sábado, 14 de octubre de 2017

Salmón al Horno con Lima, Miel y Mantequilla



Esta es una receta muy fácil, muy rápida y con un resultado delicioso. Tiene una salsa riquísima con una mezcla de sabor dulce y sabor cítrico que hace que el sabor a pescado se atenúe, así que puede ser una buena opción para los niños reacios a comer pescado y para aquellos adultos que opinan que el salmón tiene un sabor demasiado fuerte. Además, es una receta muy saludable.

El calabacín va muy bien como guarnición de esta receta. Si lo cortas en rodajas de algo menos de 1 cm de grosor lo puedes hornear al mismo tiempo que el salmón en otra bandeja, ya que el tiempo que requerirá será el mismo (siempre que coloques las rodajas en una sola capa). Sólo tienes que pintarlo con aceite de oliva y ponerle sal y pimienta negra al gusto.

Esta receta es perfecta como segundo plato de una comida o como plato único en una cena acompañado de una ensalada. También puede ser una buena idea para ocasiones en las que vienen invitados a casa por varios motivos. El principal es que está muy rico pero, además, al estar hecho al horno tarda en cocinarse el mismo tiempo independientemente del número de raciones que se cocinen. Puede estar listo en menos de 30 minutos y se puede aprovechar el tiempo que el salmón está en el horno para preparar los entrantes o para preparar la mesa.

Sobre los ingredientes...

Para hacer la salsa del salmón sólo se necesita mantequilla, miel, salsa de soja, lima (el zumo y la ralladura de la piel), ajo, sal y pimienta.

El salmón tiene muy buenas propiedades que hacen que sea recomendable consumirlo de vez en cuando. Contiene ácidos grasos Omega-3 que ayudan a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además, igual que el resto de los pescados, contiene proteínas de alto valor biológico. Por todo esto, este es un plato muy saludable.


Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja y es muy fácil encontrarla en los supermercados.

Lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Por este motivo, esta receta requiere menos sal que una receta que no lleve salsa de soja.

De hecho, dependiendo de la sal que incluya en la dieta cada persona, es posible que no sea necesario añadir sal si se considera suficiente con la que ya contiene la salsa de soja.





Sobre la forma de prepararlo...

La forma de preparar esta receta no puede ser más sencilla.

Además de ser fácil, es muy rápida, no lleva mucho trabajo y no se requieren accesorios de cocina sofisticados (tan sólo un rallador para rallar la piel de la lima, un exprimidor para exprimir el zumo, y un mortero para machacar el ajo)

Para hacer la salsa tan sólo hay que mezclar todos los ingredientes en un cuenco. Después se coloca el salmón en una bandeja untada de aceite de oliva, se vierte la salsa por encima y se hornea entre 15 y 17 minutos dependiente del grosor.

CONSEJOS Y COSAS QUE HAY QUE TENER EN CUENTA:

1) La bandeja debe ser lo suficientemente grande para que entre el salmón en una sola capa, pero no debe ser excesivamente grande. En una bandeja demasiado grande la salsa se evaporaría muy fácilmente y la miel que contiene se caramelizaría y podría llegar a quemarse y ponerse amarga.

2) Al medir la miel hay que tener en cuenta que deben tomarse cucharadas rasas. Como la miel es muy densa, es probable que sea necesario pasar la parte lisa de un cuchillo por encima para eliminar la que rebose. Si esto no se hiciera así se estaría añadiendo más miel de la necesaria y la receta quedará más dulce de lo normal. Para retirar por completo la miel de la cuchara viene bien utilizar una cucharilla de postre o la punta de un cuchillo.

Sobre su conservación...

Una vez hecho, aguanta bien 2-3 días en la nevera bien tapado para que no se seque.

Le sienta bien el recalentado en el microondas. Por tanto, esta es una receta que encantará a aquellos que por motivos de trabajo comen fuera de casa y que se llevan su comida en una fiambrera o tupper.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el salmón? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Salmón.

¿Te gusta la lima? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Lima.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Salmón al Horno con Albaricoque, Mostaza y Lima
Salmón al Horno con Cilantro y Lima
Hummus de Aguacate y Lima
Pechuga de Pollo con Curry de Coco y Lima























INGREDIENTES (4 personas):

- 700 g de salmón
- 70 g de mantequilla derretida
- 4 cucharadas de miel (60 ml)
- 1 cucharada de salsa de soja
- 2 dientes de ajo machacados
- La ralladura de 1 lima
- 4 cucharadas de zumo de lima (60 ml)
- 1/2 cucharadita de sal, o bien, sal al gusto
- Pimienta negra al gusto








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Precalienta el horno a 205 ºC con calor tanto arriba como abajo.

2) Corta el filete de salmón en raciones individuales. Sécalas con papel absorbente y colócalas sobre una bandeja de hornear untada de aceite de oliva con la piel hacia abajo.

