de servir para revivir la cremosidad.

Congelación (OPCIONAL)


Se puede congelar. Si decides hacerlo, transfiere la salsa y el pollo a un recipiente hermético apto para congelador, dejando un pequeño espacio para la expansión. Se conservará hasta por 3 meses.

Descongela en la nevera durante toda la noche antes de recalentar en la sartén siguiendo los pasos anteriores. Ten en cuenta que, al descongelar, la textura cremosa de la salsa podría verse ligeramente afectada.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el pollo? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pollo.

¿Te gustan los champiñones? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas con Champiñones.
VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:
En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration




Pechuga de Pollo con Salsa de Champiñones, Mostaza y Estragón

¿Quien dijo que comer pechuga de pollo es aburrido? Hoy os traemos una receta de pechuga de pollo deliciosa, con un sabor exquisito y muy aromática, gracias a la salsa de champiñones, mostaza y estragón fresco. Como tiene gran cantidad de salsa, podemos acompañarla de arroz blanco, o bien de pasta, y así podemos tener un plato único muy completo. El arroz o la pasta estarán riquísimas impregnadas de la salsa.

INGREDIENTES:

  • 2 pechugas de pollo
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 225 g de champiñones en láminas finas
  • 1 chalota picada fina
  • 1 diente de ajo machacado
  • 125 ml de vino blanco
  • 125 ml de nata líquida (crema de leche)
  • 200 ml de caldo de pollo, o bien, 200 ml de agua y media pastilla de concentrado de caldo
  • 2 cucharadas de mostaza a la antigua
  • 2 cucharadas de estragón fresco picado
  • Sal y pimienta negra al gusto


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Limpia los champiñones y córtalos en láminas finas (puedes ver imágenes en el vídeo). Pica la chalota.
  2. Corta longitudinalmente las pechugas de pollo por la mitad, dividiendo cada una en 2 filetes del mismo grosor (puedes ver imágenes en el vídeo). Añade sal y pimienta negra recién molida a tu gusto.
  3. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una buena sartén a fuego medio-fuerte. Cocina los filetes por tandas hasta que estén dorados por el lado que está en contacto con la sartén. El fuego tiene que ser lo suficientemente fuerte para que la carne se dore por fuera quedando muy jugosa por dentro, sin llegar a quemar demasiado la parte exterior. Dales la vuelta y cocínalos unos minutos más por el otro lado hasta que estén dorados. Resérvalos en un plato hasta que la salsa esté hecha.
  4. Para preparar la salsa, añade a la sartén otra cucharada de aceite y la chalota picada. Cocínala a fuego medio-fuerte dando vueltas continuamente durante 1 minuto.
  5. Añade el ajo machacado y cocínalo dando vueltas continuamente durante 30 segundos o 1 minuto como máximo. Ten cuidado de que el fuego no sea demasiado fuerte, ya que podría tostarse demasiado o quemarse y esto no es deseable ya que tendría un sabor amargo. Hay que cocinarlo sólo hasta que empieza a desprender olor.
  6. Añade los champiñones en láminas y cocínalos a fuego medio-fuerte dando vueltas con una cuchara frecuentemente hasta que se hayan reducido y estén marrones (puedes ver imágenes en el vídeo). Esto llevará unos 7-8 minutos.
  7. Añade el vino, la nata líquida y el caldo de pollo (o la misma cantidad de agua y 1/2 pastilla de concentrado de caldo). Llévalo a ebullición y deja que se reduzca a la mitad (unos 8-10 minutos).
  8. Añade la mostaza y el estragón picado. Mézclalo bien con la salsa
  9. Añade el pollo a la sartén, llévalo a abullición y déjalo 3-5 minutos más.
  10. Antes de servir rectifica la sal y la pimienta si lo consideras necesario.
¡Y a disfrutarlo!


miércoles, 25 de septiembre de 2024

Pollo Salteado al Limón (Estilo Asiático)

Pollo Salteado al Limón (Estilo Asiático)
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Esta es una receta de inspiración asiática muy fácil de hacer y que puede estar lista en menos de 20 minutos.

Se trata de trozos de pollo del tamaño de un bocado salteados en una sartén o un wok y acompañados de una salsa de limón, miel y soja.

Se sirve acompañado de arroz blanco, tallarines o fideos orientales. Y si prefieres un acompañamiento más saludable y bajo en carbohidratos puedes probar nuestro arroz de coliflor.


Sobre los ingredientes...


