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martes, 22 de agosto de 2017

Bizcocho de Albaricoques Secos, Piñones y Aceite de Oliva





Normalmente en repostería se usan aceites vegetales de sabor suave para que el sabor del aceite no enmascare el resto de sabores. En este bizcocho ocurre todo lo contrario. El sabor del aceite de oliva es uno de los sabores protagonistas y combina muy bien con el zumo de naranja que lleva el bizcocho, las frutas secas y los piñones.

Además, este bizcocho no lleva huevo y, por tanto, es apto para aquellas personas que no pueden tomarlo por intolerancias alimentarias, alergias u otros motivos.


Sobre los ingredientes...


La pasta para el bizcocho se prepara con harina de trigo, azúcar, levadura química de repostería, leche, zumo de naranja y aceite de oliva. A esto se añaden los albaricoques secos, los piñones y, por último, uvas pasas.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos, las levaduras, y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.





Sobre la forma de prepararlo...


Este bizcocho es muy fácil de preparar. Tan fácil que es una receta apropiada para hacer con niños.

Además, no se necesita tener una batidora eléctrica ni utensilios de cocina sofisticados. Es suficiente con los recipientes para mezclar y una cuchara.

Para prepararlo, tan sólo hay que mezclar los ingredientes secos por un lado, los ingredientes húmedos por otro, y mezclar ambos suavemente con una cuchara, sin movimientos bruscos, hasta que los ingredientes secos se humedezcan. 

Una vez llegados a este punto, no hay que insistir más mezclando, ya que la harina podría desprender el gluten que contiene y, en este caso, el bizcocho podría quedar duro.

La pasta que resultará de esta mezcla será espesa pero al mismo tiempo suave.

Las frutas secas y los piñones se añaden al final, justo antes de meterlo en el horno.

Sobre su conservación...


Este bizcocho se conservará en buenas condiciones 3-4 días después de prepararlo si se conserva en un lugar fresco tapado con film transparente para que no se seque.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration




Bizcocho de Albaricoques Secos, Piñones y Aceite de Oliva

Normalmente en repostería se usan aceites vegetales de sabor suave para que el sabor del aceite no enmascare el resto de sabores. En este bizcocho ocurre todo lo contrario. El sabor del aceite de oliva es uno de los sabores protagonistas y combina muy bien con el zumo de naranja que lleva el bizcocho, las frutas secas y los piñones. Además, este bizcocho no lleva huevo y, por tanto, es apto para aquellas personas que no pueden tomarlo por intolerancias alimentarias, alergias u otros motivos.

INGREDIENTES:

  • 225 g de harina de trigo
  • 100 g de azúcar
  • 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química de repostería
  • 125 ml de aceite de oliva
  • 125 ml de leche
  • 4 cucharadas de zumo de naranja
  • 75 g de albaricoques secos (orejones) cortados en pequeños dados
  • 25 g de uvas pasas
  • 25 g de piñones


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta con mantequilla un molde rectangular para bizcochos de unos 24 o 25 cm de largo por 11 o 12 cm de ancho.
  2. Pon en una fuente amplia la harina, el azúcar y la levadura química de repostería. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara. Forma un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).
  3. Pon en otro recipiente para mezclar el aceite de oliva, la leche y el zumo de naranja. Mézclalo dando vueltas rápidamente con una cuchara hasta que el aceite se emulsione (puedes ver imágenes en el vídeo).
  4. Añade la mezcla anterior en el hueco que has dejado en la harina y mézclalo suavemente (sin movimientos bruscos) con una cuchara o una espátula hasta que la mezcla de harina se haya humedecido y no queden grumos. La mezcla resultante será una pasta espesa, pero suave.
  5. Añade los albaricoques secos cortados en dados pequeños, las pasas y los piñones. Mézclalo con una cuchara hasta que se distribuya uniformemente por la pasta.
  6. Pon la mezcla en el molde untado de mantequilla y hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante unos 45 minutos hasta que haya crecido y esté dorado. Estará hecho si, al pinchar un palillo en el centro, el palillo sale limpio.
  7. Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe 10 - 15 minutos dentro del molde sobre una rejilla antes de desmoldarlo. Tras desmoldarlo, colócalo sobre una rejilla y deja que termine de enfriarse.
¡Y a disfrutarlo!

