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domingo, 11 de agosto de 2024

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces
Ir a la Versión Imprimible de la Receta

Esta es una variante de la famosa salsa italiana pesto de albahaca o "pesto di basilico", que introduce rúcula fresca y nueces en la lista de ingredientes.

¿Qué es el pesto?


Habitualmente la palabra "pesto" se refiere a la salsa pesto de albahaca, pesto di basilico en italiano, que es una de las salsas clásicas de la cocina italiana y típico de la región italiana de Liguria. Se trata de una salsa de textura espesa, muy sabrosa y muy aromática, a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, queso parmesano y aceite de oliva virgen extra.

Aunque el pesto de albahaca es el pesto más famoso, existen muchas variantes, como, por ejemplo, el pesto de tomates secados al sol (pesto rosso), el pesto de pimientos asados, el pesto de espinacas o la receta de pesto de rúcula que os traemos hoy.

¿Qué debe tener una salsa para ser un pesto?


Para que una salsa se pueda considerar un pesto, tiene que tener las siguientes características:

- Entre los ingredientes debe haber hierbas aromáticas frescas como, por ejemplo, albahaca, menta, o eneldo, frutos secos, queso (uno o varios tipos), ajo y aceite de oliva virgen extra.

- No se cocina: Los pestos no llevan ningún tipo de cocción. Son salsas frías, sin cocinar. Se preparan triturando sus ingredientes hasta conseguir una pasta espesa, así que sus ingredientes están crudos y su sabor es fresco.

- Su textura debe ser espesa de forma que pueda untarse en pan sin que se empape y se humedezca demasiado.

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces

¿Para qué se utiliza el pesto?


Lo más habitual es utilizar el pesto como salsa para la pasta. En este caso, se mezcla con la pasta una vez cocida y escurrida. Es posible que sea necesario añadir algunas cucharadas del agua de cocción de la pasta para que no quede seco, ya que la pasta recién escurrida absorbe mucha agua.

Sin embargo, hay muchas otras formas de utilizarlo. Aquí te dejamos algunas ideas:

- Aderezo: Mezcla una o dos cucharadas de pesto con la misma cantidad de aceite de oliva virgen extra y utiliza la mezcla para aderezar la ensalada, o bien, verduras a la plancha o verduras cocidas.

- Tostas: Unta el pesto sobre una rebanada de pan tostado y añade sobre él otros ingredientes, como por ejemplo, tomates cherry, jamón, queso, etc.

Sándwiches: Unta el pan del sandwich con pesto para darle un toque de sabor. Va especialmente bien en los sándwiches de queso fundido a la plancha (grilled cheese sandwiches) pero también combina muy bien con los sándwiches de jamón, de pavo, de vegetales, de verduras, etc.

- Pizzas: Una vez cocinada la pizza, se puede regar con unas gotas de pesto para darle un toque fresco y herbal.

- Quesadillas: Añade una cucharada de pesto sobre los ingredientes de la quesadilla antes de cocinarla. Esto la llevará a otro nivel.


Sobre los ingredientes...


La lista completa de ingredientes y las cantidades exactas la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

En esta receta, la base del pesto son hojas de rúcula fresca. La rúcula también se conoce como arúgula, rúgula, ruqueta, jaramago o berro italiano, y es una hortaliza de la familia de las crucíferas, como la coliflor, el brócoli y las coles. Tiene su origen en Italia, donde ya se consumía en la época de los romanos, que recolectaban la que crecía de forma salvaje.

Tiene un sabor ligeramente picante y suele utilizarse en ensaladas de todo tipo, en tostas, en bocadillos, sobre pizzas (una vez que salen del horno), en platos de pasta, en salteados y en pestos con el que os traemos hoy.

La rúcula también tiene muy buenas propiedades nutricionales y muchos beneficios para la salud. Destacan los siguientes:

- Es rica en nutrientes, entre los que destacan el calcio, el potasio, el fotato (vitamina B9), vitamina C, vitamina K y vitamina A (en forma de betacaroteno), y también en fibra y fitoquímicos.

