domingo, 20 de marzo de 2016

Risotto de Queso Gorgonzola y Pera Caramelizada



El risotto es un plato típico italiano cuyo principal ingrediente es el arroz. Se caracteriza por su textura cremosa y porque suele llevar queso fundido. Hay una gran variedad de recetas de risotto que añaden diferentes ingredientes al arroz, todas ellas exquisitas.

En esta receta el queso que se utiliza es queso gorzonzola, que como otros quesos azules, combina muy bien con la pera, el otro ingrediente estrella de este plato.

Aunque por el nombre pueda parecer un plato muy elaborado, un risotto es muy fácil de hacer. Sólo requiere estar pendiente del arroz durante el tiempo que se está cocinando, ya que para conseguir la textura cremosa hay que dar vueltas continuamente.

Es un plato perfecto como entrante, en raciones pequeñas, o incluso como segundo plato o plato único en raciones más abundantes.


Sobre los ingredientes...

Los ingredientes fundamentales de este risotto son mantequilla, cebolla, arroz, caldo de pollo y vino blanco. A estos se añade el queso gorgonzola y las peras, que se caramelizan en mantequilla y azúcar.

El arroz que debe utilizarse debe ser de una variedad especial para risottos. Es decir, debe ser un arroz que desprenda gran cantidad de almidón, ya que el almidón es lo que hace que el caldo espese ligeramente y quede cremoso. La variedad más utilizada es el arroz Arborio, que es fácil de encontrar en los supermercados, pero también se utilizan las variedades Baldo, Carnaroli, Maratelli, Padano, Roma y Vialone Nano.

El queso Gorgonzola es un queso azul italiano.El queso azul es un tipo de queso que se caracteriza porque contiene mohos del tipo Penicillium, que son los mohos de los que se extrae la penicilina. Estos mohos son los que aportan el característico color verde-azulado-grisáceo. Tiene un sabor fuerte, algo picante, y olor también fuerte. Hay diferentes quesos que pertenecen a la categoría de "queso azul". Algunos tienen denominación de origen protegida como el Cabrales, el Roquefort, el Stilton, el Gongonzola, el Bleu d'Auvergne y el Bleu de Bresse.

El queso Gorgonzola se puede encontrar en dos varieadades, una de textura cremosa y suave, que se conoce como queso gorgonzola dulce, y otra variedad más curada, de textura más firme y sabor más fuerte. En esta receta se usa la variedad cremosa de textura más suave.

El caldo de pollo puede ser casero o bien comprado, ya sea envasado en un brick, o bien, en forma de cubitos o pastillas de concentrado de caldo. Puede sustituirse por caldo de verduras. En este caso, esta receta sería apta para vegetarianos.

Respecto al vino blanco, hay un dicho que dice: "no añadas a la comida un vino que no te beberías". Intenta que tenga una calidad aceptable, ya que un mal vino no ayudaría a que el risotto tenga un buen sabor. Todo lo contrario...

Sobre la forma de prepararlo...

Esta receta es muy fácil de hacer. Sólo hay que tener un poco de paciencia, ya que, para que quede perfecta, requiere atención durante todo el tiempo que se esté cocinando (40-50 minutos en total).

Para preparar la pera caramelizada, tan sólo hay que saltearla cortada en dados durante unos minutos con mantequilla y azúcar hasta que empiece a ponerse transparente.

Para preparar el risotto se comienza cocinando la cebolla hasta que esté transparente y blanda y después se añade el arroz. El primer líquido que se añade al risotto es vino blanco. A partir de este momento, es necesario dar vueltas continuamente al arroz hasta que se haya cocinado. Se añadirá el caldo en raciones de 125 ml cada una hasta que casi se haya evaporado. En ese momento, se añadirá la siguiente ración de 125 ml de caldo y así sucesivamente hasta que el arroz esté al dente, es decir, debe estar cocinada, pero sin llegar a estar demasiado blanda.

El arroz tiene que estar cocinándose un total de 20 -30 minutos desde que se añade.

Dar vueltas de forma continua ayuda a que el arroz desprenda el almidón que contiene y esto es que lo hace que se consiga esa textura cremosa que caracteriza a un risotto.

