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viernes, 5 de febrero de 2016

Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado (Cremosa y Reconfortante)


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Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado


Si eres de los que arrugan la nariz cuando oyen la palabra "coliflor", te pido que me des una oportunidad, porque esta Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado va a cambiar tu mundo. Olvídate de la coliflor hervida, con ese olor fuerte y textura acuosa; aquí vamos a jugar en otra liga.

El secreto de esta receta —y lo que la convierte en una de las mejores cremas que probarás jamás— es la técnica del asado. Al meter la coliflor en el horno a alta temperatura, ocurre la magia: sus azúcares naturales se caramelizan, desaparece el amargor y aparecen notas tostadas y dulces que recuerdan a los frutos secos. Es la base perfecta para lo que viene después.

Para equilibrar ese dulzor natural, añadimos la potencia de un buen Queso Cheddar Curado (Vintage). Si además se da un último toque aromático espolvoreandola con hojas de tomillo frescas, el resultado es inmejorable. El resultado es una sopa cremosa con una textura de terciopelo, súper reconfortante y con un sabor profundo que te abraza desde la primera cucharada. Es, sin duda, la cena perfecta para los días de frío en otoño o en invierno o cuando necesitas un plato que te levante el ánimo.

¿Listo para redescubrir esta verdura? Enciende el horno, que empezamos. 🚀


El Origen de la receta: Un Clásico del "Comfort Food" Americano

Aunque el Queso Cheddar tiene su origen en la campiña inglesa, esta combinación específica de verduras asadas y queso es un pilar fundamental de la cocina moderna estadounidense.

La "Roasted Cauliflower And Cheddar Soup" es habitual en los menús de invierno de muchas cafeterías y hogares de Norteamérica. Se considera el epítome del "Comfort Food" (comida reconfortante): platos sencillos, calientes y nutritivos que te hacen sentir bien al instante. Al traerla a nuestra cocina, unimos esa tradición práctica americana con ingredientes de calidad de nuestro mercado.


Una Crema de Coliflor Saludable: Descubre Por Qué

Aunque esta sopa cremosa de verdura y queso es un plato reconfortante y rico en energía, tiene un perfil nutricional excelente si se consume con moderación. Aquí te cuento por qué tu cuerpo te agradecerá que la prepares:

  • Alta densidad nutricional: La coliflor, de la familia de las crucíferas, es una de las verduras más densas en nutrientes. Una sola ración te aporta una gran cantidad de vitamina C, vitamina K y fibra, además de antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación.
  • Baja en carbohidratos (Keto Friendly): A diferencia de otras cremas que utilizan patata o harinas refinadas para conseguir espesor, aquí la textura se consigue gracias a la fibra de la coliflor asada y a la emulsión del queso. Esto la hace ideal para mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
  • Poder saciante: La combinación de fibra con las grasas y proteínas del queso cheddar hace que este plato sea muy saciante. Un plato de esta crema te dejará satisfecho durante horas, evitando la necesidad de picar snacks poco saludables después de cenar.

🍃 Nota de salud: Si quieres reducir el contenido calórico y las grasas saturadas, puedes sustituir la nata líquida (crema de leche) por leche, o leche evaporada aunque perderá un poco de cremosidad.


Los Ingredientes de la Crema de Coliflor Asada

La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la tienes en la ficha de la receta más abajo ⬇️ al final del post, pero aquí quiero contarte por qué usamos cada uno y cómo elegirlos para que la crema te salga de diez.

