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lunes, 29 de octubre de 2018

Pasta con Salsa Cremosa de Tomates Secados al Sol, Pimientos y Espárragos



Esta es una receta de pasta con una salsa cremosa con verduras que tiene el sabor reconfortante de los tomates secados al sol y el puntito aromático de la albahaca. Las verduras que se utilizan son típicas del verano, pero pueden encontrarse fácilmente durante todo el año.

Sobre los ingredientes...

Para preparar esta receta nosotros hemos utilizado rigattoni, pero se puede utilizar con otro tipo de pasta seca.

Para preparar la salsa, además de los pimientos, los espárragos y los tomates secados al sol, se necesita nata líquida (crema de leche), queso parmesano, ajo y aceite de oliva. Se aromatiza con albahaca y se utiliza una pizca de pimienta de cayena para potenciar su sabor.

Los pimientos que se utilizan son pimientos morrones rojos. Los pimientos morrones son pimientos carnosos y dulces (no son picantes). También se conocen con los nombres de morrón, ají morrón, pimiento, chile morrón y pimentón.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Los puedes encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. En los dos casos, vienen cortados en mitades. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.

En la receta que os traemos hoy, la albahaca se usa fresca. Sin embargo, si no dispones de ella, puedes usar albahaca deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que será de mejor calidad que el que se compra rallado.

Si quieres reducir  un poco las calorías de este plato puedes sustituir la nata líquida (crema de leche) por una mezcla de leche y nata al 50%.




Sobre la forma de prepararla...


La forma de prepararla es muy fácil.

En primer lugar hay que saltear las verduras hasta que estén tiernas. Después se añadirá la nata líquida y el parmesano para crear una salsa cremosa. La albahaca se añade final para que se conserve fresca.

Se mezcla la salsa con la pasta cocida al dente y listo.

CONSEJO:

La pasta, una vez escurrida, puede absorber mucho líquido cuando se mezcla con la salsa. Para evitar que quede demasiado seca, se reserva agua de cocer la pasta y se añade a la salsa en el momento en que se mezcla con la pasta.


Sobre su conservación...

Como todas las recetas de pasta, estará más rica si se consume recién hecha. Sin embargo, esta receta se puede guardar en la nevera durante unos 4 días y, tras recalentarla, estará aceptable.

Para recalentarla puedes usar el microondas, o bien, una sartén. Añade 1 cucharada de agua por ración para contrarrestar el agua que va a evaporar durante el recalentado.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta la pasta? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pasta Italiana.

¿Te gustan los tomates secados al sol? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Tomates Secados al Sol.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration




Pasta con Salsa Cremosa de Tomates Secados al Sol, Pimientos y Espárragos

Una receta de pasta con una salsa cremosa con verduras que tiene el sabor reconfortante de los tomates secados al sol y el puntito aromático de la albahaca.

INGREDIENTES:

Para la salsa:
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (puede ser aceite de los tomates)
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 1 tarro de tomates secados al sol en aceite de oliva (125 g escurridos)
  • 1 manojo de espárragos verdes (unos 400 g)
  • 1 pimiento morrón rojo grande
  • Sal al gusto
  • 250 ml de nata líquida (crema de leche), o bien, 125 ml de nata líquida y 125 ml de leche
  • 100 g de queso parmesano rallado
  • 1 cucharada de albahaca seca, o bien, 2 cucharadas de albahaca fresca picada
  • 1/4 de pimienta de cayena molida
  • 125 ml de agua de cocer la pasta

Para la pasta:
  • 350 g de pasta seca
  • 4 litros de agua
  • 1 cucharada de sal

