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viernes, 27 de noviembre de 2020

Champiñones al Horno con Salsa Balsámica de Soja y Ajo





Esta es una receta de champiñones al horno muy fácil y rápida con la que se consigue sin mucho trabajo un entrante o primer plato delicioso y saludable. También es perfecta para una cena a base de tapas para compartir.

Es apta para aquellas personas que llevan una dieta vegetariana o vegana o que, simplemente, quieren comer sano. Además, también es buena para las personas que quieren perder peso y siguen una dieta para adelgazar, ya que los champiñones son bajos en grasa y bajos en calorías, pero al mismo tiempo son saciantes y sabrosos :-)


Sobre los ingredientes...


La salsa para los champiñones se hace con vinagre balsámico de Módena, salsa de soja, ajo, tomillo seco y aceite de oliva.

Los champiñones, además de tener un sabor muy rico, tienen muy buenas propiedades y beneficios:
- Tienen muy pocas calorías (unas 20 calorías por cada 100 g), ya que la mayor parte de su contenido es agua.
- Contienen fibra alimentaria que contribuye a saciar el hambre.
- Son una buena fuente de vitaminas (B6, C, D...), minerales (selenio, potasio...) y antioxidantes.

Por estos motivos, esta es una receta muy saludable además de ser una receta baja en calorías, baja en grasa y apta para dietas para perder peso.

Nosotros hemos usado para la receta champiñones comunes, pero se pueden usar otras variedades como Portobello.

Recuerda que para limpiar los champiñones no está recomendado sumergirlos en agua, ya que absorben gran cantidad de agua y, al expulsarla, con ella también se va su sabor. Hay que intentar usar la mínima cantidad de agua posible y además sin sumergirlos. Si no están muy sucios, puede ser suficiente limpiarlos con un paño mojado.

Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja.

Actualmente, es muy fácil encontrarla en los supermercados. Existen dos versiones: la salsa de soja que podríamos denominar "normal" y la salsa de soja baja en sodio.

En cualquier caso, lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Aún así, esta receta requiere añadir un poco más de sal (al gusto).

Aquellas personas que necesiten hacer una dieta baja en sal, pueden comprar salsa de soja baja en sodio.

El vinagre balsámico o aceto balsámico es un vinagre de origen italiano, concretamente de la ciudad de Módena. Destaca por su sabor fuerte, ligeramente dulce y su color oscuro. El vinagre hecho de la forma tradicional requiere una maduración de al menos 12 años. Sin embargo, las versiones industriales reducen muchísimo este tiempo para reducir el coste. Es muy fácil encontrarlo en los supermercados.

Para aromatizar la salsa se utiliza tomillo seco. Si dispones de tomillo fresco usa el doble de cantidad, ya que las hierbas aromáticas frescas tienen un sabor menos concentrado que cuando están secas.


 

Sobre la forma de prepararlos...


La forma de prepararlos es muy fácil, muy rápida y lleva poco trabajo.

La salsa balsámica se prepara mezclando todos los ingredientes en un cuenco. No se tarda más de 5 minutos en prepararla y puedes aprovechar ese tiempo y el tiempo que tardes en limpiar los champiñones para precalentar el horno.

Un vez preparada, sólo hay que poner los champiñones en una bandeja para el horno, mezclarlos con la salsa y hornearlos en el horno precalentado a 210 ºC durante 20 o 25 minutos.

Es importante que la bandeja sea lo suficientemente grande para que los champiñones puedan repartirse en una capa. Si estuvieran amontonados, unos encima de otros, no se evaporaría bien el agua que desprenden los champiñones y la salsa quedaría muy aguada. 



Por otro lado, también es necesario volver a mezclar los champiñones con la salsa en la mitad del horneado para que estén más sabrosos.

Sobre su conservación...


Los champiñones que sobren se pueden guardar en la nevera tapados con film transparente (plástico de cocina). Aguantarán en buenas condiciones 3-4 días.