3) En un cuenco o bol, pon la mantequilla, la miel, la salsa de soja, el ajo machacado, la ralladura y el zumo de lima, la sal y la pimienta negra. Mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla uniforme.

4) Vierte la mezcla sobre el salmón con una cuchara cubriendo toda su superficie.

5) Hornéalo en el horno precalentado a 205 ºC entre 15 y 17 minutos. A mayor grosor de las raciones, más tiempo se requerirá.

¡Y a disfrutarlo!

martes, 12 de septiembre de 2017

Muffins de Zanahoria y Avena



Estos muffins tienen una textura muy esponjosa con una cobertura crujiente de avena y canela. Su sabor es delicioso y recuerda al pastel de zanahoria o "carrot cake", aunque es más suave por el contenido en avena. Tienen muy poca grasa comparados con otras recetas de muffins (sólo 4 cucharadas de aceite vegetal) y además la avena los hace más saludables.

Son perfectos para el desayuno, la merienda, para un tentempié o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.


Sobre los ingredientes...


Copos de Avena
La avena es un alimento con muchos beneficios. Estos son algunos de ellos:
- Tiene una alta cantidad de fibra, es decir, ayuda al sistema digestivo a funcionar mejor y favorece la sensación de saciedad.
- Ayuda a reducir el colesterol malo.
- Contiene una alta cantidad de vitaminas y minerales (vitaminas del complejo B, vitaminas A y E, y minerales como el calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y sodio) que forman parte de una buena alimentación.
- Es un carbohidrato de absorción lenta, lo que hace que su energía se libere poco a poco y por tanto ayuda a regular el nivel de azúcar en la sangre.

La avena que debe utilizarse en esta receta es avena sin procesar y sin azúcar u otros añadidos. Los copos deben estar enteros, no molidos.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.

El bicarbonato sódico,  también conocido como soda, sirve para potenciar la acción de la levadura química. Cuando se mezcla con el ácido láctico que contiene el yogur, tal y como ocurre en esta receta, se produce una reacción química que hace que los muffins queden muy esponjosos.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida o bien en forma de azúcar avainillado. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.



Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos no puede ser más fácil. Hasta un niño puede hacerlo.

Para hacerlos no se necesitan utensilios especiales, con la excepción de una picadora, robot de cocina o accesorio picador de una batidora para picar la zanahoria muy fina. Si no dispones de ellos también puedes usar un rallador para rallarla manualmente con la parte más fina del rallador.

Para preparar los muffins sólo hay que mezclar por un lado los ingredientes secos y por otro los ingredientes húmedos. Después se mezclan ambos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. El resultado será una pasta muy espesa.

Es importante insistir en que, una vez que se humedece la mezcla de harina, no hay que seguir mezclando. El motivo es que la harina desprende gluten y esto puede hacer que los muffins queden duros. Por este motivo, se debe mezclar con suavidad (sin realizar movimientos enérgicos) y parar tan pronto como la harina se haya humedecido y no queden grumos.

Para preparar la cobertura crujiente de avena hay que mezclar todos los ingredientes excepto la mantequilla. Después se trabaja esa mezcla junto a la mantequilla presionando con los dedos de las manos hasta tener una pasta extremadamente densa y pegajosa, similar a la que se emplea para hacer galletas. Esta pasta se debe partir en trocitos que se repartirán por encima de los muffins antes del horneado. Como estará muy pegajosa, lo mejor es meterla en la nevera un rato para que la mantequilla se ponga dura. Después se podrá separar fácilmente en trocitos cortándola con un cuchillo.

Respecto al horneado, si quieres que los muffins tengan la superficie más bien plana, hornéalos con calor tanto abajo como arriba. Por el contrario, si quieres que queden con una bonita forma de champiñón el truco es precalentar el horno con calor tanto arriba como abajo, pero realizar el horneado con calor sólo abajo. Es decir, se debe apagar la resistencia de arriba dejando sólo la de abajo una vez que se introducen los muffins al horno.

Sobre su conservación...

Estos muffins se conservan en buen estado hasta 3-4 días, siempre que estén en un lugar fresco y seco, bien tapados, por ejemplo, con film transparente, para que no se sequen.

Se pueden congelar aquellos que no se vayan a consumir envueltos en papel de aluminio de forma individual. Así se pueden ir sacando del congelador a medida que se vayan consumiendo.

Si  los congelas tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, podrás disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos.

Recuerda que están mejor cuando están templados, o bien, a temperatura ambiente. Un truco que funciona muy bien es meterlos al microondas sólo unos 5-7 segundos.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los muffins? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Muffins.

