jueves, 20 de marzo de 2014

Tarta de Crema de Limón



Esta tarta tiene una base con una textura arenosa y crujiente y con sabor a mantequilla, que combina a la perfección con la textura cremosa y el sabor ligeramente ácido de la crema de limón. Las dos cosas unidas son una delicia.

El sabor cítrico del limón hace que sea muy refrescante y siente fenomenal en los días de calor.

La base de la tarta es de masa quebrada, que también se conoce como pasta brisa o Pâte Brisée en francés (brisée significa rota o quebrada). Esta masa se hace principalmente con harina y mantequilla, a las que se añade un poco de agua para que la masa se compacte. También se puede añadir un poco de azúcar o sal, dependiendo de si la masa se va a emplear para un tarta dulce o una tarta salada (quiche).

Lo normal es que la proporción de mantequilla sea aproximadamente la mitad en peso que la de harina. Sin embargo, en esta receta usamos una versión de la masa quebrada en la que se aumenta la proporción de mantequilla para intensificar su sabor de forma que contraste con el sabor cítrico de la crema de limón.

Aunque preparar la masa quebrada es bastante sencillo, estirarla con el rodillo necesita un poco de habilidad. Estos son algunos consejos a tener en cuenta:

- Asegúrate de que en la superficie de trabajo hay suficiente harina para que la pasta no se pegue a ella. El rodillo también debe enharinarse de vez en cuando.
- Pasa el rodillo desde el centro de la pasta hacia afuera y, de vez en cuando, gira la pasta 90º para que la masa se extienda de manera uniforme y para evitar que se pegue a la superficie de trabajo.
- Como la pasta es muy quebradiza, los bordes pueden abrirse y formar grietas. Si ocurre, intenta cerrarlas con los dedos.
- Tras sacar la pasta de la nevera, puede ocurrir que esté demasiado dura y sea difícil estirarla sin que se rompa. Si eso ocurre se puede dejar unos minutos que coja un poco la temperatura ambiente, pero ten en cuenta que si se calienta demasiado puede ponerse muy pegajosa.
- Para mover la pasta de la superficie de trabajo al molde sin que se rompa, lo mejor es enrollarla con cuidado en el rodillo sin presionar. Sólo lo suficiente para poder transportarla.

La masa se tiene que hornear antes de poner la crema de limón para que se impermeabilice, ya que la crema, antes de hornearla, es muy líquida y la mojaría.

A la hora de hornear la tarta, se tiene que tener en cuenta que únicamente se tiene que cuajar la superficie de la crema de limón, pero en el interior tiene que tener la consistencia de una crema. Si se deja la tarta en el horno más tiempo del necesario, la crema de limón puede endurecerse demasiado y pueden salir grietas en la superficie.

Esta tarta se sirve fría o a temperatura ambiente, y debe conservarse refrigerada.

¡Aquí os dejo la receta! ¡Espero que la disfrutéis!


INGREDIENTES (8 raciones):

Pasta para la base:
150 g de harina
25 g de azúcar
125 g de mantequilla troceada
1 cucharada de agua


Crema de limón:
150 ml de nata líquida espesa
100 g de azúcar
3 huevos grandes (ó 4 pequeños)
La ralladura de 2 limones
12 cucharadas de zumo de limón



INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver con imágenes cómo hacer la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponibles aquí):
Minimal Illussions
Winds Of Inspiration



1) En una fuente amplia o un cuenco grande, mezcla la harina con el azúcar. Añade la mantequilla cortada en dados y presiónala con los dedos junto a la harina hasta que aparezcan grumos pegajosos (puedes ver la imagen en el vídeo).

2) Añade una cucharada de agua y mezcla hasta que se forme una pasta. Haz una bola, envuélvela en film transparente, y déjala 30 minutos en la nevera para que se enfríe.

3) Pon la pasta en una superficie de trabajo enharinada y extiéndela con el rodillo. Extiende desde el centro hacia afuera y, de vez en cuando, gírala 90º para que se extienda de forma uniforme y para asegurarte de que no se queda pegada a la superficie de trabajo. Es una pasta muy quebradiza y hay que manipularla con cuidado. Es normal que los extremos se abran un poco. No pasa nada porque se pueden eliminar esos bordes irregulares al poner la masa en el molde.

4) Cuando tengas un disco del tamaño suficiente para que cubra un molde acanalado de 24 cm (aproximadamente 30-32 cm de diámetro), enróllala en el rodillo y ponla sobre el molde untado de mantequilla. Presiona la pasta con las manos contra el fondo y las paredes del molde para que se adhiera a la superficie.

5) Pincha con un tenedor la base de la pasta y déjala en la nevera otros 30 minutos.

6) Precalienta el horno a 190 ºC.

7) Forra la pasta con papel de aluminio y esparce por encima pesos para hornear o bien legumbres secas (esto evitará que la pasta se levante durante el horneado). Hornea 15 minutos en el centro del horno precalentado a 190 ºC.

8) Retira los pesos y el papel de aluminio y hornea 15 minutos más a 190 ºC.

9) Mientras tanto prepara la crema. Pon en una fuente amplia los huevos, la ralladura de limón y el azúcar, y bate con las varillas (con batidora o bien a mano) hasta tener una mezcla espumosa. Añade la nata líquida y vuelva a batir hasta que se incorpore a la mezcla. Por último, añade el zumo de limón y vuelve a batir hasta que se incorpore.

10) Vierte la crema en la base de la tarta y hornea durante 20 minutos en el centro del horno a 190 ºC, hasta que la superficie de la crema haya cuajado. No la dejes más tiempo ya que la crema podría resecarse y saldrían grietas.

11) Tras sacarla del horno, deja que se enfríe por completo sobre una rejilla antes de consumirla o bien meterla en la nevera.

Puedes servirla espolvoreada de azúcar glass.

¡Y a disfrutarla!




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