El queso y la pera se añade justo antes de servir y se dejan al fuego sólo el tiempo necesario para que el queso se derrita. Incluso, se puede derretir con el calor residual.

Para que el risotto quede perfecto, además de dar vueltas continuamente, también es importante que el fuego no sea demasiado fuerte, ya que, en caso contrario, se evaporaría el caldo demasiado rápido y no daría tiempo a que el arroz se haya terminado de cocinar. El risotto debe cocinarse a fuego entre medio y medio-bajo.

Sobre su conservación...

El risotto hay que consumirlo cuando está recién hecho. En caso contrario, el arroz se ablandará demasiado.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Ensalada de Pepino, Pera, Pistachos, Arándanos y Queso
Arroz con Calabacín y Queso Cheddar
Risotto de Manzana y Bacon
Tarta de Peras y Crema de Almendras























VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
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Risotto de Queso Gorgonzola y Pera Caramelizada

El risotto es un plato típico italiano cuyo principal ingrediente es el arroz. Se caracteriza por su textura cremosa y porque suele llevar queso fundido. Hay una gran variedad de recetas de risotto que añaden diferentes ingredientes al arroz, todas ellas exquisitas. En esta receta el queso que se utiliza es queso gorzonzola, que como otros quesos azules, combina muy bien con la pera, el otro ingrediente estrella de este plato. Es un plato perfecto como entrante, en raciones pequeñas, o incluso como segundo plato o plato único en raciones más abundantes.

INGREDIENTES:

  • 2 peras medianas cortadas en dados
  • 20 g de mantequilla
  • 1 cucharada de azúcar
  • 20 g de mantequilla
  • 1/2 cebolla picada muy fina
  • 750 ml de caldo de pollo o verduras (o bien, 750 ml de agua y 1 y 1/2 pastillas de concentrado de caldo)
  • 250 ml de arroz especial para risotto (p.ej. arborio)
  • 125 ml de vino blanco
  • 120 g de queso gorgonzola cremoso

NOTA: La receta no lleva sal ya que debe ser suficiente con la sal que contiene el caldo y el queso.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Corta 2 peras en dados del tamaño de un bocado (unos 2 cm) y pica la cebolla muy fina. Puedes ver imágenes en el vídeo.
  2. Calienta 20 g de mantequilla en una cazuela a fuego medio-fuerte. Añade el azúcar y mézclalo con la mantequilla. Cuando empiece a burbujear, añade las peras en dados y cocínalas a fuego fuerte, dando vueltas con una cuchara de vez en cuando, hasta que las peras comiencen a ponerse transparentes (llevará sólo unos 5 minutos). Retíralas.
  3. Pon el caldo de pollo en un cazo y llévalo a ebullición. Baja el fuego al mínimo y mantenlo caliente durante todo el tiempo que estés cocinando el risotto.
  4. Mientras tanto, añade a la cazuela 20 g de mantequilla y la cebolla picada. Cocina la cebolla a fuego medio, dando vueltas de vez en cuando con una cuchara, hasta que la cebolla esté transparente y blanda (unos 6-8 minutos).
  5. Añade el arroz y da unas vueltas con la cuchara, mezclándola bien con la cebolla, hasta que el arroz comience a ponerse transparente (unos 2 minutos).
  6. Añade el vino blanco y a partir de este momento no dejes de dar vueltas al arroz, manteniendo el fuego a intensidad entre media y media-baja, hasta que el arroz se haya terminado de cocinar.
  7. Cuando el vino blanco casi se haya evaporado por completo, añade unos 125 ml de caldo (puedes usar el cazo de servir la sopa) y sigue dando vueltas al arroz hasta que el caldo casi se haya evaporado por completo (puedes ver imágenes en el vídeo). Entonces añade otros 125 ml, y así sucesivamente hasta que se agote el caldo y el arroz esté al dente. El arroz debe estar cocinándose un total de 20 - 30 minutos.
  8. Cuando la última ración de 125 ml de caldo se haya evaporado lo suficiente como para que quede un caldo espeso y cremoso (puedes ver imágenes en el vídeo), añade el queso gorgonzola y los dados de pera caramelizada. Mézclalo con el arroz hasta que el queso se funda (1-2 minutos). Apaga el fuego.