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Escurre bien los tomates secados al sol y pícalos en pequeños trozos.
  2. Quita la parte dura del tallo de los espárragos y córtalos en trozos de unos 4 cm.
  3. Limpia el pimiento y córtalo en tiras longitudinales. Corta las tiras en trozos de unos 3-4 cm.
  4. Pon a hervir al agua para cocer la pasta.
  5. Mientras tanto, calienta el aceite de oliva a fuego medio-fuerte en una sartén grande. Añade los tomates secados al sol y los dientes de ajo machacados. Cocínalos dando vueltas continuamente con la cuchara durante 1 minuto aproximadamente, hasta que el ajo empiece a desprender aroma.
  6. Añade los espárragos y el pimiento en tiras. Cocínalos a fuego medio-fuerte dando vueltas de vez en cuando hasta que estén tiernos, pero sin llegar a estar demasiado blandos (unos 8-10 minutos). Añade sal al gusto.
  7. Cuando el agua de la pasta comience a hervir, añade 1 cucharada rasa de sal y todas las pastas de una vez. Deja cocer la pasta a fuego medio-fuerte hasta que esté al dente, es decir, tierna, pero no tan blanda que llegue a estar pastosa.
  8. Mientras tanto, añade a las verduras la nata líquida y llévala a ebullición. Añade el queso parmesano y da vueltas con la cuchara hasta que se derrita. Apaga el fuego.
  9. Añade la albahaca y la pimienta de cayena. Mézclalo dando vueltas con la cuchara.
  10. Cuando la pasta esté al dente, escúrrela reservando 125 ml (8 cucharadas) del agua de cocer. Añade la pasta a la sartén con la salsa junto con la mitad del agua reservada (4 cucharadas) y mézclala bien. Si la pasta absorbe mucha salsa y queda muy seca, puedes añadir el resto del agua reservada. Sirve inmediatamente.
¡Y a disfrutarlo!

sábado, 11 de febrero de 2017

Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano

Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano


Un quiche es un tarta salada de origen francés. Se suelen elaborar con una base de masa quebrada y un relleno de verduras mezcladas con huevo y nata (crema de leche). A veces también llevan otras cosas además de verdura como, por ejemplo, bacon (panceta) o jamón. El bacon es el ingrediente estrella del quiche más famoso: el quiche lorrain, originario de la región francesa de Lorena y el primero del que se conocen referencias (las primeras, en el siglo XVII).

En el quiche de esta receta, se usa salmón ahumado, tomates secados al sol y queso parmesano, se sustituye la nata por leche y se aromatiza con albahaca fresca. ¡El resultado de esta combinación es delicioso!

Es muy fácil de hacer, ya que puedes utilizar masa quebrada de las que se venden extendidas y listas para forrar el molde. Sin embargo, merece la pena utilizar masa quebrada casera, ya que tendrá mejor sabor y una textura más crujiente. Puedes ver cómo hacerla aquí.

También se puede hacer con masa de hojaldre de las que se comercializan ya extendidas.

Este quiche se puede comer a temperatura ambiente, pero está mucho más rico cuando está caliente o tibio. Es perfecto como entrante de una comida o como uno de los platos de una comida o cena a base de tapas para compartir entre varias personas. También puede ser un plato único de una comida o una cena ligera si se acompaña de una ensalada variada.



Sobre los ingredientes...


El relleno de este quiche se prepara con salmón ahumado, tomates secados al sol, huevos, leche y queso parmesano. Se condimenta con pimienta negra y nuez moscada y se aromatiza con albahaca fresca.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Los puedes encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. En los dos casos, vienen cortados en mitades. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Hojas de Albahaca Fesca
Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.

En la receta que os traemos hoy, la albahaca se usa fresca. Sin embargo, si no dispones de ella, puedes usar albahaca o deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.

Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que, será de mejor calidad que el que se compra rallado.


Sobre la forma de prepararlo...


Este quiche es muy fácil de hacer.

Tan sólo hay que forrar un molde para quiches con la masa quebrada estirada, poner el relleno de salmón y tomates secados al sol y hornearlo 30 minutos.

Después de ese tiempo se espolvorea con queso parmesano rallado y se hornea 10 minutos más.

Para evitar que el quiche se tueste demasiado por la superficie, se puede hornear sólo con la resistencia de abajo del horno.

El molde debe ser un molde acanalado con el fondo desmontable. Así es más fácil desmoldar el quiche y servirlo.

Sobre su conservación...


Este quiche se toma templado, o bien, a temperatura ambiente, y está más rico cuando se consume en el mismo día en el que se ha hecho.

Si te sobra, puedes conservarlo en la nevera. Sin embargo, a medida que pase el tiempo dentro de la nevera, la masa quebrada perderá la textura crujiente.