- Reduce el riesgo de cancer: Las verduras crucíferas contienen glucosinolatos, sustancias que contienen azufre, que el cuerpo descompone en varios compuestos beneficiosos como el sulforafano. Este compuesto puede inhibir el desarrollo de las células cancerosas en sus fases iniciales.

- Previene la osteoporosis: Como tiene un alto contenido de varios nutrientes clave para la salud de los huesos, como el calcio, el magnesio y la vitamina K, que ayuda a que el calcio se almanecene en los huesos, favorece la mineralización ósea.


La hierba aromática que utilizamos en este pesto es albahaca fresca.

Los frutos secos que utilizamos son nueces en lugar de los piñones del pesto tradicional de albahaca, aunque también podrían utilizarse almendras o los piñones tradicionales.

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos o cuñas, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que, será de mejor calidad que el que se compra rallado.

Asegúrate de utilizar un aceite de oliva virgen extra de calidad, ya que se notará en la calidad final del pesto.

Utilizamos zumo de limón como conservante para que el pesto no se oxide y conserve su color verde brillante una vez hecho.

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces

Sobre la forma de prepararlo...


La forma tradicional de preparar un pesto es utilizando un mortero para machacar las hierbas aromáticas y los frutos secos hasta obtener una pasta muy espesa, que se mezcla después con aceite de oliva y con el queso rallado.

Sin embargo, en el caso de esta receta, que lleva gran cantidad de hierbas, este método no es muy práctico. En su lugar, es mucho más fácil poner todos los ingredientes excepto el queso rallado en el vaso de batidora y batir hasta obtener una pasta espesa. El último paso es mezclar el queso rallado con la pasta dando vueltas con una cuchara.

También se puede utilizar una picadora o robot de cocina con pulsaciones cortas para que la textura sea un poco más granulada y no tan suave.

Sobre su conservación...


La salsa se puede preparar con antelación y guardarla en la nevera hasta que se vaya a usar. Es bueno echarle un chorrito de aceite de oliva para que cree una capa sobre la superfie para que no se seque.

Aguantará en buenas condiciones hasta 4-5 días en la nevera cubierto con film transparente. Con las bajas temperaturas se pondrá más espesa, pero volverá a su consistencia normal cuando se ponga a temperatura ambiente.


También se puede congelar. Si se congela, lo mejor es hacerlo separándola en pequeñas porciones, por ejemplo dentro de recipientes de yogur cubiertos con papel de aluminio, para sacarla poco a poco cuando se necesite.


Aquí os dejo el vídeo y la versión imprimible de la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta la pasta italiana? Puedes encontrar más recetas en nuestra pagina de  Recetas de Pasta Italiana.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


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Esta es una variante de la famosa salsa italiana pesto de albahaca o "pesto di basilico", que introduce rúcula fresca y nueces en la lista de ingredientes.

INGREDIENTES:
  • 35 g de rúcula
  • 25 g de albahaca
  • 1 diente de ajo grande, o bien, 2 pequeños
  • 2 cucharadas de nueces
  • 120 ml (media taza) de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Sal al gusto (aproximadamente 1 cucharadita rasa)
  • Pimienta negra al gusto
  • 25 g de queso parmesano rallado fino


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon en el vaso de la batidora la rúcula, la albahaca, el ajo, las nueces, el aceite de oliva virgen extra, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Tritúralo muy bien.
  2. Añade el queso parmesano rallado y mézclalo dando vueltas con una cuchara.
¡Y a disfrutarlo!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.


sábado, 11 de febrero de 2017

Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano

Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano


Un quiche es un tarta salada de origen francés. Se suelen elaborar con una base de masa quebrada y un relleno de verduras mezcladas con huevo y nata (crema de leche). A veces también llevan otras cosas además de verdura como, por ejemplo, bacon (panceta) o jamón. El bacon es el ingrediente estrella del quiche más famoso: el quiche lorrain, originario de la región francesa de Lorena y el primero del que se conocen referencias (las primeras, en el siglo XVII).

En el quiche de esta receta, se usa salmón ahumado, tomates secados al sol y queso parmesano, se sustituye la nata por leche y se aromatiza con albahaca fresca. ¡El resultado de esta combinación es delicioso!