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para hacer esta receta se puede utilizar pechuga de pollo, o bien, contramuslos de pollo sin piel y sin hueso. Los contramuslos de pollo son más tiernos y jugosos que la pechuga, así que es la opción que más nos gusta.

Ingredientes

Para preparar la salsa de limón se necesita zumo de limón recién exprimido, ralladura de la piel del limón, salsa de soja, miél, ajo, jengibre, pimienta de cayena, almidón de maíz y agua.

La salsa de soja o soya, también conocida como sillao o shoyu, en japonés, es uno de los condimentos más antiguos y más conocidos del mundo y es originaria de China.

La salsa de soja tradicional se obtiene de la fermentación de las semillas de soja con los hongos Aspergillus oryzae o Aspergillus sojae. Sin embargo, se puede producir artificialmente con mucho menos coste, pero también con menos calidad.

Es una salsa muy fácil de encontrar en los supermercados. Lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja ya es salada y no será necesario añadir más sal a esta receta. Es suficiente con la que ya contiene la salsa de soja.

El jengibre es una planta cuyo tallo subterráneo o rizoma se usa mucho en la cocina oriental. Crece en regiones tropicales, tiene un aroma muy apreciado y un sabor fuerte ligeramente picante. En la cocina occidental, en lugar de fresco, se suele emplear seco y en polvo en diferentes recetas de dulces para aromatizar.

En esta receta, el jengibre se emplea fresco y se ralla con la parte fina de un rallador. En las lista completa de ingredientes, más abajo, verás que en esta receta se usa la misma cantidad de jengibre que de ajo. En este caso, puedes sustituir ambos por pasta de ajo y jengibre. Esto tiene dos ventajas:
1) Nos ahorramos el trabajo de rallar el jengibre y de machacar el ajo en el mortero.
2) La salsa quedará más fina porque no habrá trocitos de ajo machacado ni trocitos de jengibre rallado.

Pollo Salteado al Limón (Estilo Asiático)

La miel se utiliza para contrarrestar el sabor ácido del limón. Puedes sustituirla por la misma cantidad de azúcar blanco.

El almidón de maíz es un espesante que no añade sabor a la comida. También se conoce como Maizena, que es una de las marcas comerciales que lo comercializa. En esta receta se usa el almidón de maíz para espesar un poco la salsa y conseguir la textura adecuada.

Justo antes de servir se le puede poner cebollino picado que mejora la presentación del plato y le añade un sabor fresco y aromático.

También se pueden añadir en el momento de servir semillas de sésamo crudas o tostadas.

Sobre la forma de prepararlo...


La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Esta receta es muy fácil de hacer y, además, muy rápida, ya que puede estar lista en 20 minutos.

Podemos resumir las instrucciones en 3 pasos:

1) Se prepara la salsa de limón mezclando todos los ingredientes en un cuenco o un recipiente para mezclar pequeño.

2) Se saltea el pollo en una sartén grande o un wok a fuego fuerte.

3) Se añade la salsa al pollo salteado y se cocina 1 o 2 minutos más hasta que espesa.

Pollo Salteado al Limón (Estilo Asiático)

CONSEJOS ÚTILES PARA QUE QUEDE PERFECTO:

- Trozos de pollo del mismo tamaño: A la hora de trocear el pollo es importante que todos los trozos sean del mismo tamaño para que todos se cocinen por igual. Si hubiera unos más grandes que otros, los más pequeños quedarían más cocinados que los grandes. Ten en cuenta también que deben ser del tamaño de un bocado, es decir, deben poder meterse en la boca y masticarse sin necesidad de partirlos en trozos más pequeños. Esta es una receta oriental y está pensada para poder utilizar palillos.

- El pollo debe estar a temperatura ambiente cuando se vaya a cocinar: Esto hará que se cocine mejor. Si estuviera recién salido de la nevera podría ocurrir que, al ponerlo en la sartén, haga que baje mucho la temperatura de la sartén y acabe cociéndose en sus propios jugos en lugar de freírse sellando la carne y manteniendo sus jugos en el interior. Recuerda sacarlo de la nevera al menos media hora antes. Si se te ha olvidado hacerlo y tienes prisa, cocina el pollo en dos tandas y ponlo todo en la sartén justo antes de añadir la salsa.

- Sartén grande: Utiliza una sartén de al menos 28 cm para que los trozos de pollo no estén amontonados y puedan freírse en lugar de cocerse. Si no tienes una sartén tan grande, cocina el pollo en 2 tandas.