Tras sacarlo de la nevera puedes meterlo en el horno unos minutos para devolverle parte de su textura crujiente y hasta que se ponga a temperatura ambiente o templada.

Si no quieres encender el horno puedes usar el microondas con la función de gril o gratinador (si dispone de ella, claro).

No uses el microondas con su función de microondas o la masa quedará blanda en lugar de crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan las tartas saladas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Tartas Saladas.

¿Te gustan los tomates secados al sol? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Tomates Secados al Sol.

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y Eneldo Fresco
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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
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Quiche de Salmón Ahumado, Tomates Secados al Sol y Parmesano

Un quiche es un tarta salada de origen francés. Se suelen elaborar con una base de masa quebrada y un relleno de verduras mezcladas con huevo y nata (crema de leche). A veces también llevan otras cosas además de verdura como, por ejemplo, bacon (panceta) o jamón. En el quiche de esta receta, se usa salmón ahumado, tomates secados al sol y queso parmesano, se sustituye la nata por leche y se aromatiza con albahaca fresca. ¡El resultado de esta combinación es delicioso!

INGREDIENTES:

  • 350 g de masa quebrada
  • 200 g de salmón ahumado
  • 120 g de tomates secados al sol en aceite, bien escurridos
  • 2 huevos
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 200 ml de leche
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 2-3 cucharadas de hojas de albahaca fresca cortadas en tiras finas

NOTA: No es necesario añadir sal, ya que, el salmón ahumado es salado.



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Forra con la masa quebrada un molde acanalado desmontable de 24 cm de diámetro untado de mantequilla. Cúbrelo con film transparente (plástico de cocina) y ponlo en la nevera hasta que lo vayas a usar.
  2. Pon a precalentar el horno a 180º C.
  3. Corta el salmón en tiras y pica los tomate secados al sol.
  4. Pon 2 huevos en una fuente o recipiente para mezclar. Bátelos ligeramente con un tenedor. Añade la pimienta negra, nuez moscada, la leche y el queso parmesano rallado, reservando 2 cucharadas. Mézclalo todo dando vueltas con una cuchara.
  5. Coloca el molde con la masa quebrada sobre una bandeja forrada de papel de aluminio (el papel de aluminio recogerá los restos de mantequilla que se escapen del molde durante el horneado). Reparte por encima el salmón ahumado y los tomates secados al sol. Esparce por encima la albahaca fresca cortada en tiras. Añade la mezcla de huevo, leche y queso.
  6. Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante 30 minutos. Para evitar que la superficie del quiche se tueste demasido, se puede hornear sólo con la resistencia inferior del horno.
  7. Sácalo del horno y espolvoréalo con el queso parmesano reservado. Vuelve a meterlo al horno y hornéalo 10 minutos más.
  8. Tras sacarlo del horno deja que se enfríe sobre una rejilla antes de desmoldarlo.
  9. Sírvelo mientras todavía está caliente.
¡Y a disfrutarlo!


sábado, 3 de septiembre de 2016

Scones de Tomates Secados al Sol y Queso de Cabra



Los scones son unos bollos ingleses que normalmente se toman en la hora del té con mantequilla o mermelada. Son similares a los "American Biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados mientras que un scone por lo general suele ser dulce y también se les suelen incorporar frutas frescas como arándanos o deshidratadas como pasas, etc.

Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Tienen un exquisito sabor a mantequilla y son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. ¡Un verdadero vicio! :-)

Esta es una versión salada de los scones tradicionales en la que mezclamos tomates secados al sol con queso de cabra y el resultado no puede ser mejor :-)

Son perfectos para acompañar una comida o para un tentempié a cualquier hora del día.


Sobre los ingredientes...


La base de los scones se hace con harina de trigo, levadura química de repostería, bicarbonato sódico (soda), azúcar, sal, mantequilla, huevo, yogur y leche. A esto se añade el queso de cabra y los tomates secados al sol.

Para que adquieran ese bonito color dorado, se pintan con huevo mezclado con un poco de leche antes de meterlos al horno.

La levadura química de repostería es comúnmente conocida como levadura Royal, ya que ésta es una de las marcas comerciales que la fabrica. Se comercializa en forma de polvo blanco y se trata de una levadura que se activa con las altas temperaturas de horno. Es decir, a diferencia de la levadura de panadería, no necesita fermentación previa.