Es muy fácil de hacer, ya que puedes utilizar masa quebrada de las que se venden extendidas y listas para forrar el molde. Sin embargo, merece la pena utilizar masa quebrada casera, ya que tendrá mejor sabor y una textura más crujiente. Puedes ver cómo hacerla aquí.

También se puede hacer con masa de hojaldre de las que se comercializan ya extendidas.

Este quiche se puede comer a temperatura ambiente, pero está mucho más rico cuando está caliente o tibio. Es perfecto como entrante de una comida o como uno de los platos de una comida o cena a base de tapas para compartir entre varias personas. También puede ser un plato único de una comida o una cena ligera si se acompaña de una ensalada variada.



Sobre los ingredientes...


El relleno de este quiche se prepara con salmón ahumado, tomates secados al sol, huevos, leche y queso parmesano. Se condimenta con pimienta negra y nuez moscada y se aromatiza con albahaca fresca.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Los puedes encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. En los dos casos, vienen cortados en mitades. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Hojas de Albahaca Fesca
Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.

En la receta que os traemos hoy, la albahaca se usa fresca. Sin embargo, si no dispones de ella, puedes usar albahaca o deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.

Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que, será de mejor calidad que el que se compra rallado.


Sobre la forma de prepararlo...


Este quiche es muy fácil de hacer.

Tan sólo hay que forrar un molde para quiches con la masa quebrada estirada, poner el relleno de salmón y tomates secados al sol y hornearlo 30 minutos.

Después de ese tiempo se espolvorea con queso parmesano rallado y se hornea 10 minutos más.

Para evitar que el quiche se tueste demasiado por la superficie, se puede hornear sólo con la resistencia de abajo del horno.

El molde debe ser un molde acanalado con el fondo desmontable. Así es más fácil desmoldar el quiche y servirlo.

Sobre su conservación...


Este quiche se toma templado, o bien, a temperatura ambiente, y está más rico cuando se consume en el mismo día en el que se ha hecho.

Si te sobra, puedes conservarlo en la nevera. Sin embargo, a medida que pase el tiempo dentro de la nevera, la masa quebrada perderá la textura crujiente.

Tras sacarlo de la nevera puedes meterlo en el horno unos minutos para devolverle parte de su textura crujiente y hasta que se ponga a temperatura ambiente o templada.

Si no quieres encender el horno puedes usar el microondas con la función de gril o gratinador (si dispone de ella, claro).

No uses el microondas con su función de microondas o la masa quedará blanda en lugar de crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan las tartas saladas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Tartas Saladas.

¿Te gustan los tomates secados al sol? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Tomates Secados al Sol.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration





Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano

Un quiche es un tarta salada de origen francés. Se suelen elaborar con una base de masa quebrada y un relleno de verduras mezcladas con huevo y nata (crema de leche). A veces también llevan otras cosas además de verdura como, por ejemplo, bacon (panceta) o jamón. En el quiche de esta receta, se usa salmón ahumado, tomates secados al sol y queso parmesano, se sustituye la nata por leche y se aromatiza con albahaca fresca. ¡El resultado de esta combinación es delicioso!

INGREDIENTES:

  • 350 g de masa quebrada
  • 200 g de salmón ahumado
  • 120 g de tomates secados al sol en aceite, bien escurridos
  • 2 huevos
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 200 ml de leche
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 2-3 cucharadas de hojas de albahaca fresca cortadas en tiras finas

NOTA: No es necesario añadir sal, ya que, el salmón ahumado es salado.



