domingo, 23 de febrero de 2014

Pan de Molde Casero

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¿Buscas una receta de pan de molde casero fácil y saludable? ¡Estás en el lugar correcto! Este pan de molde casero tiene un sabor, una textura suave y una esponjosidad increíbles, muy similares (¡o mejores!) a los del pan de molde que se compra en el supermercado.

La gran diferencia es que nuestra receta de pan es mucho más sana y natural. A diferencia del pan de molde industrial —que suele llevar grasas saturadas—, esta versión solo requiere una cucharada de aceite vegetal. Si usas aceite de oliva, estarás incorporando ácido oleico, un ingrediente beneficioso para combatir el colesterol.

Lo mejor de todo es que es un pan de molde casero fácil y rápido de preparar: solo necesita 5 minutos de amasado. ¡Prepara hoy mismo este delicioso pan para tus desayunos, tostadas y sándwiches!


Sobre los ingredientes...

La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

La levadura de panadería que usamos en esta receta es levadura seca que se comercializa triturada en sobres individuales para que se muy fácil mezclarla con la harina. Si prefieres usar levadura de panadería fresca, hay que tener en cuenta que se necesitará aproximadamente el doble de cantidad que si usáramos levadura seca y que será necesario disolverla en el líquido de la receta (la leche o el agua) y dejarla reposar hasta que se forme espuma.

El líquido que se usa en la receta debe estar tibio para que la levadura seca se active. ¡Cuidado con la temperatura! Tibio significa templado, sin llegar a estar caliente. Si la temperatura fuera demasiado alta, las levaduras, que son organismos vivos, podrían morir y la masa no crecería.



Sobre la forma de prepararlo...

La versión imprimible de las instrucciones de la receta y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Aunque pueda parecer una receta complicada, no requiere más que mezclar los ingredientes y amasar sólo 5 minutos antes de dejar levar la masa.

Si quieres disfrutar de él recién hecho por la mañana sin tener que darte un madrugón, puedes dejarlo preparado el día anterior. Una vez que haya levado la masa dentro del molde, mételo en la nevera. Al día siguiente, sácalo de la nevera y deja que coja la temperatura ambiente mientras se precalienta el horno.

Sobre su conservación...

El pan aguanta unos días sin secarse siempre que esté en una bolsa o lata bien cerrada. Se puede congelar entero o bien en rebanadas envueltas en papel de aluminio. Si lo congelas en rebanas, puedes sacarlas del congelador y meterlas directamente en la tostadora.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis!
VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver con imágenes las instrucciones paso a paso para hacer la receta. La música de este vídeo es Royalty Free y puede encontrarse en los siguientes enlaces:
Minimal Illussions
Winds Of Inspiration





Pan de Molde Casero

Este pan de molde casero tiene un sabor y una textura similares al pan de molde que podemos comprar en el supermercado, con la diferencia de que, igual que todo lo que hacemos en casa, es más natural y por tanto más sano. El pan de molde industrial suele llevar grasas saturadas que tienen efectos perjudiciales en los niveles de colesterol en sangre. Sin embargo esta receta, tan sólo lleva una cucharada de aceite vegetal. Si usamos aceite de oliva, que contiene ácido oleico, estaremos consiguiendo el efecto contrario, es decir, combatir el colesterol malo.

INGREDIENTES:
  • 450 g de harina de fuerza
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
  • 1 cucharada de aceite vegetal (por ejemplo, aceite de oliva o de girasol)
  • 150 ml de leche tibia
  • 150 ml de agua tibia


