Queso Feta: La joya blanca del Mediterráneo
El queso feta es mucho más que un ingrediente para ensaladas; es un potenciador de sabor capaz de elevar carnes, aderezos y aperitivos. Su textura quebradiza y su característico punto salino lo convierten en el complemento ideal para ingredientes dulces como la miel o frescos como la menta y el eneldo.
En esta selección de recetas, exploramos la increíble versatilidad del feta. Lo encontrarás aportando jugosidad a nuestras hamburguesas de pollo y pavo, siendo el protagonista de dips irresistibles como el Htipiti o dando el toque final a vinagretas de aceitunas negras. Si te apasiona el sabor auténtico y saludable, estas recetas con queso feta se convertirán en tus favoritas.
¿Qué es el Queso Feta?
El queso feta es un queso tradicional de Grecia, protegido con Denominación de Origen (DOP). Se elabora tradicionalmente con una mezcla de leche de oveja (mínimo 70%) y leche de cabra. Se cura en salmuera durante varios meses, lo que le otorga su color blanco puro, su aroma intenso y su característico sabor salado y ligeramente ácido. Su textura es única: firme al corte pero que se desmorona fácilmente al tacto.
Beneficios nutricionales del Queso Feta?
Además de ser delicioso, el queso feta es una opción excelente dentro de una dieta equilibrada:
- Más digerible: Al proceder de oveja y cabra, suele sentar mejor que los quesos de vaca a personas con sensibilidades leves.
- Rico en Calcio y Fósforo: Minerales esenciales para mantener unos huesos y dientes fuertes.
- Fuente de Proteínas: Aporta proteínas de alto valor biológico necesarias para los músculos.
- Menor contenido graso: En comparación con otros quesos curados, el feta suele tener menos calorías y grasas saturadas.
Usos del Queso Feta en la Cocina
- En rellenos: Como verás en nuestras hamburguesas de pollo o pavo, el feta no se funde totalmente, creando "perlas" de sabor y humedad en el interior de la carne.
- Dips y cremas: Batido con yogur o ricotta, se convierte en una base cremosa perfecta para dipear con vegetales o pan de pita.
- Salsas y Vinagretas: Desmenuzado en una vinagreta de limón o miel, añade una textura que hace que el aliño "se agarre" mejor a los ingredientes.
- Platos calientes: En quesadillas o pastas, aporta un contraste salino que equilibra la dulzura de verduras como las espinacas o los pimientos asados.
Las Recetas con Queso Feta del blog
Preguntas Frecuentes sobre el Queso Feta
¿De qué leche está hecho el queso feta auténtico?
El auténtico feta griego DOP se elabora con leche de oveja o una mezcla de oveja y hasta un 30% de leche de cabra.
¿Se puede congelar el queso feta?
Sí, se puede congelar. Aunque al descongelar puede volverse un poco más quebradizo, sigue siendo perfecto para usar en rellenos, hamburguesas o salsas.
¿Por qué es tan salado?
Porque se cura y conserva en salmuera (agua con sal). Esto ayuda a su conservación y le da su perfil de sabor característico.
¿Cómo puedo reducir su salinidad?
Si te parece muy salado, simplemente enjuaga el trozo que vayas a usar bajo el grifo de agua fría o déjalo sumergido en leche o agua unos minutos antes de servirlo.
¿El queso feta se funde al cocinarlo?
No se funde como la mozzarella; se ablanda pero mantiene su forma. Por eso es ideal para hamburguesas o quesadillas, donde queremos encontrar trocitos enteros.
¿Cuánto tiempo dura abierto en la nevera?
Si se mantiene sumergido en su propia salmuera, puede durar varias semanas. Si lo sacas del líquido, se secará y estropeará en pocos días.
¿Es apto para vegetarianos?
Depende del cuajo utilizado. El tradicional suele llevar cuajo animal, pero hoy en día muchas marcas utilizan cuajo microbiano apto para vegetarianos. Revisa la etiqueta.
¿Es el queso feta bajo en lactosa?
Tiene menos lactosa que los quesos frescos de vaca, y el proceso de curación reduce aún más los niveles, pero no es totalmente libre de lactosa.
¿Qué puedo usar como sustituto si no tengo feta?
El queso tipo "Salakis", un queso fresco de cabra firme o incluso un queso tipo "Cotija" mexicano pueden funcionar, aunque el sabor no será idéntico.
¿Se puede comer la corteza del queso feta?
El queso feta no tiene corteza; todo el bloque es comestible desde el exterior al interior.
¿Cuál es la mejor forma de desmenuzarlo?
Simplemente con las manos o con un tenedor. No intentes rallarlo, ya que su textura húmeda hará que se apelmace.
¿Con qué hierbas marida mejor?
El orégano es su pareja clásica, pero también brilla con el eneldo fresco, la menta, la albahaca y el tomillo.
¿Se puede usar queso feta en postres?
Sí, en Grecia es común comerlo con sandía o higos, y horneado con miel y sésamo es un postre agridulce delicioso.
¿Por qué mi queso feta huele muy fuerte?
Debe tener un aroma limpio y ácido. Si huele a levadura o tiene un toque rancio, es probable que la salmuera se haya estropeado y no deba consumirse.
¿Cómo puedo hacer mi propia salmuera si se me tira la del envase?
Mezcla una taza de agua con una cucharadita generosa de sal marina hasta que se disuelva. Cubre el queso por completo con esta mezcla.

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