domingo, 11 de noviembre de 2018

Muffins Especiados de Calabaza y Queso




La calabaza es un alimento muy versátil. Con ella se pueden preparar tanto platos principales como todo tipo de dulces. Y en todos los casos con muy buen resultado.

Este es un ejemplo de cómo podemos usar calabaza para hacer unos muffins estupendos. Son muy típicos en Estados Unidos en estas fechas, sobre todo en Halloween y Thanks Giving (Acción de Gracias), ya que es cuando las calabazas se acaban de recolectar.

Estos muffins van especiados con canela, jengibre en polvo y clavo, que van muy bien con la calabaza y le dan un aroma exquisito. Además van coronados con una capa de queso de sabor suave que se entremezcla con la capa especiada de calabaza creando una combinación exquisita. ¡Quien los prueba repite! :-)

Son perfectos para el desayuno, la merienda o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

Para preparar los muffins se necesita harina de trigo, azúcar, bicarbonato sódico (soda), huevos, puré de calabaza y aceite vegetal. Las especias que se añaden para aromatizar son canela, jengibre en polvo y clavo molido.

La harina que se usa es harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea se pueden hacer integrales poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.

El bicarbonato sódico, también conocido como soda, es lo que hace que los muffins crezcan. Es decir, hace el efecto de la levadura dejando unos muffins superesponjosos.

Calabaza
El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada. Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante horas hasta que elimina todo el agua. Puedes ver cómo se prepara aquí.

En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, no tiene especias añadidas.

El aceite vegetal debe ser aceite vegetal de sabor suave para que su sabor no interfiera con el sabor de los muffins. La mejor opción es aceite de girasol, pero también va bien el aceite de maíz.

Para preparar la capa de queso se utiliza queso crema, azúcar y huevo.

El queso crema que se usa en esta receta es queso de untar de tipo Philadelphia. No es necesario que sea de esta marca, puede ser de cualquier otra. Lo que es importante es que no tenga especias o hierbas aromáticas añadidas u otros componentes para darle otros sabores. Debe ser queso de untar sin nada más. También debe estar ablandado. Esto quiere decir que tras sacarlo de la nevera es necesario dejar que se ponga a temperatura ambiente para que deje de estar duro. Si no tienes tiempo para esperar, se puede meter en el microondas unos segundos hasta que esté templado.





Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos es muy fácil.

Hay que preparar por un lado la pasta de calabaza y, por otro, la crema de queso. Antes de meterlos al horno, hay que repartir la pasta de calabaza en los moldes para muffins y colocar encima la crema de queso. Por último, se mezclan ambas haciendo movimientos circulares o en forma de "S" con un palillo o con la punta de un cuchillo (puedes ver imágenes en el vídeo).

Para preparar la pasta de calabaza, tan sólo hay que mezclar los ingredientes secos por un lado, los ingredientes húmedos por otro, y mezclar ambos hasta que la harina se humedezca y no queden grumos. Una vez llegados a este punto, no hay que insistir mezclando. Hay que parar, ya que si se trabaja más de la cuenta, la harina podría desprender gluten y los muffins podrían quedar duros.

Para preparar la crema de queso, tan sólo hay que batir con una batidora con el accesorio de varillas los ingredientes. Si no dispones de batidora, también se puede batir manualmente con unas varillas.

Sobre su conservación...

Aguantan en buenas condiciones unos 3-4 días después de hacerlos, pero es mejor guardarlos en la nevera cubiertos con film transparente para que no se sequen.

También se pueden congelar envueltos en papel de aluminio.

Se consumen a temperatura ambiente o templados. Si los tienes en la nevera, recuerda sacarlos un rato antes de consumirlos. También se pueden meter 5-6 segundos en el microondas.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los muffins? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Muffins.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Muffins de Calabaza y Nueces
Muffins de Calabaza, Naranja y Arándanos Rojos

Bizcocho de Calabaza con Pipas de Calabaza

Sopa de Calabaza, Manzana, Canela y Yogur




















INGREDIENTES (12 muffins):

- 200 g de harina de trigo
- 150 g de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
- 2 cucharaditas de canela
- 1/4 de cucharadita de clavo molido
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos
- 125 ml de aceite vegetal de sabor suave
- 180 ml (175 g) de pure de calabaza puro para repostería (sin especias añadidas)


Para la crema de queso:

- 225 g de queso crema ablandado
- 50 g de azúcar
- 1 huevo








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta de mantequilla un molde para 12 muffins.

2) Pon el queso crema ablandado en un recipiente para mezclar mediano. Pasa la batidora con el accesorio de varillas hasta que tenga una textura suave.

3) Añade el azúcar y el huevo. Bate de nuevo con las varillas hasta se incorporen a la mezcla. Resérvalo.