¿Te gusta la avena? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Avena.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Muffins de Plátano y Avena
Bizcocho de Melocotón, Avena y Yogur
Gachas de Avena con Manzana y Albaricoques Secos
Bizcocho Integral de Avena y Cerveza Guinness























INGREDIENTES (12 muffins):

Para los muffins:

- 260 g de harina de trigo
- 95 g de copos de avena
- 1 cucharadita de levadura química de repostería
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de sal
- 120 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de canela
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada
- 2 huevos
- 4 cucharadas de aceite vegetal de sabor suave (girasol, maiz, etc.)
- 3 yogures naturales de 125 g cada uno
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 135 g de zanahorias

Para la cobertura crujiente de avena:
- 45 g de mantequilla cortada en dados pequeños
- 3 cucharadas de harina
- 5 cucharadas de avena
- 3 cucharadas de azúcar moreno
- 1/4 de cucharadita de canela








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria



1) Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta con mantequilla un molde para 12 muffins.

2) Pica la zanahoria muy fina con un robot de cocina o con un accesorio picador de una batidora. También la puedes rallar manualmente con la parte fina de un rallador. Resérvala.

3) Para preparar la cobertura crujiente de avena, pon en una fuente la harina, la avena, el azúcar moreno y la canela. Mézclalo dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados y mézclala con la harina presionándola con los dedos de las manos hasta obtener una pasta similar a la masa para hacer galletas (puedes ver imágenes en el vídeo). Métela en la nevera.

4) Pon en una fuente amplia la harina, la avena, el azúcar, la levadura química de repostería, el bicarbonato sódico, la sal, la canela y la nuez moscada. Mezcla bien todos los ingredientes con una cuchara. Haz un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).

5) Pon en otra fuente los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor. Añade los yogures, el aceite vegetal, el extracto de vainilla y la zanahoria. Da vueltas con una cuchara para que se mezclen bien.

6) Añade la mezcla anterior a la fuente con la mezcla de harina y mézclalo suavemente con una cuchara o una espátula hasta que la harina se humedezca. No es necesario insistir en la mezcla más allá de ese punto o los muffins pueden quedar duros. Se obtendrá una pasta espesa pero al mismo tiempo suave.

7) Reparte la mezcla en los moldes para muffins untados de mantequilla con la ayuda de dos cucharas (una para coger porciones de la mezcla y la otra para desprender la pasta de la primera cuchara).

8) Saca el streusel de la nevera. Con las bajas temperaturas la pasta debe estar dura. Utiliza un cuchillo para cortar pequeños trozos y repártelos por encima de los muffins (puedes ver imágenes en el vídeo).

9) Hornea los muffins en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante 25-30 minutos aproximadamente. Estarán hechos cuando hayan crecido y estén ligeramente dorados. Además, si se pinchan con un palillo en el centro, el palillo debe salir limpio.

10) Deja que los muffins se enfríen sobre una rejilla unos 10 minutos antes de desmoldarlos. Después sácalos de los moldes y deja que terminen de enfriarse sobre la rejilla hasta que estén tibios.

¡Y a disfrutarlos!

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Pollo Salteado con Verduras, Soja y Miel (al Estilo Asiático)





Esta es una receta de inspiración asiática muy fácil de hacer. Lleva carne de pollo y verduras y está acompañada de una salsa de soja, miel y ajo, con un ligero toque picante. Tiene un toque dulce sin estar demasiado dulce.

Sobre los ingredientes...

Esta receta se puede hacer tanto con pechuga de pollo como con muslos o contramuslos deshuesados.

Las verduras que hemos utilizado son calabacín (zucchini), champiñones, pimiento morrón rojo y espárragos trigueros, pero puedes añadir otras a tu gusto (por ejemplo, brócoli, zanahoria, etc.).

Para la salsa se necesita salsa de soja, miel, ajo, caldo de pollo, aceite de sésamo, pimienta de cayena y almidón de maíz.

Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja y es muy fácil encontrarla en los supermercados.

Lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Por este motivo, esta receta requiere menos sal que una receta que no lleve salsa de soja.

De hecho, dependiendo de la sal que incluya en la dieta cada persona, es posible que no sea necesario añadir sal si se considera suficiente con la que ya contiene la salsa de soja.

El aceite de sésamo, como su nombre indica, es un aceite vegetal que se obtiene de las semillas de sésamo. Este aceite se usa mucho en la cocina china y la coreana, pero no para freír sino como toque final para dar sabor. Por este motivo, se comercializa en botellas pequeñas, ya que se utiliza en pequeñas cantidades. Se suele encontrar en la zona de comida asiática de supermercados y grandes superficies. Si no lo encuentras, simplemente no la pongas en la receta.

El almidón de maíz es un espesante que no añade sabor a la comida. También se conoce como Maizena, que es una de las marcas comerciales que lo comercializa. En esta receta se usa el almidón de maíz para espesar un poco la salsa y conseguir la textura adecuada.


Sobre la forma de prepararlo...


Es muy fácil de hacer.

Tan sólo hay que saltear en una sartén las verduras y el pollo por separado.

Después se pone todo en la sartén, se añade la salsa y se lleva a ebullición hasta que la salsa espesa ligeramente.

Para preparar la salsa simplemente hay que mezclar todos los ingredientes en un cuenco.