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Forra con la masa quebrada un molde acanalado desmontable de 24 cm de diámetro untado de mantequilla. Cúbrelo con film transparente (plástico de cocina) y ponlo en la nevera hasta que lo vayas a usar.
  2. Pon a precalentar el horno a 180º C.
  3. Corta el salmón en tiras y pica los tomate secados al sol.
  4. Pon 2 huevos en una fuente o recipiente para mezclar. Bátelos ligeramente con un tenedor. Añade la pimienta negra, nuez moscada, la leche y el queso parmesano rallado, reservando 2 cucharadas. Mézclalo todo dando vueltas con una cuchara.
  5. Coloca el molde con la masa quebrada sobre una bandeja forrada de papel de aluminio (el papel de aluminio recogerá los restos de mantequilla que se escapen del molde durante el horneado). Reparte por encima el salmón ahumado y los tomates secados al sol. Esparce por encima la albahaca fresca cortada en tiras. Añade la mezcla de huevo, leche y queso.
  6. Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante 30 minutos. Para evitar que la superficie del quiche se tueste demasido, se puede hornear sólo con la resistencia inferior del horno.
  7. Sácalo del horno y espolvoréalo con el queso parmesano reservado. Vuelve a meterlo al horno y hornéalo 10 minutos más.
  8. Tras sacarlo del horno deja que se enfríe sobre una rejilla antes de desmoldarlo.
  9. Sírvelo mientras todavía está caliente.
¡Y a disfrutarlo!


martes, 14 de junio de 2016

Galette de Calabacín y Queso



Esta tarta salada de aspecto rústico está hecha con una masa crujiente rellena de una mezcla de quesos aromatizada con albahaca y de rodajas de calabacín. Está más rica cuando se consume caliente o templada, pero también se puede consumir a temperatura ambiente.

La base de esta tarta es un mezcla entre una masa quebrada y una masa de hojaldre. Es muy crujiente, pero no tan arenosa como la masa quebrada. Es más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada y está muy rica. Aunque merece la pena prepararla en casa y además es muy fácil de hacer, si no quieres complicarte mucho o no tienes tiempo para prepararla, puedes comprar una masa de las que ya vienen estiradas. Puedes sustituirla por una masa quebrada (masa brisa o brisée, en francés) o bien por masa de hojaldre.

Es perfecta como entrante o primer plato, o bien, para una comida o una cena a base de tapas para compartir.

Si te gusta esta galette, te recomendamos que pruebes nuestras galettes dulces:
- Galette de Melocotones y Arándanos.
- Galette de Fresas y Queso

Sobre los ingredientes...

La base de la tarta se hace con harina, sal, mantequilla, zumo de limón, nata agria y agua.

La nata agria o crema agria también se conoce como sour cream, en inglés. Se trata de nata acidificada con bacterias de la leche que generan ácido láctico. Es espesa y cremosa y tiene un sabor agrio que recuerda al yogur, a la mantequilla y a las nueces. La versión francesa de la "sour cream" es la crème fraîche, La principal diferencia entre ellas es que la crème fraîche tiene un mayor contenido en grasas (30 - 35%) y un menor contenido de proteínas. En esta receta podemos utilizar cualquiera de las dos.

Si no las encuentras en tu supermercado (en la sección de productos refrigerados), puedes preparar algo muy parecido muy fácilmente en casa. Mira cómo hacerlo en nuestro post de la receta de la crème fraîche caseraTambién se puede sustituir por la misma cantidad de yogur griego.

Para preparar el relleno de queso se necesita mozzarella, parmesano y ricotta, aceite de oliva, ajo y albahaca.

El queso ricotta es un queso de origen italiano que se obtiene a partir del suero de leche que sobra de hacer otros quesos blandos y se cuece a alta temperatura. Es de color blanco, sabor suave, y textura blanda y granulosa. Es muy producto fresco que hay que consumir rápidamente ya que sólo aguanta en buenas condiciones algunos días después de su fabricación. En España este tipo de queso también se conoce como requesón y se produce principalmente en las regiones del norte del país (Cantabria, Pirineos, Galicia).

A veces el queso ricotta viene un poco acuoso. En este caso, es necesario escurrir el agua antes de usar el queso en la receta.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.


En la receta que os traemos hoy, la albahaca se usa fresca. Sin embargo, si no dispones de ella, puedes usar albahaca o deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.

Sobre la forma de prepararla...

La preparación es muy sencilla. Sólo hay que estirar con el rodillo la masa para la base de la tarta, repartir encima la mezcla de queso dejando libre un borde de unos 3 cm y colocar el calabacín cortado en rodajas. Por último, se dobla el borde de la masa hacia el centro, se pinta con huevo y se hornea.