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viernes, 31 de julio de 2015

Bollitos de Miel, Avena y Arándanos Rojos



Se podría decir que la receta que os traemos hoy es algo así como muesly de desayuno con cereales, miel y fruta deshidratada convertido en unos deliciosos bollos :-)

Estos no son unos de esos bollos que cuando los muerdes parece que en el interior sólo tienen aire. Todo lo contrario. Tienen una textura consistente y son muy nutritivos y energéticos. Además, son una alternativa saludable a otras opciones para el desayuno, ya que no tienen mucha grasa (sólo llevan 3 cucharadas de aceite vegetal), no tienen azúcar refinado sino que su ligero sabor dulce viene de la miel y tienen todos los beneficios de la avena.

Cómo llevan levadura de panadería y requieren tiempo de fermentación, no es una receta que se prepare rápidamente. Sin embargo, el tiempo estará bien invertido ya que están muy ricos y son una opción sana para el desayuno :-)

También se pueden hacer con uvas pasas en lugar de arándanos rojos deshidratados.


Sobre los ingredientes...

La levadura de panadería que usamos en esta receta es levadura seca que se comercializa triturada en sobres individuales para que sea muy fácil mezclarla con la harina. Si prefieres usar levadura de panadería fresca, hay que tener en cuenta que se necesitará aproximadamente el triple de cantidad que si usáramos levadura seca y que será necesario disolverla en el agua de la receta y dejarla reposar hasta que se forme espuma.

La levadura seca se activa en contacto con el agua de la receta. Se puede acelerar el proceso de fermentación de la masa utilizando agua tibia. ¡Cuidado con la temperatura! Tibia significa templada, sin llegar a estar caliente. Si la temperatura fuera demasiado alta, las levaduras, que son organismos vivos, podrían morir y la masa no crecería.

La avena es un alimento con muchos beneficios. Estos son algunos de ellos:
- Tiene una alta cantidad de fibra, es decir, ayuda al sistema digestivo a funcionar mejor y favorece la sensación de saciedad.
- Ayuda a reducir el colesterol malo.
- Contiene una alta cantidad de vitaminas y minerales (vitaminas del complejo B, vitaminas A y E, y minerales como el calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y sodio) que forman parte de una buena alimentación.
- Es un carbohidrato de absorción lenta, lo que hace que su energía se libere poco a poco y por tanto ayuda a regula el nivel de azúcar en la sangre.

Arándanos Rojos Secos

Los arándanos rojos (cranberries) son unas bayas originarias de américa del norte. Son pequeñas, con forma ovalada, duras, y de color rojo intenso. Cuando se comen crudas y frescas son muy ácidas.

Los indios americanos usaban esta bayas como alimento y también como medicina, ya que tienen un alto contenido de vitamina C y también contienen muchos antioxidantes. Los marineros y los colonos americanos las usaban para prevenir el escorbuto, enfermedad que aparece cuando hay carencia de vitamina C.

Nunca se comen frescos y crudos. Se toman secos (como las uvas pasas) o bien se cocinan, ya que se necesita añadir azúcar para contrarrestar su sabor ácido. Normalmente se usan en postres, bizcochos, muffins o magdalenas, tartas, galletas, pasteles, etc. Pero también se usan para hacer compotas, mermeladas, confituras y salsas para platos salados como por ejemplo asados. Su sabor afrutado se acentúa cuando se mezclan con ingredientes dulces y cuando se combinan con otras frutas como manzanas, peras y naranjas.



























Sobre la forma de prepararlos...

La técnica para prepararlos no es complicada y no se requieren robots de cocina ni accesorios sofisticados.

El único inconveniente es que, igual que en todas las recetas que llevan levadura de panadería, se requiere tiempo (entre 3 y 4 horas), ya que se tiene que dejar fermentar la masa para que suba dos veces.

La primera fermentación es tras formar la masa, y la segunda, una vez que hemos dividido la  masa en 16 partes iguales y les hemos dado forma de panecillos. Sin embargo, aunque lleve tiempo, el resultado bien merece la pena.

Hay que tener en cuenta también que el tiempo de fermentación de la masa es muy dependiente de la temperatura. A más temperatura, menos tiempo.

Si los panecillos los vas preparar para el desayuno, puedes meterlos a la nevera tras la segunda fermentación y hornearlos al día siguiente, justo antes del desayuno, para consumirlos recién hechos.

Sobre su conservación...

Al llevar levadura de panadería, la conservación de estos bollitos es similar a la del pan. Es decir, cuando mejor están es cuando están recién hechos (mejor si están templados) y es mejor no dejarlos de un día para otro porque se pondrían duros.