4) Pon una fuente amplia la harina, el azúcar, el bicarbonato, la canela, el clavo molido, el jengibre en polvo y la sal. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara. Deja un hueco en el centro.

5) En otra fuente, bate ligeramente dos huevos con un tenedor y mézclalos con el puré de calabaza y el aceite vegetal dando vueltas con una cuchara.

6) Añade la mezcla anterior a la fuente con los ingredientes secos y mézclalo con ayuda de una cuchara o una espátula, sólo hasta que los ingredientes secos se humedezcan (si se trabaja demasiado, pueden quedar unos muffins duros). El resultado será una pasta espesa pero suave (puedes ver imágenes en el vídeo).

7) Reparte la pasta en los moldes para muffins con ayuda de dos cucharas (una para coger porciones y la otra para despegar la pasta de la primera cuchara). Añade encima de la pasta de calabaza cucharadas de la crema de queso hasta que se reparta por igual por todos los muffins. Utiliza un palillo o la punta de cuchillo para mezclar la crema de queso con la pasta de calabaza haciendo movimientos en forma de "S".

8) Hornea los muffins en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante unos 20 minutos.

9) Tras el horneado, deja que se enfríen dentro de los moldes durante 15-20 minutos. Después deslmóldalos y deja que terminen de enfriarse sobre una rejilla hasta que estén tibios.

¡Y a disfrutarlos!

lunes, 29 de octubre de 2018

Pasta con Salsa Cremosa de Tomates Secados al Sol, Pimientos y Espárragos



Esta es una receta de pasta con una salsa cremosa con verduras que tiene el sabor reconfortante de los tomates secados al sol y el puntito aromático de la albahaca. Las verduras que se utilizan son típicas del verano, pero pueden encontrarse fácilmente durante todo el año.

Sobre los ingredientes...

Para preparar esta receta nosotros hemos utilizado rigattoni, pero se puede utilizar con otro tipo de pasta seca.

Para preparar la salsa, además de los pimientos, los espárragos y los tomates secados al sol, se necesita nata líquida (crema de leche), queso parmesano, ajo y aceite de oliva. Se aromatiza con albahaca y se utiliza una pizca de pimienta de cayena para potenciar su sabor.

Los pimientos que se utilizan son pimientos morrones rojos. Los pimientos morrones son pimientos carnosos y dulces (no son picantes). También se conocen con los nombres de morrón, ají morrón, pimiento, chile morrón y pimentón.

Tarro de Tomates Secados al Sol en Aceite de Oliva
Tomates Secados al Sol en Aceite
Los tomates secados al sol, tomates secos o tomates deshidratados son tomates maduros que pasan por un proceso lento de secado que hace que pierdan el contenido de agua de su interior de forma que su sabor se hace más intenso.

La forma tradicional de hacerlos era partirlos a la mitad y colocarlos boca abajo, con la piel hacia arriba, en los tejados de las casas sobre una cama de sal. Se dejaban varios días (dependiendo del tipo de tomate, incluso una semana) hasta que alcanzaban el punto óptimo de deshidratación.

Hoy en día existen procesos industriales que aplican calor artificial para conseguir la deshidratación. Como siempre, lo natural es mucho mejor, pero también su precio es mucho mayor. Los tomates secados al sol de forma natural están considerados una delicatessen.

Los puedes encontrar en dos formatos: completamente deshidratados en bolsitas, o bien, en tarros conservados en aceite. En los dos casos, vienen cortados en mitades. Están mucho más ricos los que vienen en aceite, ya que contienen hierbas aromáticas como el orégano que aportan sabor adicional. Eso sí, es mejor que el aceite sea aceite de oliva, ya que proporciona un mejor sabor.

Si no encuentras los tomates en aceite, puedes usar de los que vienen en bolsas, pero tendrás que hidratarlos previamente, ya que vienen completamente secos.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.

En la receta que os traemos hoy, la albahaca se usa fresca. Sin embargo, si no dispones de ella, puedes usar albahaca deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que será de mejor calidad que el que se compra rallado.

Si quieres reducir  un poco las calorías de este plato puedes sustituir la nata líquida (crema de leche) por una mezcla de leche y nata al 50%.




Sobre la forma de prepararla...


La forma de prepararla es muy fácil.

En primer lugar hay que saltear las verduras hasta que estén tiernas. Después se añadirá la nata líquida y el parmesano para crear una salsa cremosa. La albahaca se añade final para que se conserve fresca.

Se mezcla la salsa con la pasta cocida al dente y listo.

CONSEJO:

La pasta, una vez escurrida, puede absorber mucho líquido cuando se mezcla con la salsa. Para evitar que quede demasiado seca, se reserva agua de cocer la pasta y se añade a la salsa en el momento en que se mezcla con la pasta.


Sobre su conservación...

Como todas las recetas de pasta, estará más rica si se consume recién hecha. Sin embargo, esta receta se puede guardar en la nevera durante unos 4 días y, tras recalentarla, estará aceptable.