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Unta ligeramente de mantequilla o aceite vegetal un molde rectangular de 26 cm de largo por 11 cm de ancho (o bien medidas aproximadas como 24 x 12 cm). El pan no tiende a pegarse al molde igual que un bizcocho, así que será suficiente con muy poca mantequilla o aceite.
  2. En una fuente amplia de base ancha, mezcla bien la harina, la sal, el azúcar y la levadura seca de fácil disolución.
  3. Haz un hueco en el centro y añade la leche tibia, el agua tibia y la cucharada de aceite vegetal.
  4. Remueve con una cuchara desde el centro hasta afuera. Cuando empiece a formarse una pasta dura y difícil de remover, presiona con la parte de atrás de la cuchara hasta que se forme una bola (en el vídeo puedes ver imágenes de cómo debe quedar).
  5. Pon la masa en una superficie enharinada y amasa 5 minutos hasta tener una bola elástica pero dura (puedes ver en el vídeo como hacerlo).
  6. Pon la masa en una fuente engrasada (untada de aceite vegetal o bien mantequilla), cúbrela con film transparente (o bien un paño de cocina limpio) y deja que leve hasta que haya doblado su volumen. Tardará entre 1 o dos horas dependiendo de la temperatura ambiente.
  7. Una vez que haya doblado su volumen, vuelve a amasar sólo para que expulse el aire (no va a ser necesario que pongas harina en la superficie porque no se va a pegar).
  8. Forma un cilindro de la longitud del molde que vayas a usar y ponlo en el molde engrasado presionando con la mano para que el cilindro se adapte a la forma del molde.
  9. Cubre el molde con film transparente (o bien un paño limpio) y deja que leve durante media hora. Mientras tanto, precalienta el horno.

  10. NOTA: En este punto se puede meter en la nevera para hornearlo en otro momento, por ejemplo, al día siguiente. Sácalo de la nevera y deja que coja un poco la temperatura ambiente antes de meterlo al horno. Puedes aprovechar el tiempo mientras se precalienta el horno.

  11. Hornéalo durante 20 o 30 minutos en el centro del horno precalentado a 190 º C hasta que esté dorado. Sabrás que está hecho si, tras sacarlo del molde, suena a hueco al golpear ligeramente la base.
  12. Deja que se enfríe sobre una rejilla (fuera del molde). No intentes cortar el pan en rebanadas si todavía está caliente ya que va a ser muy difícil y se te pueden romper. Mejor que se haya enfriado por completo.
¡Y a disfrutarlo!

sábado, 8 de febrero de 2014

Ensalada de Endibias, Manzana, Queso de Cabra y Nueces con Aliño de Mostaza y Miel al Tomillo



Esta ensalada es uno de mis platos favoritos para preparar como entrante cuando tengo invitados en casa. No hay ni una sola vez que mis invitados no se hayan sorprendido al probar la ensalada por la maravillosa combinación de sabores y aromas. Es un éxito asegurado :-)

El sabor dulce de la manzana combina a la perfección con el ligero sabor amargo de las endibias. Las nueces y el queso de cabra también forman una combinación excelente que a su vez complementa muy bien a las endibias y la manzana. El toque final es el aliño con una emulsión formada por mostaza, miel, aceite de oliva virgen y vinagre de jerez. Las hojas de tomillo fresco que coronan la ensalada ponen el punto aromático.

Tomillo Fresco
Si no dispones de tomillo fresco y quieres sustituirlo por tomillo seco, ten en cuenta que el tomillo seco tiene un aroma mucho más fuerte.

El queso de cabra que se usa en esta receta es queso de rulo de cabra de sabor suave (mi preferido es el de marca President), aunque puedes elegir el que más te guste.

También puede usarse queso de oveja si eres de los que te gustan los quesos fuertes.

La proporción de los ingredientes es orientativa y puede variarse para adaptar el resultado final al gusto de cada uno.



Para hacer el aliño más ligero, puedes sustituir alguna cucharada de aceite de oliva virgen por agua. De esta manera el aliño tendrá menos calorías, pero tienes que tener en cuenta que tendrá algo menos de sabor y la emulsión será más líquida.

En resumen, además de estar riquísima, esta ensalada es muy fácil de hacer y se prepara en menos de 15 minutos.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis!

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Risotto de Manzana y Bacon
Cerdo con Sirope de Arce y Almendras sobre Endibias













INGREDIENTES (4-6 personas):

- 4 endibias
- 1 manzana grande
- 150 g de queso de rulo de cabra
- 40 g de nueces picadas
- 2 cucharaditas de mostaza
- 2 cucharaditas de miel
- 3/4 de cucharadita de sal
- 16 cucharadas de aceite de oliva virgen
- 2 cucharadas de vinagre de jerez
- Tomillo fresco


NOTA: La cantidad de aliño está pensaba para que sobre, ya que siempre hay alguien que quiere más en su plato. Para que la emulsión sea más densa, reduce el número de cucharadas de aceite o bien aumenta la cantidad de miel y mostaza. La miel y la mostaza deben estar siempre a partes iguales para que se compense su sabor.

INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver paso a paso cómo se prepara la receta. La música del vídeo es Royalty Free y está disponible aquí.



1) Comienza preparando el aliño. Pon en un cuenco o bol pequeño la mostaza, la miel, la sal, el aceite de oliva y el vinagre de jerez. Con una cuchara, da vueltas rápidamente hasta que se emulsione y tenga el aspecto de una crema de color dorado (en el vídeo puedes ver imágenes del aspecto que debe tener).

NOTA: Si decides sustituir alguna cucharada de aceite de oliva por agua, primero prepara la emulsión con el aceite y después vete añadiendo las cucharadas de agua dando vueltas para volver a emulsionar después de añadir cada una.

2) En una fuente muy amplia o en platos individuales, comienza colocando las hojas externas de las endibias, que son las más grandes. Trocea la parte interior y coloca los trozos en el centro (puedes ver las imágenes en el vídeo).

3) Distribuye uniformemente la manzana cortada en trozos pequeños, el queso desmigado, y las nueces picadas.

4) Distribuye por encima el aliño con una cuchara y ajusta la cantidad al gusto de cada uno. Puedes dejar en el bol una cantidad de reserva por si alguien quiere añadir más a su ensalada

5) Añade las hojas de tomillo por encima para aromatizar.

¡Y a disfrutarla!

domingo, 2 de febrero de 2014

Caracoles de Canela (Cinnamon Rolls o Buns)

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Caracolas o Rollitos de Canela (Cinnamon Buns)


No hay nada que se compare al olor de la canela recién horneada inundando cada rincón de la casa. Es uno de esos aromas que te abrazan y te transportan a un momento de calma absoluta. Los Cinnamon Rolls, conocidos también como caracolas de canela, rollitos de canela o cinnamon buns, son mucho más que un simple bollo: son el capricho perfecto para cualquier desayuno o merienda especial.

Aunque en muchos lugares los llamamos sencillamente caracoles de canela, independientemente del nombre que les demos, lo que todos buscamos es lo mismo: esa textura tierna, casi de nube, que se deshace en la boca al morder el centro. Si buscas una receta de rollos de canela caseros que mantenga su esponjosidad y tenga el equilibrio justo de dulce y especias, estás en el lugar correcto.

A continuación, vamos a descubrir de dónde viene esta joya de la repostería y, por supuesto, todos los secretos para que tus Cinnamon Rolls salgan perfectos a la primera.


¿Qué son los Cinnamon Rolls y cuál es su origen?

Los Cinnamon Rolls son un tipo de bollería dulce elaborada con una masa enriquecida (que lleva huevo y mantequilla) y fermentada con levadura de panadería. Su característica más distintiva es su forma de espiral, que se consigue estirando la masa en forma de rectángulo, cubriéndola con una mezcla generosa de mantequilla, azúcar y canela, y enrollándola sobre sí misma antes de cortarla en rodajas.

Al hornearse, el azúcar del relleno se funde con la mantequilla creando un almíbar denso y aromático que impregna cada capa de la masa, logrando ese centro tierno y "pegajoso" que los hace famosos en todo el mundo.

El origen de los Cinnamon Rolls: de Suecia al mundo

Aunque hoy los asociamos inevitablemente a las grandes cafeterías de Estados Unidos, el verdadero origen de estas caracolas o espirales rellenas de canela y pasas se encuentra en Suecia. Allí se conocen como Kanelbulle y son tan importantes que hasta tienen su propio día en el calendario: el 4 de octubre.

En el norte de Europa, estos bollos son menos dulces y más especiados (suelen llevar cardamomo), y son el corazón del "Fika", el tradicional descanso sueco para tomar café y charlar con amigos. Sin embargo, fue en Norteamérica donde evolucionaron hacia la versión que hoy nos hace suspirar: más grandes, mucho más dulces y, a menudo, coronados con un glaseado de queso crema o azúcar que los hace irresistibles.

¿Cómo se consumen en Estados Unidos?

