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miércoles, 12 de julio de 2017

Risotto de Queso Gorgonzola y Pistachos



El risotto es un plato típico italiano cuyo principal ingrediente es el arroz. Se caracteriza por su textura cremosa y porque suele llevar queso fundido. Hay una gran variedad de recetas de risotto que añaden diferentes ingredientes al arroz, todas ellas exquisitas.

En esta receta el queso que se utiliza es queso gorzonzola, que combina muy bien con los pistachos, el otro ingrediente estrella de este plato.

Aunque por el nombre pueda parecer un plato muy elaborado, un risotto es muy fácil de hacer. Sólo requiere estar pendiente del arroz durante el tiempo que se está cocinando, ya que para conseguir la textura cremosa, hay que dar vueltas continuamente.

Es un plato perfecto como entrante, en raciones pequeñas, o incluso como segundo plato o plato único en raciones más abundantes.

Si no dispones de pistachos, puedes sustituirlos por nueces.


Sobre los ingredientes...


Los ingredientes fundamentales de este risotto son mantequilla, cebolla, ajo, arroz, caldo de pollo y vino blanco. A estos se añade el queso gorgonzola y los pistachos.

El arroz que debe utilizarse debe ser de una variedad especial para risottos. Es decir, debe ser un arroz que desprenda gran cantidad de almidón, ya que el almidón es lo que hace que el caldo espese ligeramente y quede cremoso. La variedad más utilizada es el arroz Arborio, que es fácil de encontrar en los supermercados, pero también se utilizan las variedades Baldo, Carnaroli, Maratelli, Padano, Roma y Vialone Nano.

El queso Gorgonzola es un queso azul italiano.El queso azul es un tipo de queso que se caracteriza porque contiene mohos del tipo Penicillium, que son los mohos de los que se extrae la penicilina. Estos mohos son los que aportan el característico color verde-azulado-grisáceo. Tiene un sabor fuerte, algo picante, y olor también fuerte. Hay diferentes quesos que pertenecen a la categoría de "queso azul". Algunos tienen denominación de origen protegida como el Cabrales, el Roquefort, el Stilton, el Gongonzola, el Bleu d'Auvergne y el Bleu de Bresse.

El queso Gorgonzola se puede encontrar en dos varieadades, una de textura cremosa y suave, que se conoce como queso gorgonzola dulce, y otra variedad más curada, de textura más firme y sabor más fuerte. En esta receta se usa la variedad cremosa de textura más suave.

Pistachos
Los pistachos son frutos secos originarios de Oriente Medio (Irán, Pakistán, Afganistán, Turquía, Siria...) y siempre han sido un manjar en esta región.

En Persia (actual Irán), tener árboles de pistachos significaba riqueza y alto estatus. Cuenta la leyenda que los pistachos eran uno de los alimentos favoritos de la reina de Saba.

Hoy en día la producción se ha extendido por el mundo. El principal productor es Irán, pero también hay una alta producción en Estados Unidos (California, Nuevo Mexico y Arizona). Hay plantaciones incluso en Australia.

El caldo de pollo puede ser casero o bien comprado, ya sea envasado en un brick, o bien, en forma de cubitos o pastillas de concentrado de caldo. Puede sustituirse por caldo de verduras. En este caso, esta receta sería apta para vegetarianos.

Respecto al vino blanco, hay un dicho que dice: "no añadas a la comida un vino que no te beberías". Intenta que tenga una calidad aceptable, ya que un mal vino no ayudaría a que el risotto tenga un buen sabor. Todo lo contrario...


Sobre la forma de prepararlo...


Esta receta es muy fácil de hacer. Sólo hay que tener un poco de paciencia, ya que, para que quede perfecta, requiere atención durante todo el tiempo que se esté cocinando (40-50 minutos en total).

Se comienza cocinando la cebolla hasta que esté transparente y blanda y después se añade el ajo y el arroz. El primer líquido que se añade al risotto es vino blanco. A partir de este momento, es necesario dar vueltas continuamente al arroz hasta que se haya cocinado. Se añadirá el caldo en raciones de 125 ml cada una hasta que casi se haya evaporado. En ese momento, se añadirá la siguiente ración de 125 ml de caldo y así sucesivamente hasta que el arroz esté al dente, es decir, debe estar cocinada, pero sin llegar a estar demasiado blanda.

El arroz tiene que estar cocinándose un total de 20 -30 minutos desde que se añade.

Dar vueltas de forma continua ayuda a que el arroz desprenda el almidón que contiene y esto es que lo hace que se consiga esa textura cremosa que caracteriza a un risotto.