CONSEJO: La cantidad de miel se mide en cucharadas. Las cucharadas deben ser rasas, es decir, planas si se miran de perfil. Como la miel es muy densa, al coger cada cucharada se necesitará otra cuchara para eliminar la cantidad sobrante, de forma que quede una cucharada rasa. Con esta segunda cuchara puedes desprender la miel de la primera cuchara para añadirla a la receta.


Sobre su conservación...

Se conserva hasta 3 días en la nevera bien tapado para que no se seque.

También se puede congelar en tapers individuales.

Como el pollo está cortado en trozos pequeños, esta receta lleva muy bien el recalentado en el microondas. Por este motivo, es una buena opción para aquellas personas que se ven obligadas a comer fuera de casa y se llevan su comida en un taper o fiambrera.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gusta el pollo? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pollo.


Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Ternera Salteada con Verduras y Pasta al Estilo Oriental
Ternera Guisada con Brócoli al Estilo Chino
Atún con Sésamo al Estilo Asiático
Pollo a la Naranja al Estilo Asiático























INGREDIENTES (4 personas):

Para el salteado de pollo y verduras:

- 1 cucharada de aceite de oliva
- 225 g de champiñones
- 1 manojo de espárragos trigueros (250 g)
- 1 calabacín pequeño (250 g)
- 1 pimiento morrón rojo
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 450 g de pechuga de pollo o muslos/contramuslos deshuesados
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

Para la salsa:

- 4 cucharadas (60 ml) de salsa de soja
- 4 cucharadas (60 ml) de miel
- 1 cucharadita de aceite de sésamo
- 120 ml de caldo de pollo
- 3 dientes de ajo machacados
- 2 cucharaditas de almidón de maíz (Maizena)
- 1 pizca (1/8 de cucharadita) de pimienta de cayena molida








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration



1) Para preparar la salsa pon en un cuenco la salsa de soja, la miel, el aceite de sésamo, el caldo de pollo, los dientes de ajo machacados, el almidón de maíz (maizena) y la pimienta de cayena. Mézclalo dando vueltas con una cuchara. Resérvala.

2) Lava los champiñones y córtalos en láminas. Lava el calabacín, córtalo a la mitad longitudinalmente y corta cada mitad en rodajas de 0.7 mm aproximadamente. Lava el pimiento y quítale el tallo y las semillas. Córtalo en tiras longitudinales aproximadamente de 1 o 1,5 cm de ancho. Córtalas en trozos de unos 4 cm.

3) Calienta una cucharada de aceite de oliva en una sartén a fuego medio-fuerte. Añade los champiñones y cocínalos dando vueltas de vez en cuando hasta que hayan desprendido el agua y ésta se haya evaporado.

4) Añade el calabacín y el pimiento rojo. Cocínalos dando vueltas de vez en cuando hasta que estén tiernos, pero no demasiado blandos. Añade sal al gusto y pimienta negra al gusto. Retíralos de la sartén.

5) Mientras se cocinan las verduras, corta la pechuga el pollo en dados del tamaño de un bocado (unos 2,5 cm) y añade sal al gusto.

6)  Pon 1 cucharada de aceite de oliva en la sartén a fuego medio fuerte. Añade el pollo y cocínalo dando vueltas de vez en cuando hasta que empiece a ponerse dorado.

7) Añade las verduras a la sartén con el pollo y mézclalo. Añade la salsa reservada y cocínalo 2 o 3 minutos hasta que la salsa espese ligeramente.

¡Y a disfrutarlo!

lunes, 4 de septiembre de 2017

Galette de Higos Morados, Queso de Cabra y Miel



Esta tarta de aspecto rústico está hecha con una masa crujiente rellena de queso de cabra e higos morados. Lleva un toque de miel y está aromatizada con tomillo fresco. Está más rica cuando se consume caliente o templada, pero también se puede consumir a temperatura ambiente.

La base de esta tarta es un mezcla entre una masa quebrada y una masa de hojaldre. Es muy crujiente, pero no tan arenosa como la masa quebrada. Es más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada y está muy rica. Aunque merece la pena prepararla en casa y además es muy fácil de hacer, si no quieres complicarte mucho o no tienes tiempo para prepararla, puedes comprar una masa de las que ya vienen estiradas. Puedes sustituirla por una masa quebrada (masa brisa o brisée, en francés) o bien por masa de hojaldre.

Esta galette tiene una mezcla de sabores salados y dulces que la convierte en una delicia. Es perfecta como entrante o primer plato, o bien, para una comida o una cena a base de tapas para compartir.

Sobre los ingredientes...

La base de la tarta se hace con harina, sal, mantequilla, zumo de limón, nata agria y agua.