En USA, los Cinnamon Buns son el desayuno estrella de los domingos o de festivos como la mañana de Navidad. Es muy común comprarlos en centros comerciales donde el aroma a canela se utiliza incluso como técnica de marketing para atraer a los clientes. A diferencia de la versión europea, allí se buscan texturas extremadamente "sticky" (pegajosas) y se sirven preferiblemente calientes, recién salidos del horno, para que el relleno de canela esté casi fundido.

Nota histórica: La canela era una especia de lujo tras la Primera Guerra Mundial. Fue a partir de los años 50 cuando la receta se popularizó en los hogares gracias a que los ingredientes se volvieron más accesibles para todo el mundo.

Los Ingredientes de los Cinnamon Rolls


La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la puedes encontrar en la ficha imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

Para que estas caracolas de canela salgan perfectas, es fundamental entender qué papel juega cada ingrediente en la masa y el relleno. Aquí tienes los detalles para que no te falte nada:

Para la masa de las caracolas

  • Harina de fuerza: Es el ingrediente clave. Gracias a su alto contenido en gluten, permite que la masa atrape el gas de la fermentación y obtengamos unos rollitos con estructura y mucha esponjosidad.
  • Levadura de panadería seca: Se presenta en pequeños sobres de 5,5 gramos. Tiene un aspecto granulado con textura arenosa y un color marrón claro. Gracias a esta textura, se mezcla a la perfección con la harina desde el primer momento.
  • Mantequilla: En la masa aporta elasticidad y un sabor incomparable. Para esta parte de la receta, la utilizaremos muy fría y cortada en cubitos para integrarla con la harina mediante la técnica de sablage, lo que dará una textura más fina a la miga.
  • 💡 Consejo: Es fundamental utilizar mantequilla pura de leche. No recomendamos sustituirla por margarinas vegetales, no solo por una cuestión de sabor y textura, sino también por salud: las margarinas son grasas altamente procesadas e inflamatorias que debemos evitar.
  • Leche: Debe estar tibia al tacto. Si está demasiado caliente, podrías "matar" la levadura y la masa no subiría; si está fría, tardará mucho más en fermentar.
  • Huevo: Aporta riqueza, color y ayuda a que la miga sea mucho más tierna y sedosa.
  • Azúcar y Sal: El azúcar alimenta a la levadura y aporta el dulzor justo, mientras que la sal equilibra el conjunto y realza todos los aromas de la masa.

Para el relleno de canela y uvas pasas

  • Mantequilla ablandada (en punto pomada): Es mantequilla que ha alcanzado una textura suave y cremosa, similar a una crema de manos. Hay que dejarla a temperatura ambiente el tiempo suficiente para que se ponga blanda, ya que se tiene que mezclar con el azúcar y la canela y se debe poder extender sobre la masa estirada muy fácilmente.
  • Azúcar moreno: Su contenido en melaza es lo que le da ese color oscuro y ese sabor tostado tan característico de los auténticos Cinnamon Buns.
  • Canela molida: La gran protagonista. Si puedes, usa una canela de buena calidad (como la de Ceilán); la diferencia en el aroma es increíble.
  • Uvas pasas: Aportan jugosidad y dulzor natural. Si no te gustan, puedes sustituirlas por nueces picadas para añadir un contraste crujiente delicioso.

Para el acabado

  • Leche y nata: Mezclarlas para pintar los caracoles antes de hornear es el truco para conseguir ese tono dorado brillante tan apetecible.
Caracoles o rollitos de Canela (Cinnamon Rolls o Buns)

Cómo hacer paso a paso Cinnamon Rolls


La versión imprimible de las instrucciones paso a paso y el vídeo de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Hacer Cinnamon Rolls caseros requiere paciencia, pero, como no son necesarios robots de cocina ni otros accesorios sofisticados y no necesitas tener el arte de un panadero amasando, yo calificaría esta receta de sencilla o fácil, aunque no sea muy rápida. Sólo tienes que seguir estos pasos:

1. Cómo hacer la masa de los rollitos

En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal. Mezcla todo bien para que los ingredientes secos se integren.

Añade la mantequilla muy fría cortada en cubos pequeños. Con la punta de los dedos, ve presionando la mantequilla junto con la harina hasta que consigas una textura similar a la del pan rallado o la arena gruesa.