La buena noticia es que se pueden congelar envueltos en papel de aluminio. Si los congelas tras sacarlos del horno cuando se han enfriado pero todavía están tibios, tras descongelarlos estarán igual que si estuvieran recién hechos.

Como están más ricos templados, puedes calentarlos unos minutos en el horno, o bien en un microondas que tenga resistencia para gratinar. Si lo haces en el microondas con la resistencia para gratinar, ponlos en la parte de abajo para que no se tuesten (no uses la rejilla que tienen los microondas para acercar los alimentos a la resistencia de gratinar).


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan los dulces para el desayuno? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Dulces para el Desayuno.

¿Te gustan los arándanos rojos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de recetas con arándanos rojos.

¿Te gusta la avena? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Avena.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:
En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




Bollitos de Miel, Avena y Arándanos Rojos

Se podría decir que la receta que os traemos hoy es algo así como muesly de desayuno con cereales, miel y fruta deshidratada convertido en unos deliciosos bollos :-) Estos no son unos de esos bollos que cuando los muerdes parece que en el interior sólo tienen aire. Todo lo contrario. Tienen una textura consistente y son muy nutritivos y energéticos. Además, son una alternativa saludable a otras opciones para el desayuno, ya que no tienen mucha grasa (sólo llevan 3 cucharadas de aceite vegetal), no tienen azúcar refinado sino que su ligero sabor dulce viene de la miel y tienen todos los beneficios de la avena.

INGREDIENTES:

Para los panecillos:
  • 450 g de harina de trigo
  • 120 g de copos de avena
  • 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
  • 1 y ½ cucharaditas de canela
  • ½ cucharadita de sal
  • 130 g de arándanos rojos deshidratados
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 4 cucharadas de miel
  • 3 cucharadas de aceite vegetal suave (girasol, maíz, etc.)
  • 250 ml de agua

Para pintar los panecillos:
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de miel

NOTA: Si te gustan los bollos más grandes, puedes dividir la masa en 12 trozos iguales en lugar de 16.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon en una fuente amplia de base ancha la harina de trigo, los copos de avena, la levadura de panadería seca, la canela, la sal y los arándanos rojos deshidratados. Mézclalo bien con una cuchara dejando un hueco en el centro.
  2. Añade en el hueco el huevo ligeramente batido, la miel, el aceite vegetal y el agua. Mézclalo con una cuchara. Cuando la mezcla empiece a estar muy espesa presiónala con la parte de atrás de la cuchara para que se una hasta que se forme una bola (puedes ver imágenes en el vídeo).
  3. Pon la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y espolvorea harina por encima. Amásala durante unos 5 minutos. Para ello presiona la masa hacia abajo y ligeramente hacia adelante. Gírala 90 º, levanta la parte superior y dóblala hacia ti. Vuelve a presionar hacia abajo y hacia adelante (puedes ver imágenes en el vídeo).
  4. Forma una bola y ponla en una fuente amplia untada de mantequilla. Cúbrela con plástico de cocina o film transparente y deja que leve durante 1 o 2 horas hasta que doble su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente. A más temperatura menos tiempo.
  5. Vuelve a ponerla sobre la superficie enharinada y amásala de nuevo durante 1 minuto para eliminar las burbujas de aire que se habrán formado en la masa.
  6. Forma una bola y córtala con un cuchillo en 2 mitades. Corta cada mitad en 2 cuartos. Con cada uno de ellos forma una bola y corta cada una en 4 cuartos. En total saldrán 16 trocitos de masa. Da a cada trozo forma de panecillo o bollito estirando la superficie de la masa con las manos hacia abajo.
  7. Coloca los bollitos en 4 filas ( 4 bollitos por fila) en una bandeja para hornear grande. Cúbrela con film transparente o plástico de cocina y deja levar de nuevo durante 30 - 60 minutos hasta que los bollitos doblen su volumen. De nuevo el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

  8. NOTA: En este punto, una vez que los bollitos hayan doblado su tamaño, puedes meter la bandeja en la nevera (sin quitar el film transparente) para hornearlos al día siguiente. Si lo haces así, sácalos de la nevera 30 minutos antes de continuar con el resto de pasos.

