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sábado, 5 de septiembre de 2015

Galette de Tomates y Queso de Cabra



Esta tarta salada de aspecto rústico está hecha con una masa crujiente rellena de tomates y queso de cabra que se hornean junto a la tarta. Está más rica cuando se consume caliente o templada, pero también se puede consumir a temperatura ambiente.

La base de esta tarta es un mezcla entre una masa quebrada y una masa de hojaldre. Es muy crujiente, pero no tan arenosa como la masa quebrada. Es más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada y está muy rica. Aunque merece la pena prepararla en casa y además es muy fácil de hacer, si no quieres complicarte mucho o no tienes tiempo para prepararla, puedes comprar una masa de las que ya vienen estiradas. Puedes sustituirla por una masa quebrada (masa brisa o brisée, en francés) o bien por masa de hojaldre.

Es perfecta como entrante o primer plato, o bien, para una comida o una cena a base de tapas para compartir.

Si te gusta esta galette, te recomendamos que pruebes nuestras galettes dulces:
- Galette de Melocotones y Arándanos.
- Galette de Fresas y Queso

Sobre los ingredientes...

La base de la tarta se hace con harina, sal, mantequilla, zumo de limón, nata agria y agua.

La nata agria o crema agria también se conoce como sour cream, en inglés. Se trata de nata acidificada con bacterias de la leche que generan ácido láctico. Es espesa y cremosa y tiene un sabor agrio que recuerda al yogur, a la mantequilla y a las nueces. La versión francesa de la "sour cream" es la crème fraîche, La principal diferencia entre ellas es que la crème fraîche tiene un mayor contenido en grasas (30 - 35%) y un menor contenido de proteínas. En esta receta podemos utilizar cualquiera de las dos.

Si no las encuentras en tu supermercado (en la sección de productos refrigerados), puedes preparar algo muy parecido muy fácilmente en casa. Mira cómo hacerlo en nuestro post de la receta de la crème fraîche caseraTambién se puede sustituir por la misma cantidad de yogur griego.



Para preparar el relleno de tomate y queso de cabra se necesita aceite de oliva, ajo y albahaca además de los tomates y el queso.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.


En la receta que os traemos hoy, la albahaca puede ser tanto fresca como seca o deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.


Sobre la forma de prepararla...

La preparación es muy sencilla. Sólo hay que estirar con el rodillo la masa para la base de la tarta y colocar encima la capa de tomate y queso de cabra dejando libre un borde de 3-4 cm. Por último, se dobla el borde de la masa hacia el centro, se pinta con huevo y se hornea.

Para preparar la masa no necesitas utensilios especiales, aunque se puede hacer con un robot de cocina o una batidora con un accesorio para triturar.

El truco es que los ingredientes estén muy fríos. Es necesario tener la harina en el congelador durante media hora. Después, hay que añadir la mantequilla muy fría cortada en dados y hacer que se integre con la harina cortándola en trocitos más más pequeños al mismo tiempo que se mezcla con la harina utilizando uno o dos cuchillos (también hay accesorios amasadores o mezcladores para hacerlo). Hay que conseguir tener algo parecido a pan rallado muy grueso.

Con un robot de cocina o un accesorio triturador, esto se consigue presionando el botón que hace funcionar el triturador con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos hasta conseguir la textura de pan rallado grueso.

Por ultimo, se añade una mezcla de zumo de limón, nata agria y agua y se mezcla hasta formar una bola. Esta bola debe guardarse en la nevera durante 30 minutos envuelta en plástico de cocina (film transparente). Después ya sólo queda estirarla con el rodillo.

Con un robot de cocina este paso también se consigue con pulsaciones cortas intermitentes, hasta que la pasta comience a unirse. En este caso no es necesario que forme una bola. Esto debe hacerse de forma manual tras sacar la pasta del robot de cocina.

Lo ventaja principal de esta masa, además de que está muy rica, es que es mucho más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada. La masa quebrada, tras sacarla de la nevera puede estar demasiado dura para estirarla y puede ser necesario esperar a que aumente un poco su temperatura para que se estire más fácilmente. Sin embargo, si su temperatura sube mucho, se puede pegar a la superficie de trabajo. Esto no ocurre con la masa de esta receta, que se puede estirar mucho más fácilmente desde el momento en que se saca de la nevera.

Otra ventaja de esta masa sobre la masa quebrada es que es más elástica y no se rompe tan fácilmente cuando se estira.

Para preparar el relleno de tomate y queso de cabra, hay que empezar cortando los tomates en rodajas finas y poniéndolos sobre papel absorbente espolvoreados con sal final. En unos minutos soltarán parte del agua que contienen y esto evitará que la galette quede acuosa.


Sobre su conservación...