Para preparar la masa no necesitas utensilios especiales, aunque se puede hacer con un robot de cocina o una batidora con un accesorio para picar o triturar.

Para que quede perfecta, el truco es que los ingredientes estén muy fríos. Es necesario tener la harina en el congelador durante media hora. Después, hay que añadir la mantequilla muy fría cortada en dados y hacer que se integre con la harina cortándola en trocitos más y más pequeños al mismo tiempo que se mezcla con la harina utilizando uno o dos cuchillos (también hay accesorios amasadores o mezcladores para hacerlo). Hay que conseguir tener algo parecido a pan rallado muy grueso.

Con un robot de cocina o un accesorio picador/triturador, esto se consigue presionando el botón que hace funcionar el triturador con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos hasta conseguir la textura de pan rallado grueso.

Una vez hecho esto, se añade una mezcla de zumo de limón, nata agria y agua y se mezcla hasta formar una bola. Esta bola debe guardarse en la nevera durante 30 minutos envuelta en plástico de cocina (film transparente). Después ya sólo queda estirarla con el rodillo.

Con un robot de cocina este paso también se consigue con pulsaciones cortas intermitentes mientras se añade el líquido a la mezcla de harina y mantequilla, hasta que la pasta comience a unirse. En este caso no es necesario que forme una bola. Esto debe hacerse de forma manual tras sacar la pasta del robot de cocina.

Lo ventaja principal de esta masa, además de que está muy rica, es que es mucho más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada. La masa quebrada, tras sacarla de la nevera puede estar demasiado dura para estirarla y puede ser necesario esperar a que aumente un poco su temperatura para que se estire más fácilmente. Sin embargo, si su temperatura sube mucho, se puede pegar a la superficie de trabajo. Esto no ocurre con la masa de esta receta, que se puede estirar mucho más fácilmente desde el momento en que se saca de la nevera.

Otra ventaja de esta masa sobre la masa quebrada es que es más elástica y no se rompe tan fácilmente cuando se estira.

Para preparar el relleno de queso, tan sólo hay que mezclar todos los ingredientes en un recipiente. En cuanto a los calabacines, es necesario cortarlos en rodajas finas y ponerlos sobre papel absorbente espolvoreados con sal final. En unos minutos soltarán parte del agua que contienen y esto evitará que la galette quede acuosa.

Sobre su conservación...

Si te sobra algo de galette, la puedes conservar en la nevera. Sin embargo, tras sacarla, debes esperar a que se ponga a temperatura ambiente, o mejor aún, puedes calentarla ligeramente, ya que está más rica templada o caliente. 

Si se mete en el microondas, la base perderá su textura crujiente y se pondrá blanda. Para templarla, lo mejor es calentarla en el horno o bien con el gratinador del microondas (si el microondas dispone de gril para gratinar).

También se puede congelar, entera o bien en raciones individuales envueltas en papel de aluminio. En este caso, puedes meterla directamente al horno o al gril para descongelarla y al mismo tiempo calentarla y que quede crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

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INGREDIENTES (8 raciones):

Para la base:

- 165 g de harina
- ¼ de cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla
- 4 cucharadas de nata agria (sour cream o crème fraîche). Pueden sustituirse por la misma cantidad de yogur griego
- 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido
- 4 cucharadas de agua fría (puedes añadir 1 o 2 más si es necesario)

Para el relleno de queso y calabacín:

- 1 calabacín
- 1 cucharada y 1 cucharadita de aceite de oliva virgen
- 1 cucharadita de ajo machacado (aproximadamente 1 diente de ajo pequeño machacado)
- 125 g de queso ricotta
- 30 g de queso mozzarella rallado
- 30 g de queso parmesano rallado
- 1 cucharada de albahaca fresca picada (o bien, 1/2 cucharada de albahaca seca)
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

Para el acabado:

- Un huevo batido para pintar, o bien, leche


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
- Happy Trip
- Dreams Of Success
Winds Of Inspiration




En primer lugar preparamos la pasta para la base de la galette...