  9. Pon a precalentar el horno a 200 ºC.
  10. Pon en un cuenco 30 g de mantequilla derretida (puedes usar el microondas para derretirla) y 2 cucharadas de miel. Mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta obtener una mezcla uniforme.
  11. Cuando los panecillos hayan doblado su volumen, píntalos con la mezcla de mantequilla y miel.
  12. Hornéalos en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante 13-15 minutos hasta que estén ligeramente dorados Al final del horneado la mezcla de mantequilla y miel se puede tostar muy rápidamente, así que no pierdas de vista los bollitos ya que si te descuidas podrían tostarse demasiado.
  13. Tras sacarlos del horno deja que se enfríen sobre una rejilla hasta que estén tibios.
¡Y a disfrutarlo!


domingo, 16 de marzo de 2014

Pan Irlandés con Pasas (Raisins Soda Bread)




Esta es una versión dulce del Pan Irlandés tradicional. No lleva avena y la proporción de harina integral es menor. A cambio se incluye mantequilla y uvas pasas. La mantequilla contribuye con su aroma y da una textura más suave. Las pasas le dan el sabor dulce y afrutado. Está delicioso para tomarlo sólo, en rebanadas tostadas y untadas con mantequilla, en rebanadas untadas de queso crema suave... :-)

El pan irlandés es muy sabroso debido a la mezcla de harina de trigo blanca, harina de trigo integral y "buttermilk". Tiene una miga muy apretada que lo hace perfecto para cortarlo en rebanadas y hacer tostadas.

Igual que las American Biscuits, el pan irlandés en todas sus versiones forma parte de lo que se denomina "quick breads" o panes rápidos. Se llaman así porque no llevan levadura de panadería y, por tanto, no necesitan ni fermentación, ni el trabajo de amasado de los panes tradicionales.

Por este motivo, este pan es perfecto para aquellas ocasiones en las que apetece un pan casero recién hecho pero no se dispone de tiempo para amasar y dejar fermentar la masa.


Sobre los ingredientes...

El pan crece debido a una reacción química que se produce entre el bicarbonato sódico (soda) y el ácido láctico que contiene el "buttermilk" (suero de mantequilla o mazada). El buttermilk es el líquido que queda cuando se obtiene mantequilla a partir de la leche. Es un líquido de color amarillento con bajo contenido en grasa y sabor agrio.

Actualmente, el buttermilk que se comercializa no se obtiene de la manera tradicional, sino añadiendo a la leche bacterias que convierten la lactosa de la leche en ácido láctico para simular el producto original.

Si no te resulta fácil encontrar buttermilk, no te preocupes, ya que puedes conseguir algo muy parecido añadiendo a la leche un agente acidulante, como el zumo de limón o el vinagre de manzana, y dejándola reposar unos 15 minutos (no es necesario remover). Verás como la leche se corta y se vuelve agria, y empiezan a aparecer grumos más espesos. La proporción es una cucharada por cada taza de leche (240 ml). Otra opción es sustituir el buttermilk por la misma cantidad de yogur natural.

Sobre la forma de prepararlo...


La forma de preparalo es muy fácil.

No hay que amasar como en el caso de un pan normal de los que llevan levadura de panadería. Tan sólo hay que mezclar todos los ingredientes en un recipiente hasta que se unan formando una masa o pasta muy densa.

Después, sólo hay que poner la masa sobre una superficie enharinada y hacer lo necesario para formar una bola que no se pegue a las manos. No hay que hacer nada más, ya que podría ser incluso contraproducente, ya que si se trabajara demasiado la masa, la harina podría soltar el gluten que contiene y el pan podría quedar duro.



Sobre su conservación...

Lo mejor es consumir este pan recién hecho y congelar el que no se vaya a consumir en ese momento. Si lo congelas cortado en rebanadas envueltas en papel de aluminio, podrás sacarlas de una en una cuando las vayas a consumir y así disfrutarás de él como si estuviera recién hecho (puedes ponerlas directamente en la tostadora).

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

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VÍDEO DE LA RECETA,INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí):




Pan Irlandés con Pasas (Raisins Soda Bread)

Esta es una versión dulce del Pan Irlandés tradicional. No lleva avena y la proporción de harina integral es menor. A cambio se incluye mantequilla y uvas pasas. La mantequilla contribuye con su aroma y da una textura más suave. Las pasas le dan el sabor dulce y afrutado. Está delicioso para tomarlo sólo, en rebanadas tostadas y untadas con mantequilla, en rebanadas untadas de queso crema suave... :-)

INGREDIENTES:

  • 300 g de harina de trigo
  • 100 g de harina de trigo integral
  • 3 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1 cucharadita de sal
  • 45 g de mantequilla fría cortada en dados
  • 100 g de pasas
  • 360 ml de buttermilk (suero de mantequilla)