Haz un hueco en el centro de la mezcla. Vierte el huevo batido y la leche tibia. Comienza a mezclar con una cuchara o espátula hasta obtener una pasta espesa que empiece a formar una bola.

💡 ¿Sabías qué?: El secreto de la esponjosidad extrema reside en no pasarse con la harina. Al añadir los líquidos, la masa debe ser ligeramente pegajosa al principio; no caigas en la tentación de añadir más harina de la cuenta, ya que eso endurecería el bollo tras el horneado.

2. Primera fermentación

Pasa la masa a un bol ligeramente untado con mantequilla. Cúbrelo con film transparente o un paño de cocina limpio y deja que repose en un lugar cálido, sin corrientes de aire, durante 1 o 2 horas (o hasta que doble su tamaño).

Mientras la masa crece, prepara el relleno mezclando la mantequilla en punto pomada con el azúcar moreno y la canela hasta obtener una crema homogénea.

3. Cómo dar forma a los caracoles de canela

Una vez que la masa haya doblado su volumen, ponla sobre una superficie enharinada y amásala ligeramente durante un minuto para desgasificarla (expulsar el aire sobrante del levado).

Para formar el rectángulo de unos 32x24 cm, sigue estos consejos de profesional:

  • Recuerda poner harina suficiente bajo la masa antes de empezar; esto evitará que se pegue a la mesa mientras la estiras.
  • No olvides poner también un poco de harina en la superficie del rodillo para que se deslice suavemente sin desgarrar la masa.
  • Para que la masa se estire de forma uniforme, pasa el rodillo siempre desde el centro hacia los extremos.

Una vez estirada, extiende la crema de canela por toda la superficie dejando un borde libre de unos 2 cm. Distribuye las pasas (o nueces) de forma equilibrada para que cada bocado sea perfecto.

Pinta con un poco de leche uno de los lados largos del rectángulo. Comienza a enrollar por el lado opuesto, apretando ligeramente pero sin exceso, hasta formar un cilindro. Con un cuchillo afilado, corta el cilindro en 8 o 10 trozos iguales.

Cómo hacer caracoles de Canela o caracolas de canela (Cinnamon Rolls o Buns)

4. Segunda fermentación y horneado

Coloca los rollitos en una bandeja de horno untada con mantequilla. Tapa y deja que aumenten de tamaño durante 30 minutos más.

Truco de experto: Si quieres disfrutarlos recién hechos para el desayuno, en este punto, es decir, tras la segunda fermetación, puedes meter la bandeja en la nevera toda la noche. Solo tendrás que sacarlos 30 minutos antes de hornear al día siguiente.

Cuando hayan transcurrido 15 minutos, pon a precalentar el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo para que esté bien caliente cuando haya terminado la fermentación.

Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata y hornéalos en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 20-30 minutos, hasta que estén bien dorados.

Tras sacarlos del horno, déjalos reposar 5 minutos en la bandeja antes de pasarlos a una rejilla.


Cómo Conservar los Caracoles de Canela

Los Cinnamon Rolls están en su punto máximo de gloria tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, pero si te sobran (algo difícil, ¡porque vuelan!), aquí tienes las claves para que no se endurezcan:

Cómo mantenerlos tiernos a temperatura ambiente

Para conservar esa textura de nube, guárdalos en un recipiente hermético o envuélvelos individualmente en film transparente una vez que se hayan enfriado por completo. A temperatura ambiente aguantarán perfectamente 2 o 3 días.

💡 Truco de Chef: Si notas que han perdido un poco de humedad al día siguiente, dales un toque de calor en el microondas durante apenas 10 segundos. Esto reactivará las grasas de la mantequilla y volverán a estar increíblemente tiernos. Si quieres que mantengan una textura más similar a la que tienen recien hechos, caliéntalos en el horno o bien, en el microondas, pero en las posición de grill.

¿Se pueden congelar las caracolas de canela?

¡Sí! Y es la mejor opción para disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos. Puedes congelarlos ya horneados (una vez fríos). Para consumirlos, simplemente deja que se descongelen a temperatura ambiente y dales el toque de microondas que mencionamos antes. Parecerá que los acabas de sacar del horno.

También puedes congelar los rollitos antes de hornear, justo después de cortarlos y ponerlos en la bandeja. En ese caso, el día que quieras comerlos, déjalos descongelar y que hagan su segundo levado antes de meterlos al horno.