El bicarbonato sódico (soda) sirve para potenciar la acción de la levadura química. Cuando se mezcla con el ácido láctico que contiene el yogur y se acompaña de la alta temperatura del horno, produce una reacción química que proporciona una textura muy esponjosa.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Los puedes encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. En los dos casos, vienen cortados en mitades. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Rulo de Queso de Cabra
El queso de cabra, como su nombre indica, es un queso hecho con leche de cabra. Aunque hay muchos tipos y presentaciones, la presentación más común es en forma de cilindro, lo que se conoce como "rulo de cabra" o "rulo de queso de cabra".

Si se compara con el queso de leche de vaca, se puede decir que el queso de cabra tiene un sabor más intenso y ligeramente ácido, tiene una textura más quebradiza y funde algo peor.

Se suele usar en multitud de recetas: ensaladas, pasta, pizzas, tostas, etc. 

Un ejemplo del uso de queso de cabra en pasta es nuestra receta de de linguine con salsa cremosa de pimientos asados y queso de cabra

Otro ejemplo de su uso en ensaladas es nuestra ensalada de endibias, manzana, queso de cabra y nueces.


El rulo de queso de cabra suele estar recubierto de una corteza blanca y blanda. Aunque es comestible, es mejor retirarla para que su sabor no interfiera con el del queso. Se pueden encontrar rulos de queso de cabra que se envasan sin la corteza. Suelen ser los especiales para ensaladas.


Sobre la forma de prepararlos...


La forma de prepararlos es muy fácil y no se requieren utensilios de cocina especiales.

Para que queden perfectos es importante que la mantequilla esté muy fría. El motivo es que hay que mezclarla con la harina presionando con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a la del pan rallado grueso. Es decir, tienen que quedar una especie de miguitas sueltas (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta, más abajo). 

Si la mantequilla no estuviera suficientemente fría o si se calienta con el calor ambiente o el de las manos, en lugar de migas sueltas, puede quedar una especie de pasta pegajosa. Esto último no es lo deseado, ya que los scones quedarían duros.

Si en tu cocina hace mucho calor o si los haces en verano, un truco para evitar esto es meter la harina en el congelador unos minutos (junto al recipiente en el que vayas a hacer la mezcla).

Igual que la mantequilla, el resto de ingredientes (huevo, yogur, leche, queso...) también deben estar muy fríos.

Por otro lado, hay que ser muy rigurosos con las proporciones de los ingredientes para que la masa no quede ni poco densa ni demasiado densa y se pueda trabajar bien. Ten en cuenta que habrá que formar una bola, aplastarla formando un disco y cortarlo con un cuchillo en 8 porciones iguales. Si la masa estuviera poco densa, se pegaría a la superficie de trabajo y no conservaría su forma.

Una vez hecha la masa, tampoco dejes que se caliente antes de trabajarla. Si vas a tardar en hornearlos, lo mejor es darles la forma de scones, colocarlos en la bandeja de hornear cubiertos con film transparente o plástico de cocina, para que conserven la humedad y no se sequen, y ponerlos en la nevera hasta el momento de hornear.

Este es un buen truco para tenerlos recién hechos en el momento en el que los vayas a consumir, sin tener que dedicar tiempo a preparalos previamente. Sólo meterlos al horno y, ¡listos! En este caso, no los pintes con huevo hasta el momento justo de meterlos al horno.


Sobre su conservación...


Cuando más ricos están es cuando están recién hechos y todavía están templados, ya que estarán crujientes por fuera y tiernos por dentro. Se conservan bien unos 3 días después de hacerlos si los pones en un lugar fresco y seco cubiertos con film transparente (plástico de cocina) para que no se sequen y se pongan duros. Sin embargo, con el paso del tiempo, perderán la textura crujiente del exterior y se pondrán más blanditos.

Una vez que se hayan enfriado, para que estén más ricos, puedes meterlos unos minutos en el horno, hasta que estén templados. Si tienes un microondas con gratinador, también puedes usarlo, poniendo los scones en la parte baja del microondas. Esto te ahorrará el tiempo de calentar el horno. ¡Cuidado! Usa el microondas sólo con el gratinador. Si no dispones de gratinador en el microondas, no lo utilices, ya que los scones perderían su textura crujiente y quedarían calientes pero blandos.