NOTA: El buttermilk puede sustituirse por:
- 340 ml de leche
- 1 y ½ cucharadas de zumo de limón o bien vinagre de manzana



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

  1. Precalienta al horno a 190 ºC.
  2. Si no dispones de buttermilk, añade a la leche el zumo de limón (o vinagre de manzana) y déjala reposar al menos 15 minutos. No es necesario remover.
  3. En una fuente amplia, pon los dos tipos de harina, el azúcar, la sal y el bicarbonato sódico. Mézclalo todo bien con una cuchara para que todo se reparta uniformemente.
  4. Añade la mantequilla fría cortada en trocitos y presiónala junto a la harina con los dedos hasta que la mezcla tenga el aspecto de pan rallado grueso (puedes ver en el vídeo el aspecto que debe tener).
  5. Añade las pasas y, con una cuchara, repártelas uniformemente.
  6. Haz un agujero en el centro y añade el buttermilk (o la leche) y mezcla con una cuchara hasta conseguir una pasta muy espesa que se pueda manipular bien a la hora de amasarla. Si es necesario, añade algo más de harina si ves que no es lo suficientemente espesa para trabajarla, o bien, algo más de buttermilk (o leche) si no consigues que se una (cucharada a cucharada).
  7. Pon la pasta sobre una superficie enharinada y vierte algo de harina por encima. La cantidad necesaria dependerá de lo densa que esté la pasta. Si la pasta está poco densa y hay riesgo de que se te pegue mucho a las manos, pon más harina.
  8. Amasa hasta obtener una bola. No es necesario amasar igual que en las masas que llevan levadura de panadería. En este caso, sólo hay que hacer lo necesario para formar una bola que no se pegue a las manos. Si se trabaja mucho la masa, el pan podría quedar duro.
  9. Aplasta la bola hasta formar un disco de unos 18 cm de diámetro.
  10. Pon el disco en una bandeja para horno con papel de hornear (o bien engrasada) y corta con un cuchillo una cruz de 1/2 cm de profundidad (en el vídeo puedes ver imágenes).
  11. Hornea entre 40 y 50 minutos en el centro del horno a 190 ºC hasta que esté dorado. Cuando lo saques del horno, al golpear la parte de abajo del pan, tiene que sonar a hueco. Si no es así, es que no está hecho.
  12. Deja que se enfríe sobre una rejilla. No intentes cortarlo mientras todavía está caliente, ya que puede romperse. Mejor espera a que esté completamente frío.
¡Y a disfrutarlo!


domingo, 2 de febrero de 2014

Caracoles de Canela (Cinnamon Rolls o Buns)

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Caracolas o Rollitos de Canela (Cinnamon Buns)


No hay nada que se compare al olor de la canela recién horneada inundando cada rincón de la casa. Es uno de esos aromas que te abrazan y te transportan a un momento de calma absoluta. Los Cinnamon Rolls, conocidos también como caracolas de canela, rollitos de canela o cinnamon buns, son mucho más que un simple bollo: son el capricho perfecto para cualquier desayuno o merienda especial.

Aunque en muchos lugares los llamamos sencillamente caracoles de canela, independientemente del nombre que les demos, lo que todos buscamos es lo mismo: esa textura tierna, casi de nube, que se deshace en la boca al morder el centro. Si buscas una receta de rollos de canela caseros que mantenga su esponjosidad y tenga el equilibrio justo de dulce y especias, estás en el lugar correcto.

A continuación, vamos a descubrir de dónde viene esta joya de la repostería y, por supuesto, todos los secretos para que tus Cinnamon Rolls salgan perfectos a la primera.


¿Qué son los Cinnamon Rolls y cuál es su origen?

Los Cinnamon Rolls son un tipo de bollería dulce elaborada con una masa enriquecida (que lleva huevo y mantequilla) y fermentada con levadura de panadería. Su característica más distintiva es su forma de espiral, que se consigue estirando la masa en forma de rectángulo, cubriéndola con una mezcla generosa de mantequilla, azúcar y canela, y enrollándola sobre sí misma antes de cortarla en rodajas.

Al hornearse, el azúcar del relleno se funde con la mantequilla creando un almíbar denso y aromático que impregna cada capa de la masa, logrando ese centro tierno y "pegajoso" que los hace famosos en todo el mundo.