La nata agria o crema agria también se conoce como sour cream, en inglés. Se trata de nata acidificada con bacterias de la leche que generan ácido láctico. Es espesa y cremosa y tiene un sabor agrio que recuerda al yogur, a la mantequilla y a las nueces. La versión francesa de la "sour cream" es la crème fraîche, La principal diferencia entre ellas es que la crème fraîche tiene un mayor contenido en grasas (30 - 35%) y un menor contenido de proteínas. En esta receta podemos utilizar cualquiera de las dos.

Si no las encuentras en tu supermercado (en la sección de productos refrigerados), puedes preparar algo muy parecido muy fácilmente en casa. Mira cómo hacerlo en nuestro post de la receta de la crème fraîche caseraTambién se puede sustituir por la misma cantidad de yogur griego.

Para preparar el relleno tan solo se necesita queso de cabra, higos morados, miel y tomillo fresco.


Rulo de Queso de Cabra
El queso de cabra, como su nombre indica, es un queso hecho con leche de cabra. Aunque hay muchos tipos y presentaciones, la presentación más común es en forma de cilindro, lo que se conoce como "rulo de cabra" o "rulo de queso de cabra".

Si se compara con el queso de leche de vaca, se puede decir que el queso de cabra tiene un sabor más intenso y ligeramente ácido, tiene una textura más quebradiza y funde algo peor.

Se suele usar en multitud de recetas: ensaladas, pasta, pizzas, tostas, etc. Un ejemplo del uso de queso de cabra en pasta es nuestra receta de de linguine con salsa cremosa de pimientos asados y queso de cabra. Otro ejemplo de su uso en ensaladas es nuestra ensalada de calabacín marinado, queso de cabra y piñones..

El rulo de queso de cabra suele estar recubierto de una corteza blanca y blanda. Aunque es comestible, es mejor retirarla para que su sabor no interfiera con el del queso.

Se pueden encontrar rulos de queso de cabra que se envasan sin la corteza y son menos curados. Suelen ser los especiales para ensaladas.

En esta receta se pueden usar tanto el rulo de cabra como queso de cabra para ensaladas.

Tomillo Fresco

El tomillo es una hierba aromática muy usada en la cocina mediterránea.

Tiene un olor intenso y un sabor característico que va muy bien con diferentes tipos de recetas: guisos de carne, adobos, ensaladas, etc.

En general, el tomillo se usa en la cocina tanto seco como fresco. En esta receta debe emplearse fresco.

Si no dispones de tomillo fresco es mejor no poner nada, ya que el tomillo seco tiene un sabor mucho más fuerte que el fresco y no quedaría muy bien.







Sobre la forma de prepararla...

La preparación es muy sencilla. Sólo hay que estirar con el rodillo la masa para la base de la tarta y repartir encima el queso de cabra y los higos morados dejando libre un borde de unos 3 cm. Por último, se dobla el borde de la masa hacia el centro, se pinta con huevo y se hornea. La miel y el tomillo se añaden tras el horneado.

Para preparar la masa no necesitas utensilios especiales, aunque se puede hacer con un robot de cocina o una batidora con un accesorio para picar o triturar.

Para que quede perfecta, el truco es que los ingredientes estén muy fríos. Es necesario tener la harina en el congelador durante media hora. Después, hay que añadir la mantequilla muy fría cortada en dados y hacer que se integre con la harina cortándola en trocitos más y más pequeños al mismo tiempo que se mezcla con la harina utilizando uno o dos cuchillos (también hay accesorios amasadores o mezcladores para hacerlo). Hay que conseguir tener algo parecido a pan rallado muy grueso.

Con un robot de cocina o un accesorio picador/triturador, esto se consigue presionando el botón que hace funcionar el triturador con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos hasta conseguir la textura de pan rallado grueso.

Una vez hecho esto, se añade una mezcla de zumo de limón, nata agria y agua y se mezcla hasta formar una bola que debe guardarse en la nevera durante 30 minutos envuelta en plástico de cocina (film transparente). Después ya sólo queda estirarla con el rodillo.

Con un robot de cocina este paso también se consigue con pulsaciones cortas intermitentes mientras se añade el líquido a la mezcla de harina y mantequilla, hasta que la pasta comience a unirse. En este caso no es necesario que forme una bola. Esto debe hacerse de forma manual tras sacar la pasta del robot de cocina.

Lo ventaja principal de esta masa, además de que está muy rica y es muy crujiente, es que es mucho más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada. La masa quebrada, tras sacarla de la nevera puede estar demasiado dura para estirarla y puede ser necesario esperar a que aumente un poco su temperatura para que se estire más fácilmente. Sin embargo, si su temperatura sube mucho, se puede pegar a la superficie de trabajo. Esto no ocurre con la masa de esta receta, que se puede estirar mucho más fácilmente desde el momento en que se saca de la nevera.

Otra ventaja de esta masa sobre la masa quebrada es que es más elástica y no se rompe tan fácilmente cuando se estira.

Sobre su conservación...

Si te sobra algo de galette, la puedes conservar en la nevera. Sin embargo, tras sacarla, debes esperar a que se ponga a temperatura ambiente, o mejor aún, puedes calentarla ligeramente, ya que está más rica templada o caliente. 