  9. NOTA: En lugar de añadir todos los dados de pera de una vez, puedes reservar algunos para el momento de servir. Así cada comensal puede ajustar la cantidad de pera y, por tanto, el sabor dulce de su plato, a su gusto.

  10. Sírvelo inmediatamente.
¡Y a disfrutarlo!


lunes, 14 de marzo de 2016

Salmón al Horno con Cilantro y Lima



Esta es una de esas recetas de salmón al horno fáciles de preparar, que llevan pocos ingredientes, que se hacen en poco tiempo y que te sorprenden por el resultado tan rico que tienen. El sabor cítrico de la lima combina muy bien con el sabor del salmón y el cilantro pone el toque aromático.

Es perfecto como segundo plato de una comida o como plato único en una cena acompañado de una ensalada. También puede ser una buena idea para ocasiones en las que vienen invitados a casa, ya que, además de estar muy rico, puede estar hecho en menos de 30 minutos y se puede aprovechar el tiempo que el salmón está en el horno para preparar los entrantes o para preparar la mesa. Seguro que los sorprenderás :-)


Sobre los ingredientes...



Para preparar esta receta de salmón al horno hacen falta pocos ingredientes. Además del salmón, sólo es es necesario, el zumo y la ralladura de la piel de una lima, cilanto, ajo, aceite de oliva, pimienta negra y sal.

El salmón tiene muy buenas propiedades que hacen que sea recomendable consumirlo de vez en cuando. Contiene ácidos grasos Omega-3 que ayudan a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además, igual que el resto de los pescados, contiene proteínas de alto valor biológico. Por todo esto, este es un plato muy saludable.

En esta receta, utilizamos salmón en filetes. Sin embargo, también se puede cocinar con salmón en rodajas.

Ramas de cilantro fresco y cilantro picado
Cilantro
El cilantro es una hierba aromática muy parecida en su aspecto al perejil, que también se conoce con los nombre de culantro, guaraní, kuratu, perejil árabe o coriandro fresco.

¿Sabes cuáles son las diferencias entre el cilantro y el perejil? Aunque pueda parecer que son la misma hierba, nada más lejos de la realidad... Son parientes cercanos, pero tienen un sabor y aroma diferentes y, por tanto, no se puede sustituir una hierba por la otra o conseguiremos un resultado diferente.

  • La principal diferencia entre el perejil y el cilantro es el color. El perejil tiene un color verde mucho más intenso y algo más oscuro que el cilantro, de color verde más suave.
  • Por otro lado, el perejil tiene los tallos más gruesos y más firmes que el cilantro. Es muy fácil quebrar un tallo de perejil. Sin embargo, los del cilantro son más finos y más flexibles.
  • En cuanto a las hojas, las del perejil son más alargadas y más puntiagudas que las del cilantro, que son más redondeadas.
  • Por último, del cilantro se consumen tanto sus hojas como sus semillas (coriandro), especialmente en la cocina india y, a veces, se puede encontrar en el mercado junto con sus raíces


Sobre la forma de preparar el salmón...


La forma de preparar esta receta no puede ser más sencilla. Además de ser fácil, es muy rápida, no lleva mucho trabajo y no se requieren accesorios de cocina sofisticados (tan sólo un rallador para rallar la piel de la lima).

Simplemente hay que mezclar en un cuenco todos los ingredientes, excepto el salmón, y repartir la mezcla por encima del salmón cortado en raciones individuales.

Una vez hecho esto, ya sólo queda hornearlo durante unos 13 -17 minutos. El tiempo depende del tamaño (grosor) de los trozos de salmón y de cómo te guste de hecho.

Si aprovechas para precalentar el horno mientras troceas el salmón y preparas la mezcla de cilantro y lima, la receta puede estar hecha en menos de 30 minutos.

Tras sacarlo del horno, para evitar que se seque, lo mejor es cubrir la bandeja con papel de aluminio mientras se enfría un poco y hasta que llegue el momento de servirlo. Ten en cuenta que el papel de aluminio retiene el calor y esto hace que el salmón siga cocinándose en el interior un poco más, así que será similar a tenerlo en el interior del horno 1 o 2 minutos más.