El origen de los Cinnamon Rolls: de Suecia al mundo

Aunque hoy los asociamos inevitablemente a las grandes cafeterías de Estados Unidos, el verdadero origen de estas caracolas o espirales rellenas de canela y pasas se encuentra en Suecia. Allí se conocen como Kanelbulle y son tan importantes que hasta tienen su propio día en el calendario: el 4 de octubre.

En el norte de Europa, estos bollos son menos dulces y más especiados (suelen llevar cardamomo), y son el corazón del "Fika", el tradicional descanso sueco para tomar café y charlar con amigos. Sin embargo, fue en Norteamérica donde evolucionaron hacia la versión que hoy nos hace suspirar: más grandes, mucho más dulces y, a menudo, coronados con un glaseado de queso crema o azúcar que los hace irresistibles.

¿Cómo se consumen en Estados Unidos?

En USA, los Cinnamon Buns son el desayuno estrella de los domingos o de festivos como la mañana de Navidad. Es muy común comprarlos en centros comerciales donde el aroma a canela se utiliza incluso como técnica de marketing para atraer a los clientes. A diferencia de la versión europea, allí se buscan texturas extremadamente "sticky" (pegajosas) y se sirven preferiblemente calientes, recién salidos del horno, para que el relleno de canela esté casi fundido.

Nota histórica: La canela era una especia de lujo tras la Primera Guerra Mundial. Fue a partir de los años 50 cuando la receta se popularizó en los hogares gracias a que los ingredientes se volvieron más accesibles para todo el mundo.

Los Ingredientes de los Cinnamon Rolls


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la ficha imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para que estas caracolas de canela salgan perfectas, es fundamental entender qué papel juega cada ingrediente en la masa y el relleno. Aquí tienes los detalles para que no te falte nada:

Para la masa de las caracolas

  • Harina de fuerza: Es el ingrediente clave. Gracias a su alto contenido en gluten, permite que la masa atrape el gas de la fermentación y obtengamos unos rollitos con estructura y mucha esponjosidad.
  • Levadura de panadería seca: Se presenta en pequeños sobres de 5,5 gramos. Tiene un aspecto granulado con textura arenosa y un color marrón claro. Gracias a esta textura, se mezcla a la perfección con la harina desde el primer momento.
  • Mantequilla: En la masa aporta elasticidad y un sabor incomparable. Para esta parte de la receta, la utilizaremos muy fría y cortada en cubitos para integrarla con la harina mediante la técnica de sablage, lo que dará una textura más fina a la miga.
  • 💡 Consejo: Es fundamental utilizar mantequilla pura de leche. No recomendamos sustituirla por margarinas vegetales, no solo por una cuestión de sabor y textura, sino también por salud: las margarinas son grasas altamente procesadas e inflamatorias que debemos evitar.
  • Leche: Debe estar tibia al tacto. Si está demasiado caliente, podrías "matar" la levadura y la masa no subiría; si está fría, tardará mucho más en fermentar.
  • Huevo: Aporta riqueza, color y ayuda a que la miga sea mucho más tierna y sedosa.
  • Azúcar y Sal: El azúcar alimenta a la levadura y aporta el dulzor justo, mientras que la sal equilibra el conjunto y realza todos los aromas de la masa.

Para el relleno de canela y uvas pasas

  • Mantequilla ablandada (en punto pomada): Es mantequilla que ha alcanzado una textura suave y cremosa, similar a una crema de manos. Hay que dejarla a temperatura ambiente el tiempo suficiente para que se ponga blanda, ya que se tiene que mezclar con el azúcar y la canela y se debe poder extender sobre la masa estirada muy fácilmente.
  • Azúcar moreno: Su contenido en melaza es lo que le da ese color oscuro y ese sabor tostado tan característico de los auténticos Cinnamon Buns.
  • Canela molida: La gran protagonista. Si puedes, usa una canela de buena calidad (como la de Ceilán); la diferencia en el aroma es increíble.
  • Uvas pasas: Aportan jugosidad y dulzor natural. Si no te gustan, puedes sustituirlas por nueces picadas para añadir un contraste crujiente delicioso.