El queso se añade al final y se deja al fuego sólo el tiempo necesario para que el queso se derrita. Incluso, se puede derretir con el calor residual, una vez apagado el fuego.

Los pistachos se añaden justo antes de servir.

Es muy recomendable tostar los pistachos antes de añadirlos ya que así estarán más sabrosos y más crujientes.

Para que el risotto quede perfecto, además de dar vueltas continuamente, también es importante que el fuego no sea demasiado fuerte, ya que, en caso contrario, se evaporaría el caldo demasiado rápido y no daría tiempo a que el arroz se haya terminado de cocinar. El risotto debe cocinarse a fuego entre medio y medio-bajo.


Sobre su conservación...


El risotto hay que consumirlo cuando está recién hecho. En caso contrario, el arroz se ablandará demasiado y quedará muy pastoso.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria




Risotto de Queso Gorgonzola y Pistachos

El risotto es un plato típico italiano cuyo principal ingrediente es el arroz. Se caracteriza por su textura cremosa y porque suele llevar queso fundido. Hay una gran variedad de recetas de risotto que añaden diferentes ingredientes al arroz, todas ellas exquisitas. En esta receta el queso que se utiliza es queso gorzonzola, que combina muy bien con los pistachos, el otro ingrediente estrella de este plato. Aunque pueda parecer un plato muy elaborado, un risotto es muy fácil de hacer. Sólo requiere estar pendiente del arroz durante el tiempo que se está cocinando, ya que para conseguir la textura cremosa hay que dar vueltas continuamente.

INGREDIENTES:

  • 30 g de mantequilla
  • 1/2 cebolla picada muy fina
  • 1 diente de ajo machacado (2 sin son pequeños)
  • 750 ml de caldo de pollo o verduras (o bien, 750 ml de agua y 1 y 1/2 pastillas de concentrado de caldo)
  • 250 ml de arroz para risotto (arborio, etc.)
  • 150 ml de vino blanco
  • 120 g de queso gorgonzola troceado
  • 5 cucharadas de pistachos (o bien, la misma cantidad de nueces)

NOTA: La receta no lleva sal, ya que debe ser suficiente con la sal que contiene el caldo y el queso.



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Coloca los pistachos en un plato que soporte las altas temperaturas y tuéstalos durante 8-10 minutos con el gratinador del microondas (si tu microondas dispone de gratinador), o bien, en el horno precalentado a 180 ºC hasta que empiecen a ponerse dorados y desprendan aroma.
  2. Tras sacarlos del horno, deja que se enfríen y después trocéalos.
  3. Pon el caldo de pollo en un cazo y llévalo a ebullición. Baja el fuego al mínimo y mantenlo caliente durante todo el tiempo que estés cocinando el risotto.
  4. Mientras tanto, añade a la cazuela la mantequilla y la cebolla picada. Cocina la cebolla a fuego medio, dando vueltas de vez en cuando con una cuchara, hasta que la cebolla esté transparente y blanda (unos 6-8 minutos).
  5. Añade el ajo machacado y da vueltas continuamente entre 30 y 60 segundos, hasta que empiece a desprender aroma.
  6. Añade el arroz y da unas vueltas con la cuchara, mezclándola bien con la cebolla y el ajo, hasta que el arroz comience a ponerse transparente (unos 2 minutos).
  7. Añade el vino blanco y a partir de este momento no dejes de dar vueltas al arroz, manteniendo el fuego a intensidad entre media y media-baja, hasta que el arroz se haya terminado de cocinar.
  8. Cuando el vino blanco casi se haya evaporado por completo, añade unos 125 ml de caldo (puedes usar el cazo de servir la sopa) y sigue dando vueltas al arroz hasta que el caldo casi se haya evaporado por completo (puedes ver imágenes en el vídeo). Entonces añade otros 125 ml, y así sucesivamente hasta que se agote el caldo y el arroz esté al dente. El arroz debe estar cocinándose un total de 20 - 30 minutos.
  9. Cuando la última ración de 125 ml de caldo se haya evaporado lo suficiente como para que quede un caldo espeso y cremoso (puedes ver imágenes en el vídeo), añade el queso gorgonzola. Mézclalo con el arroz hasta que el queso se funda (1-2 minutos). Apaga el fuego.
  10. Añade los pistachos troceados y mézclalos con el risotto (puedes reservar algunos trozos para espolvorear el risotto tras servirlo). Sírvelo inmediatamente.
¡Y a disfrutarlo!


miércoles, 24 de agosto de 2016

Galette de Albaricoques y Pistachos




Esta tarta de aspecto rústico está hecha con una masa crujiente rellena de albaricoques frescos que se hornean con la tarta y con pistachos. Está más rica cuando se consume caliente o templada, pero también se puede consumir a temperatura ambiente.