Para recalentarla puedes usar el microondas, o bien, una sartén. Añade 1 cucharada de agua por ración para contrarrestar el agua que va a evaporar durante el recalentado.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta la pasta? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pasta Italiana.

¿Te gustan los tomates secados al sol? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Tomates Secados al Sol.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Pasta con Salsa Cremosa de Vodka y Champiñones
Fettuccine con Champiñones y Tomates Secados al Sol

Pasta con Salsa de Pimientos Asados, Nueces y Bacon

Linguine con Salsa de Pimientos Asados y Queso de Cabra




















INGREDIENTES (4 personas):

Para la salsa:

- 2 cucharadas de aceite de oliva (puede ser aceite de los tomates)
- 3 dientes de ajo machacados
- 1 tarro de tomates secados al sol en aceite de oliva (125 g escurridos)
- 1 manojo de espárragos verdes (unos 400 g)
- 1 pimiento morrón rojo grande
- Sal al gusto
- 250 ml de nata líquida (crema de leche), o bien, 125 ml de nata líquida y 125 ml de leche
- 100 g de queso parmesano rallado
- 1 cucharada de albahaca seca, o bien, 2 cucharadas de albahaca fresca picada
- 1/4 de pimienta de cayena molida
- 125 ml de agua de cocer la pasta

Para la pasta:

- 350 g de pasta seca
- 4 litros de agua
- 1 cucharada de sal







INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration




1) Escurre bien los tomates secados al sol y pícalos en pequeños trozos.

2) Quita la parte dura del tallo de los espárragos y córtalos en trozos de unos 4 cm.

3) Limpia el pimiento y córtalo en tiras longitudinales. Corta las tiras en trozos de unos 3-4 cm.

4) Pon a hervir al agua para cocer la pasta.

5) Mientras tanto, calienta el aceite de oliva a fuego medio-fuerte en una sartén grande. Añade los tomates secados al sol y los dientes de ajo machacados. Cocínalos dando vueltas continuamente con la cuchara durante 1 minuto aproximadamente, hasta que el ajo empiece a desprender aroma.

6) Añade los espárragos y el pimiento en tiras. Cocínalos a fuego medio-fuerte dando vueltas de vez en cuando hasta que estén tiernos, pero sin llegar a estar demasiado blandos (unos 8-10 minutos). Añade sal al gusto.

7) Cuando el agua de la pasta comience a hervir, añade 1 cucharada rasa de sal y todas las pastas de una vez. Deja cocer la pasta a fuego medio-fuerte hasta que esté al dente, es decir, tierna, pero no tan blanda que llegue a estar pastosa.

8) Mientras tanto, añade a las verduras la nata líquida y llévala a ebullición. Añade el queso parmesano y da vueltas con la cuchara hasta que se derrita. Apaga el fuego.

9) Añade la albahaca y la pimienta de cayena. Mézclalo dando vueltas con la cuchara.

10) Cuando la pasta esté al dente, escúrrela reservando 125 ml (8 cucharadas) del agua de cocer. Añade la pasta a la sartén con la salsa junto con la mitad del agua reservada (4 cucharadas) y mézclala bien. Si la pasta absorbe mucha salsa y queda muy seca, puedes añadir el resto del agua reservada. Sirve inmediatamente.

¡Y a disfrutarlo!

domingo, 15 de julio de 2018

Muffins de Limón, Jengibre Fresco y Yogur




Estos muffins tiene una textura suave y un sabor refrescante a limón con un toque delicado de jengibre y aroma de vainilla.

Son perfectos para el desayuno, para un tentempié de media mañana o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

Para hacer los muffins se necesita harina de trigo, azúcar, levadura química de repostería, bicarbonato sódico (soda), huevos, mantequilla y yogur natural. El sabor a limón y jengibre lo aportan el zumo recién exprimido y la ralladura de la piel de limón y el jengibre fresco. También van aromatizados con extracto de vainilla.

Estos muffins se preparan con harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea se pueden hacer integrales poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.

El bicarbonato sódico,  también conocido como soda, sirve para potenciar la acción de la levadura química. Cuando se mezcla con el ácido láctico que contiene el yogur se produce una reacción química que hace que el bizcocho quede muy esponjoso.

Jengibre Fresco
El jengibre es una planta cuyo tallo subterráneo o rizoma se usa mucho en la cocina oriental.

Crece en regiones tropicales, tiene un aroma muy apreciado y un sabor fuerte ligeramente picante.

En la cocina occidental, en lugar de fresco, se suele emplear seco y en polvo en diferentes recetas de dulces para aromatizar.



En esta receta, el jengibre se emplea fresco.

