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miércoles, 10 de enero de 2024

Cómo Hacer Pasta de Ajo y Jengibre Casera

Pasta de ajo y jengibre casera
Ir a la Versión Imprimible de la Receta

Si te gusta la cocina exótica, seguro que alguna vez te has encontrado con alguna receta entre cuyos ingredientes se encontraba la pasta de ajo y jengibre (ginger garlic paste, en inglés). Esta pasta puede encontrarse envasada en botes de cristal en establecimientos especializados, o bien, en la sección de cocina internacional de los grandes supermercados.

Sin embargo, es muy fácil prepararla en casa y, además, merece la pena hacerlo, porque la versión casera tiene mejor sabor que la versión industrial y no tiene conservantes artificiales.

Aquí os enseñamos cómo prepararla fácilmente.


¿Para qué se usa la pasta de ajo y jengibre?


La pasta de ajo y jengibre se suele usar en recetas de cocina asiática en general, pero sobre todo en recetas de cocina india, ya sea para preparar la salsa de un curry, para marinar la carne antes de cocinarla, o bien, como condimento de verduras u otros platos.

Cuando se usa para preparar un curry o salsa, suele añadirse directamente a la cazuela con aceite o mantequilla y se cocina durante 30-60 segundos, hasta que empieza a desprender aroma, antes de añadir el resto de ingredientes. Esto le aporta un sabor y aroma muy característico.

Sobre los ingredientes de la pasta de ajo y jengibre...


Sólo se necesitan 3 ingredientes: ajo, jengibre fresco y aceite de coco. Puedes ver las cantidades exactas más abajo en la versión imprimible de la receta.

Los dientes de ajo deben pelarse y además se debe retirar cualquier tallo verde que tengan. Esto es importante, ya que si no se hace, la pasta tendrá un color verdoso muy poco atractivo.

El aceite de coco se utiliza como conservante. Es decir, ayuda a que dure más tiempo en buenas condiciones.

Ingredientes para pasta de ajo y jengibre casera

En algunas recetas se recomienda añadir agua a la pasta para que tenga una textura un poco menos espesa. Sin embargo, esto es contraproducente, ya que impacta negativamente en su conservación y, además, el agua haría que la pasta salte al añadirla a una cazuela con aceite o mantequilla caliente.

En otras recetas se recomienda añadir sal o cúrcuma como conservante. Sin embargo, con el aceite de coco ya es suficiente.


Cómo se prepara la pasta de ajo y jengibre


Puedes ver con imágenes cómo prepararla paso a paso en el vídeo de la receta, más abajo. 

La forma de prepararla es muy fácil. Lo único que hay que tener en cuenta es que se necesita el accesorio picador de una batidora, o bien, un robot de cocina o procesador de alimentos con cuchillas.

Si tu batidora viene con 2 accesorios para picar de tamaños diferentes, usa el pequeño, ya que funciona mejor para pequeñas cantidades de alimentos como es el caso de esta receta. Y es que, a no ser que utilices la pasta de ajo y jengibre muy a menudo, es mejor preparar cantidades pequeñas de la pasta para consumirla lo más fresca posible.

Para preparar la pasta, tan sólo hay que poner los ingredientes en la picadora y triturarlos hasta tener una pasta homogénea. Será necesario arrastrar los trozos que se queden pegados a las paredes hacia abajo y volver a triturar hasta que no quede ningún trozo. Es posible que haya que repetir este proceso varias veces.
Pasta de ajo y jengibre casera

Sobre su conservación...


Hay que almacenar la pasta en un bote con tapa. Aguanta en buenas condiciones dentro de la nevera hasta 4-5 semanas. Eso sí, cuando vayas a usarla, asegúrate de utilizar una cuchara limpia y seca para coger la pasta del bote, ya que no es bueno para su conservación que se moje o impregne de otros alimentos.

Es posible que notes que en poco tiempo la pasta pasa de tener un color blanquecino a uno ligeramente azulado. Esto es debido a que el ajo reacciona con las pequeñas cantidades de ácidos que contiene el jengibre. Sin embargo, eso no quiere decir que esté en mal estado. El color no afecta ni a su sabor ni a su seguridad.