Para el acabado

  • Leche y nata: Mezclarlas para pintar los caracoles antes de hornear es el truco para conseguir ese tono dorado brillante tan apetecible.
Caracoles o rollitos de Canela (Cinnamon Rolls o Buns)

Cómo hacer paso a paso Cinnamon Rolls


La versión imprimible de las instrucciones paso a paso y el vídeo de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Hacer Cinnamon Rolls caseros requiere paciencia, pero, como no son necesarios robots de cocina ni otros accesorios sofisticados y no necesitas tener el arte de un panadero amasando, yo calificaría esta receta de sencilla o fácil, aunque no sea muy rápida. Sólo tienes que seguir estos pasos:

1. Cómo hacer la masa de los rollitos

En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal. Mezcla todo bien para que los ingredientes secos se integren.

Añade la mantequilla muy fría cortada en cubos pequeños. Con la punta de los dedos, ve presionando la mantequilla junto con la harina hasta que consigas una textura similar a la del pan rallado o la arena gruesa.

Haz un hueco en el centro de la mezcla. Vierte el huevo batido y la leche tibia. Comienza a mezclar con una cuchara o espátula hasta obtener una pasta espesa que empiece a formar una bola.

💡 ¿Sabías qué?: El secreto de la esponjosidad extrema reside en no pasarse con la harina. Al añadir los líquidos, la masa debe ser ligeramente pegajosa al principio; no caigas en la tentación de añadir más harina de la cuenta, ya que eso endurecería el bollo tras el horneado.

2. Primera fermentación

Pasa la masa a un bol ligeramente untado con mantequilla. Cúbrelo con film transparente o un paño de cocina limpio y deja que repose en un lugar cálido, sin corrientes de aire, durante 1 o 2 horas (o hasta que doble su tamaño).

Mientras la masa crece, prepara el relleno mezclando la mantequilla en punto pomada con el azúcar moreno y la canela hasta obtener una crema homogénea.

3. Cómo dar forma a los caracoles de canela

Una vez que la masa haya doblado su volumen, ponla sobre una superficie enharinada y amásala ligeramente durante un minuto para desgasificarla (expulsar el aire sobrante del levado).

Para formar el rectángulo de unos 32x24 cm, sigue estos consejos de profesional:

  • Recuerda poner harina suficiente bajo la masa antes de empezar; esto evitará que se pegue a la mesa mientras la estiras.
  • No olvides poner también un poco de harina en la superficie del rodillo para que se deslice suavemente sin desgarrar la masa.
  • Para que la masa se estire de forma uniforme, pasa el rodillo siempre desde el centro hacia los extremos.

Una vez estirada, extiende la crema de canela por toda la superficie dejando un borde libre de unos 2 cm. Distribuye las pasas (o nueces) de forma equilibrada para que cada bocado sea perfecto.

Pinta con un poco de leche uno de los lados largos del rectángulo. Comienza a enrollar por el lado opuesto, apretando ligeramente pero sin exceso, hasta formar un cilindro. Con un cuchillo afilado, corta el cilindro en 8 o 10 trozos iguales.

Cómo hacer caracoles de Canela o caracolas de canela (Cinnamon Rolls o Buns)

4. Segunda fermentación y horneado

Coloca los rollitos en una bandeja de horno untada con mantequilla. Tapa y deja que aumenten de tamaño durante 30 minutos más.

Truco de experto: Si quieres disfrutarlos recién hechos para el desayuno, en este punto, es decir, tras la segunda fermetación, puedes meter la bandeja en la nevera toda la noche. Solo tendrás que sacarlos 30 minutos antes de hornear al día siguiente.

Cuando hayan transcurrido 15 minutos, pon a precalentar el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo para que esté bien caliente cuando haya terminado la fermentación.

Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata y hornéalos en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 20-30 minutos, hasta que estén bien dorados.

Tras sacarlos del horno, déjalos reposar 5 minutos en la bandeja antes de pasarlos a una rejilla.


Cómo Conservar los Caracoles de Canela

Los Cinnamon Rolls están en su punto máximo de gloria tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, pero si te sobran (algo difícil, ¡porque vuelan!), aquí tienes las claves para que no se endurezcan:

Cómo mantenerlos tiernos a temperatura ambiente

Para conservar esa textura de nube, guárdalos en un recipiente hermético o envuélvelos individualmente en film transparente una vez que se hayan enfriado por completo. A temperatura ambiente aguantarán perfectamente 2 o 3 días.

💡 Truco de Chef: Si notas que han perdido un poco de humedad al día siguiente, dales un toque de calor en el microondas durante apenas 10 segundos. Esto reactivará las grasas de la mantequilla y volverán a estar increíblemente tiernos. Si quieres que mantengan una textura más similar a la que tienen recien hechos, caliéntalos en el horno o bien, en el microondas, pero en las posición de grill.