Durante los 15 minutos que dura el horneado, se puede aprovechar para preparar un entrante sencillo, como por ejemplo una ensalada, o nuestra receta de espárragos con salsa balsámica de mantequilla tostada, que lleva el mismo tiempo de horneado que el salmón y se pueden hornear las dos cosas al mismo tiempo.


Sobre su conservación...


Una vez hecho, aguanta bien 2-3 días en la nevera bien tapado para que no se seque.

Como lleva bien ser recalentado en el microondas, esta es una receta que encantará a aquellos que por motivos de trabajo comen fuera de casa y que se llevan su comida en una fiambrera o tupper.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan el salmón? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Salmón.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Salmón al Horno con Limón
y Salsa Cremosa de Yogur y Eneldo
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y Mostaza
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Salmón al Horno con Limón
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Hummus de Cilantro

Brochetas de Pollo con Coriandro
y Salsa de Yogur y Cilantro

















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
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Salmón al Horno con Cilantro y Lima

Esta es una de esas recetas fáciles de preparar, que llevan pocos ingredientes, que se hacen en poco tiempo y que te sorprenden por el resultado tan rico que tienen. El sabor cítrico de la lima combina muy bien con el sabor del salmón y el cilantro pone el toque aromático. Es perfecto como segundo plato de una comida o como plato único en una cena acompañado de una ensalada.

INGREDIENTES:
  • 900 g de salmón
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • La ralladura de 1 lima
  • El zumo de 1 lima
  • 2 cucharadas de cilantro
  • 1 diente de ajo troceado
  • Sal al gusto (aproximadamente 3/4 de cucharadita)
  • Pimienta negra al gusto


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalienta el horno a 205 ºC con calor tanto arriba como abajo.
  2. Corta el filete de salmón en raciones individuales. Sécalas con papel absorbente y colócalas sobre una bandeja de hornear untada de aceite de oliva con la piel hacia abajo.
  3. En un cuenco o bol (o en el vaso de la batidora), pon el aceite de oliva, la ralladura de lima, el zumo de lima, el cilantro picado, el ajo troceado, la sal y la pimienta. Tritúralo con la batidora hasta que quede una mezcla de textura fina (puedes ver imágenes en el vídeo).
  4. Vierte la mezcla sobre el salmón cubriendo toda su superficie.
  5. Hornea en el horno precalentado a 205 ºC entre 13 y 17 minutos. A mayor grosor de las raciones, más tiempo se requerirá.
  6. Tras sacarlo del horno, tapa la bandeja con papel de aluminio hasta el momento de servir para que no se seque.
¡Y a disfrutarlo!


viernes, 19 de febrero de 2016

Bizcocho de Plátano, Arándanos y Yogur



Este es un bizcocho muy esponjoso y suave con sabor a plátano y con arándanos frescos y nueces. Aunque se pueda pensar que es similar al bizcocho americano de plátano (banana bread) añadiéndole los arándanos frescos, hay algunas diferencias entre los dos bizcochos.

La primera de ellas es que el banana bread tiene un sabor más intenso a plátano. En este bizcocho el sabor a plátano es más suave, ya que se reduce la cantidad de plátano. En su lugar se añade el yogur, que no sólo aporta suavidad, sino que también hace que la textura sea diferente al banana bread.

Por otro lado, el banana bread está aromatizado con canela. Este bizcocho lleva vainilla en su lugar, que combina mucho mejor con el sabor suave de los arándanos.

Es perfecto para el desayuno, la merienda o para acompañar un café o un té en cualquier momento del día. Además, es tan fácil de hacer que puedes hacerlo con niños.


Sobre los ingredientes...

Los ingredientes básicos de este bizcocho son harina, azúcar, huevo y mantequilla. Para que el bizcocho crezca y obtenga su textura esponjosa se usa bicarbonato, que cuando se mezcla con el ácido láctico que contiene el yogur y se acompaña de la alta temperatura del horno, produce una reacción química que proporciona esta textura.

Además de los arándanos, y los plátanos este bizcocho también lleva nueces que dan un punto crujiente. Por último, se aromatiza con extracto de vainilla.