- Fuego muy fuerte para cocinar el pollo: El fuego para cocinar el pollo debe ser fuerte. De hecho es recomendable ponerlo al máximo en el caso de que lo cocines todo al mismo tiempo. Si lo vas a cocinar en 2 tandas, porque no está temperatura ambiente, o bien, porque tu sartén no es muy grande, es posible que puedas utilizar fuego medio-fuerte.

Sobre su conservación...


Está más rico recién hecho, pero, si te sobra un poco, puedes ponerlo en la nevera en un recipiente hermético, o bien, cubierto con film transparente, y aguanta en buenas condiciones hasta 3-4 días.

También se puede congelar.


Aquí os dejo el vídeo y la versión imprimible de la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el pollo? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas de Pollo.

¿Te gusta el limón? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de  Recetas con Limón.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


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Esta es una receta de inspiración asiática muy fácil de hacer y que puede estar lista en menos de 20 minutos.

Se trata de trozos de pollo del tamaño de un bocado salteados en una sartén o un wok y acompañados de una salsa de limón, miel y soja.

Se sirve acompañado de arroz blanco, tallarines o fideos orientales. Y si prefieres un acompañamiento más saludable y bajo en carbohidratos puedes probar nuestro arroz de coliflor.


INGREDIENTES:
  • 60 ml (4 cucharadas) de zumo de limón
  • 60 ml (4 cucharadas de agua) de agua
  • 1 cucharada de ralladura de limón
  • 2 cucharadas de miel, o bien, de azúcar
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de ajo machacado
  • 1 cucharada de jengibre rallado
  • 1/8 de cucharadita de pimienta de cayena
  • 1 cucharada rasa de almidón de maíz (Maizena)
  • 1 - 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 500 g de pechuga o contramuslos de pollo en trozos del tamaño de un bocado (a temperatura ambiente)

Para servir:
  • Cebollino
  • Semillas de sésamo

NOTA 1: Esta receta no requiere sal, porque la salsa de soja ya es salada.

NOTA 2: El ajo machacado y el jengibre rallado se pueden sustituir por 2 cucharadas de pasta de ajo y jengibre.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Saca el pollo de la nevera con antelación suficiente para que esté a temperatura ambiente cuando vayas a cocinarlo (al menos media hora) y córtalo en trozos del tamaño de un bocado.
  2. Pon en un recipiente para mezclar el zumo de limón, el agua, la ralladura de limón, la miel, la salsa de soja, el ajo machacado, el jengibre rallado, la pimienta de cayena y el almidón de maíz. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara.
  3. Pon una sartén de 28 cm o un wok a fuego fuerte. Añade 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añade el pollo. Cocínalo dando vueltas frecuentemente hasta que los trozos de pollo empiecen a ponerse ligeramente dorados.
  4. Baja el fuego a fuego medio y añade la mezcla preparada con antelación. Cocínalo aproximadamente 1-2 minutos, dando vueltas contínuamente, hasta que la salsa espese ligeramente.
  5. Antes de servir espolvoréalo con cebollino picado y semillas de sésamo al gusto.
  6. Sírvelo sobre arroz blanco, arroz de coliflor, tallarines o fideos orientales.
¡Y a disfrutarlo!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración y pueden variar.


sábado, 29 de junio de 2024

Quesadillas Mediterráneas (con Espinacas, Alcachofas, Aceitunas, Tomates Secados al Sol y Feta)

Quesadillas Mediterráneas (con Espinacas, Alcachofas, Aceitunas, Tomates Secados al Sol y Feta)
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Esta receta fusiona las famosas quesadillas de la gastronomía mexicana con ingredientes típicos de la cocina mediterránea. Y el resultado es una delicia :-)

Está crujiente y tostada por fuera, y por dentro hay una mezcla de queso fundido, alcachofas, espinacas, aceitunas negras y tomates secados al sol.

Esta es una receta vegetariana. Si quieres hacerla más saludable, puedes utilizar nuestras tortillas de harina de almendras para hacerla baja en carbohidratos, sin gluten, antiinflamatoria y con más proteína.

Es perfecta para una cena rápida, ya que puede estar lista en menos de 15 minutos. También es una buena idea como entrante o para una cena con amigos a base de tapas para compartir.

¿Qué son las quesadillas?


La quesadilla es un plato típico mexicano que consiste en una tortilla de maíz o de trigo doblada por la mitad y rellena principalmente de queso, aunque también se le pueden añadir más ingredientes. Se cocina en una plancha, gril o sartén hasta que la tortilla se tuesta y el queso se funde envolviendo al resto de ingredientes. Se toma caliente, mientras el queso está fundido y la tortilla crujiente.

