¿Sabes esas recetas que parecen magia porque con un esfuerzo mínimo consigues un resultado de restaurante? Si estás buscando la forma definitiva de preparar unos muslos de pollo al horno que queden realmente jugosos, sabrosos y con la piel crujiente, has llegado al lugar correcto.
La magia de este plato ocurre cuando asamos el pollo sumergido parcialmente en leche de coco. A diferencia del asado tradicional que a veces se reseca, aquí la carne se mantiene increíblemente tierna mientras absorbe todo el aroma del ajo y el tomillo fresco de la salsa. Es una opción perfecta tanto para una cena saludable entre semana (porque el horno hace todo el trabajo) como para una comida de domingo diferente y sorprendente.
Además, nutricionalmente este pollo asado con leche de coco es una joya: es una receta 100% Keto, baja en carbohidratos y apta para dieta antiinflamatoria. Sin harinas y cargada de grasas saludables que te saciarán durante horas. Te prometo que cuando el aroma a tomillo y ajo asado empiece a salir del horno, todos en casa aparecerán por la cocina preguntando: "¿Qué huele tan bien?".
¿Por qué es saludable el Pollo Asado con Leche de Coco?
Más allá de su increíble sabor, esta receta es un ejemplo perfecto de nutrición funcional. No estamos simplemente "contando calorías", estamos eligiendo ingredientes que trabajan en equipo para reducir la inflamación y nutrirte a nivel celular:
- Grasas que alimentan tu cerebro (Leche de Coco): A diferencia de otras grasas, los ácidos grasos de la leche de coco son ricos en TCM (Triglicéridos de Cadena Media). El cuerpo utiliza estas grasas rápidamente como fuente de energía inmediata en lugar de almacenarlas, lo que es ideal para activar el metabolismo y mejorar la concentración mental.
- El dúo inmunológico (Ajo y Tomillo): Esta combinación es medicina pura. El ajo contiene alicina, conocida por sus propiedades antibióticas y antiinflamatorias. Al asarlo junto con el tomillo (rico en timol, un potente antioxidante), potenciamos la capacidad de nuestro cuerpo para combatir infecciones y reducir el estrés oxidativo.
- Saciedad real y control de la insulina: Al ser una receta con un 71% de energía procedente de grasas saludables y casi nula en carbohidratos, tiene un impacto mínimo en tus niveles de insulina. Esto significa que te sentirás lleno y con energía estable durante horas, evitando los típicos bajones de azúcar que ocurren después de comer pasta o arroz.
Los Ingredientes del Pollo al Horno con Leche de Coco al Tomillo
- Pollo: Esta receta se hace con trozos de pollo con hueso. Lo mejor es utilizar muslos o contramuslos. La pechuga tiende a resecarse en asados largos, mientras que los muslos quedan melosos y la piel aporta esa grasa deliciosa que buscamos en Keto.
- Leche de Coco: Es un ingrediente muy utilizado en la cocina del Caribe (Colombia, Panamá, Venezuela, Puerto Rico, Ecuador, República Dominicana) y la cocina de Asia (Malasia, Indonesia, Filipinas...). Está hecha con agua y coco rallado muy fino. Tiene una textura espesa, densa y muy cremosa. No hay que confundirla con el jugo o agua de coco, que es el líquido que se encuentra en la cavidad interna de los cocos. Se suele encontrar en los supermercados envasada en latas.
- Ajos: Esta receta lleva una cabeza de ajos entera. Hay que pelar los dientes de ajo y añadirlos enteros a la salsa. Aunque pueda parecer que es una cantidad exagerada de ajo y que la salsa puede tener un sabor a ajo demasiado intenso, esto no es así.
- Tomillo Fresco: El tomillo es una hierba aromática muy usada en la cocina mediterránea. Tiene un olor intenso y un sabor característico que va muy bien con diferentes tipos de recetas: guisos de carne, adobos, ensaladas, etc.
Cómo hacer Pollo en Salsa de Leche de Coco paso a paso
La versión imprimible de las instrucciones paso a paso y el vídeo de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.
La clave de esta receta es crear capas de sabor antes de que el pollo entre al horno. No tengas prisa en el paso del marcado en la sartén, ya que ahí es donde conseguiremos ese color dorado apetecible y mucho sabor.
Paso 1: Marcar el pollo y sellar los jugos
Lo primero que haremos será precalentar el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo.
Mientras el horno coge temperatura, salpimentamos generosamente los muslos de pollo por ambos lados. En una sartén amplia, calentamos las 2 cucharadas de aceite de oliva junto con los 15 g de mantequilla a fuego medio-fuerte. Cuando la mantequilla espume, añadimos el pollo.
Cocinamos los muslos unos 3-4 minutos por cada lado. No buscamos que se cocinen por dentro todavía, solo queremos que la piel se dore bien y la carne se selle.
Paso 2: La base aromática
Una vez dorado el pollo, lo retiramos de la sartén y lo colocamos directamente en la bandeja de horno que vayamos a utilizar, con la piel hacia arriba.