Se puede congelar. Es mejor hacerlo en pequeñas cantidades para descongelarla poco a poco a medida que se vaya consumiendo.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:







Pasta de ajo y jengibre casera para utilizar como condimento en recetas de cocina asiática y cocina india, como por ejemplo, un curry.

INGREDIENTES:
  • 60 g de dientes de ajo pelados y sin tallos verdes
  • 60 g de jengibre fresco pelado y troceado
  • 1/2 cucharada de aceite de coco

NOTA: Puedes doblar las cantidades para obtener más cantidad de pasta, pero siempre es mejor hacer una cantidad pequeña para consumirla más fresca.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon todos los ingredientes en el accesorio picador de la batidora, o bien, en un robot de cocina o un procesador de alimentos. Tritúralo hasta tener una pasta homogénea.
  2. Baja con ayuda de una cuchara los trozos de jengibre y ajo que se habrán quedado pegados a las paredes y vuelve a triturar. Repite esta operación las veces que sea necesario hasta que no queden trozos y la pasta sea completamente homogénea.
¡Y a disfrutarlo!


domingo, 14 de marzo de 2021

Salsa de Tahini




La salsa de tahini es típica de la cocina de los países de Oriente Medio y del Magreb. 

Tiene un color blanquecino y su textura es similar a un aderezo de ensalada de textura cremosa. Tiene un sabor cítrico y un fondo con sabor a sésamo.

Se usa para aderezar o acompañar otros platos típicos de la cocina árabe como, por ejemplo, falafel, pero también se puede servir sobre verduras cocidas o verdura al horno, o bien, con verduras crudas para mojarlas en ella junto a pan de pita.



Sobre los ingredientes...


Es evidente que el ingrediente principal de la salsa de tahini es el tahini. Al tahini tenemos que añadir ajo, zumo de lima (limón amarillo) recién exprimido, agua y sal. 

Tahini
El tahini, también conocido como tahina o tahín, es una pasta que se obtiene de machacar semillas de sésamo. 

Tiene una textura muy espesa y un sabor muy intenso a sésamo.

Se comercializa en tarros de cristal. Si no lo encuentras en tu establecimiento habitual de alimentación, podrás encontrarlo en un herbolario o un establecimiento de comida dietética. También es muy fácil encontrarlo en tiendas online.

El zumo de lima aporta el sabor cítrico de la salsa y ayuda a reducir el fuerte sabor a sésamo del tahini al mismo tiempo que aligera su textura espesa.

Para los que nos les guste el ajo crudo, comentar que el zumo de lima también ayuda a contrarrestar el sabor fuerte del ajo, así que no tenéis que tener miedo a añadirlo a la salsa porque su sabor no se va a notar mucho.

Si no dispones de limas, se puede puede sustituir por zumo de limón.


El agua se utiliza para ajustar la densidad de la salsa y también la intensidad de sabor, ya que, aunque el zumo de lima ya la aligera bastante, el tahini es tan espeso y su sabor tan intenso que se requiere añadir un poco más de agua.


Sobre la forma de prepararla...


La forma de prepararla es muy fácil. Lo único que hay que tener en cuenta es que se necesita una batidora para que la textura de la salsa sea fina y cremosa. 

Lo mejor es hacer la salsa con el accesorio picador de la batidora, pero si no lo tienes, también puedes hacerlo en el vaso de la batidora.

CONSEJOS PARA QUE QUEDE PERFECTA

  • Machaca el ajo en un mortero antes de añadirlo a la picadora. ¿Por qué no añadirlo a la picadora directamente ? Porque en el mortero junto a un poquito de sal conseguiremos reducirlo a una pasta y esto ayuda a que la mezcla final sea más cremosa.

  • La cantidad de agua que se indica en la receta puede no ser suficiente para obtener la textura adecuada, ya que no todas las marcas de tahini tienen las misma densidad. Las hay más y menos densas, y, por tanto, si tu tahini es de los más densos, necesitarás poner un poco más de agua.

¿Cómo saber cuánta agua hay que añadir y cuál es la textura correcta? 