Si se mete en el microondas, la base perderá su textura crujiente y se pondrá blanda. Para templarla, lo mejor es calentarla en el horno o bien con el gratinador del microondas (si el microondas dispone de gril para gratinar).

También se puede congelar, entera o bien en raciones individuales envueltas en papel de aluminio. En este caso, puedes meterla directamente al horno o al gril para descongelarla y así, al mismo tiempo, se calentará y quedará crujiente.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Galette de Albaricoques y Pistachos
Galette de Fresas y Queso
Galette de Melocotones y Arándanos
Galette de Calabacín y Queso






















INGREDIENTES (8 raciones):

Para la base:

- 165 g de harina
- ¼ de cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla
- 4 cucharadas de nata agria (sour cream o crème fraîche). Pueden sustituirse por la misma cantidad de yogur griego
- 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido
- 4 cucharadas de agua fría (puedes añadir 1 o 2 más si es necesario)

Para el relleno:

- 80 g de queso de cabra (rulo de cabra o queso de cabra fresco para ensaladas)
- 225 g de higos morados
- 1 cucharadita de miel
- Unas hojas de tomillo fresco

Para el acabado:

- Un huevo batido para pintar








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria



En primer lugar preparamos la pasta para la base de la galette...

1) Pon una fuente amplia la harina y métela en el congelador durante 30 minutos.

2) Mientras tanto, pon en cuenco pequeño el zumo de limón, la nata agria y el agua. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea. Ponlo en la nevera hasta el momento de usarlo.

3) Corta la mantequilla en dados y ponla de nuevo en la nevera hasta el momento de usarla.

4) Tras los 30 minutos, saca la harina del congelador. Añade la sal y mézclala con la harina dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados, mézclala con la harina y córtala en trocitos cada vez más pequeños ayudándote de uno o dos cuchillos hasta conseguir que la mezcla tenga la consistencia de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina o una batidora con un accesorio triturador puedes conseguir el mismo resultado presionando el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, hasta que consigas la consistencia de pan rallado grueso.

5) Añade la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua. Mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta que se forme una pasta muy espesa que se una formando una bola. Si queda demasiado seca y no consigues que se una, puedes añadir una o dos cucharadas más de agua (de una en una según se necesite).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina, o una batidora con un accesorio triturador, presiona el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, mientras añades la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua, hasta que se forme una pasta que comience a unirse. Hay que parar antes de que se una por completo.

6) Envuelve la pasta en plástico de cocina o film transparente y déjala en la nevera durante al menos 30 minutos.

NOTA: También puedes prepararla hasta este punto el día anterior al que vayas a hacer la galette. La pasta se conservará en buenas condiciones en la nevera unos 4 días.

Continuamos preparando el relleno...

7) Corta el queso de cabra en dados y resérvalo.

8) Corta los higos en rodajas (no demasiado finas) y resérvalas.

Finalmente, montamos la galette y horneamos

9) Precalienta el horno a 205 ºC.

10) Pon la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Estírala con el rodillo enharinado hasta tener un círculo de 30 cm de diámetro. Para conseguir que la masa tenga un grosor uniforme, pasa el rodillo desde el centro hasta los extremos. Para evitar que se pegue a la superficie de trabajo, gírala 90 grados cada cierto tiempo y pon más harina en la superficie de trabajo (y en el rodillo) si es necesario.

11) Una vez estirada, enróllala sobre el rodillo sin presionar para trasportarla hasta la bandeja de hornear. Estírala sobre la bandeja cubierta de papel de hornear. Si no dispones de papel de hornear, unta la bandeja de mantequilla.

12) Esparce sobre la masa estirada el queso de cabra troceado dejando un borde de unos 3 cm. Coloca las rodaja de higos por encima.

13) Pliega el borde de la masa hacia dentro con cuidado de no romper la masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

14) Pinta el borde con huevo batido.

15) Hornéala en el horno precalentado a 205 ºC durante unos 40 minutos o hasta que esté de un profundo color dorado.

16) Tras sacarla del horno añade la miel por encima (con el calor se pondrá muy líquida y se repartirá bien por la superficie) y deja que se enfríe un poco sobre la bandeja.

¡Y a disfrutarla!

martes, 22 de agosto de 2017

Bizcocho de Albaricoques Secos, Piñones y Aceite de Oliva






Normalmente en repostería se usan aceites vegetales de sabor suave para que el sabor del aceite no enmascare el resto de sabores. En este bizcocho ocurre todo lo contrario. El sabor del aceite de oliva es uno de los sabores protagonistas y combina muy bien con el zumo de naranja que lleva el bizcocho, las frutas secas y los piñones.

Además, este bizcocho no lleva huevo y, por tanto, es apto para aquellas personas que no pueden tomarlo por intolerancias alimentarias, alergias u otros motivos.

Sobre los ingredientes...