La base de esta tarta es un mezcla entre una masa quebrada y una masa de hojaldre. Es muy crujiente, pero no tan arenosa como la masa quebrada. Es más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada y está muy rica. Aunque merece la pena prepararla en casa y además es muy fácil de hacer, si no quieres complicarte mucho o no tienes tiempo para prepararla, puedes comprar una masa de las que ya vienen estiradas. Puedes sustituirla por una masa quebrada (masa brisa o brisée, en francés) o bien por masa de hojaldre.

Es perfecta como postre o para acompañar un café o té en el desayuno, a media mañana o en la merienda.

Si te gusta esta galette, te recomendamos que pruebes nuestras galettes saladas:
- Galette de Tomates y Queso de Cabra
- Galette de Calabacín y Queso

Sobre los ingredientes...

La base de la tarta se hace con harina, sal, mantequilla, zumo de limón, nata agria y agua.

La nata agria o crema agria también se conoce como sour cream, en inglés. Se trata de nata acidificada con bacterias de la leche que generan ácido láctico. Es espesa y cremosa y tiene un sabor agrio que recuerda al yogur, a la mantequilla y a las nueces. La versión francesa de la "sour cream" es la crème fraîche, La principal diferencia entre ellas es que la crème fraîche tiene un mayor contenido en grasas (30 - 35%) y un menor contenido de proteínas. En esta receta podemos utilizar cualquiera de las dos.

Si no las encuentras en tu supermercado (en la sección de productos refrigerados), puedes preparar algo muy parecido muy fácilmente en casa. Mira cómo hacerlo en nuestro post de la receta de la crème fraîche caseraTambién se puede sustituir por la misma cantidad de yogur griego.

Para preparar el relleno tan sólo se necesita albaricoques frescos, azúcar, una pizca de sal y pistachos.

Los pistachos pueden sustituirse por almendras laminadas.


Sobre la forma de prepararla...

La preparación es muy sencilla. Sólo hay que estirar con el rodillo la masa para la base de la tarta, repartir por encima los albaricoques, doblar el borde de la masa hacia dentro y hornear.

Para preparar la masa no necesitas utensilios especiales, aunque se puede hacer con un robot de cocina o una batidora con un accesorio para picar o triturar.

Para que quede perfecta, el truco es que los ingredientes estén muy fríos. Es necesario tener la harina en el congelador durante media hora. Después, hay que añadir la mantequilla muy fría cortada en dados y hacer que se integre con la harina cortándola en trocitos más y más pequeños al mismo tiempo que se mezcla con la harina utilizando uno o dos cuchillos (también hay accesorios amasadores o mezcladores para hacerlo). Hay que conseguir tener algo parecido a pan rallado muy grueso.

Con un robot de cocina o un accesorio picador/triturador, esto se consigue presionando el botón que hace funcionar el triturador con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos hasta conseguir la textura de pan rallado grueso.

Por ultimo, se añade una mezcla de zumo de limón, nata agria y agua y se mezcla hasta formar una bola. Esta bola debe guardarse en la nevera durante 30 minutos envuelta en plástico de cocina (film transparente). Después ya sólo queda estirarla con el rodillo.

Con un robot de cocina este paso también se consigue con pulsaciones cortas intermitentes, hasta que la pasta comience a unirse. En este caso no es necesario que forme una bola. Esto debe hacerse de forma manual tras sacar la pasta del robot de cocina.

Lo ventaja principal de esta masa, además de que está muy rica, es que es mucho más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada. La masa quebrada, tras sacarla de la nevera puede estar demasiado dura para estirarla y puede ser necesario esperar a que aumente un poco su temperatura para que se estire más fácilmente. Sin embargo, si su temperatura sube mucho, se puede pegar a la superficie de trabajo. Esto no ocurre con la masa de esta receta, que se puede estirar mucho más fácilmente desde el momento en que se saca de la nevera.

Otra ventaja de esta masa sobre la masa quebrada es que es más elástica y no se rompe tan fácilmente cuando se estira.

Para preparar el relleno de albaricoques, tan sólo hay que cortar los albaricoques en cuñas o gajos y mezclarlos con azúcar y una pizca de sal.

Los pistachos se añaden al final una vez que se ha horneado la tarta.


Sobre su conservación...