¿Se pueden congelar las caracolas de canela?

¡Sí! Y es la mejor opción para disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos. Puedes congelarlos ya horneados (una vez fríos). Para consumirlos, simplemente deja que se descongelen a temperatura ambiente y dales el toque de microondas que mencionamos antes. Parecerá que los acabas de sacar del horno.

También puedes congelar los rollitos antes de hornear, justo después de cortarlos y ponerlos en la bandeja. En ese caso, el día que quieras comerlos, déjalos descongelar y que hagan su segundo levado antes de meterlos al horno.


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¿Te gustan los dulces para el desayuno o merienda? Puedes encontrar más ideas en nuestra página de Recetas de Dulces para el Desayuno.

VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA


En el siguiente vídeo en alta definición se muestran las instrucciones de la receta paso a paso. La música de este vídeo es Royalty Free y puede encontrarse en los siguientes enlaces:
- Minimal Illussions
- Winds Of Inspiration

 




Los caracoles o rollos de canela recién hechos son uno de los mejores desayunos que uno puede tener :-) Se trata de una receta muy popular en Estados Unidos donde se conocen por el nombre de "Cinnamon Rolls" o "Buns".

INGREDIENTES:

Para los caracoles:
  • 225 g de harina de fuerza
  • 30 g de azúcar
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
  • 30 g de mantequilla muy fría
  • 1 huevo batido
  • 125 ml de leche tibia
Para el relleno:
  • 50 g de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
  • 50 g de azúcar moreno (mejor si es fino)
  • 1 y ½ cucharadita de canela molida
  • 50 g de uvas pasas
Para pintarlos:
  • 1 cucharada de leche
  • 1 cucharada de nata líquida

NOTA 1: Si no te gusta la repostería muy dulce, no pongas azúcar a la masa de los caracoles. Será suficiente con el azúcar del relleno.

NOTA 2: Puedes sustituir las uvas pasas por la misma cantidad de nueces si quieres darles un toque crujiente.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal y mezcla todo bien.
  2. Añade la mantequilla fría cortada en cubos pequeños y presiona con los dedos junto a la harina hasta que tenga el aspecto de pan rallado (puedes ver la imagen en el vídeo).
  3. Haz un hueco en el centro. Añade el huevo batido y la leche tibia y comienza a mezclar con una cuchara o una espátula hasta obtener una pasta muy espesa que forme una bola.
  4. Pon la pasta en otro bol untado de mantequilla y cúbrelo con film transparente o bien un paño de cocina limpio. Deja que fermente durante 1 o 2 horas hasta que doble su tamaño.
  5. Mientras tanto se puede preparar el relleno mezclando la mantequilla ablandada a temperatura ambiente, el azúcar moreno y la canela molida hasta que tenga la consistencia de una crema.
  6. Cuando la pasta ha doblado su volumen, se pone sobre una superficie enharinada, se espolvorea con harina por encima y se amasa durante un minuto para que expulse el aire.
  7. Con el rodillo enharinado, se forma un rectángulo de 32x24 cm. Para estirar la masa, recuerda pasar el rodillo desde el centro hacia los extremos.
  8. Extiende la crema de mantequilla, azúcar y canela por el rectángulo dejando un borde de unos 2 cm. Distribuye las pasas por encima de forma uniforme.
  9. Pinta con leche uno de los dos lados largos del rectángulo y comienza a enrollar el rectángulo por el lado opuesto hasta formar un cilindro (puedes ver las imágenes en el vídeo).
  10. Con un cuchillo, corta el cilindro en 8-10 trozos (dependiendo de lo altos que quieras los caracoles) y colócalos en una bandeja de horno ligeramente untada de mantequilla. Cubre la bandeja con film transparente (o bien un paño de cocina limpio) y deja que los caracoles aumenten de tamaño durante 30 minutos.

  11. NOTA: En este punto, se puede meter la bandeja en la nevera y sacarla al día siguiente 30 minutos antes de meterla al horno. Así disfrutarás de los caracoles recién hechos para el desayuno.

  12. Mientras tanto, precalienta el horno a 190 ºC.
  13. Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata líquida y hornea en el centro del horno durante 20 -30 minutos o hasta que hayan aumentado su volumen y estén dorados.
  14. Tras sacarlos del horno, déjalos en la bandeja 5 minutos antes de sacarlos. Sácalos y déja que se enfríen sobre una rejilla.
¡Y a disfrutarlos!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.

Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en febrero de 2026.