Se calientan bien en el microondas o en una sartén a fuego muy lento con la tapa puesta.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los entrantes? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Entrantes.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria





Champiñones al Horno con Salsa Balsámica de Soja y Ajo

Esta es una receta de champiñones al horno muy fácil y rápida con la que se consigue sin mucho trabajo un entrante delicioso.

INGREDIENTES:

  • 900 g de champiñones
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • 45 ml (3 cucharadas) de vinagre balsámico de Módena
  • 30 ml (2 cucharadas) de salsa de soja
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Perejil para servir (OPCIONAL)


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 210 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Pon en un cuenco el aceite de oliva, el vinagre balsámico de Módena, la salsa de soja, los dientes de ajo machacados y el tomillo seco. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.
  3. Pon los champiñones en una bandeja para el horno lo suficientemente grande para que se repartan en una sola capa. Añade la mezcla de salsa balsámica y mézclalo con una cuchara para hacer que todos los champiñones se impregnen de la mezcla.
  4. Añade sal al gusto y pimienta negra al gusto.
  5. Hornea los champiñones en el centro del horno precalentado a 210 ºC durante 10 minutos.
  6. Saca los champiñones del horno y vuelve a mezclarlos con la salsa.
  7. Hornea los champiñones 10 -15 minutos más.
  8. Sírvelos espolvoreados con perejil picado (OPCIONAL)
¡Y a disfrutarlo!


domingo, 18 de febrero de 2018

Muffins Integrales de Zanahoria, Calabacín y Avena



Estos muffins, además de estar muy ricos, son saludables. Son integrales, llevan avena y verduras y las grasas no son de origen animal.

Son perfectos para el desayuno, para la merienda o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.


Sobre los ingredientes...

Estos muffins llevan harina de trigo integral mezclada con harina de trigo normal. Si lo deseas, puedes cambiar las proporciones para hacerlos más o menos integrales. Sólo tienes que tener en cuenta que la cantidad total de harina (la suma de los dos tipos de harina) no puede variar o no quedarían bien.

Copos de Avena
La avena es un alimento con muchos beneficios. Estos son algunos de ellos:
- Tiene una alta cantidad de fibra, es decir, ayuda al sistema digestivo a funcionar mejor y favorece la sensación de saciedad.
- Ayuda a reducir el colesterol malo.
- Contiene una alta cantidad de vitaminas y minerales (vitaminas del complejo B, vitaminas A y E, y minerales como el calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y sodio) que forman parte de una buena alimentación.
- Es un carbohidrato de absorción lenta, lo que hace que su energía se libere poco a poco y por tanto ayuda a regular el nivel de azúcar en la sangre.

La avena que debe utilizarse en esta receta es avena sin procesar y sin azúcar u otros añadidos. Los copos deben estar enteros, no molidos.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.

Estos muffins se hacen con aceite vegetal. Debe ser de sabor suave, por ejemplo, de girasol o de máiz, para que no enmascare el sabor del resto de ingredientes.


Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos no puede ser más fácil.

Para hacerlos no se necesitan utensilios especiales, con la excepción de un rallador manual para rallar el calabación y una picadora, robot de cocina o accesorio picador de una batidora para picar la zanahoria muy fina. Si no dispones de estos últimos también puedes usar la parte más fina del rallador para rallar la zanahoria manualmente.

Para preparar la pasta de los muffins sólo hay que mezclar por un lado los ingredientes secos y por otro los ingredientes húmedos. Después se mezclan ambos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. El resultado será una pasta muy espesa.

Es importante insistir en que, una vez que se humedece la mezcla de harina, no hay que seguir mezclando. El motivo es que la harina desprende gluten y esto puede hacer que los muffins queden duros. Por este motivo, se debe mezclar con suavidad (sin realizar movimientos enérgicos) y parar tan pronto como la harina se haya humedecido y no queden grumos.