Si te sobra algo de galette, la puedes conservar en la nevera. Sin embargo, tras sacarla, debes esperar a que se ponga a temperatura ambiente, o mejor aún, debes calentarla ligeramente, ya que está más rica templada o caliente. 

Si se mete en el microondas, la base perderá su textura crujiente y se pondrá blanda. Para templarla, lo mejor es calentarla en el horno o bien con el gratinador del microondas (si el microondas dispone de gril para gratinar).

También se puede congelar, entera o bien en raciones individuales envueltas en papel de aluminio. En este caso, puedes meterla directamente al horno o al gril para descongelarla y al mismo tiempo calentarla y que quede crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


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INGREDIENTES (8 raciones):

Para la base:

- 165 g de harina
- ¼ de cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla
- 4 cucharadas de nata agria (sour cream o crème fraîche). Pueden sustituirse por la misma cantidad de yogur griego
- 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido
- 4 cucharadas de agua fría (puedes añadir 1 o 2 más si es necesario)

Para el relleno de tomates y queso de cabra:

- 2 dientes de ajo machacados
- 1 y 1/2 cucharadas de albahaca seca (o bien, 3 cucharadas de albahaca fresca picada)
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 2 tomates (350 g aprox.)
- 85 g de queso de cabra

Para el acabado:

- Un huevo batido para pintar


VÍDEO DE LA RECETA E INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




En primer lugar preparamos la pasta para la base de la galette...

1) Pon una fuente amplia la harina y métela en el congelador durante 30 minutos.

2) Mientras tanto, pon en cuenco pequeño el zumo de limón, la nata agria y el agua. Mézclalo bien dan vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea. Ponlo en la nevera hasta el momento de usarlo.

3) Corta la mantequilla en dados y ponla de nuevo en la nevera hasta el momento de usarla.

4) Tras los 30 minutos, saca la harina del congelador. Añade la sal y mézclala con la harina dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados, mézclala con la harina y córtala en trocitos cada vez más pequeños ayudándote de uno o dos cuchillos hasta conseguir que la mezcla tenga la consistencia de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina o una batidora con un accesorio triturador puedes conseguir el mismo resultado presionando el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, hasta que consigas la consistencia de pan rallado grueso.

5) Añade la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua. Mézclalo con una cuchara hasta que se forme una pasta muy espesa que se una formando una bola. Si queda demasiado seca y no consigues que se una, puedes añadir una o dos cucharadas más de agua (de una en una según se necesite).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina, o una batidora con un accesorio triturador, presiona el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, mientras añades la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua, hasta que se forme una pasta que comience a unirse. Hay que parar antes de que se una por completo.

6) Envuelve la pasta en plástico de cocina o film transparente y déjala en la nevera durante al menos 30 minutos.

NOTA: También puedes prepararla hasta este punto el día anterior al que vayas a hacer la galette.

Continuamos preparando el relleno de tomates y queso de cabra...

7) Corta los tomates en rodajas de 0,5 centímetros de grosor. Colócalas sobre papel absorbente y espolvoréalas con sal. Deja que reposen para que suelten parte del agua que contienen.

8) Pon en un cuenco los dientes de ajo machacados, la albahaca, el aceite de oliva, pimienta negra y sal a tu gusto. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.

Finalmente, montamos la galette y horneamos

10) Precalienta el horno a 205 ºC.

11) Pon la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Estírala con el rodillo enharinado hasta tener un círculo de 30 cm de diámetro. Para conseguir que la masa tenga un grosor uniforme, pasa el rodillo desde el centro hasta los extremos. Para evitar que se pegue a la superficie de trabajo, gírala 90 grados cada cierto tiempo y pon más harina en la superficie (y en el rodillo) si es necesario.

12) Una vez estirada, enróllala sobre el rodillo sin presionar para trasportarla hasta la bandeja de hornear. Estírala sobre la bandeja cubierta de papel de hornear.

13) Esparce sobre la masa estirada la mitad de mezcla de aceite de oliva, ajo y albahaca dejando un borde de unos 2-3 cm.

14) Coloca los tomates secados con papel absorbente por encima, dejando un borde de 3-4 cm. Reparte por encima de los tomates los trozos de queso de cabra. Esparce sobre los tomates el resto de la mezcla de aceite de oliva, ajo y albahaca.


15) Pliega el borde de la masa hacia dentro con cuidado de no romper la masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

16) Pinta el borde con huevo batido.

17) Hornea en el horno precalentado a 205 ºC durante 20-25 minutos o hasta que esté de un profundo color dorado.

18) Tras sacarla del horno deja que se enfríe sobre la bandeja hasta que esté ligeramente templada.