Cuando en lugar de utilizar una tortilla doblada a la mitad, se pone una en la base y otra sobre el relleno formando un disco, entonces se llaman sincronizadas.

El queso que se usa en las quesadillas debe ser un queso que se funda fácilmente. El queso más típico es el queso Oaxaca. El resto de ingredientes típicos de las quesadillas dependen de la zona del páis. Pueden ser ingredientes básicos como carne, champiñones y chiles, hasta ingredientes más gourmet como gambas, mariscos, setas y diferentes salsas.

Las quesadillas son muy versátiles y esto hace que se pueda experimentar con multitud de ingredientes, incluso de otras cocinas del mundo, como en la receta que os traemos hoy.

Quesadillas Mediterráneas (con Espinacas, Alcachofas, Aceitunas, Tomates Secados al Sol y Feta)

Sobre los ingredientes...


La lista completa de ingredientes y las cantidades exactas la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

El ingrediente más importante de las quesadillas son las tortillas mexicanas. Las tortillas que utilizamos son tortillas de 20 cm de diámetro. Puedes utilizar las que más te gusten, ya sean de trigo o de maíz. Si quieres una versión casera más saludable, keto y sin gluten, puedes probar nuestras tortillas de harina de almendra.

Por orden de importancia sigue el queso. En esta receta se usan dos quesos:
- Queso mozzarella italiano, que es el que se fundirá con el calor de la sartén envolviendo al resto de ingredientes del relleno de la quesadilla.
- Y queso feta griego, que no se funde, pero aportará ese característico sabor mediterráneo.

Ingredientes de las quesadillas mediterráneas

Las alcachofas que utilizamos son alcachofas de lata. Es mejor comprar una lata de corazones de alcachofa en lugar de alcachofas, ya que los corazones de alcachofa son más tiernos. Es importante que los escurras muy bien antes de utilizalos para que no quede una quesadilla acuosa. Si es necesario, puedes secarlos con papel absorbente. También es buena idea dejarlos en remojo en agua una hora antes de utilizarlos para que pierdan la acidez del líquido de la lata.

La espinacas que usamos en la receta son espinacas baby, es decir, hojas de espinacas tiernas que se han recolectado antes de alcanzar un tamaño grande. Se suelen encontrar en bolsas preparadas para hacer ensaladas. Aunque tienen un tamaño pequeño, es necesario trocearlas.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior, de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Se pueden encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. En los dos casos, vienen cortados en mitades. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Estos son los que recomendamos. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas deshidratados, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Quesadillas Mediterráneas (con Espinacas, Alcachofas, Aceitunas, Tomates Secados al Sol y Feta)

Sobre la forma de prepararlas...


La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

La forma de preparar esta quesadilla es muy fácil y, además, muy rápida, ya que sólo lleva 15 minutos.

Cómo montar la quesadilla


Las tortillas se pueden quemar fácilmente. Por eso, no hay que poner la sartén al fuego hasta que la quesadilla está montada.

En primer lugar hay que pintar la sartén ligeramente con aceite de oliva. A continuación, se coloca una tortilla y se espolvoréa sobre ella la mitad del queso mozzarella. Asegúrate de dejar un margen de 1 cm de distancia hasta el borde, ya que, con el calor, se va a derretir y se va a expandir, corriendo el riesgo de salirse de la quesadilla y acabar en el fondo de la sartén.

A partir de ese punto, se añaden el resto de ingredientes uno a uno distribuyéndolos uniformemente en capas. El orden de los ingredientes no es importante. Lo que importa es que no haya ingredientes amontonados o huecos sin cubrir, para que la quesadilla no tenga unas partes más gruesas y otras más delgadas.

Se termina de montar la quesadilla con la otra mitad de queso mozzarella y la segunda tortilla.

Quesadillas Mediterráneas (con Espinacas, Alcachofas, Aceitunas, Tomates Secados al Sol y Feta)

¿Cómo cocinar la quesadilla?


Una vez montada, ya se puede poner la sartén al fuego. La quesadilla se cocina a fuego medio para que de tiempo a que la mozzarella se funda sin llegar al punto en el que la tortilla se queme.

Llevará unos 4-5 minutos por cada lado, dependiento de la intensidad del fuego. Ten en cuenta que el primer lado va a llevar un poco más de tiempo que el segundo, ya que la sartén estárá fría le llevará un tiempo calentarse.