Respecto al horneado, si quieres que los muffins tengan la superficie más bien plana, hornéalos con calor tanto abajo como arriba. Por el contrario, si quieres que queden con una bonita forma de champiñón el truco es precalentar el horno con calor tanto arriba como abajo, pero realizar el horneado con calor sólo abajo. Es decir, se debe apagar la resistencia de arriba dejando en funcionamiento sólo la de abajo una vez que se introducen los muffins al horno (la temperatura no se debe variar).



Sobre su conservación...

Estos muffins se conservan en buen estado hasta 3-4 días, siempre que estén en un lugar fresco y seco, bien tapados, por ejemplo, con film transparente, para que no se sequen.

Se pueden congelar aquellos que no se vayan a consumir envueltos en papel de aluminio de forma individual. Así se pueden ir sacando del congelador a medida que se vayan consumiendo.

Si  los congelas tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, podrás disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos.

Recuerda que están mejor cuando están templados, o bien, a temperatura ambiente. Un truco que funciona muy bien es meterlos al microondas sólo unos 5-7 segundos.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los muffins? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Muffins.

¿Te gusta la avena? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de Recetas con Avena.

¿Te gusta la zanahoria? Puedes encontrar más recetas dulces y saladas en nuestra página de Recetas con Zanahoria.

¿Te gusta el calabacín? Puedes encontrar más recetas dulces y saladas en nuestra página de Recetas con Calabacín.


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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




Muffins de Zanahoria, Calabacín y Avena

Estos muffins, además de estar muy ricos, son saludables. Son integrales, llevan avena y verduras y las grasas no son de origen animal.

INGREDIENTES:

  • 200 g de harina de trigo integral
  • 130 g de harina de trigo normal
  • 50 g de copos de avena
  • 175 g de azúcar
  • 1 cucharada de levadura química de repostería
  • 1 y 1/2 cucharadita de canela
  • 1 cucharadita de sal
  • 4 huevos
  • 180 ml de aceite vegetal
  • 100 g de calabacín rallado con la parte gruesa del rallador
  • 135 g de zanahoria picada muy fina (o rallada con la parte fina del rallador)
  • 60 g de uvas pasas (OPCIONAL)


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 190 ºC y unta con mantequilla un molde para 12 muffins.
  2. Ralla el calabacín con la parte gruesa del rallador. Resérvalo.
  3. Pica la zanahoria muy fina con un robot de cocina o con un accesorio picador de una batidora. También la puedes rallar manualmente con la parte fina de un rallador. Resérvala.
  4. Pon en una fuente amplia la harina, la harina integral, la avena, el azúcar, la levadura química de repostería, la canela y la sal. Mezcla bien todos los ingredientes con una cuchara. Haz un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).
  5. Pon en otra fuente los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor. Añade el aceite vegetal, el calabacín rallado y la zanahoria picada. Da vueltas con una cuchara para que se mezclen bien.
  6. Añade la mezcla anterior a la fuente con la mezcla de harina y avena. Mézclalo suavemente con una cuchara o una espátula hasta que la harina se humedezca. No es necesario insistir en la mezcla más allá de ese punto o los muffins pueden quedar duros. Se obtendrá una pasta espesa pero al mismo tiempo suave.
  7. Añade las uvas pasas y mézclalo hasta que se repartan uniformemente por la pasta.
  8. Reparte la mezcla en los moldes para muffins untados de mantequilla con la ayuda de dos cucharas (una para coger porciones de la mezcla y la otra para desprender la pasta de la primera cuchara).
  9. Hornea los muffins en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 20 minutos aproximadamente. Estarán hechos cuando hayan crecido y estén ligeramente dorados. Además, si se pinchan con un palillo en el centro, el palillo debe salir limpio.
  10. Deja que los muffins se enfríen sobre una rejilla unos 10 minutos antes de desmoldarlos. Después sácalos de los moldes y deja que terminen de enfriarse sobre la rejilla hasta que estén tibios.
¡Y a disfrutarlos!

domingo, 28 de enero de 2018

Pasta con Pesto de Aguacate, Espinacas y Nueces




Esta es una receta muy saludable y al mismo tiempo con un sabor muy rico. Además, es muy fácil y rápida de preparar.