La pasta para el bizcocho se prepara con harina de trigo, azúcar, levadura química de repostería, leche, zumo de naranja y aceite de oliva. A esto se añaden los albaricoques secos, los piñones y, por último, uvas pasas.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos, las levaduras, y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.



Sobre la forma de prepararlo...

Este bizcocho es muy fácil de preparar. Tan fácil que es una receta apropiada para hacer con niños.

Además, no se necesita tener una batidora eléctrica ni utensilios de cocina sofisticados. Es suficiente con los recipientes para mezclar y una cuchara.

Para prepararlo, tan sólo hay que mezclar los ingredientes secos por un lado, los ingredientes húmedos por otro, y mezclar ambos suavemente con una cuchara, sin movimientos bruscos, hasta que los ingredientes secos se humedezcan. 

Una vez llegados a este punto, no hay que insistir más mezclando, ya que la harina podría desprender el gluten que contiene y, en este caso, el bizcocho podría quedar duro.

La pasta que resultará de esta mezcla será espesa pero al mismo tiempo suave.

Las frutas secas y los piñones se añaden al final, justo antes de meterlo en el horno.

Sobre su conservación...

Este bizcocho se conservará en buenas condiciones 3-4 días después de prepararlo si se conserva en un lugar fresco tapado con film transparente para que no se seque.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos.

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INGREDIENTES (1 bizcocho):

- 225 g de harina de trigo
- 100 g de azúcar
- 1 y 1/2 cucharaditas de levadura química de repostería
- 125 ml de aceite de oliva
- 125 ml de leche
- 4 cucharadas de zumo de naranja
- 75 g de albaricoques secos (orejones) cortados en pequeños dados
- 25 g de uvas pasas
- 25 g de piñones








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta con mantequilla un molde rectangular para bizcochos de unos 24 o 25 cm de largo por 11 o 12 cm de ancho.

2) Pon en una fuente amplia la harina, el azúcar y la levadura química de repostería. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara. Forma un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).

3) Pon en otro recipiente para mezclar el aceite de oliva, la leche y el zumo de naranja. Mézclalo dando vueltas rápidamente con una cuchara hasta que el aceite se emulsione (puedes ver imágenes en el vídeo).

4) Añade la mezcla anterior en el hueco que has dejado en la harina y mézclalo suavemente (sin movimientos bruscos) con una cuchara o una espátula hasta que la mezcla de harina se haya humedecido y no queden grumos. La mezcla resultante será una pasta espesa, pero suave.

5) Añade los albaricoques secos cortados en dados pequeños, las pasas y los piñones. Mézclalo con una cuchara hasta que se distribuya uniformemente por la pasta.

6) Pon la mezcla en el molde untado de mantequilla y hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante unos 45 minutos hasta que haya crecido y esté dorado. Estará hecho si, al pinchar un palillo en el centro, el palillo sale limpio.

 7) Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe 10 - 15 minutos dentro del molde sobre una rejilla antes de desmoldarlo. Tras desmoldarlo, colócalo sobre una rejilla y deja que termine de enfriarse.

¡Y a disfrutarlo!

sábado, 19 de agosto de 2017

Hummus de Pimientos Asados



El hummus es un puré espeso de garbanzos cocidos que se sirve frío, extendido en un plato y regado con un chorrito de aceite de oliva. Se suele comer con pan de pita cortado en porciones que se usan para coger el hummus del plato.

Es un plato muy popular en Oriente Medio, y también en Grecia, Chipre, Turquía, Líbano, Palestina, Israel, Siria y Armenia.

Al hummus tradicional se le pueden añadir otros ingredientes para crear diferentes variantes. En esta receta, se añaden pimientos rojos asados, que dan un toque de sabor adicional, y se acompaña de crujientes piñones tostados, aceitunas negras y perejil espolvoreado.

Esta es un buena receta para un entrante o para una comida o una cena a base de tapas para compartir. Además, es saludable y también es apta para vegetarianos. Si no dispones de pan de pita, puedes utilizar otro tipo de pan. Mejor si está ligeramente tostado :-)


Sobre los ingredientes...

Para preparar el hummus, además de garbanzos cocidos, que es el ingrediente principal, se necesita ajo, tahini, zumo de limón, pimientos morrones rojos, sal y pimienta.

Para servirlo necesitarás un buen aceite de oliva virgen extra y, opcionalmente, piñones, aceitunas negras y perejil.

Los garbanzos deben estar cocidos en agua con sal. Se pueden cocer en casa hasta que estén tiernos, o se pueden comprar ya cocidos envasados en tarros de cristal. Si se utilizan garbanzos de bote, es necesario lavarlos muy bien.

Los pimientos morrones son pimientos carnosos y dulces (no son picantes). También se conocen con los nombres de morrón, ají morrón, pimiento, chile morrón y pimentón.