Recetas Relacionadas


¿Te gustan los dulces para el desayuno o merienda? Puedes encontrar más ideas en nuestra página de Recetas de Dulces para el Desayuno.

VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA


En el siguiente vídeo en alta definición se muestran las instrucciones de la receta paso a paso. La música de este vídeo es Royalty Free y puede encontrarse en los siguientes enlaces:
- Minimal Illussions
- Winds Of Inspiration

 




Los caracoles o rollos de canela recién hechos son uno de los mejores desayunos que uno puede tener :-) Se trata de una receta muy popular en Estados Unidos donde se conocen por el nombre de "Cinnamon Rolls" o "Buns".

INGREDIENTES:

Para los caracoles:
  • 225 g de harina de fuerza
  • 30 g de azúcar
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 sobre de levadura de panadería seca de fácil disolución (5,5 g)
  • 30 g de mantequilla muy fría
  • 1 huevo batido
  • 125 ml de leche tibia
Para el relleno:
  • 50 g de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
  • 50 g de azúcar moreno (mejor si es fino)
  • 1 y ½ cucharadita de canela molida
  • 50 g de uvas pasas
Para pintarlos:
  • 1 cucharada de leche
  • 1 cucharada de nata líquida

NOTA 1: Si no te gusta la repostería muy dulce, no pongas azúcar a la masa de los caracoles. Será suficiente con el azúcar del relleno.

NOTA 2: Puedes sustituir las uvas pasas por la misma cantidad de nueces si quieres darles un toque crujiente.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. En una fuente amplia, pon la harina de fuerza, el azúcar, la levadura seca de panadería y la sal y mezcla todo bien.
  2. Añade la mantequilla fría cortada en cubos pequeños y presiona con los dedos junto a la harina hasta que tenga el aspecto de pan rallado (puedes ver la imagen en el vídeo).
  3. Haz un hueco en el centro. Añade el huevo batido y la leche tibia y comienza a mezclar con una cuchara o una espátula hasta obtener una pasta muy espesa que forme una bola.
  4. Pon la pasta en otro bol untado de mantequilla y cúbrelo con film transparente o bien un paño de cocina limpio. Deja que fermente durante 1 o 2 horas hasta que doble su tamaño.
  5. Mientras tanto se puede preparar el relleno mezclando la mantequilla ablandada a temperatura ambiente, el azúcar moreno y la canela molida hasta que tenga la consistencia de una crema.
  6. Cuando la pasta ha doblado su volumen, se pone sobre una superficie enharinada, se espolvorea con harina por encima y se amasa durante un minuto para que expulse el aire.
  7. Con el rodillo enharinado, se forma un rectángulo de 32x24 cm. Para estirar la masa, recuerda pasar el rodillo desde el centro hacia los extremos.
  8. Extiende la crema de mantequilla, azúcar y canela por el rectángulo dejando un borde de unos 2 cm. Distribuye las pasas por encima de forma uniforme.
  9. Pinta con leche uno de los dos lados largos del rectángulo y comienza a enrollar el rectángulo por el lado opuesto hasta formar un cilindro (puedes ver las imágenes en el vídeo).
  10. Con un cuchillo, corta el cilindro en 8-10 trozos (dependiendo de lo altos que quieras los caracoles) y colócalos en una bandeja de horno ligeramente untada de mantequilla. Cubre la bandeja con film transparente (o bien un paño de cocina limpio) y deja que los caracoles aumenten de tamaño durante 30 minutos.

  11. NOTA: En este punto, se puede meter la bandeja en la nevera y sacarla al día siguiente 30 minutos antes de meterla al horno. Así disfrutarás de los caracoles recién hechos para el desayuno.

  12. Mientras tanto, precalienta el horno a 190 ºC.
  13. Pinta los caracoles con la mezcla de leche y nata líquida y hornea en el centro del horno durante 20 -30 minutos o hasta que hayan aumentado su volumen y estén dorados.
  14. Tras sacarlos del horno, déjalos en la bandeja 5 minutos antes de sacarlos. Sácalos y déja que se enfríen sobre una rejilla.
¡Y a disfrutarlos!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.

Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en febrero de 2026.