Como todos los ingredientes son de origen vegetal, esta receta es apta para aquellos que llevan una dieta vegana o para los que quieren introducir en su dieta más recetas de comida sana.


Sobre los ingredientes...

La palabra pesto hace referencia a una salsa usada para acompañar la pasta que suele llevar hierbas aromáticas frescas, frutos secos y un queso, todo ello triturado.

Albahaca fresca
El pesto más famoso es el pesto de albahaca genovés o pesto de basilico, que se prepara a base de hojas de albahaca fresca, aceite de oliva, ajo, piñones y parmesano.

En el pesto de nuestra receta, la base la forman el aguacate, las espinacas frescas y las nueces, y el toque aromático lo ponen la albahaca y el ajo. También es necesario añadir zumo de limón para que el aguacate aguante más tiempo sin ponerse de color oscuro. El queso que utilizamos es queso parmesano.

Se pueden sustituir las nueces por otros frutos secos como por ejemplo, piñones, almendras, avellanas o pistachos.

Nuestra receta la hemos preparado con fettuccine, pero puedes usar otro tipo de pasta que te guste. Si utilizas pasta integral, la receta será todavía más saludable.


Sobre la forma de prepararla...

La forma de preparar esta receta no podría ser más sencilla ni más rápida.

Para preparar el pesto, tan solo hay que triturar todos los ingredientes en un robot de cocina o en el accesorio picador de una batidora.

Lo único que hay que tener en cuenta es que, cómo el pesto será muy denso, es necesario añadir agua de la cocción de la pasta hasta que tenga una textura más líquida. Si no se hiciera así, la pasta quedaría muy seca ya que, tras escurrirla y mezclarla con el pesto, tiende a absorber parte del agua de la salsa.

Como el pesto se puede hacer mientras se calienta el agua de cocer la pasta y mientras cuece la pasta. El tiempo total para preparar la receta sera muy corto. Es posible tenerla preparada en menos de media hora.

Sobre su conservación...

Todas las recetas de pasta están mejor cuando se acaban de hacer, pero ésta, especialmente, es necesario consumirla recién hecha, ya que, debido al contenido en aguacate, con el paso del tiempo la salsa perderá su bonito color verde para pasar a tener un color marrón cuyo aspecto será muy poco apetecible.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan la pasta? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pasta.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

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Fettuccine al Pesto de Aguacate con Tomates Secos
Fettuccine al Pesto di Basilico (Pesto deAlbahaca)

Pasta con Salsa de Pimientos Asados, Nueces yy Bacon






















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration




Pasta con Pesto de Aguacate, Espinacas y Nueces

Esta es una receta muy saludable y al mismo tiempo con un sabor muy rico. Además, es muy fácil y rápida de preparar. Como todos los ingredientes son de origen vegetal, esta receta es apta para aquellos que llevan una dieta vegana o para los que quieren introducir en su dieta más recetas de comida sana

INGREDIENTES:

Para la pasta:
  • 300 g de pasta seca
  • 4 litros de agua
  • 1 cucharada de sal

Para el pesto:
  • 30 g de espinacas frescas
  • 1 aguacate
  • 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido
  • 50 g de nueces
  • 1 diente de ajo
  • 10 g de hojas de albahaca fresca
  • 25 g de queso parmesano rallado
  • 1 cucharadita de sal (o bien, sal al gusto)
  • Pimienta negra al gusto
  • Entre 180 ml y 240 ml del agua de cocer la pasta