La salsa de tahini debe tener una textura que le permita caer fácilmente de una cuchara al mismo tiempo que la cuchara sigue ligeramente impregnada de salsa (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta, más abajo). Es la misma textura que tienen los aderezos para ensalada de textura cremosa.

Si tienes que ajustar la cantidad de agua añade sólo 1 o 2 cucharadas más, mézclalo y comprueba de nuevo la densidad. Es decir, ajusta la cantidad poco a poco, para no cometer el error de añadir más agua de la necesaria.


  • Añade la sal después de confirmar que la textura de la salsa es la adecuada. Si se hace antes de terminar de añadir el agua, va a ser necesario ajustar la cantidad de sal varias veces. 


Sobre su conservación...

Aguantará en buenas condiciones varios días (hasta 6) si se pone en la nevera cubierta con plástico de cocina o film transparente para que no se seque.

Recuerda sacarla de la nevera un poco antes de consumirla para que se ponga a temperatura ambiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Cotton Candy de Eria




Salsa de Tahini

La salsa de tahini es típica de la cocina de los países de Oriente Medio y del Magreb. Tiene un color blanquecino y su textura es similar a un aderezo de ensalada de textura cremosa. Tiene un sabor cítrico y un fondo con sabor a sésamo. Se usa para aderezar o acompañar otros platos típicos de la cocina árabe como, por ejemplo, falafel, pero también se puede servir sobre verduras cocidas o verdura al horno, o bien, con verduras crudas para mojarlas en ella junto a pan de pita.

INGREDIENTES:

  • 180 ml de tahini (pasta de sésamo)
  • 1 o 2 dientes de ajo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 120 ml de zumo de lima recién exprimido (o bien, zumo de limón)
  • 60 ml de agua fría (puede ser necesaro añadir un poco más)
  • Sal al gusto
  • Perejil picado (OPCIONAL)


  • INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

    1. Pon los dientes de ajo en el mortero y añade media cucharadita de sal. Machaca los dientes de ajo hasta que queden reducidos a una pasta. La sal facilitará el proceso.
    2. Pon en el accesorio picador de la batidora el tahini, el ajo machacado, el zumo de lima o de limón. Pulsa el botón de triturar hasta que se mezcle todo bien (1 minuto aproximadamente).
    3. Añade el agua mientras mantienes el botón de triturar presionado y mézclalo bien (1 minuto aproximadamente).
    4. Comprueba la textura cogiendo una cucharada y dejándola caer (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta). Si no cae fácilmente, hay que añadir un poco más de agua hasta que lo haga. En este caso, añade 1 o 2 cucharadas, vuelve a pulsar el botón de la picadora y vuelve a comprobar la textura hasta que tenga la correcta.
    5. Una vez que la salsa tahini tiene la textura correcta, añade sal al gusto y vuelve a mezclar. Rectifica de sal si es necesario.
    6. Sirve la salsa acompañada de perejil picado (OPCIONAL)

    ¡Y a disfrutarla!


viernes, 30 de enero de 2015

Crème Fraîche Casera

Crème Fraîche Casera


Hoy os enseñamos cómo se puede hacer en casa muy fácilmente un tipo de nata que a veces se usa como ingrediente de otras recetas.

¿Qué es la crème fraîche?


La crème fraîche, en español crema fresca o nata fresca, es una nata francesa que es acidificada naturalmente con cultivos de bacterias similares a las que producen el yogur. Tiene una textura espesa pero al mismo tiempo es muy suave. Su sabor es ligeramente ácido como el del yogur y con un fondo que recuerda un poco a la mantequilla y las nueces.

¿Dónde comprar crème fraîche?


Se puede encontrar en la sección de refrigerados de los supermercados, junto a los yogures. La marca más famosa de las que la comercializa es Président, pero también la puedes encontrar de otras marcas como, por ejemplo, Pastoret y la marca blanca de Mercadona (Hacendado).


¿En qué recetas se puede usar crème fraîche?


La creme fraiche se usa como acompañamiento de algunos tipos de tartas y postres dulces de frutas, ya que el sabor dulce de la tarta combina a la perfección con el sabor ligeramente ácido de la créme fraîche. Este es el caso de la tradicional tarta tatín o tarta de manzana invertida. En Francia, su lugar de origen, es muy difícil encontrar un sitio donde sirvan tarta tatín y no vaya acompañada de creme fraîche.