Si te sobra algo de galette, la puedes conservar en la nevera. Sin embargo, tras sacarla, debes esperar a que se ponga a temperatura ambiente, o mejor aún, puedes calentarla ligeramente, ya que está más rica templada o caliente. 

Si se mete en el microondas, la base perderá su textura crujiente y se pondrá blanda. Para templarla, lo mejor es calentarla en el horno o bien con el gratinador del microondas (si el microondas dispone de gril para gratinar).

También se puede congelar, entera o bien en raciones individuales envueltas en papel de aluminio. En este caso, puedes meterla directamente al horno o al gril para descongelarla y al mismo tiempo calentarla y que quede crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


Si te gusta esta receta, también te gustarán:


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INGREDIENTES (8 raciones):

Para la base:

- 165 g de harina
- ¼ de cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla
- 4 cucharadas de nata agria (sour cream o crème fraîche). Pueden sustituirse por la misma cantidad de yogur griego
- 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido
- 4 cucharadas de agua fría (puedes añadir 1 o 2 más si es necesario)

Para el relleno de albaricoques y pistachos:

- 700 g de albaricoques
- 65-100 g de azúcar
- 1/8 de cucharadita de sal




INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
- Happy Trip
- Dreams Of Success
Winds Of Inspiration




En primer lugar preparamos la pasta para la base de la galette...

1) Pon una fuente amplia la harina y métela en el congelador durante 30 minutos.

2) Mientras tanto, pon en cuenco pequeño el zumo de limón, la nata agria y el agua. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea. Ponlo en la nevera hasta el momento de usarlo.

3) Corta la mantequilla en dados y ponla de nuevo en la nevera hasta el momento de usarla.

4) Tras los 30 minutos, saca la harina del congelador. Añade la sal y mézclala con la harina dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados, mézclala con la harina y córtala en trocitos cada vez más pequeños ayudándote de uno o dos cuchillos hasta conseguir que la mezcla tenga la consistencia de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina o una batidora con un accesorio triturador puedes conseguir el mismo resultado presionando el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, hasta que consigas la consistencia de pan rallado grueso.

5) Añade la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua. Mézclalo con una cuchara hasta que se forme una pasta muy espesa que se una formando una bola. Si queda demasiado seca y no consigues que se una, puedes añadir una o dos cucharadas más de agua (de una en una según se necesite).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina, o una batidora con un accesorio triturador, presiona el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, mientras añades la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua, hasta que se forme una pasta que comience a unirse. Hay que parar antes de que se una por completo.

6) Envuelve la pasta en plástico de cocina o film transparente, forma una bola con la superficie lisa y déjala en la nevera durante al menos 30 minutos.

NOTA: También puedes prepararla hasta este punto el día anterior al que vayas a hacer la galette.

Continuamos preparando el relleno de albaricoques...

7) Corta los albaricoques a la mitad. Para ello, pasa el cuchillo por la línea natural que va desde el rabillo (o el hueco que queda tras quitarlo) y el otro extremo (puedes ver imágenes en el vídeo). Tras pasar el cuchillo, da un giro a las mitades en sentido opuesto y sepáralas. Quita la pepita y corta cada mitad longitudinalmente en 2 o 3 trozos, dependiendo del tamaño de los albaricoques.

8) Pon los albaricoques en una fuente amplia. Añade el azúcar y la sal. Mézclalo con cuidado para no partir los trozos.

Finalmente, montamos la galette y horneamos

9) Precalienta el horno a 205 ºC.

10) Pon la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Estírala con el rodillo enharinado hasta tener un círculo de 30 cm de diámetro. Para conseguir que la masa tenga un grosor uniforme, pasa el rodillo desde el centro hasta los extremos. Para evitar que se pegue a la superficie de trabajo, gírala 90 grados cada cierto tiempo y pon más harina en la superficie (y en el rodillo) si es necesario.

11) Una vez estirada, enróllala sobre el rodillo sin presionar para trasportarla hasta la bandeja de hornear. Estírala sobre la bandeja cubierta de papel de hornear.

12) Reparte los albaricoques sobre la masa estirada formando un círculo y dejando un borde de 4-5 cm en la parte exterior. Pliega el borde hacia dentro con cuidado de no romper la masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

13) Hornéala en el horno precalentado a 205 ºC durante unos 35-45 minutos o hasta que esté de un profundo color dorado.


14) Tras sacarla del horno deja que se enfríe sobre la bandeja hasta que esté templada.

15) Sírvela espolvoreada con los pistachos.

¡Y a disfrutarla!