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a hervir 4 litros de agua en una cazuela grande.
  2. Mientras tanto, pon en un robot de cocina o en el accesorio picador de una batidora, las espinacas frescas, el aguacate, el zumo de limón, las nueces, el diente de ajo, la albahaca fresca, el queso parmesano,  sal y pimienta negra al gusto. Tritúralo hasta tener una pasta. Baja con una cuchara lo que se quede pegado en las paredes de la picadora para que todo se triture por igual (puedes ver imágenes en el vídeo).
  3. Cuando el agua esté hirviendo, añade una cucharada rasa de sal y, a continuación, añade todas las pastas de una vez y déjalas cocer a  fuego medio-alto.
  4. Cuando la pasta esté casi al dente, coge 240 ml del agua de cocer la pasta. Añade al pesto unos 180 ml al mismo tiempo que haces funcionar la picadora. El resultado será una textura menos densa y más suave. Si no consigues la textura adecuada puedes añadir algo más de agua. Rectifica de sal si es necesario.
  5. Pon el pesto en una fuente amplia. Cuando la pasta esté al dente, escúrrela y añádela a la fuente con el pesto. Mézclalo.
  6. Sírvela inmediatamente espolvoreada con nueces picadas y albahaca fresca cortada en tiras finas.
¡Y a disfrutarlo!

martes, 14 de junio de 2016

Galette de Calabacín y Queso



Esta tarta salada de aspecto rústico está hecha con una masa crujiente rellena de una mezcla de quesos aromatizada con albahaca y de rodajas de calabacín. Está más rica cuando se consume caliente o templada, pero también se puede consumir a temperatura ambiente.

La base de esta tarta es un mezcla entre una masa quebrada y una masa de hojaldre. Es muy crujiente, pero no tan arenosa como la masa quebrada. Es más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada y está muy rica. Aunque merece la pena prepararla en casa y además es muy fácil de hacer, si no quieres complicarte mucho o no tienes tiempo para prepararla, puedes comprar una masa de las que ya vienen estiradas. Puedes sustituirla por una masa quebrada (masa brisa o brisée, en francés) o bien por masa de hojaldre.

Es perfecta como entrante o primer plato, o bien, para una comida o una cena a base de tapas para compartir.

Si te gusta esta galette, te recomendamos que pruebes nuestras galettes dulces:
- Galette de Melocotones y Arándanos.
- Galette de Fresas y Queso

Sobre los ingredientes...

La base de la tarta se hace con harina, sal, mantequilla, zumo de limón, nata agria y agua.

La nata agria o crema agria también se conoce como sour cream, en inglés. Se trata de nata acidificada con bacterias de la leche que generan ácido láctico. Es espesa y cremosa y tiene un sabor agrio que recuerda al yogur, a la mantequilla y a las nueces. La versión francesa de la "sour cream" es la crème fraîche, La principal diferencia entre ellas es que la crème fraîche tiene un mayor contenido en grasas (30 - 35%) y un menor contenido de proteínas. En esta receta podemos utilizar cualquiera de las dos.

Si no las encuentras en tu supermercado (en la sección de productos refrigerados), puedes preparar algo muy parecido muy fácilmente en casa. Mira cómo hacerlo en nuestro post de la receta de la crème fraîche caseraTambién se puede sustituir por la misma cantidad de yogur griego.

Para preparar el relleno de queso se necesita mozzarella, parmesano y ricotta, aceite de oliva, ajo y albahaca.

El queso ricotta es un queso de origen italiano que se obtiene a partir del suero de leche que sobra de hacer otros quesos blandos y se cuece a alta temperatura. Es de color blanco, sabor suave, y textura blanda y granulosa. Es muy producto fresco que hay que consumir rápidamente ya que sólo aguanta en buenas condiciones algunos días después de su fabricación. En España este tipo de queso también se conoce como requesón y se produce principalmente en las regiones del norte del país (Cantabria, Pirineos, Galicia).

A veces el queso ricotta viene un poco acuoso. En este caso, es necesario escurrir el agua antes de usar el queso en la receta.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.


En la receta que os traemos hoy, la albahaca se usa fresca. Sin embargo, si no dispones de ella, puedes usar albahaca o deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.