  • Coliflor: La protagonista absoluta. Necesitaremos una cabeza entera de coliflor fresca.
  • 💡 Consejo:No te recomendamos usar coliflor congelada para esta receta, ya que suelta demasiada agua al asarse y no conseguiremos esa caramelización dorada que buscamos.
  • Queso Cheddar: Este es el segundo pilar del sabor. Aporta salinidad, cremosidad y un toque "umami" increíble. Este queso se hace con leche de vaca y, dependiendo del tiempo de curación, puede ser de sabor suave o de sabor mas fuerte en los cheddar curados. Hay variedades de color pálido y las hay que tienen un color anaranjado. El queso cheddar que usamos en esta receta es queso cheddar blanco curado (también llamado Mature o Vintage) y, por tanto, más sabroso e intenso que el cheddar suave y joven.
  • 💡 Consejo: Cómpra el queso cheddar en bloque y rállalo tú mismo en casa. El que venden ya rallado suele llevar antiapelmazantes (como almidón de patata) que impiden que se funda bien dentro de la crema, dejando una textura granulosa.
    Queso Cheddar Blanco Curado
  • Caldo de Pollo o Verduras: Aportará el líquido base. Si usas un caldo de pollo casero, el sabor será espectacular, pero un buen caldo de verduras funciona perfectamente y mantiene la receta apta para vegetarianos. Si lo compras, puede ser de los que se venden envasados en brick, o bien, se puede usar la misma cantidad de agua y pastillas de caldo concentrado.
  • Cebolla y Ajo: Forman el sofrito base. Al pocharlos lentamente en aceite de oliva, crean un fondo dulce que une la coliflor con el queso.
  • Tomillo fresco: Esta hierba aromática es la mejor amiga del queso y la coliflor asada. Es mejor que sea fresco porque dará mejor sabor. Si no tienes tomillo fresco, puedes usarlo seco, pero en menor cantidad, ya que las hierbas aromáticas secas tienen un sabor más fuerte que cuando están frescas.
  • Nata líquida (Crema de leche): Su función es redondear la textura y hacerla extra sedosa.

Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado (Cremosa y Reconfortante)

Cómo Hacer Paso a Paso la Crema de Coliflor


La versión imprimible de las instrucciones y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Cómo asar la coliflor para potenciar su sabor


Esta es la clave que marca la diferencia. Sigue estos pasos:
  • Precalienta el horno a 200 ºC.
  • Corta la coliflor en ramilletes de tamaño similar.
  • Extiéndelos en una bandeja de horno en una sola capa. Es importante no amontonarlos para que se asen en lugar de cocerse al vapor.
  • 💡 ¿Sabías que?: El tamaño de la bandeja es importante: Debe ser suficientemente grande para que la coliflor se pueda colocar en una sola capa. Es decir, hay que evitar que haya trozos de coliflor que estén amontonados unos encima de otros. Si esto ocurriera, los trozos no se cocinarían por igual y algunos podrían cocerse en lugar de asarse.
  • Rocía con el aceite de oliva, salpimienta al gusto y remueve bien con las manos o una cuchara para que se impregnen.
  • Hornea durante 30-35 minutos.
  • 💡 Consejo sobre el asado: No tengas miedo de dejar que la coliflor se oscurezca un poco. Esos bordes marrones oscuros (casi quemaditos) son puro sabor gracias a la caramelización. Si la sacas cuando está simplemente tierna pero pálida, la crema perderá mucha profundidad de sabor. ¡Buscamos el dorado!

Preparación del sofrito y cocción


Mientras el horno hace su magia, prepara la base de sabor:
  • En una cazuela grande, calienta un poco de aceite y pocha la cebolla picada a fuego medio hasta que esté tierna y transparente.
  • Añade el ajo picado y el tomillo, cocinando solo un minuto más para que suelten su aroma sin quemarse.
  • Cuando la coliflor esté asada, incorpórala a la cazuela y cubre con el caldo. Llévalo a ebullición, baja el fuego al mínimo y deja cocer suavemente unos 25 minutos.

Triturado y el toque final del queso


  • Apaga el fuego y tritura la mezcla con una batidora hasta conseguir una textura fina y sedosa.
  • Ahora es el momento de añadir el queso cheddar y fundirlo con el calor residual dando vueltas con una cuchara.
  • 💡 Consejo importante: Añade el queso siempre con el fuego apagado. El calor residual de la crema es suficiente para fundirlo. Si hierves la sopa una vez añadido el queso, la grasa se separará de los sólidos y te quedará una textura aceitosa y "cortada" en lugar de cremosa.
  • Añade la nata líquida (crema de leche) y mézclala hasta que se integre
  • Rectifica de sal y sirve inmediatamente, decorando con un poco más de tomillo fresco y pimienta negra.