También se pueden congelar envueltos en papel de aluminio. Si lo haces cuando están recién hechos, tras descongelarlos estarán igual que si acabaras de hacerlos. El mejor momento para congelarlos es cuando se han enfriado pero todavía no están a temperatura ambiente sino que están tibios. Usa el horno o el gratinador del microondas para calentarlos hasta que estén templados y estarán perfectos. También puedes meterlos congelados y así se descongelarán y se calentarán al mismo tiempo.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los scones? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Scones.

¿Te gustan los tomates secados al sol? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de Recetas con Tomates Secados al Sol.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

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y Salvia Fresca
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(Bollos Ingleses de Arándanos)
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Scones de Arándanos Rojos Secos
y Avena
Quiche de Salmón Ahumado,
Tomates Secos y Parmesano
Pasta con Salsa de Tomates Secos,
Pimientos y Espárragos


















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration





Scones de Tomates Secados al Sol y Queso de Cabra

Los scones son unos bollos ingleses que normalmente se toman en la hora del té con mantequilla o mermelada. Son similares a los "American Biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados mientras que los scones por lo general suelen ser dulces y también se les suelen incorporar frutas frescas como arándanos o deshidratadas como pasas, etc.

Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Tienen un exquisito sabor a mantequilla y son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. ¡Un verdadero vicio! :-)

Esta es una versión salada de los scones tradicionales en la que mezclamos tomates secados al sol con queso de cabra y el resultado no puede ser mejor :-)


INGREDIENTES:

Para los scones:
  • 325 g de harina de trigo
  • 1 cucharada de levadura química de repostería
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
  • 1 cucharadita de sal
  • 115 g de mantequilla muy fría cortada en dados pequeños
  • 115 g de queso de cabra
  • 5-6 mitades de tomates secados al sol en aceite de oliva
  • 1 huevo frío (recién sacado de la nevera)
  • 1 yogur natural de 125 g, frío
  • 2 cucharadas de leche

Para pintarlos:
  • 1 huevo batido
  • 1 cucharada de leche


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalienta el horno a 230 ºC con las dos resistencias encendidas, la de arriba y la de abajo.
  2. Mezcla en una fuente amplia la harina, la levadura de repostería, el azúcar, el bicarbonato sódico, la sal.
  3. Una vez mezclado todo, añade la mantequilla muy fría cortada en dados pequeños y mézclala con la harina presionando con los dedos hasta que tenga el aspecto de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).
  4. Añade a la mezcla anterior el queso de cabra y los tomates secados al sol. Mézclalo dando vueltas con una cuchara separando los trozos de queso se queden pegados. Deja un hueco en el centro.
  5. En un cuenco aparte, bate el huevo con un tenedor, añade el yogur, la leche y mézclalo dando vueltas con la cuchara hasta tener una mezcla uniforme.
  6. Añade la mezcla de huevo, yogur y leche a la fuente con los ingredientes secos y mézclalo suavemente con una cuchara. Cuando esté demasiado espeso para seguir mezclando, presiona la mezcla con la parte de atrás de la cuchara para que se una formando una bola. Si tienes dificultades para conseguir formar la masa puedes añadir un poco más de leche, pero cuidado, hazlo de cucharadita en cucharadita para no excederte. No sobretrabajes la masa. El objetivo es únicamente que se una formando una bola.
  7. Pon la masa sobre una superficie enharinada y espolvoréala con un poco de harina por encima. Con las manos enharinadas, forma una bola que tenga la superficie lisa. Aplasta la bola hasta formar un círculo de unos 18 cm de diámetro (puedes ver imágenes en el vídeo).
  8. Corta con un cuchillo el círculo en dos mitades, cada mitad en dos cuartos y cada cuarto en 2 octavos. Lo mejor es presionar con el cuchillo desde arriba y separar los trozos en lugar de moverlo horizontalmente para cortarlos (así se quedaría pegado a la masa).
  9. Pon los scones en una bandeja para horno con papel de hornear (si no tienes, engrasa la bandeja con un poco de mantequilla) y pinta la parte superior con el huevo batido con la leche.
  10. Hornéalos en el centro del horno precalentado a 230 ºC durante unos 15 minutos. Los scones estarán listos cuando hayan crecido y tengan la parte superior de un profundo color dorado.
  11. Tras sacarlos del horno, colócalos sobre una rejilla y déjalos enfriar unos minutos hasta que estén templados.
¡Y a disfrutarlos!