La mantequilla debe ser mantequilla sin sal pura procedente de leche. Debe estar derretida pero no caliente sino a temperatura ambiente. El motivo es que hay que mezclarla con huevo y, si estuviera muy caliente, el huevo se podría cuajar. Se puede derretir en el microondas o bien en una sartén o un cazo. Después de derretirla, hay que esperar a que se enfríe y alcance una temperatura cercana a la temperatura ambiente sin que llegue a solidificarse.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.



Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos no puede ser más fácil. Hasta un niño puede hacerlo.

No se necesitan utensilios especiales, ni batidora ni robots de cocina. Sólo son necesarios, los recipientes para mezclar, un rallador, un exprimidor, una cuchara y un tenedor.

Tan sólo hay que mezclar por un lado los ingredientes secos y por otro los ingredientes húmedos. Después se mezclan ambos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. El resultado será una pasta muy espesa.

Es importante insistir en que, una vez que se humedece la harina, no hay que seguir mezclando. El motivo es que la harina desprende gluten y esto puede hacer que los muffins queden duros. Por este motivo, se debe mezclar con suavidad (sin realizar movimientos enérgicos) y parar tan pronto como la harina se haya humedecido y no queden grumos.

Respecto al horneado, si quieres que los muffins tengan la superficie plana, hornéalos con calor tanto abajo como arriba. Por el contrario, si quieres que queden con una bonita forma de champiñón el truco es precalentar el horno con calor tanto arriba como abajo, pero realizar el horneado con calor sólo abajo. Es decir, apagar la resistencia de arriba dejando sólo la de abajo una vez que se introducen los muffins al horno.

Sobre su conservación...

Estos muffins se conservan en buen estado hasta 3-4 días, siempre que estén en un lugar fresco y seco, bien tapados, por ejemplo, con film transparente, para que no se sequen.

Se pueden congelar aquellos que no se vayan a consumir envueltos en papel de aluminio de forma individual. Así se pueden ir sacando del congelador a medida que se vayan consumiendo.

Si  los congelas tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, podrás disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos.

Recuerda que están mejor cuando están templados, o bien, a temperatura ambiente. Un truco que funciona muy bien es meterlos al microondas sólo unos 5-7 segundos.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los muffins? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Muffins.

¿Te gusta el limón? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Limón.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Bizcocho de Naranja y Jengibre Fresco
Bizcocho de Calabacín y Limón

Bizcocho de Limón, Tomillo Fresco y Queso

Bizcocho de Limón, Romero Fresco y Yogur




















INGREDIENTES (12 muffins pequeños):

- 220 g de harina de trigo
- 125 g de azúcar
- 1 cucharadita de levadura de repostería
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
- 1/4 de cucharadita de sal
- 2 huevos
- 180 g de yogur natural
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (líquido, o bien, en forma de azúcar avainillado)
- 1 cucharadita de ralladura de limón
- 2 cucharadas de zumo de limón
-  1 cucharada de jengibre fresco rallado
- 70 g de mantequilla derretida a temperatura ambiente








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Precalienta el horno a 190 ºC y unta con mantequilla un molde para 12 muffins.

2) Pon en una fuente amplia la harina, el azúcar, la levadura química de repostería, el bicarbonato sódico y la sal. Mezcla bien todos los ingredientes con una cuchara. Haz un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).

3) Pon en otra fuente los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor. Añade el yogur natural, el extracto de vainilla, la ralladura de limón, el zumo de limón, el jengibre fresco rallado y la mantequilla derretida a temperatura ambiente. Da vueltas con una cuchara para que se mezclen bien.

4) Añade la mezcla anterior a la fuente con los ingredientes secos y mézclalo suavemente con una cuchara o una espátula hasta que los ingredientes secos se humedezcan. No es necesario insistir en la mezcla más allá de ese punto o los muffins pueden quedar duros. Se obtendrá una pasta muy espesa pero al mismo tiempo suave.

5) Reparte la mezcla en los moldes para muffins untados de mantequilla con la ayuda de dos cucharas (una para coger porciones de la mezcla y la otra para desprender la pasta de la primera cuchara).

6) Hornea los muffins en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 18-20 minutos aproximadamente. Si quieres que la superficie tenga una bonita forma de champiñón, apaga la resistencia de arriba del horno dejando en funcionamiento sólo la de abajo (sin variar la temperatura). Estarán hechos cuando hayan crecido y estén ligeramente dorados. Además, si se pinchan con un palillo en el centro, el palillo debe salir limpio.

7) Deja que los muffins se enfríen sobre una rejilla unos 10 minutos antes de desmoldarlos. Después sácalos de los moldes y deja que terminen de enfriarse sobre la rejilla hasta que estén tibios.

¡Y a disfrutarlos!

domingo, 3 de junio de 2018

Bizcocho de Calabacín, Manzana y Coco





¿Sabías que se pueden hacer dulces con calabacín? Aunque a algunos les pueda parecer un poco extraño hacer dulces con verduras, en realidad se usan mucho en repostería. Los ejemplos más representativos, además del calabacín, son los dulces con zanahoria y con calabaza.