También se puede endulzar con azúcar o miel y servirla en lugar de nata montada, por ejemplo, junto a fresas, arándanos y otras bayas. Otro uso es como sustituto de la mantequilla en una tostada, cubierta de mermelada.

En recetas saladas se usa para hacer salsas, aderezos de ensaladas, como un ingrediente de purés o cremas de verduras, en quiches o tartas saladas, etc.

Nosotros la hemos usado para hacer la base crujiente de nuestras galettes:

Y estas son otras recetas con Créme Fraîche de nuestro blog:
- Ensalada de Pepino con Crème Fraîche y Eneldo Fresco
- Quiche de Salmón Ahumado y Eneldo Fresco


¿Cuál es la diferencia entre la crème fraîche y la sour cream (nata agria)?


La "sour cream", en español, nata agria o crema agria, es la versión americana de la crème fraîche. También se trata de nata acidificada con cultivos de bacterias, pero no es exactamente igual.

Las principales diferencias con las siguientes:
- La "sour cream" es más ácida.
- La "sour cream" tiene un menor contenido de grasa (entre 18 y 20%) y un mayor contenido de proteínas.
- Con las altas temperaturas la "sour cream" se cuaja mientras que la crème fraîche no.

En algunas recetas se puede intercambiar una por la otra, pero no en todas, sobre todo por el hecho de que no se comportan igual con las altas temperaturas.


Sobre los ingredientes...


Crème Fraîche Casera (crema fresca, nata fresca)
Tan sólo son necesarios dos ingredientes: nata líquida para montar y yogur natural.

La nata líquida debe ser de las que tienen un alto contenido en grasa (entre 35 y 40%). No valen las natas líquidas ligeras ni las preparadas para cocinar.

El yogur natural, debe ser yogur natural de verdad. Necesitamos las bacterias beneficiosas del yogur para conseguir que la nata líquida se acidifique y se convierta en créme fraîche. 

Por este motivo, no valen postres lácteos que imitan al yogur y que no contienen esas bacterias.

El sabor de la crème fraîche podrá variar dependiendo de la marca de nata y de yogur que se use.

Sobre la forma de prepararla...


La forma de prepararla es muy fácil. 

De hecho no se requiere ningún tipo de conocimiento de cocina y puede hacerla hasta un niño. Sólo hay que mezclar 240 ml de nata líquida con una cucharada rasa de yogur y esperar.

Tras 24 horas reposando a temperatura ambiente (entre 21 y 25 ºC), la nata habrá espesado, se habrá vuelto ligeramente amarillenta y se habrá acidificado, ya que las bacterias del yogur generarán ácido láctico a partir de la lactosa de la nata (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta, más abajo). Si en ese momento no tiene la textura deseada, se puede dejar unas horas más (hasta 36 como máximo).

No hay que preocuparse porque la nata esté a temperatura ambiente. No se estropeará porque las mismas bacterias que la acidificarán y la convertirán en crème fraîche, evitarán que crezcan bacterias malignas.

Tras ese tiempo de reposo es necesario dar unas vueltas rápidas con una cuchara, ya que la nata tendrá una especie de grumos grandes. Tras esas vueltas, su textura será muy cremosa a la vez que espesa.

Tras meterla en la nevera todavía espesará más, consiguiendo la misma textura que las que se pueden comprar.


Sobre su conservación...


Una vez hecha aguantará unos 7-10 días si se conserva en la nevera tapada con film transparente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

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(Tarta de Queso Riccota)

















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:


En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions




Crème Fraîche Casera

La crème fraîche, en español crema fresca o nata fresca, es una nata originaria de Francia que es acidificada naturalmente con cultivos de bacterias similares a las que producen el yogur. Tiene una textura espesa pero al mismo tiempo es muy suave. Su sabor es ligeramente ácido y con un fondo que recuerda un poco a la mantequilla y las nueces.