Sobre la forma de prepararla...

La preparación es muy sencilla. Sólo hay que estirar con el rodillo la masa para la base de la tarta, repartir encima la mezcla de queso dejando libre un borde de unos 3 cm y colocar el calabacín cortado en rodajas. Por último, se dobla el borde de la masa hacia el centro, se pinta con huevo y se hornea.

Para preparar la masa no necesitas utensilios especiales, aunque se puede hacer con un robot de cocina o una batidora con un accesorio para picar o triturar.

Para que quede perfecta, el truco es que los ingredientes estén muy fríos. Es necesario tener la harina en el congelador durante media hora. Después, hay que añadir la mantequilla muy fría cortada en dados y hacer que se integre con la harina cortándola en trocitos más y más pequeños al mismo tiempo que se mezcla con la harina utilizando uno o dos cuchillos (también hay accesorios amasadores o mezcladores para hacerlo). Hay que conseguir tener algo parecido a pan rallado muy grueso.

Con un robot de cocina o un accesorio picador/triturador, esto se consigue presionando el botón que hace funcionar el triturador con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos hasta conseguir la textura de pan rallado grueso.

Una vez hecho esto, se añade una mezcla de zumo de limón, nata agria y agua y se mezcla hasta formar una bola. Esta bola debe guardarse en la nevera durante 30 minutos envuelta en plástico de cocina (film transparente). Después ya sólo queda estirarla con el rodillo.

Con un robot de cocina este paso también se consigue con pulsaciones cortas intermitentes mientras se añade el líquido a la mezcla de harina y mantequilla, hasta que la pasta comience a unirse. En este caso no es necesario que forme una bola. Esto debe hacerse de forma manual tras sacar la pasta del robot de cocina.

Lo ventaja principal de esta masa, además de que está muy rica, es que es mucho más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada. La masa quebrada, tras sacarla de la nevera puede estar demasiado dura para estirarla y puede ser necesario esperar a que aumente un poco su temperatura para que se estire más fácilmente. Sin embargo, si su temperatura sube mucho, se puede pegar a la superficie de trabajo. Esto no ocurre con la masa de esta receta, que se puede estirar mucho más fácilmente desde el momento en que se saca de la nevera.

Otra ventaja de esta masa sobre la masa quebrada es que es más elástica y no se rompe tan fácilmente cuando se estira.

Para preparar el relleno de queso, tan sólo hay que mezclar todos los ingredientes en un recipiente. En cuanto a los calabacines, es necesario cortarlos en rodajas finas y ponerlos sobre papel absorbente espolvoreados con sal final. En unos minutos soltarán parte del agua que contienen y esto evitará que la galette quede acuosa.

Sobre su conservación...

Si te sobra algo de galette, la puedes conservar en la nevera. Sin embargo, tras sacarla, debes esperar a que se ponga a temperatura ambiente, o mejor aún, puedes calentarla ligeramente, ya que está más rica templada o caliente. 

Si se mete en el microondas, la base perderá su textura crujiente y se pondrá blanda. Para templarla, lo mejor es calentarla en el horno o bien con el gratinador del microondas (si el microondas dispone de gril para gratinar).

También se puede congelar, entera o bien en raciones individuales envueltas en papel de aluminio. En este caso, puedes meterla directamente al horno o al gril para descongelarla y al mismo tiempo calentarla y que quede crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Galette de Tomates y Queso de Cabra
Quiche de Alcachofas y Queso Gruyère


Quiche de Salmón Ahumado y Eneldo Fresco
Popover de Espárragos, Bacon y Queso Gruyère













INGREDIENTES (8 raciones):

Para la base:

- 165 g de harina
- ¼ de cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla
- 4 cucharadas de nata agria (sour cream o crème fraîche). Pueden sustituirse por la misma cantidad de yogur griego
- 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido
- 4 cucharadas de agua fría (puedes añadir 1 o 2 más si es necesario)