1) Pon una fuente amplia la harina y métela en el congelador durante 30 minutos.

2) Mientras tanto, pon en cuenco pequeño el zumo de limón, la nata agria y el agua. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea. Ponlo en la nevera hasta el momento de usarlo.

3) Corta la mantequilla en dados y ponla de nuevo en la nevera hasta el momento de usarla.

4) Tras los 30 minutos, saca la harina del congelador. Añade la sal y mézclala con la harina dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados, mézclala con la harina y córtala en trocitos cada vez más pequeños ayudándote de uno o dos cuchillos hasta conseguir que la mezcla tenga la consistencia de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina o una batidora con un accesorio triturador puedes conseguir el mismo resultado presionando el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, hasta que consigas la consistencia de pan rallado grueso.

5) Añade la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua. Mézclalo con una cuchara hasta que se forme una pasta muy espesa que se una formando una bola. Si queda demasiado seca y no consigues que se una, puedes añadir una o dos cucharadas más de agua (de una en una según se necesite).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina, o una batidora con un accesorio triturador, presiona el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, mientras añades la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua, hasta que se forme una pasta que comience a unirse. Hay que parar antes de que se una por completo.

6) Envuelve la pasta en plástico de cocina o film transparente y déjala en la nevera durante al menos 30 minutos.

NOTA: También puedes prepararla hasta este punto el día anterior al que vayas a hacer la galette.

Continuamos preparando el relleno de queso y calabacín...

7) Corta el calabacín en rodajas de 0,5 centímetros de grosor aproximadamente. Colócalas sobre papel absorbente y espolvoréalas con sal. Deja que reposen para que suelten parte del agua que contienen.

8) Mezcla en un cuenco el aceite de oliva y el diente de ajo machacado.

9) Pon en un cuenco los quesos, la albahaca, una pizca de sal y pimienta negra al gusto. Añade 1 cucharadita de la mezcla de aceite de oliva y ajo. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.

Finalmente, montamos la galette y horneamos

10) Precalienta el horno a 205 ºC.

11) Pon la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Estírala con el rodillo enharinado hasta tener un círculo de 30 cm de diámetro. Para conseguir que la masa tenga un grosor uniforme, pasa el rodillo desde el centro hasta los extremos. Para evitar que se pegue a la superficie de trabajo, gírala 90 grados cada cierto tiempo y pon más harina en la superficie (y en el rodillo) si es necesario.

12) Una vez estirada, enróllala sobre el rodillo sin presionar para trasportarla hasta la bandeja de hornear. Estírala sobre la bandeja cubierta de papel de hornear.

13) Esparce sobre la masa estirada la mezcla de quesos dejando un borde de unos 3 cm.

14) Coloca los calabacines secados con papel absorbente por encima. Esparce sobre ellos el resto de la mezcla de aceite de oliva y ajo.


15) Pliega el borde de la masa hacia dentro con cuidado de no romper la masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

16) Pinta el borde con huevo batido.

17) Hornéala en el horno precalentado a 205 ºC durante unos 40 minutos o hasta que esté de un profundo color dorado.

18) Tras sacarla del horno deja que se enfríe sobre la bandeja hasta que esté ligeramente templada.

¡Y a disfrutarla!

martes, 22 de diciembre de 2015

Pollo Asado con Salsa de Tomates Secados al Sol y Parmesano

Pollo Asado con Salsa de Tomates Secados al Sol y Parmesano


Esta es una receta de pollo asado con una salsa cremosa de tomates secados al sol, queso parmesano y hierbas aromáticas. Tiene un sabor muy rico que recuerda la cocina italiana.

Es perfecta para una comida o una cena de un día especial de fiesta o una celebración con invitados.

Sobre los ingredientes...


Esta receta lleva carne de pollo con hueso. Es decir, quedará bien con muslos de pollo, o bien, con contramuslos.

La salsa se prepara con caldo de pollo, mantequilla, nata líquida (crema de leche), queso parmesano rallado, tomates secados al sol, ajo, pimienta de cayena molida y se aromatiza con orégano, tomillo y albahaca secos.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Los puedes encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. 

