Mostrando entradas con la etiqueta rúcula. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rúcula. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de agosto de 2024

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces
Ir a la Versión Imprimible de la Receta

Esta es una variante de la famosa salsa italiana pesto de albahaca o "pesto di basilico", que introduce rúcula fresca y nueces en la lista de ingredientes.

¿Qué es el pesto?


Habitualmente la palabra "pesto" se refiere a la salsa pesto de albahaca, pesto di basilico en italiano, que es una de las salsas clásicas de la cocina italiana y típico de la región italiana de Liguria. Se trata de una salsa de textura espesa, muy sabrosa y muy aromática, a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, queso parmesano y aceite de oliva virgen extra.

Aunque el pesto de albahaca es el pesto más famoso, existen muchas variantes, como, por ejemplo, el pesto de tomates secados al sol (pesto rosso), el pesto de pimientos asados, el pesto de espinacas o la receta de pesto de rúcula que os traemos hoy.

¿Qué debe tener una salsa para ser un pesto?


Para que una salsa se pueda considerar un pesto, tiene que tener las siguientes características:

- Entre los ingredientes debe haber hierbas aromáticas frescas como, por ejemplo, albahaca, menta, o eneldo, frutos secos, queso (uno o varios tipos), ajo y aceite de oliva virgen extra.

- No se cocina: Los pestos no llevan ningún tipo de cocción. Son salsas frías, sin cocinar. Se preparan triturando sus ingredientes hasta conseguir una pasta espesa, así que sus ingredientes están crudos y su sabor es fresco.

- Su textura debe ser espesa de forma que pueda untarse en pan sin que se empape y se humedezca demasiado.

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces

¿Para qué se utiliza el pesto?


Lo más habitual es utilizar el pesto como salsa para la pasta. En este caso, se mezcla con la pasta una vez cocida y escurrida. Es posible que sea necesario añadir algunas cucharadas del agua de cocción de la pasta para que no quede seco, ya que la pasta recién escurrida absorbe mucha agua.

Sin embargo, hay muchas otras formas de utilizarlo. Aquí te dejamos algunas ideas:

- Aderezo: Mezcla una o dos cucharadas de pesto con la misma cantidad de aceite de oliva virgen extra y utiliza la mezcla para aderezar la ensalada, o bien, verduras a la plancha o verduras cocidas.

- Tostas: Unta el pesto sobre una rebanada de pan tostado y añade sobre él otros ingredientes, como por ejemplo, tomates cherry, jamón, queso, etc.

Sándwiches: Unta el pan del sandwich con pesto para darle un toque de sabor. Va especialmente bien en los sándwiches de queso fundido a la plancha (grilled cheese sandwiches) pero también combina muy bien con los sándwiches de jamón, de pavo, de vegetales, de verduras, etc.

- Pizzas: Una vez cocinada la pizza, se puede regar con unas gotas de pesto para darle un toque fresco y herbal.

- Quesadillas: Añade una cucharada de pesto sobre los ingredientes de la quesadilla antes de cocinarla. Esto la llevará a otro nivel.


Sobre los ingredientes...


La lista completa de ingredientes y las cantidades exactas la puedes encontrar en la versión imprimible de la receta más abajo ⬇️. Aquí te contamos algunas curiosidades sobre los ingredientes y cuál es su papel en la receta.

En esta receta, la base del pesto son hojas de rúcula fresca. La rúcula también se conoce como arúgula, rúgula, ruqueta, jaramago o berro italiano, y es una hortaliza de la familia de las crucíferas, como la coliflor, el brócoli y las coles. Tiene su origen en Italia, donde ya se consumía en la época de los romanos, que recolectaban la que crecía de forma salvaje.

Tiene un sabor ligeramente picante y suele utilizarse en ensaladas de todo tipo, en tostas, en bocadillos, sobre pizzas (una vez que salen del horno), en platos de pasta, en salteados y en pestos con el que os traemos hoy.

La rúcula también tiene muy buenas propiedades nutricionales y muchos beneficios para la salud. Destacan los siguientes:

- Es rica en nutrientes, entre los que destacan el calcio, el potasio, el fotato (vitamina B9), vitamina C, vitamina K y vitamina A (en forma de betacaroteno), y también en fibra y fitoquímicos.

- Reduce el riesgo de cancer: Las verduras crucíferas contienen glucosinolatos, sustancias que contienen azufre, que el cuerpo descompone en varios compuestos beneficiosos como el sulforafano. Este compuesto puede inhibir el desarrollo de las células cancerosas en sus fases iniciales.

- Previene la osteoporosis: Como tiene un alto contenido de varios nutrientes clave para la salud de los huesos, como el calcio, el magnesio y la vitamina K, que ayuda a que el calcio se almanecene en los huesos, favorece la mineralización ósea.


La hierba aromática que utilizamos en este pesto es albahaca fresca.

Los frutos secos que utilizamos son nueces en lugar de los piñones del pesto tradicional de albahaca, aunque también podrían utilizarse almendras o los piñones tradicionales.

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos o cuñas, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que, será de mejor calidad que el que se compra rallado.