En este bizcocho se mezcla el sabor delicado del calabacín con manzana y coco rallado y se le da un toque crujiente con nueces. Todo ello aromatizado con canela, nuez moscada y vainilla. ¡Delicioso! :-)

Es prefecto para el desayuno, para la merienda, para un tentempié de media mañana o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

Los ingredientes básicos de este bizcocho son harina, azúcar, levadura química de repostería, bicarbonato sódico (soda), huevos y aceite vegetal. A esto le añadimos el calabacín, la manzana, coco rallado y nueces, y se aromatiza con canela, nuez moscada y extracto de vainilla.

Este bizcocho se prepara con harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea se puede hacer integral poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.

El bicarbonato sódico,  también conocido como soda, sirve para potenciar la acción de la levadura química de forma que aumente la esponjosidad del bizcocho.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.

El aceite vegetal debe ser aceite vegetal de sabor suave para que su sabor no interfiera con el sabor del bizcocho. La mejor opción es aceite de girasol, pero también va bien el aceite de maíz.

El coco rallado que se utiliza es coco rallado fino deshidratado y dulce que se vende para recetas de repostería.

El calabacín también se conoce como zapallito, zapallo italiano o zucchini. Tiene un alto contenido en agua, lo que hace que contenga pocas calorías. También contiene muchos minerales, sobre todo potasion y es rica en vitamina C y betacaroteno.




Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo no puede ser más fácil.

Para hacerlo no se necesitan utensilios especiales, con la excepción de un rallador manual para rallar el calabacín y la manzana.

Para preparar la pasta del bizcocho sólo hay que mezclar por un lado los ingredientes secos y por otro los ingredientes húmedos. Después se mezclan ambos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. El resultado será una pasta muy espesa pero suave.

Es importante insistir en que, una vez que se humedece la mezcla de harina, no hay que seguir mezclando. El motivo es que la harina desprende gluten y esto puede hacer que los muffins queden duros. Por este motivo, se debe mezclar con suavidad (sin realizar movimientos enérgicos) y parar tan pronto como la harina se haya humedecido y no queden grumos.

Las nueces se añaden a la pasta del bizcocho tostadas, ya que así se intensifica su sabor. Para tostarlas hay dos opciones:

1) En el horno

Se pondrán las nueces en una bandeja para horno o un plato que aguante altas temperaturas y se hornearán en el horno precalentado a 200 ºC durante 8-10 minutos, hasta que la nueces estén doradas y desprendan aroma. No hay que dejar que se tuesten demasiado o que se quemen.

2) En un microondas con gril  o gratinador

Si tu microondas dispone de una resistencia eléctrica en la parte superior para gratinar, puedes usarla para tostar las nueces. Esta opción es más rápida ya que no hay que esperar a que el horno se precaliente.

Pon las nueces en un plato que aguante las altas temperaturas y coloca este plato sobre el accesorio elevador del microondas para acercar el plato a la resistencia. Tuéstalas al gril durante 8-10 minutos hasta que desprendan aroma y estén doradas.

Sobre su conservación...

Este bizcocho aguantará en buenas condiciones 4 - 5 días después de hacerlo si se guarda en un lugar fresco y seco bien tapado, por ejemplo, con film transparente, para que no se seque.

Se puede congelar envuelto en papel de aluminio, entero o en raciones individuales. Si lo congelas después de sacarlo del horno cuando acaba de enfriarse, cuando lo descongeles estará igual que si acabaras de hacerlo.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos.

¿Te gusta la manzana? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Manzana.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Bizcocho de Calabacín, Arándanos y Nueces
Bizcocho de Calabacín y Limón
Muffins de Zanahoria, Calabacín y Avena
Muffins de Manzana, Canela y Yogur
























INGREDIENTES (1 bizcocho):

- 195 g de harina
- 150 g de azúcar
- 120 ml (35 g) de coco rallado deshidratado para repostería
- 1 cucharadita de levadura química de repostería
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
- 1/2 cucharadita de canela
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada
- 60 g de nueces
- 2 huevos
- 120 ml de aceite vegetal de sabor suave
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100 g de calabacín
- 80 g de manzana








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria



1) Precalienta el horno a 180 ºC y unta de mantequilla un molde de rectangular de 26 x 11 cm o medidas similares (24 x 12, etc.)

2) Pon las nueces en un plato que aguante las altas temperaturas. Tuéstalas en el horno a 180º C, o bien con el gratinador del microondas, durante 8-10 minutos, hasta que estén tostadas y desprendan aroma. Deja que se enfríen antes de trocearlas.

3) Ralla el calabacín y la manzana con la parte gruesa de un rallador.