INGREDIENTES:
  • 240 ml de nata líquida (crema de leche) para montar
  • 1 cucharada de yogur natural



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

  1. Pon en un cuenco mediano 240 ml de nata líquida para montar.
  2. Añade una cucharada de yogur natural y mézclalo con la nata dando unas vueltas con la cuchara.
  3. Cubre el cuenco con film transparente (plástico de cocina) y déjalo reposar a temperatura ambiente (entre 21 y 25 ºC) durante al menos 24 horas.
  4. Tras ese tiempo la nata habrá espesado y puede volverse un poco amarillenta. Verás que tiene una textura con grandes grupos (puedes verlo en el vídeo). Dale unas vueltas con una cuchara rápidamente y verás como se obtiene una textura muy cremosa y a la vez espesa. Si no hubiera espesado lo suficiente, puedes dejarla unas horas más (36 cómo máximo).
  5. Consérvala en la nevera cubierta con film transparente. Una vez que se enfríe, su textura se volverá aún más espesa (puedes ver imágenes en el vídeo)
¡Y a disfrutarla!



miércoles, 26 de marzo de 2014

Compota de Fresas




Esta compota de fresas es perfecta para acompañar unas tostadas, unos crepes, unas pancakes (panqueques o tortitas americanas), helados y tartas.

Una de las cosas buenas de hacer compota de frutas casera es que se puede ajustar la cantidad de azúcar a tu gusto según el estado de maduración de la fruta. Además, igual que todo lo que hacemos en casa, es más natural, más sana y no lleva aditivos artificiales.


¿Sabes cuál es la diferencia entre la compota, la mermelada y la confitura? 

La clave está en la cantidad de azúcar que llevan.

La compota es la que menor cantidad de azúcar lleva (< 45%), conservando parte de la acidez natural de la fruta.

En segundo lugar está la mermelada (45%-65%), que además suele ser más parecida a un puré que la compota, que conserva trocitos de fruta.

La confitura es la que más cantidad de azúcar lleva, por encima del 65%.



Sobre los ingredientes...

Esta compota se hace con fresas, azúcar, agua y zumo de limón.

Aunque pueda parecer extraño mezclar limón con las fresas, el resultado es exquisito, ya que intensifica el sabor de las fresas sin que el sabor del propio limón se note.

La cantidad de azúcar que lleva la receta es suficiente para conseguir un resultado dulce, pero que no enmascare el sabor natural ligeramente ácido de las fresas.

Si lo prefieres, puedes variar la cantidad de azúcar a tu gusto.

Sobre la forma de prepararla...

La forma de prepararla no puede ser más sencilla. Sólo hay que cortar las fresas y cocerlas con el agua, el zumo de limón y el azúcar.

La forma de cortar las fresas (rodajas en sentido longitudinal) hace que, tras la cocción, todavía se conserven trozos de fresas. Si prefieres que haya menos trozos, puedes cortar las fresas en trocitos más pequeños para que se deshagan durante la cocción.

Con 450 g de fresas se obtienen aproximadamente 400 ml de confitura.

Sobre su conservación...

Se puede tomar tanto fría como caliente. Aguanta varios días en la nevera (unos 10 días). Se puede congelar.


¡Aquí os dejo la receta! ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Mirad como quedaron nuestras Tortitas Americanas de Yogur con la compota de fresas :-) ¡Riquísimo!



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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso en imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:




Compota de Fresas Casera

Esta compota de fresas es perfecta para acompañar unas tostadas, unos crepes, unas pancakes (panqueques o tortitas americanas), helados y tartas. Una de las cosas buenas de hacer compota de frutas casera es que se puede ajustar la cantidad de azúcar a tu gusto según el estado de maduración de la fruta. Además, igual que todo lo que hacemos en casa, es más natural, más sana y no lleva aditivos artificiales.

INGREDIENTES:
  • 450 g de fresas
  • 50 g de azúcar
  • 65 ml de agua
  • El zumo de medio limón


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Corta las fresas en rodajas en sentido longitudinal (a lo largo).
  2. Ponlas en una cazuela. Añade el agua, el zumo de limón y el azúcar. Remueve con una cuchara para que se mezcle todo bien.
  3. Llévalo a ebullición y cuece a fuego lento, sin tapa, durante 30 minutos aproximadamente.
¡Y a disfrutarla!Se puede tomar tanto fría como caliente.