Asegúrate de utilizar un aceite de oliva virgen extra de calidad, ya que se notará en la calidad final del pesto.

Utilizamos zumo de limón como conservante para que el pesto no se oxide y conserve su color verde brillante una vez hecho.

Pesto de Rúcula, Albahaca y Nueces

Sobre la forma de prepararlo...


La forma tradicional de preparar un pesto es utilizando un mortero para machacar las hierbas aromáticas y los frutos secos hasta obtener una pasta muy espesa, que se mezcla después con aceite de oliva y con el queso rallado.

Sin embargo, en el caso de esta receta, que lleva gran cantidad de hierbas, este método no es muy práctico. En su lugar, es mucho más fácil poner todos los ingredientes excepto el queso rallado en el vaso de batidora y batir hasta obtener una pasta espesa. El último paso es mezclar el queso rallado con la pasta dando vueltas con una cuchara.

También se puede utilizar una picadora o robot de cocina con pulsaciones cortas para que la textura sea un poco más granulada y no tan suave.

Sobre su conservación...


La salsa se puede preparar con antelación y guardarla en la nevera hasta que se vaya a usar. Es bueno echarle un chorrito de aceite de oliva para que cree una capa sobre la superfie para que no se seque.

Aguantará en buenas condiciones hasta 4-5 días en la nevera cubierto con film transparente. Con las bajas temperaturas se pondrá más espesa, pero volverá a su consistencia normal cuando se ponga a temperatura ambiente.


También se puede congelar. Si se congela, lo mejor es hacerlo separándola en pequeñas porciones, por ejemplo dentro de recipientes de yogur cubiertos con papel de aluminio, para sacarla poco a poco cuando se necesite.


Aquí os dejo el vídeo y la versión imprimible de la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta la pasta italiana? Puedes encontrar más recetas en nuestra pagina de  Recetas de Pasta Italiana.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Pesto di Basilico
(Salsa Pesto de Albahaca)
Fettuccine al Pesto de Aguacate
con Tomates Secos
Pasta con Pesto de Aguacate,
Espinacas y Nueces
Pesto de Espinacas, Nueces,
Queso Feta y Albahaca
Dip de Feta y Ricotta con Pesto de Pistachos y Menta
Dip de Feta y Ricotta
con Pesto de Pistachos y Menta
Dip Cremoso de Queso Nueces y Eneldo
Dip Cremoso de Queso,
Nueces y Cilantro

VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


Video Thumbnail




Esta es una variante de la famosa salsa italiana pesto de albahaca o "pesto di basilico", que introduce rúcula fresca y nueces en la lista de ingredientes.

INGREDIENTES:
  • 35 g de rúcula
  • 25 g de albahaca
  • 1 diente de ajo grande, o bien, 2 pequeños
  • 2 cucharadas de nueces
  • 120 ml (media taza) de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Sal al gusto (aproximadamente 1 cucharadita rasa)
  • Pimienta negra al gusto
  • 25 g de queso parmesano rallado fino


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon en el vaso de la batidora la rúcula, la albahaca, el ajo, las nueces, el aceite de oliva virgen extra, el zumo de limón, la sal y la pimienta. Tritúralo muy bien.
  2. Añade el queso parmesano rallado y mézclalo dando vueltas con una cuchara.
¡Y a disfrutarlo!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Ensalada de Tomates al Estilo Egipcio

Ensalada de Tomates al Estilo Egipcio


Esta ensalada está formada por rodajas de tomates marinados en una mezcla de especias y hierbas aromáticas sobre una cama de hojas de rúcula fresca. La marinada consigue intensificar de forma sorprendente el sabor de los tomates y darles el toque exótico de la cocina árabe.

Es perfecta como primer plato o entrante, también como ensalada para acompañar al plato principal, o bien, como plato en una comida o cena a base de tapas para compartir. Si además tienes invitados, les sorprenderás seguro :-)


Sobre los ingredientes...

Para hacer la marinada se utiliza ajo machacado, comino molido, pimienta negra recién molida, perejil, cilantro, zumo y ralladura de limón, aceite de oliva y vinagre. Con esta mezcla, hasta los tomates menos sabrosos consiguen un sabor riquísimo.

Comino en grano y comino molido
Comino en Grano y Molido
El comino es una especia que se asocia fundamentalmente con los currys de la cocina India y con la cocina árabe, aunque también se usa mucho en la cocina española, sobre todo en la zona sureste de la península y en Canarias (es un ingrediente fundamental en los mojos canarios).

La especia es en realidad el fruto de la planta "Cuminum cyminum", también con el nombre común de comino.

Son unas semillas muy pequeñas y alargadas. Tan pequeñas, que de ahí viene la conocida expresión "me importa un comino".

En las tiendas se puede encontrar tanto en grano como molido. Si embargo, lo ideal es comprarlo en grano y molerlo justo antes de utilizarlo, si es posible, tostándolo antes. De esta forma se intensifican su sabor y su aroma.

Para molerlo se puede utilizar un molinillo, un procesador de alimentos (batidora con accesorio para triturar) o incluso algo tan simple como un mortero podrá hacer el trabajo.