En los dos casos, vienen cortados en mitades. Por eso las cantidades de tomates secados al sol de las recetas suelen medirse en mitades.

Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Pollo Asado con Salsa de Tomates Secados al Sol y Parmesano

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que, este queso será de mejor calidad que el que se compra rallado.

Sobre la forma de prepararlo...


Pollo Asado con Salsa de Tomates Secados al Sol y Parmesano
La forma de prepararlo es muy fácil. El éxito está asegurado.

Lo primero que hay que hacer es sellar la carne. Para ello se dora en una cazuela junto a la mantequilla. Haciendo esto nos aseguramos de que los jugos quedan en el interior y al hornearlo quedará tierno, pero jugoso en el interior.

A continuación se prepara la salsa para el pollo. Para ello, se empieza cocinando el ajo y la pimienta de cayena en la mantequilla. Después se añaden el resto de ingredientes y se deja hervir unos minutos hasta que espese ligeramente.

Por último se hornea el pollo junto a la salsa, y ¡listo para disfrutarlo!

El tiempo que se tarda en preparar esta receta es aproximadamente 1 hora.


Sobre su conservación...


Esta receta está mas rica cuando está recién hecha.

Sin embargo, al tener gran cantidad de salsa, permite el recalentado en el microondas o en una cazuela sin que quede seco.

El resultado no será igual que cuando está recién cocinado, pero será aceptable si se calienta lentamente y durante el tiempo suficiente para que la carne se caliente, no sólo por fuera, sino también en el interior.


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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration





Pollo Asado con Salsa de Tomates Secados al Sol y Parmesano

Esta es una receta de pollo asado con una salsa cremosa de tomates secados al sol, queso parmesano y hierbas aromáticas. Tiene un sabor muy rico que recuerda la cocina italiana. Es perfecta para una comida o una cena de un día especial de fiesta o una celebración con invitados.

INGREDIENTES:

  • 10 -12 muslos de pollo, o bien, 8 contramuslos (aproximadamente 1,3 kg de pollo)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 25 g + 15 g de mantequilla
  • 1/8 de cucharadita de pimienta de cayena molida
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 240 ml de caldo de pollo (o bien, 240 ml de agua y ½ pastilla de concentrado de caldo)
  • 120 ml de nata líquida espesa (crema de leche)
  • 6-8 mitades de tomates secados al sol en aceite
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 1/4 de cucharadita de tomillo seco
  • 1/4 de cucharadita de orégano seco
  • 1/4 de cucharadita de albahaca seca


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 205 ºC.
  2. Añade al pollo sal y pimienta al gusto.
  3. Calienta 25 g de mantequilla en una cazuela a fuego medio-fuerte. Añade el pollo en tandas. Cocínalo hasta que se ponga dorado por la superfie que está en contacto con la cazuela (unos 3 minutos). Dale la vuelta y cocínalo por el otro lado hasta que esté dorado. En el caso de que hagas muslos de pollo tendrás que girarlos de nuevo para que se doren por los laterales. Si son, contramuslos será suficiente con vuelta y vuelta. Coloca el pollo en la bandeja para horno.
  4. Mientras el pollo se dora puedes aprovechar para cortar los tomates secados al sol en tiras y para machacar en el mortero los dientes de ajo.
  5. En la misma cazuela donde has dorado el pollo, añade 15 g de mantequilla. Añade los dientes de ajo machacados y la pimienta de cayena y cocínalos sin parar de dar vueltas hasta que desprendan aroma (aproximadamente 1 minuto).
  6. Añade el caldo de pollo, la nata líquida, los tomates secados al sol, el queso parmesano, el tomillo, el orégano y la albahaca. Llévalo a ebullición dando vueltas con una cuchara de vez en cuando, baja el fuego y deja cocer a fuego lento durante 3-5 minutos hasta que espese ligeramente.
  7. Añade la salsa a la bandeja con el pollo y hornéalo en el centro del horno precalentado a 205 ºC durante 30-40 minutos, hasta que el pollo esté cocinado.
  8. Puedes servirlo decorado con hojas de albahaca fresca en tiras.
¡Y a disfrutarlo!