Para el relleno de queso y calabacín:

- 1 calabacín
- 1 cucharada y 1 cucharadita de aceite de oliva virgen
- 1 cucharadita de ajo machacado (aproximadamente 1 diente de ajo pequeño machacado)
- 125 g de queso ricotta
- 30 g de queso mozzarella rallado
- 30 g de queso parmesano rallado
- 1 cucharada de albahaca fresca picada (o bien, 1/2 cucharada de albahaca seca)
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

Para el acabado:

- Un huevo batido para pintar, o bien, leche


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
- Happy Trip
- Dreams Of Success
Winds Of Inspiration




En primer lugar preparamos la pasta para la base de la galette...

1) Pon una fuente amplia la harina y métela en el congelador durante 30 minutos.

2) Mientras tanto, pon en cuenco pequeño el zumo de limón, la nata agria y el agua. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea. Ponlo en la nevera hasta el momento de usarlo.

3) Corta la mantequilla en dados y ponla de nuevo en la nevera hasta el momento de usarla.

4) Tras los 30 minutos, saca la harina del congelador. Añade la sal y mézclala con la harina dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados, mézclala con la harina y córtala en trocitos cada vez más pequeños ayudándote de uno o dos cuchillos hasta conseguir que la mezcla tenga la consistencia de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina o una batidora con un accesorio triturador puedes conseguir el mismo resultado presionando el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, hasta que consigas la consistencia de pan rallado grueso.

5) Añade la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua. Mézclalo con una cuchara hasta que se forme una pasta muy espesa que se una formando una bola. Si queda demasiado seca y no consigues que se una, puedes añadir una o dos cucharadas más de agua (de una en una según se necesite).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina, o una batidora con un accesorio triturador, presiona el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, mientras añades la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua, hasta que se forme una pasta que comience a unirse. Hay que parar antes de que se una por completo.

6) Envuelve la pasta en plástico de cocina o film transparente y déjala en la nevera durante al menos 30 minutos.

NOTA: También puedes prepararla hasta este punto el día anterior al que vayas a hacer la galette.

Continuamos preparando el relleno de queso y calabacín...

7) Corta el calabacín en rodajas de 0,5 centímetros de grosor aproximadamente. Colócalas sobre papel absorbente y espolvoréalas con sal. Deja que reposen para que suelten parte del agua que contienen.

8) Mezcla en un cuenco el aceite de oliva y el diente de ajo machacado.

9) Pon en un cuenco los quesos, la albahaca, una pizca de sal y pimienta negra al gusto. Añade 1 cucharadita de la mezcla de aceite de oliva y ajo. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.

Finalmente, montamos la galette y horneamos

10) Precalienta el horno a 205 ºC.

11) Pon la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Estírala con el rodillo enharinado hasta tener un círculo de 30 cm de diámetro. Para conseguir que la masa tenga un grosor uniforme, pasa el rodillo desde el centro hasta los extremos. Para evitar que se pegue a la superficie de trabajo, gírala 90 grados cada cierto tiempo y pon más harina en la superficie (y en el rodillo) si es necesario.

12) Una vez estirada, enróllala sobre el rodillo sin presionar para trasportarla hasta la bandeja de hornear. Estírala sobre la bandeja cubierta de papel de hornear.

13) Esparce sobre la masa estirada la mezcla de quesos dejando un borde de unos 3 cm.

14) Coloca los calabacines secados con papel absorbente por encima. Esparce sobre ellos el resto de la mezcla de aceite de oliva y ajo.


15) Pliega el borde de la masa hacia dentro con cuidado de no romper la masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

16) Pinta el borde con huevo batido.

17) Hornéala en el horno precalentado a 205 ºC durante unos 40 minutos o hasta que esté de un profundo color dorado.

18) Tras sacarla del horno deja que se enfríe sobre la bandeja hasta que esté ligeramente templada.

¡Y a disfrutarla!