El tahini, también conocido con tahina o tahín, es una pasta de semillas de sésamo que se comercializa en tarros de cristal. Si no lo encuentras en tu establecimiento habitual, podrás encontrarlo en un herbolario o un establecimiento de comida dietética.


Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil. Se necesita un robot de cocina o bien una batidora que se pueda conectar a un accesorio picador (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta, más abajo).

Lo primero que hay que hacer es asar los pimientos en el horno, dejarlos enfriar y quitarles la piel y las semillas.

Para que el hummus quede perfecto hay que empezar triturando los garbanzos junto al ajo sin añadir ningún líquido. Estará muy seco, pero es la manera de que el hummus quede más suave y cremoso. Es importante insistir en este punto y también bajar con una cuchara los garbanzos que se queden en las paredes del accesorio picador para que todos los garbanzos se trituren por igual y el resultado sea más cremoso.

Una vez hecho esto, ya se puede añadir el tahini, el zumo de limón y los pimientos asados.

Cuando esté todo bien triturado se añade aceite de oliva y la cantidad de agua necesaria para obtener una textura menos espesa y más suave y cremosa.

¿Cómo saber cuál es la textura ideal? Debe ser necesario utilizar una cuchara para extender el hummus en un plato, es decir, no debe ser tan líquido como para que se extienda sólo. Debe conservar su forma. Sin embargo, la textura debe ser muy suave y cremosa, y se debe extender con mucha facilidad y sin ningún esfuerzo al utilizar la cuchara.

Hay que tener en cuenta que, al meter el hummus en la nevera, éste espesará ligeramente con las bajas temperaturas.

Una vez que se ha obtenido la textura deseada es cuando se rectifica de sal y pimienta.

Sobre su conservación...

Se puede conservar hasta 3 días en la nevera, cubierto con plástico de cocina o film transparente para que no se seque.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


Si te gusta esta receta, también te gustarán:


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INGREDIENTES (4-6 personas):

- 2 pimientos rojos
- Un tarro de 400 g de garbanzos cocidos (o bien, 400 g de garbanzos cocidos en casa con agua con sal)
- 1 diente de ajo grande (o bien, 2 pequeños)
- 4 cucharadas (60 ml) de tahini
- 4 cucharadas de zumo de limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Agua fría al gusto
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

Para servir:

- Aceite de oliva virgen extra
- 4 cucharadas de piñones tostados
- 1 puñado de aceitunas negras
- Perejil fresco picado



INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria




1) Precalienta el horno a 230 ºC. Deben estar funcionando tanto la resistencia de abajo como la de arriba.

2) Pon los pimientos rojos en una bandeja forrada de papel de aluminio. Hornéalos en el horno precalentado a 230 ºC durante 20 o 30 minutos, hasta que la piel de los pimientos esté muy tostada casi negra (puedes ver imágenes en el vídeo). Cúbrelos con papel de aluminio y déjalos reposar durante unos 10 minutos.

3) Quita la piel de los pimientos asados. Se tiene que desprender fácilmente en tiras grandes (puedes ver imágenes en el vídeo). Elimina el tallo y las semillas y córtalos en tiras longitudinalmente.

4) Escurre muy bien los garbanzos cocidos. Si son de bote, lávalos muy bien y escúrrelos. Ponlos en el picador/triturador junto al diente de ajo. Tritúralos a máxima velocidad durante al menos 5 minutos. De vez en cuando, para el triturador y baja con una cuchara los trozos que queden en las paredes para que todos los garbanzos y el ajo se trituren lo mejor que sea posible hasta que se obtenga una pasta muy espesa. Repite la operación las veces que sean necesarias.

NOTA: No añadas ningún líquido en este punto aunque la mezcla esté demasiado seca. Esto hace que el hummus quede más cremoso.

5) Añade el tahini y el zumo de limón y vuelve a triturar a máxima velocidad aproximadamente durante un minuto. Baja con una cuchara los restos que se queden pegados a las paredes si es necesario.

6) Añade los pimientos asados y tritura de nuevo a máxima velocidad hasta que quede tan triturado como sea posible (unos 5 minutos). Añade el aceite de oliva y mézclalo

7) Añade agua fría mientras el triturador está funcionando para aligerar la consistencia del hummus. Empieza añadiendo 4 cucharadas. Es posible que sea necesario añadir hasta 10-12 cucharadas. Ten en cuenta que cuando el hummus se meta a la nevera, con el frío va a espesar un poco. Debe tener una consistencia espesa, es decir, debe ser necesaria una cuchara para extenderlo en un plato, pero aún así, debe tener una textura cremosa y suave y se debe extender muy fácilmente.

8) Añade sal al gusto y pimienta negra al gusto.

9) Tuesta los piñones en una sartén a fuego medio dando vueltas continuamente hasta que estén dorados.

9) Sirve el hummus extendido en 1 o 2 platos, regado con 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva virgen, con aceitunas negras y espolvoreado con los piñones tostados y perejil picado.

¡Y a disfrutarlo!
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