¡Y a disfrutarla!

viernes, 31 de julio de 2015

Bollitos de Miel, Avena y Arándanos Rojos



Se podría decir que la receta que os traemos hoy es algo así como muesly de desayuno con cereales, miel y fruta deshidratada convertido en unos deliciosos bollos :-)

Estos no son unos de esos bollos que cuando los muerdes parece que en el interior sólo tienen aire. Todo lo contrario. Tienen una textura consistente y son muy nutritivos y energéticos. Además, son una alternativa saludable a otras opciones para el desayuno, ya que no tienen mucha grasa (sólo llevan 3 cucharadas de aceite vegetal), no tienen azúcar refinado sino que su ligero sabor dulce viene de la miel y tienen todos los beneficios de la avena.

Cómo llevan levadura de panadería y requieren tiempo de fermentación, no es una receta que se prepare rápidamente. Sin embargo, el tiempo estará bien invertido ya que están muy ricos y son una opción sana para el desayuno :-)

También se pueden hacer con uvas pasas en lugar de arándanos rojos deshidratados.


Sobre los ingredientes...

La levadura de panadería que usamos en esta receta es levadura seca que se comercializa triturada en sobres individuales para que sea muy fácil mezclarla con la harina. Si prefieres usar levadura de panadería fresca, hay que tener en cuenta que se necesitará aproximadamente el triple de cantidad que si usáramos levadura seca y que será necesario disolverla en el agua de la receta y dejarla reposar hasta que se forme espuma.

La levadura seca se activa en contacto con el agua de la receta. Se puede acelerar el proceso de fermentación de la masa utilizando agua tibia. ¡Cuidado con la temperatura! Tibia significa templada, sin llegar a estar caliente. Si la temperatura fuera demasiado alta, las levaduras, que son organismos vivos, podrían morir y la masa no crecería.

La avena es un alimento con muchos beneficios. Estos son algunos de ellos:
- Tiene una alta cantidad de fibra, es decir, ayuda al sistema digestivo a funcionar mejor y favorece la sensación de saciedad.
- Ayuda a reducir el colesterol malo.
- Contiene una alta cantidad de vitaminas y minerales (vitaminas del complejo B, vitaminas A y E, y minerales como el calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y sodio) que forman parte de una buena alimentación.
- Es un carbohidrato de absorción lenta, lo que hace que su energía se libere poco a poco y por tanto ayuda a regula el nivel de azúcar en la sangre.

Arándanos Rojos Secos

Los arándanos rojos (cranberries) son unas bayas originarias de américa del norte. Son pequeñas, con forma ovalada, duras, y de color rojo intenso. Cuando se comen crudas y frescas son muy ácidas.

Los indios americanos usaban esta bayas como alimento y también como medicina, ya que tienen un alto contenido de vitamina C y también contienen muchos antioxidantes. Los marineros y los colonos americanos las usaban para prevenir el escorbuto, enfermedad que aparece cuando hay carencia de vitamina C.

Nunca se comen frescos y crudos. Se toman secos (como las uvas pasas) o bien se cocinan, ya que se necesita añadir azúcar para contrarrestar su sabor ácido. Normalmente se usan en postres, bizcochos, muffins o magdalenas, tartas, galletas, pasteles, etc. Pero también se usan para hacer compotas, mermeladas, confituras y salsas para platos salados como por ejemplo asados. Su sabor afrutado se acentúa cuando se mezclan con ingredientes dulces y cuando se combinan con otras frutas como manzanas, peras y naranjas.



























Sobre la forma de prepararlos...

La técnica para prepararlos no es complicada y no se requieren robots de cocina ni accesorios sofisticados.

El único inconveniente es que, igual que en todas las recetas que llevan levadura de panadería, se requiere tiempo (entre 3 y 4 horas), ya que se tiene que dejar fermentar la masa para que suba dos veces.

La primera fermentación es tras formar la masa, y la segunda, una vez que hemos dividido la  masa en 16 partes iguales y les hemos dado forma de panecillos. Sin embargo, aunque lleve tiempo, el resultado bien merece la pena.

Hay que tener en cuenta también que el tiempo de fermentación de la masa es muy dependiente de la temperatura. A más temperatura, menos tiempo.

Si los panecillos los vas preparar para el desayuno, puedes meterlos a la nevera tras la segunda fermentación y hornearlos al día siguiente, justo antes del desayuno, para consumirlos recién hechos.

Sobre su conservación...

Al llevar levadura de panadería, la conservación de estos bollitos es similar a la del pan. Es decir, cuando mejor están es cuando están recién hechos (mejor si están templados) y es mejor no dejarlos de un día para otro porque se pondrían duros.

La buena noticia es que se pueden congelar envueltos en papel de aluminio. Si los congelas tras sacarlos del horno cuando se han enfriado pero todavía están tibios, tras descongelarlos estarán igual que si estuvieran recién hechos.