Ramas de perejil y perejil picado
Perejil
Ramas de cilantro fresco y cilantro picado
Cilantro
¿Sabes cuáles son  las diferencias entre el cilantro y el perejil? Aunque pueda parecer que son la misma hierba, nada más lejos de la realidad...

Son parientes cercanos, pero tienen un sabor y aroma diferentes y, por tanto, no se puede sustituir una hierba por la otra o conseguiremos un resultado diferente.

El cilantro también se conoce con los nombre de culantro, guaraní, kuratu, perejil árabe o coriandro fresco.

La principal diferencia entre el perejil y el cilantro es el color. El perejil tiene un color verde mucho más intenso y algo más oscuro que el cilantro, de color verde más suave.

Por otro lado, el perejil tiene los tallos más gruesos y más firmes que el cilantro. Es muy fácil quebrar un tallo de perejil. Sin embargo, los del cilantro son más finos y más flexibles.

En cuanto a las hojas, las del perejil son más alargadas y más puntiagudas que las del cilantro, que son más redondeadas.

Por último, del cilantro se consumen tanto sus hojas como sus semillas (coriandro), especialmente en la cocina india y, a veces, se puede encontrar en el mercado junto con sus raíces.

La rúcula, rúgula o ruqueta ha sido cultivada como verdura en el Mediterráneo desde la época romana. Se usa fundamentalmente en ensaladas, pero en Italia es muy común verla en pizzas, añadiéndola tras el horneado. Tiene un sabor intenso, con un punto ligeramente picante y amargo.

Si no gusta la rúcula o no la encuentras fácilmente, puedes sustituirla por espinacas tiernas o bien por una mezcla de lechugas verdes.

Sobre la forma de prepararla...

Aunque no lleva mucho tiempo hacerla, esta ensalada hay que prepararla con antelación, ya que necesita que los tomates se marinen durante al menos 2 horas.

Para preparar la marinada sólo tienes que mezclar todos los ingredientes en un cuenco o un bol.

Después ya sólo queda impregnar los tomates con la marinada en una fuente amplia y dejarlos en la nevera cubiertos con film transparente durante 2 horas.

Es necesario darles la vuelta tras la primera hora para que todos se marinen por igual.

La fuente que utilices debe ser de base ancha para que el mayor número posible de rodajas de tomate estén en contacto con el jugo de la marinada.

Es importante servir la ensalada a temperatura ambiente, ya que así el sabor y el aroma es más intenso. Puedes sacarla de la nevera 20 minutos antes del momento en el que la vayas a servir.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)



Puedes ver más recetas de ensaladas en nuestra página de Ensaladas.




Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Ensalada de Calabacín, Tomates y Anchoas
Ensalada de Calabacín,
Tomate y Anchoas
Ensalada de Pasta, Mozzarella, Pimiento Rojo, Rúcula y Pesto de Albahaca
Ensalada de Pasta, Mozzarella,
Pimiento, Rúcula y Pesto
Ensalada de Calabacín,
Queso de cabra y Piñones
Albóndigas Marroquíes
con Salsa Especiada de Limón
Pollo Marroquí con Albaricoques
Secos y Almendras
Ternera al Pesto de Albahaca
en Ensalada

















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:




Ensalada de Tomates al Estilo Egipcio

Esta ensalada está formada por rodajas de tomates marinados en una mezcla de especias y hierbas aromáticas sobre una cama de hojas de rúcula fresca. La marinada consigue intensificar de forma sorprendente el sabor de los tomates y darles el toque exótico de la cocina árabe.

INGREDIENTES:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • 4 dientes de ajo machacados
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de sal
  • La ralladura de 1 limón
  • El zumo de 1 limón
  • 4 cucharadas de vinagre de vino blanco
  • 4 cucharadas de perejil picado
  • 4 cucharadas de cilantro picado
  • 4 tomates grandes
  • 100 g de rúcula (puede sustituirse por espinacas frescas o una mezcla de lechugas verdes)


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon en un cuenco el aceite de oliva, los dientes de ajo machacados, el comino, la pimienta negra, la sal, la ralladura de limón, el zumo de limón, el vinagre de vino blanco, el perejil picado y el cilantro picado. Mézclalo bien. En el vídeo puedes ver el aspecto que debe tener.
  2. Lava los tomates y córtalos en rodajas de unos 0,7 cm. Ponlos en una fuente amplia de base ancha. Añade la mezcla anterior. Mézclalos para que se impregnen bien de la mezcla. Cubre la fuente con film transparente y métela en la nevera durante una hora.
  3. Tras una hora, saca la fuente y remueve de nuevo los tomates para que los que han quedado arriba se impregnen de nuevo de la mezcla. Vuelve a poner el film transparente y mete la fuente en la nevera una hora más.
  4. Puedes servir la ensalada en una fuente amplia o bien en platos individuales. En cualquiera de los dos casos, coloca las rodajas de tomate sobre una base de rúcula (o bien,espinacas o una mezcla de lechugas verdes) y riégalos con los jugos de la marinada.
  5. Recuerda servirla a temperatura ambiente, que estará más rica.
¡Y a disfrutarlo!