Cómo Conservar la Crema de Coliflor

Si te sobra crema de coliflor (¡cosa que dudo porque está riquísima!), aquí tienes las claves para guardarla correctamente y disfrutarla otro día:

  • En la nevera: Guárdala en un recipiente hermético una vez que haya enfriado por completo. Aguanta perfectamente entre 3 y 4 días. Verás que al enfriarse se espesa bastante, tomando una textura casi de "dip" debido a que el queso y la nata solidifican con el frío; es totalmente normal.
  • En el congelador: Las cremas que llevan lácteos y patata o queso son un poco delicadas para congelar. Puedes hacerlo hasta por 2 meses, pero ten en cuenta que la textura puede volverse ligeramente granulosa al descongelarse porque la grasa del queso tiende a separarse del líquido.
💡 Consejo para recalentar: Al llevar queso cheddar, nunca la recalientes a fuego fuerte ni dejes que hierva a borbotones, o la emulsión se cortará y verás el aceite del queso flotando. Hazlo a fuego suave o en el microondas a baja potencia, removiendo frecuentemente con unas varillas para que recupere su textura sedosa. Si está muy espesa, añade un chorrito de leche o caldo para aligerarla.


Variaciones para Personalizar la Receta

Esta receta es una base fantástica que admite muchos cambios. Aquí tienes algunas ideas para darle tu toque personal:

  • Dale un toque ahumado o picante: La coliflor asada se lleva de maravilla con las especias. Prueba a añadir media cucharadita de pimentón ahumado (de la Vera) o una pizca de cayena o copos de chile en el sofrito de cebolla. Le dará un color precioso y un toque vibrante que contrasta con la cremosidad del lácteo.
  • Juega con los "Toppings": El contraste de texturas es clave en las cremas. Aunque unos picatostes de pan son un clásico, prueba a servirla con bacon muy crujiente, pipas de calabaza tostadas o incluso garbanzos especiados al horno si buscas un crujiente más saludable y proteico.
  • Cambia el perfil de quesos: Si el queso cheddar te parece muy fuerte (o no tienes a mano), esta crema queda también espectacular con queso Gruyère (más dulce y con notas de nuez) o incluso con un poco de queso azul desmigado por encima al final.
  • Versión Vegana: Para hacer una versión 100% vegetal, sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras, la nata por leche de coco (la de lata, que es más espesa y cremosa) y cambia el queso por 2 o 3 cucharadas de levadura nutricional, que aportará ese sabor "a queso" sin usar lácteos.


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VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration





Esta es una sopa de verduras y queso de textura muy cremosa cuyos ingredientes principales son la coliflor y el queso cheddar. La mezcla de ambos da un resultado exquisito. Si además se da un último toque aromático espolvoreándola de hojas de tomillo frescas el resultado es inmejorable. Esta puede ser una buena receta para aquellos niños que son reticentes a comer coliflor, ya que con el queso se disimula su sabor. Por último, destacar que, como la coliflor se cocina al horno, se reduce el olor que genera al cocinarse.

INGREDIENTES:
  • 1 coliflor pequeña
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla cortada en dados
  • 2 dientes de ajos picados
  • 1 cucharadita de tomillo fresco (o bien, 1/2 cucharadita de tomillo seco)
  • 750 ml de caldo de pollo o verduras (o bien, 750 ml de agua y 1 y 1/2 pastilla de caldo concentrado)
  • 120 g de queso cheddar curado rallado grueso
  • 240 ml de nata líquida (crema de leche)
  • Sal al gusto

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
  2. Corta la coliflor en ramilletes y colócalos en una sola capa sobre una bandeja para hornear. Añade sal y pimienta negra al gusto y 2 cucharadas de aceite de oliva. Dales vueltas con una cuchara para que todos se impregnen por igual.
  3. Hornea la coliflor durante unos 30-35 minutos en el horno precalentado a 200 ºC, hasta que empiece a ponerse dorada.
  4. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una cazuela grande a fuego medio. Añade la cebolla cortada en dados y cocínala hasta que esté tierna.
  5. Añade los dientes de ajo picados y el tomillo y cocínalos dando vueltas continuamente durante 1 minuto.
  6. Añade la coliflor asada y el caldo. Llévalo a ebullición. Baja el fuego y déjalo cocer a fuego lento durante 25 minutos.
  7. Apaga el fuego y tritúrala con la batidora hasta conseguir una crema fina.
  8. Añade el queso cheddar rallado y da vueltas con una cuchara hasta que se funda y se mezcle con la crema. El calor residual debe ser suficiente para que se funda, pero si es necesario puedes encender el fuego de nuevo. No dejes que llegue a hervir.
  9. Añade la nata líquida y mézclala dando vueltas con una cuchara.
  10. Antes de servir, rectifica de sal si es necesario. Puedes servirla espolvoreada con unas hojas de tomillo fresco y una pizca de pimienta negra recién molida.
¡Y a disfrutarlo!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.
Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en enero de 2026.

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