4) Pon en una fuente amplia la harina de trigo, el azúcar, el coco rallado, la levadura química de repostería, el bicarbonato sódico (soda), la canela, la nuez moscada y las nueces tostadas troceadas. Mézclalo todo bien con una cuchara y deja un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).

5) En otra fuente mediana o cuenco grande, bate los huevos ligeramente con un tenedor. Añade el aceite vegetal, el extracto de vainilla, el calabacín, la manzana y mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla uniforme.

6) Añade la mezcla anterior a la fuente con la mezcla de harina. Mézclalo suavemente (sin movimientos bruscos) con una cuchara o una espátula hasta que la mezcla de harina se humedezca y no queden grumos. A partir de ese punto, no es necesario insistir más mezclando o el bizcocho podría quedar duro. Este paso hay que hacerlo a mano. No se debe usar batidora. Se obtendrá una pasta muy espesa pero suave.

7) Pon la mezcla en el molde untado de mantequilla y hornéalo en el centro del horno a 180 ºC entre 55 y 60 minutos. Sabrás que está hecho porque al pinchar con un palillo el centro del bizcocho, el palillo saldrá limpio.

8) Tras sacarlo del horno, déjalo unos 10-15 minutos dentro del molde sobre una rejilla metálica. Después sácalo del molde y colócalo sobre una rejilla hasta que esté tibio.

¡Y a disfrutarlo!

domingo, 27 de mayo de 2018

Salmón al Horno con Salsa de Queso, Miel y Mostaza




Esta es una receta muy fácil que se puede preparar en menos de media hora. Al mismo tiempo es una delicia por la salsa de queso que acompaña al salmón y que reduce su sabor fuerte a pescado. Es una salsa cremosa y delicada pero al mismo sabrosa. Aunque lleve miel, no es muy dulce, ya que la mostaza y un poco de ajo machacado contrarrestan su sabor.

Es perfecto cómo segundo plato de una comida o cena o como plato único acompañado de una ensalada. También es una buena idea para comidas o cenas con invitados en las que haya muchas personas, ya que, al cocinarse al horno, se tarda en hacer el mismo tiempo para 4, 8 o 12 personas. Además, tus invitados quedarán encantados.

El calabacín va muy bien como guarnición de esta receta. Si lo cortas en rodajas de algo menos de 1 cm de grosor lo puedes hornear al mismo tiempo que el salmón en otra bandeja, ya que el tiempo de horneado que requerirá será el mismo (siempre que coloques las rodajas en una sola capa). Sólo tienes que pintarlo con aceite de oliva y ponerle sal y pimienta negra al gusto.

Sobre los ingredientes...

Esta receta tiene muy pocos ingredientes que, además, son muy fáciles de encontrar. Tan sólo se necesita salmón,  queso crema, leche, miel, mostaza a la antigua, ajo, aceite de oliva, sal y pimienta.

El salmón tiene muy buenas propiedades que hacen que sea recomendable consumirlo de vez en cuando. Contiene ácidos grasos Omega-3 que ayudan a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además, igual que el resto de los pescados, contiene proteínas de alto valor biológico. Por todo esto, este es un plato muy saludable.

El queso crema que se usa en esta receta es queso de untar de tipo Philadelphia. No es necesario que sea de esta marca, puede ser de cualquier otra. Lo que es importante es que no tenga especias o hierbas aromáticas añadidas u otros componentes para darle otros sabores. Debe ser queso de untar sin nada más.

La mostaza a la antigua se diferencia de la mostaza de Dijon porque, mientras que en la primera los granos de mostaza están completamente triturados, en la mostaza a la antigua sólo se trituran parcialmente, quedan muchos enteros y se pueden apreciar perfectamente (puedes ver su aspecto en las imágenes del vídeo con las instrucciones de la receta).



Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo no puede ser más fácil.

Para preparar el salmón tan sólo hay que ponerlo en el horno precalentado salpimentado y cubierto con una mezcla de aceite de oliva y ajo.

El tiempo de horneado dependerá del grosor del salmón. Bastarán 15 minutos si el salmón tiene poco grosor. Si se trata de un trozo muy grueso se requerirán hasta 17.

La salsa se prepara mientras en el salmón está en el horno. Para ello tan sólo hay que mezclar los ingredientes hasta tener una salsa cremosa.

CONSEJOS:

- Al medir la miel y la mostaza se deben tomar cucharadas rasas. Como la miel es muy densa es posible que haya que pasar la parte lisa de un cuchillo por encima para eliminar la miel que rebose. Si esto no se hace así, se estaría añadiendo más miel de la necesaria y la receta podría quedar más dulce de lo normal. La desprender la miel de la cuchara viene bien utilizar una cucharilla o la punta de un cuchillo.

- Tras sacar el salmón del horno, se puede cubrir la bandeja con papel de aluminio hasta el momento de servirlo para que no se seque. Hay que tener en cuenta que al estar cubierta la bandeja, se mantendrá una temperatura alta en el interior durante un tiempo y será equivalente a cocinar el salmón aproximadamente un minuto más.