En la misma sartén donde hemos marcado el pollo (¡no la laves, ahí está todo el sabor!), bajamos un poco el fuego y añadimos los dientes de ajo pelados y las ramas de tomillo fresco. Los salteamos brevemente, solo unos 30-60 segundos, removiendo constantemente para que suelten su aroma.
Paso 3: Horneado con leche de coco
Vertemos todo el contenido de la sartén (ajos, tomillo y la grasita aromatizada) sobre el pollo en la bandeja, repartiéndolo bien por los huecos.
A continuación, añadimos la lata de leche de coco a la bandeja. Con la ayuda de una cuchara, bañamos un poco los muslos por encima con la leche. Esto hará que queden más dorados y brillantes durante el horneado. Si crees que la salsa lo necesita, puedes añadir una pizca extra de sal en la leche de coco.
Metemos la bandeja en el horno a media altura y horneamos a 190 ºC durante 50-60 minutos. Sabrás que está listo cuando la salsa haya reducido y espesado, y la piel del pollo tenga un tono tostado irresistible. Antes de servir, decora con un poco de tomillo fresco extra.
Cómo Conservar y Recalentar el Pollo con Leche de Coco
Una de las mejores cosas de esta receta es que entra en la categoría de "platos que están mejor al día siguiente". Los sabores del ajo y el tomillo se asientan y la carne se impregna aún más de los aromas. Eso sí, hay recalentarlo lentamente y durante el tiempo suficiente para que la carne se caliente, no sólo por fuera, sino también por el interior.
Cómo conservarlo
Aquí te explico cómo guardarlo correctamente:
- En la nevera: Puedes conservar el pollo con su salsa en un recipiente hermético (preferiblemente de cristal) durante 3 o 4 días. Asegúrate de que se haya enfriado completamente antes de taparlo.
- En el congelador: ¿Puedes congelarlo? Sí, hasta 3 meses. Sin embargo, ten en cuenta que la leche de coco puede cambiar ligeramente de textura al descongelarse (a veces se ve como "cortada" o granulosa). No te preocupes, esto es puramente visual; al calentarla y removerla volverá a emulsionar.
La mejor forma de recalentarlo
Dependiendo del tiempo que tengas, puedes optar por uno de estos métodos:
- Opción Favorita (Horno): Si quieres recuperar el crujiente de la piel, colócalo en una bandeja y caliéntalo a 180 ºC durante unos 10-15 minutos.
- Opción Rápida (Microondas): Calienta en tandas cortas de 1 o 2 minutos a potencia media, dejando un tiempo de reposo entre ellas. Te recomiendo taparlo, ya que la grasa de la piel y la leche de coco tienden a salpicar bastante.
- Truco para la salsa: Si notas que la salsa está muy espesa al sacarla de la nevera (la grasa del coco se solidifica con el frío), añade una o dos cucharadas de agua para aligerarla.
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¿Te gusta el pollo? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pollo.
¿Te ha sobrado tomillo? Mira cómo puedes utilizarlo en nuestra página de Recetas con Tomillo Fresco.
VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA
En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
- Sunny and Breezy de Eria
Esta es una receta de pollo asado al horno que es muy fácil de hacer, que tiene muy pocos ingredientes y un resultado delicioso. No sólo es rico su sabor. El tomillo fresco también le da un toque aromático que lo hace irresistible :-) Como tiene gran cantidad de salsa, la puedes servir acompañada de arroz blanco, de pasta o de un buen pan para mojarla toda y no dejar nada :-) Este plato es perfecto como segundo plato de una comida o cena, o como plato único si lo acompañas de arroz o pasta para que se impregne de la salsa.
INGREDIENTES:
- 1,3 kg - 1,5 kg de pollo (muslos o contramuslos)
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 15 g de mantequilla
- 6 ramas de tomillo fresco
- 1 cabeza de ajos no muy grande, con los dientes de ajo separados y pelados
- 1 lata de leche de coco (400 ml)
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Precalienta el horno a 190 ºC.
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Sazona los trozos de pollo con sal al gusto y pimienta negra al gusto.
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Calienta en una sartén a fuego medio-fuerte el aceite de oliva y la mantequilla. Añade los trozos de pollo y cocínalos 3-4 minutos hasta que estén dorados. Dales la vuelta y cocínalos otros 3-4 minutos hasta que estén dorados. Sácalos de la sartén y colócalos sobre la bandeja que vayas a utilizar para hornear el pollo.
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Añade a la sartén los dientes de ajo y el tomillo. Cocínalos dando vueltas contínuamente durante 30 - 60 segundos.
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Añade todo el contenido de la sartén a la bandeja con el pollo, repartiéndolo uniformemente. Añade la leche de coco. Riega los trozos de pollo con la leche de coco utilizando una cuchara (puedes ver imágenes en el video). Añade sal al gusto a la salsa, si lo consideras necesario.
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Hornea la bandeja en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 50 - 60 minutos.
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Sirve el pollo espolvoreado con un poco de tomillo fresco adicional para potenciar su aroma.
INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.





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