martes, 19 de abril de 2016

Ensalada de Coliflor Asada, Arándanos Rojos, Almendras y Queso Cheddar con Aderezo de Mostaza, Miel y Limón

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Ensalada de Coliflor Asada, Arándanos Rojos, Almendras y Queso Cheddar con Aderezo de Mostaza, Miel y Limón


Si alguna vez has pensado que la coliflor es aburrida, esta ensalada de coliflor asada con arándanos, almendras y queso cheddar va a cambiar tu opinión para siempre. Es una de esas recetas que demuestran que comer verduras no tiene por qué ser un sacrificio, sino un verdadero placer.

Lo que hace especial a este plato es el método de cocción: al asar la coliflor en el horno en lugar de hervirla, conseguimos que los bordes se caramelicen, potenciando su dulzor natural y consiguiendo una textura tierna pero con mordida, nada pastosa. Y lo mejor de todo: nos olvidamos por completo del mal olor en la cocina. Al cocinarse en seco, la coliflor no libera esos aromas sulfurosos desagradables típicos de la cocción en agua; al contrario, desprenderá un delicioso aroma a frutos secos tostados.

El contraste entre el crujiente de las almendras tostadas, el punto ácido y dulce de los arándanos rojos y la intensidad del queso cheddar crea una combinación de sabores absolutamente adictiva. Además, el aderezo de mostaza y miel ata todos los ingredientes a la perfección.

Esta es una ensalada templada saludable que es perfecta para una cena ligera pero saciante, como entrante de un menú festivo de otoño o invierno, o como acompañamiento de lujo, ya que por los colores de sus ingredientes encaja muy bien en menús de celebraciones como Acción de Gracias o Navidad, saliendo de la típica ensalada verde fría.



¿Por Qué es Saludable esta Ensalada de Coliflor?

Más allá de ser deliciosa, esta receta es una auténtica aliada para tu bienestar. Aquí te explico por qué deberías incluirla en tu menú semanal:

  • Baja en carbohidratos, alta en nutrientes: La coliflor es una verdura crucífera fantástica porque aporta mucho volumen y saciedad con muy pocas calorías. Es rica en fibra, vitamina C, vitamina K y antioxidantes como el sulforafano, conocido por sus propiedades antiinflamatorias.
  • Grasas que cuidan tu corazón: En lugar de grasas saturadas procesadas, aquí obtenemos grasas saludables provenientes de las almendras y el aceite de oliva virgen extra. Estas grasas son esenciales para la absorción de vitaminas y para mantener la salud cardiovascular.
  • Energía sostenida: Gracias a la combinación de la fibra de la verdura y la proteína de las almendras y el queso, esta ensalada tiene un índice glucémico moderado. Esto significa que te dará energía constante sin provocarte los temidos picos de azúcar en sangre que te dejan con hambre al poco rato.
  • Poder antioxidante: Los arándanos rojos no están solo de adorno; son conocidos por su alto contenido en antioxidantes que ayudan a combatir el envejecimiento celular.


Los Ingredientes de la Ensalada de Coliflor Asada

La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te cuento por qué hemos elegido estos ingredientes y cómo sacarles el máximo partido:


Ingredientes para la ensalada de coliflor asada

  • Coliflor: Es la protagonista absoluta. Necesitamos una coliflor fresca y firme. Al asarla, se transforma completamente, adquiriendo notas de frutos secos.
💡 Consejo: No utilices coliflor congelada para esta receta. La coliflor congelada contiene mucha agua en su interior. Al intentar asarla, esa agua se libera y termina cociendo la verdura al vapor en lugar de asarla, por lo que nunca conseguirás esos bordes dorados, crujientes y caramelizados que buscamos. Quedaría blanda y sin la textura adecuada.
  • Arándanos Rojos Secos: Aportan ese toque dulce y ácido que levanta el plato y rompe la monotonía. Son pequeñas joyas de sabor.
  • Almendras Laminadas: Proporcionan el factor crujiente ("crunch") indispensable en cualquier buena ensalada. Es vital tostarlas ligeramente para despertar sus aceites esenciales.
  • Queso Cheddar Naranja Suave (Mild Cheddar): Usamos un cheddar de color naranja de sabor suave rallado grueso. Elegimos la variedad suave porque no aporta un sabor demasiado agresivo que opaque a las verduras.
💡 Consejo: Aunque el queso cheddar se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en bloque, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa justo antes de usarlo. El sabor será mucho más fresco y la textura superior.

Ingredientes para el aderezo de mostaza, miel y limón

  • La base: Una mezcla clásica e infalible de mostaza de Dijon y miel que aporta untuosidad y equilibrio.
  • El toque cítrico: Usamos tanto el zumo como la ralladura de limón para dar frescura y cortar la grasa del queso.
  • Aceite de Oliva Virgen Extra: El vehículo conductor de todos los sabores.
  • Ajo (Opcional): Un diente pequeño machacado le da un toque de "punch" muy interesante, aunque si prefieres un sabor más suave puedes omitirlo.

Ensalada de Coliflor Asada, Arándanos Rojos, Almendras y Queso Cheddar con Aderezo de Mostaza, Miel y Limón

Cómo Hacer la Ensalada de Coliflor Paso a Paso

La versión imprimible de las instrucciones y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️. Aquí te explico los puntos clave para que te salga perfecta.


Esta ensalada lleva más tiempo de preparación que otras, ya que hay que asar la coliflor en el horno, pero es muy fácil de hacer y el resultado merece la pena.

Los preparativos antes de asar la coliflor


  • Lava la coliflor y córtala en ramilletes pequeños (floretes), del tamaño de un bocado.
  • Coloca los floretes en una bandeja grande para hornear. Alíñalos bien con el aceite, sal y pimienta y extiéndelos en una sola capa.
💡 Consejo: Corta todos los trozos de coliflor del mismo tamaño. Si fueran de diferente tamaño, los trozos grandes necesitarían más tiempo en el horno para cocinarse en el interior. Esto significaría que, para que los trozos grandes se cocinaran bien, los más pequeños estarían demasiado cocinados. Y al contrario, si los trozos más pequeños se cocinan hasta estar en perfectas condiciones, los más grandes podrían estar algo crudos en el interior.

Cómo asar la coliflor para que quede perfecta

El secreto de esta ensalada está en el asado. No queremos una coliflor cocida y blanda, queremos que tenga textura.

💡 ¿Sabías que?: El tamaño de la bandeja es importante: Debe ser suficientemente grande para que la coliflor se pueda colocar en una sola capa. Es decir, hay que evitar que haya trozos de coliflor que estén amontonados o demasiados junto. Si esto ocurriera, los trozos no se cocinarían por igual y algunos podrían cocerse en lugar de asarse.
La coliflor se hornea en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante 45 minutos hasta que esté tierna y ligeramente dorada.
💡 Consejo: No tengas miedo de dejar que la coliflor se dore bien. Esas partes marroncitas (reacción de Maillard) son las que aportan el sabor dulce y tostado característico de la coliflor asada.

Cómo preparar el aderezo de mostaza y miel

Mientras la coliflor está en el horno, aprovechamos para hacer la vinagreta. Es tan sencillo como emulsionar todos los ingredientes en un cuenco o agitarlos en un tarro de cristal cerrado hasta que la mezcla espese ligeramente y tenga un color uniforme.

El toque final: Tostar las almendras

Este paso es rápido pero crucial. Tostamos las almendras laminadas en una sartén sin aceite para que liberen su aroma y se pongan crujientes.

💡 Consejo: ¡No les quites el ojo de encima! Las almendras pasan de estar tostadas a quemadas en cuestión de segundos. Es importante sacar las almendras de la sartén inmediatamente en cuanto estén tostados, ya que, si no se hace así, podrían quemarse con el calor residual de la sartén.