Sobre su conservación...

Aunque está mejor recién hecho, aguanta bien 3 días en la nevera bien tapado para que no se seque.

La salsa se puede recalentar al fuego o en el microondas, pero no dejes que hierva, ya que en ese caso el ajo crudo que lleva se cocinaría y su sabor ya no sería el mismo.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el salmón? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Salmón.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Salmón al Horno con Limón y Salsa Cremosa de Eneldo
Salmón al Horno con Mostaza, Ajo y Perejil

Salmón al Horno con Sirope de Arce y Mostaza

Salmón al Horno con Crème Fraîche, Mostaza y Parmesano





















INGREDIENTES (4 personas):

Para el salmón al horno:

- 700 g de salmón en filete
- 1 y 1/2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de ajo machacado
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

Para la salsa de queso, miel y mostaza:

- 125 g de queso crema
- 125 ml de leche
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de mostaza a la antigua
- 1 cucharadita de ajo machacado
- Perejil picado o cebollino picado para servir (OPCIONAL)








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions




1) Precalienta el horno a 205 ºC con calor tanto arriba como abajo.

2) Corta el filete de salmón en raciones individuales. Sécalas con papel absorbente y colócalas sobre una bandeja de hornear untada de aceite de oliva con la piel hacia abajo.

3) En un cuenco o bol, pon el aceite de oliva y el ajo machacado. Mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla uniforme.

4) Vierte la mezcla sobre el salmón con una cuchara cubriendo toda su superficie. Espolvoréalo con sal al gusto y pimienta negra al gusto.

5) Hornéalo en el horno precalentado a 205 ºC entre 15 y 17 minutos. A mayor grosor de las raciones, más tiempo se requerirá. Cuando haya terminado de hornearse, sácalo del horno y cúbrelo con papel de aluminio hasta el momento de servir para que se mantenga caliente y no se seque.

6) Mientras el salmón está en horno, pon en un cazo a fuego medio-bajo el queso crema y la leche. Da vueltas con unas varillas hasta que el queso se caliente y se derrita. Debe estar mezclado con la leche sin que queden grumos (aproximadamente 3 minutos). Apaga el fuego.

7) Añade la miel, la mostaza a la antigua y el ajo machacado. Da vueltas con la varillas hasta que se hayan mezclado con la salsa de queso.

8) Sirve el salmón acompañado de la salsa de queso y espolvoreado de perejil o cebollino picado.

¡Y a disfrutarlo!

domingo, 13 de mayo de 2018

Pastelitos de Queso, Fresa y Limón



Estos pastelitos tienen una base crujiente de galleta con sabor a mantequilla y una capa de tarta de queso mezclada con compota de fresas frescas. Todo ello va aromatizado con limón, que le da al conjunto un toque muy fresco y veraniego.

Se preparan como una única pieza en una bandeja en la que se extienden las diferentes capas y después, una vez horneado, se cortan raciones individuales.

Son perfectos como postre o para acompañar un café o un té en la merienda.

Sobre los ingredientes...

La base de galleta se hace con harina, mantequilla, azúcar, ralladura de limón y sal.

La capa de queso se hace con queso crema, huevos, azúcar, ralladura de limón y extracto de vainilla.

La compota de fresas, además de las fresas, lleva azúcar, ralladura de limón y zumo de limón.

La ralladura de limón es ralladura de la piel del limón que se extrae con un rallador. Es importante rallarla justo antes de utilizarla ya que se seca muy fácilmente y se pone dura.

El extracto de vainilla se puede encontrar en forma de líquido, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene la textura del azúcar y el sabor y el aroma de la vainilla.

El queso crema que se usa en esta receta es queso de untar de tipo Philadelphia. No es necesario que sea de esta marca, puede ser de cualquier otra. Lo que es importante es que no tenga especias o hierbas aromáticas añadidas u otros componentes para darle otros sabores. Debe ser queso de untar sin nada más. También debe estar ablandado. Esto quiere decir que tras sacarlo de la nevera es necesario dejar que se ponga a temperatura ambiente para que deje de estar duro. Si no tienes tiempo para esperar, se puede meter en el microondas unos segundos hasta que esté templado.

Puedes ver las cantidades exactas más abajo junto a las instrucciones paso a paso de la receta.




Sobre la forma de prepararlos...


La forma de prepararlos es muy fácil incluso para aquellas personas que no tengan experiencia en recetas de repostería.

Hay que preparar cada una de las capas por separado: La capa de galleta, la de queso y la de compota de fresa.

El primer paso es hornear la capa de galleta extendida en un bandeja. Cuando esté dorada se cubre con la capa de queso y se extiende la compota de fresa por encima formando dibujos con la punta de un cuchillo. Se vuelve a hornear hasta que la capa de queso se cuaje y listo.