¿Cómo dar la vuelta a la quesadilla sin que se caigan los ingredientes del relleno?


Para dar la vuelta a la quesadilla sin que se rompa se utiliza un plato, igual que si se tratara de una tortilla de patata. Se coloca el plato sobre la quesadilla y se da la vuelta a la sartén sujetando el plato con la mano para dejar la quesadilla colocada en el plato. Después se pone de nuevo en la sartén deslizándola suavemente por el planto con ayuda de una espátula y colocándola con cuidado en la sartén. Puedes ver imágenes en el vídeo de la receta, más abajo ⬇️.

¿Cómo presentar la quesadilla de forma atractiva?


Una vez cocinada, ponla en un plato de servir y córtala en 6 cuñas. Espolvoréla con una migas de queso feta, unos trocitos de aceitunas negras y pequeñas hojas de albahaca fresca, o bien , perejil o cilantro.

Sobre su conservación...


Las quesadillas hay que consumirlas recién hechas, cuando las tortillas están crujientes y el queso del relleno está fundido.

Estamos casi seguros de que no te va a sobrar nada :-) Pero si eso ocurriera, puedes conservarlas en la nevera cubiertas con film transparente (plástico de cocina) para que no se sequen. Antes de consumirlas hay que volver a calentarlas por los dos lados en la sartén hasta que el queso se derrita. Eso sí, es buena idea pintarlas ligeramente con agua antes de calentarlas. El agua se evaporará y rehidratará las tortillas. Esto evitará que se quemen y que queden demasiado secas.


Aquí os dejo el vídeo y la versión imprimible de la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Tortillas Mexicanas de Harina
de Almendras (keto, sin gluten)
Quiche de Salmón Ahumado
y Tomates Secados al Sol
Quiche de Alcachofas
y Queso Gruyere
Pasta con Pesto de Aguacate,
Espinacas y Nueces
Pasta con Tomates Secos,
Pimientos y Espárragos
Fettuccine al Pesto de Aguacate
con Tomates Secos

VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


Video Thumbnail




Esta receta fusiona las famosas quesadillas de la gastronomía mexicana con ingredientes típicos de la cocina mediterránea. Y el resultado es una delicia :-) Está crujiente y tostada por fuera, y por dentro hay una mezcla de queso fundido, alcachofas, espinacas, aceitunas negras y tomates secados al sol.

Esta es una receta vegetariana. Si quieres hacerla más saludable, puedes utilizar nuestras tortillas de harina de almendras bajas en carbohidratos, sin gluten, antiinflamatorias y proteicas.

Es perfecta para una cena rápida, ya que puede estar lista en menos de 15 minutos.


INGREDIENTES:
  • 2 tortillas de 20 cm
  • 90 g de queso mozzarella rallado
  • 15 g de espinacas baby troceadas
  • 2 corazones de alcachofa (40 g) cortados en octavos
  • 2 - 3 tomates secados al sol en aceite (20 - 25 g) cortados en tiras finas
  • 6 aceitunas negras (20 g) cortadas en rodajas
  • 35 g de queso feta desmigado
  • Aceite de oliva para pintar la sartén


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pinta una sartén ligeramente con aceite de oliva. Coloca en ella una quesadilla.
  2. Reparte por encima de la quesadilla la mitad del queso mozzarella dejando 1 cm de margen con el borde. Sobre el queso reparte el resto de ingredientes en capas de manera uniforme: las espinacas, las alcachofas, los tomates secados al sol, las aceitunas negras y el queso feta. Termina repartiendo por encima la otra mitad del queso mozzarella y cubriéndolo con la segunda quesadilla.
  3. Pon la sartén a fuego medio. Cocínala 4-5 minutos.
  4. Para darle la vuelta a la quesadilla, coloca un plato llano sobre ella y gira la sartén al mismo tiempo que presionas el plano contra ella dejando la quesadilla sobre el plato. Coloca de nuevo la quesadilla en la sartén deslizándola sobre el plato con ayuda de una espátula y colocándola con cuidado sobre la sartén. Cocínala 3-4 minutos más.
  5. Tras sacarla de la sartén, córtala en 6 cuñas. Para presentarla puedes espolvorearla con queso feta desmigado, trocidos de aceitunas y hojas de albahaca fresca (o perejil picado o cilantro).
¡Y a disfrutarla!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información nutricional quesadillas mediterráneas
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.