Cómo emplatar la ensalada

Espera a que la coliflor se temple un poco antes de montar el plato. Coloca la base de coliflor, riega generosamente con el aderezo y termina decorando con los arándanos, las almendras tostadas y el queso cheddar.


Cómo Conservar la Ensalada


Esta ensalada está en su mejor momento cuando se sirve templada, recién hecha. Lo mejor es consumirla en ese momento, ya que, una vez hecha, si la pones en la nevera, con el tiempo las almendras perderán su textura crujiente, sobre todo si entran en contacto con el aderezo, y el queso se puede resecar.

Sin embargo, sí se puede preparar con antelación. Una vez que se ha asado la coliflor, se puede conservar en la nevera si no se va a hacer la ensalada en ese momento. Por ejemplo, se puede asar la coliflor a mediodía y preparar la ensalada para la cena o al día siguiente.


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VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration






Una mezcla deliciosa de dulce y salado y diferentes texturas hacen de esta ensalada un plato muy apetecible. Una forma diferente de comer coliflor :-)

INGREDIENTES:

Ensalada:
  • 1 coliflor
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharadas de arándanos rojos secos
  • 4 cucharadas de almendras laminadas
  • 4 cucharadas de queso cheddar naranja suave (mild) rayado grueso

Aderezo de Mostaza, Miel y Limón:
  • 1 diente de ajo pequeño machacado (opcional)
  • 1 cucharada de mostaza de dijon
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 3 cucharadas de zumo de limón
  • 4 cucharadas de aceite de oliva

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalienta el horno a 200 ºC (enciende la resistencia inferior y también la superior).
  2. Corta la coliflor en pequeños ramilletes del tamaño de un bocado. Trocea los ramilletes más grandes con el cuchillo si es necesario. Puedes ver imágenes en el vídeo.
  3. Colócalos en una bandeja para hornear con papel de hornear, o bien, forrada de papel de aluminio. Espolvoréalos con sal al gusto, pimienta negra al gusto y riégalos con 4 cucharadas de aceite de oliva. Dales la vuelta con una cuchara mezclándolos para que todos se impregnen por igual del aceite de oliva.
  4. Hornea la coliflor durante 45 minutos a 200 ºC o hasta que esté dorada. Tras sacarla del horno deja que se enfríe hasta que este templada antes de preparar la ensalada.
  5. Mientras tanto, prepara el aderezo. Para ello pon todos los ingredientes en un cuenco y da vueltas rápidamente con una cuchara hasta que la mezcla se emulsione.
  6. Pon las almendras laminadas en una sartén a fuego medio-fuerte. Cocínalas dando vueltas con una cuchara frecuentemente hasta que empiecen a ponerse doradas (3-5 minutos). Retíralas del fuego y sácalas de la sartén, ya que con el calor residual pueden seguir cocinándose y podrían tostarse demasiado.
  7. Prepara la ensalada en platos individuales. Coloca en primer lugar la coliflor. Riégala con el aderezo. Añade los arándanos rojos, las almendras laminadas y el queso cheddar.
¡Y a disfrutarla!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.
Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en enero de 2026.





Preguntas Frecuentes sobre la Ensalada de Coliflor


¿Puedo usar coliflor congelada para esta receta?

Sí puedes, pero el resultado no será exactamente igual. La coliflor congelada tiende a soltar más agua y quedar más blanda al asarse, por lo que perderás parte del efecto crujiente y tostado de la coliflor fresca. Si usas congelada, no hace falta descongelarla antes, pero quizás necesite unos minutos más de horno para evaporar la humedad.

¿Puedo preparar esta ensalada con antelación?

Puedes dejar preparada la coliflor asada y el aderezo con antelación. Sin embargo, te recomiendo mezclarlo todo justo antes de servir. Si aliñas la ensalada y la dejas reposar muchas horas, la coliflor y las almendras se ablandarán y perderán su textura interesante.

¿Qué puedo usar si no tengo queso cheddar?

El queso cheddar va genial por su color y sabor, pero puedes sustituirlo por otros quesos con carácter:

  • Un Gouda curado.
  • Queso Parmesano o Grana Padano en lascas.
  • Si prefieres algo más suave, un queso Feta desmigado también combina muy bien con la coliflor asada.