Después sólo queda dejar que se enfríe y cortar raciones individuales.

CONSEJOS:

1) El tiempo de horneado que se indica en la receta es orientativo, ya que dependerá del horno de cada uno. Sabrás que está hecha cuando la capa de queso empiece a hincharse por los laterales pero en el centro de la bandeja temblará ligeramente si la mueves. No la dejes dentro del horno más tiempo del necesario ya que le saldrían grietas profundas.

2) Antes de cortar los pastelitos es importante que la bandeja se haya enfriado muy bien en la nevera, ya que así el corte saldrá más limpio.

2) También es importante forrar la bandeja de papel de aluminio para poder tirar de él y que el contenido de la bandeja salga fácilmente. Si no lo haces, no va a salir fácilmente y lo más probable es que se acabe rompiendo en trozos.También se puede usar papel de hornear en lugar del papel de aluminio.

El tiempo total que lleva hacerlos es aproximadamente 1 hora. Aunque después es necesario esperar al menos unas 2 horas más para que se enfríen.

Sobre su conservación...

Se conservan bien varios días en la nevera si están bien tapados con film transparente para que no se sequen. También se pueden congelar envueltos en papel de aluminio.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan las fresas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Fresas.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Galette de Fresas y Queso
Compota de Fresas
Pastel de Fresas
Tarta de Queso Ricotta























INGREDIENTES (15 pastelitos):

Base de galleta:

- 260 g de harina
- 100 g de azúcar
- 1 cucharada de ralladura de limón
- 1/4 de cucharadita de sal
- 280g de mantequilla cortada en dados

Compota de Fresa:

- 300 g de fresas
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de ralladura de limón
- 2 cucharadas de zumo de limón

Cheesecake de Limón:

- 450 g de queso crema (de tipo Philadelphia) ablandado
- 2 huevos
- 100 g de azúcar
- 1 cucharada de ralladura de limón
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla (líquido, o bien, en forma de azúcar avainillado)









INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration



En primer lugar preparamos la base de galleta...

1) Pon a precalentar el horno a 190 ºC con calor arriba y abajo. Forra con papel de aluminio una bandeja de 22 x 32 cm de forma que el papel sobresalga unos centímetros por los lados. Esto ayudará a sacar el contenido de la bandeja tras el ordenado.

2) Pon en una fuente amplia o recipiente para mezclar la harina, el azúcar, la ralladura de limón y la sal. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara.

3) Añade la mantequilla cortada en dados pequeños e incorpórala a la harina presiónandola con los dedos al mismo tiempo que la mezclas con la harina. El resultado serán grandes grumos pegajosos (puedes ver imágenes en el vídeo).

4) Ponlos en la bandeja y extiéndelos formando una capa uniforme. Presiónalos con los dedos para alisar la superficie de la capa.

5) Pon la bandeja en el centro del horno precalentado a 190 ºC y hornéalo entre 15 y 20 minutos, hasta que se ponga dorada.

Continuamos preparando la compota de fresas...

6) Mientras tanto, corta las fresas en láminas y ponlas en un cazo. Añade, el azúcar, la ralladura de limón y el zumo de limón.

7) Llévalo a ebullición, baja el fuego y déjalas cocer con la tapa puesta entre 10 y 15 minutos, hasta que el jugo que desprenden las fresas haya espesado ligeramente.

8) Apaga el fuego y tritúralas con la batidora.

A continuación preparamos la capa de queso...

9) Pon el queso crema ablandado en una fuente mediana. Pasa la batidora con el accesorio de varillas hasta que tenga una textura suave.

10) Añade el azúcar, los huevos, la ralladura de limón y el extracto de vainilla. Bate de nuevo con las varillas hasta se incorporen a la mezcla.

Por ultimo, montamos la capas de queso y fresa y horneamos

11) Vierte la mezcla de queso sobre la capa de galleta y alisa la superficie con una cuchara.

12) Coge cucharadas de la compota de fresas y repártelas por encima de la capa de queso (puedes ver imágenes en el vídeo). Mueve la punta de un cuchillo por la superficie para crear dibujos con forma de remolinos.

13) Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180ºC entre 25 y 35 minutos hasta que se haya cuajado. La zona del centro de la bandeja temblará un poco si agitas la bandeja. Es normal y dejará de hacerlo cuando se enfríe. Ten en cuenta que si se deja en el horno demasiado tiempo le saldrán grandes grietas. Deja que se ponga a temperatura ambiente sobre una rejilla. Después ponla en la nevera para que se enfríe por completo.

14) Cuando se haya enfriado. Tira del papel de aluminio para extraer el contenido de la bandeja. Recorta los bordes irregulares con un cuchillo. Corta 15 raciones individuales (mira cómo hacerlo en el vídeo).

¡Y a disfrutarlos!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...