Como están más ricos templados, puedes calentarlos unos minutos en el horno, o bien en un microondas que tenga resistencia para gratinar. Si lo haces en el microondas con la resistencia para gratinar, ponlos en la parte de abajo para que no se tuesten (no uses la rejilla que tienen los microondas para acercar los alimentos a la resistencia de gratinar).


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan los dulces para el desayuno? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Dulces para el Desayuno.

¿Te gustan los arándanos rojos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de recetas con arándanos rojos.

¿Te gusta la avena? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Avena.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:
En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




Bollitos de Miel, Avena y Arándanos Rojos

Se podría decir que la receta que os traemos hoy es algo así como muesly de desayuno con cereales, miel y fruta deshidratada convertido en unos deliciosos bollos :-) Estos no son unos de esos bollos que cuando los muerdes parece que en el interior sólo tienen aire. Todo lo contrario. Tienen una textura consistente y son muy nutritivos y energéticos. Además, son una alternativa saludable a otras opciones para el desayuno, ya que no tienen mucha grasa (sólo llevan 3 cucharadas de aceite vegetal), no tienen azúcar refinado sino que su ligero sabor dulce viene de la miel y tienen todos los beneficios de la avena.

INGREDIENTES:

Para los panecillos:
  • 450 g de harina de trigo
  • 120 g de copos de avena
  • 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
  • 1 y ½ cucharaditas de canela
  • ½ cucharadita de sal
  • 130 g de arándanos rojos deshidratados
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 4 cucharadas de miel
  • 3 cucharadas de aceite vegetal suave (girasol, maíz, etc.)
  • 250 ml de agua

Para pintar los panecillos:
  • 30 g de mantequilla
  • 2 cucharadas de miel

NOTA: Si te gustan los bollos más grandes, puedes dividir la masa en 12 trozos iguales en lugar de 16.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon en una fuente amplia de base ancha la harina de trigo, los copos de avena, la levadura de panadería seca, la canela, la sal y los arándanos rojos deshidratados. Mézclalo bien con una cuchara dejando un hueco en el centro.
  2. Añade en el hueco el huevo ligeramente batido, la miel, el aceite vegetal y el agua. Mézclalo con una cuchara. Cuando la mezcla empiece a estar muy espesa presiónala con la parte de atrás de la cuchara para que se una hasta que se forme una bola (puedes ver imágenes en el vídeo).
  3. Pon la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y espolvorea harina por encima. Amásala durante unos 5 minutos. Para ello presiona la masa hacia abajo y ligeramente hacia adelante. Gírala 90 º, levanta la parte superior y dóblala hacia ti. Vuelve a presionar hacia abajo y hacia adelante (puedes ver imágenes en el vídeo).
  4. Forma una bola y ponla en una fuente amplia untada de mantequilla. Cúbrela con plástico de cocina o film transparente y deja que leve durante 1 o 2 horas hasta que doble su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente. A más temperatura menos tiempo.
  5. Vuelve a ponerla sobre la superficie enharinada y amásala de nuevo durante 1 minuto para eliminar las burbujas de aire que se habrán formado en la masa.
  6. Forma una bola y córtala con un cuchillo en 2 mitades. Corta cada mitad en 2 cuartos. Con cada uno de ellos forma una bola y corta cada una en 4 cuartos. En total saldrán 16 trocitos de masa. Da a cada trozo forma de panecillo o bollito estirando la superficie de la masa con las manos hacia abajo.
  7. Coloca los bollitos en 4 filas ( 4 bollitos por fila) en una bandeja para hornear grande. Cúbrela con film transparente o plástico de cocina y deja levar de nuevo durante 30 - 60 minutos hasta que los bollitos doblen su volumen. De nuevo el tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

  8. NOTA: En este punto, una vez que los bollitos hayan doblado su tamaño, puedes meter la bandeja en la nevera (sin quitar el film transparente) para hornearlos al día siguiente. Si lo haces así, sácalos de la nevera 30 minutos antes de continuar con el resto de pasos.

  9. Pon a precalentar el horno a 200 ºC.
  10. Pon en un cuenco 30 g de mantequilla derretida (puedes usar el microondas para derretirla) y 2 cucharadas de miel. Mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta obtener una mezcla uniforme.
  11. Cuando los panecillos hayan doblado su volumen, píntalos con la mezcla de mantequilla y miel.
  12. Hornéalos en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante 13-15 minutos hasta que estén ligeramente dorados Al final del horneado la mezcla de mantequilla y miel se puede tostar muy rápidamente, así que no pierdas de vista los bollitos ya que si te descuidas podrían tostarse demasiado.
  13. Tras sacarlos del horno deja que se enfríen sobre una rejilla hasta que estén tibios.
¡Y a disfrutarlo!