domingo, 16 de marzo de 2014

Pan Irlandés con Pasas (Raisins Soda Bread)




Esta es una versión dulce del Pan Irlandés tradicional. No lleva avena y la proporción de harina integral es menor. A cambio se incluye mantequilla y uvas pasas. La mantequilla contribuye con su aroma y da una textura más suave. Las pasas le dan el sabor dulce y afrutado. Está delicioso para tomarlo sólo, en rebanadas tostadas y untadas con mantequilla, en rebanadas untadas de queso crema suave... :-D

El pan irlandés es muy sabroso debido a la mezcla de harina de trigo blanca, harina de trigo integral y "buttermilk". Tiene una miga muy apretada que lo hace perfecto para cortarlo en rebanadas y hacer tostadas.

Igual que las American Biscuits, el pan irlandés en todas sus versiones forma parte de lo que se denomina "quick breads" o panes rápidos. Se llaman así porque no llevan levadura de panadería y, por tanto, no necesitan ni fermentación, ni el trabajo de amasado de los panes tradicionales.

Por este motivo, este pan es perfecto para aquellas ocasiones en las que apetece un pan casero recién hecho pero no se dispone de tiempo para amasar y dejar fermentar la masa.

El pan crece debido a una reacción química que se produce entre el bicarbonato sódico (soda) y el ácido láctico que contiene el "buttermilk" (suero de mantequilla o mazada). El buttermilk es el líquido que queda cuando se obtiene mantequilla a partir de la leche. Es un líquido de color amarillento con bajo contenido en grasa y sabor agrio.

Actualmente, el buttermilk que se comercializa no se obtiene de la manera tradicional, sino añadiendo a la leche bacterias que convierten la lactosa de la leche en ácido láctico para simular el producto original.

Si no te resulta fácil encontrar buttermilk, no te preocupes, ya que puedes conseguir algo muy parecido añadiendo a la leche un agente acidulante, como el zumo de limón o el vinagre de manzana, y dejándola reposar unos 15 minutos (no es necesario remover). Verás como la leche se corta y se vuelve agria, y empiezan a aparecer grumos más espesos. La proporción es una cucharada por cada taza de leche (240 ml). Otra opción es sustituir el buttermilk por la misma cantidad de yogur natural.

A la hora de hacer el pan, no hay que amasar como en el caso de un pan normal. Tan sólo hay que hacer lo necesario para formar una bola que no se pegue a las manos. Si se trabajara demasiado la masa, el pan podría quedar duro.

Lo mejor es consumir este pan recién hecho y congelar el que no se vaya a consumir en ese momento. Si lo congelas cortado en rebanadas, podrás sacarlas de una en una cuando las vayas a consumir y así disfrutarás de él como si estuviera recién hecho (puedes ponerlas directamente en la tostadora). Recuerda envolver de forma individual las rebanadas que vayas a congelar en papel de aluminio.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta también te gustarán:

Pan de Molde Casero
Pan Irlandés (Irish Soda Bread)
American Biscuits (Panecillos de Mantequilla)























INGREDIENTES:

- 300 g de harina de trigo
- 100 g de harina de trigo integral
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de sal
- 45 g de mantequilla fría cortada en dados
- 100 g de pasas
- 360 ml de buttermilk (suero de mantequilla)

NOTA: El buttermilk puede sustituirse por:
- 340 ml de leche
- 1 y ½ cucharadas de zumo de limón o bien vinagre de manzana


RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí):



1) Precalienta al horno a 190 ºC.

2) Si no dispones de buttermilk, añade a la leche el zumo de limón (o vinagre de manzana) y déjala reposar al menos 15 minutos. No es necesario remover.

3) En una fuente amplia, pon los dos tipos de harina, el azúcar, la sal y el bicarbonato sódico. Mézclalo todo bien con una cuchara para que todo se reparta uniformemente.

4) Añade la mantequilla fría cortada en trocitos y presiónala junto a la harina con los dedos hasta que la mezcla tenga el aspecto de pan rallado grueso (puedes ver en el vídeo el aspecto que debe tener).

5) Añade las pasas y, con una cuchara, repártelas uniformemente.

6) Haz un agujero en el centro y añade el buttermilk (o la leche) y mezcla con una cuchara hasta conseguir una pasta muy espesa que se pueda manipular bien a la hora de amasarla. Si es necesario, añade algo más de harina si ves que no es lo suficientemente espesa para trabajarla, o bien, algo más de buttermilk (o leche) si no consigues que se una (cucharada a cucharada).

7) Pon la pasta sobre una superficie enharinada y vierte algo de harina por encima. La cantidad necesaria dependerá de lo densa que esté la pasta. Si la pasta está poco densa y hay riesgo de que se te pegue mucho a las manos, pon más harina.

8) Amasa hasta obtener una bola. No es necesario amasar igual que en las masas que llevan levadura de panadería. En este caso, sólo hay que hacer lo necesario para formar una bola que no se pegue a las manos. Si se trabaja mucho la masa, el pan podría quedar duro.

9) Aplasta la bola hasta formar un disco de unos 18 cm de diámetro.

10) Pon el disco en una bandeja para horno con papel de hornear (o bien engrasada) y corta con un cuchillo una cruz de 1/2 cm de profundidad (en el vídeo puedes ver imágenes).

11) Hornea entre 40 y 50 minutos en el centro del horno a 190 ºC hasta que esté dorado. Cuando lo saques del horno, al golpear la parte de abajo del pan, tiene que sonar a hueco. Si no es así, es que no está hecho.

12) Deja que se enfríe sobre una rejilla. No intentes cortarlo mientras todavía está caliente, ya que puede romperse. Mejor espera a que esté completamente frío.

¡Y a disfrutarlo!

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