Plátanos maduros para hacer bizcocho de plátano
Para hacer el bizcocho, se necesitan plátanos muy maduros, con la piel llena de manchas y prácticamente de color marrón oscuro, casi negro. Cuando tienen este aspecto por fuera, por dentro su carne están blanda y muy dulce.

Se pueden aprovechar para hacer este bizcocho esos plátanos que se van poniendo demasiado maduros para comerlos. Si no tienes suficientes plátanos maduros para hacer el banana bread y temes que se te estropeen si los dejas madurar más tiempo, puedes congelarlos envueltos en papel de aluminio mientras consigues más plátanos maduros.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida o bien en forma de azúcar avainillado. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.


Sobre la forma de prepararlo...

Este bizcocho es muy fácil de preparar. Tan fácil que es una receta apropiada para hacer con niños.

Además, no se necesita tener una batidora eléctrica ni utensilios de cocina sofisticados. Es suficiente con los recipientes para mezclar, un tenedor y una cuchara.

Para prepararlo, tan sólo hay que mezclar los ingredientes secos por un lado, los ingredientes húmedos por otro, y mezclar ambos suavemente con una cuchara, sin movimientos bruscos, hasta que los ingredientes secos se humedezcan. 

Una vez llegados a este punto, no hay que insistir más mezclando, ya que la harina podría soltar el gluten que contiene y, en este caso, el bizcocho podría quedar duro.

La pasta que resultará de esta mezcla será espesa pero al mismo tiempo suave.

Los arándanos se añaden a la pasta al final para evitar que se rompan.


Sobre su conservación...

Este bizcocho, al llevar fruta fresca, es mejor consumirlo durante el día o al día siguiente de haberlo hecho, ya que los arándanos se degradarán con el paso del tiempo.

La buena noticia es que se puede congelar, bien entero o bien en rebanadas individuales envueltas en papel de aluminio. Si lo congelas recién sacado del horno, cuando todavía está tibio, cuando lo consumas estará como si acabaras de hacerlo :-)


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos. Y seguro que también te gustarán nuestros Muffins.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Banana Bread (Bizcocho Americano de Plátanos)
Bizcocho de Plátano, Naranja y Arándanos Rojos Secos
Bizcocho de Plátano y Chocolate
Muffins de Plátano y Pepitas de Chocolate
























VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
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Bizcocho de Plátano, Arándanos y Yogur

Este es un bizcocho muy esponjoso y suave con sabor a plátano y con arándanos frescos y nueces. Aunque se pueda pensar que es similar al bizcocho americano de plátano (banana bread) añadiéndole los arándanos frescos, hay algunas diferencias entre los dos bizcochos. La primera de ellas es que el banana bread tiene un sabor más intenso a plátano. En este bizcocho el sabor a plátano es más suave, ya que se reduce la cantidad de plátano. En su lugar se añade el yogur, que no sólo aporta suavidad, sino que también hace que la textura sea diferente al banana bread. Por otro lado, el banana bread está aromatizado con canela. Este bizcocho lleva vainilla en su lugar, que combina mucho mejor con el sabor suave de los arándanos.

INGREDIENTES:
  • 260 g de harina de trigo
  • 125 g de azúcar
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 50 g de nueces troceadas
  • 2 plátanos muy maduros
  • 1 huevo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 yogur natural de 125 g
  • 85 g de mantequilla derretida a temperatura ambiente
  • 100 g de arándanos


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalienta el horno a 180 ºC y unta de mantequilla un molde rectangular de 26x11centímetros o medidas similares (p.ej. 24x13cm o 25x12 cm).
  2. En una fuente amplia, pon la harina, el azúcar, el bicarbonato sódico (soda), la sal y las nueces troceadas. Mezcla todo bien con una cuchara. Haz un hueco en el centro.
  3. En un plato, tritura 2 plátanos muy maduros con un tenedor hasta que tengan la consistencia de una papilla.
  4. En otra fuente mediana, bate ligeramente el huevo. Añade el extracto de vainilla, los plátanos triturados, el yogur y la mantequilla derretida a temperatura ambiente. Mézclalo dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla uniforme (puedes ver en el vídeo el aspecto que debe tener).
  5. Añade la mezcla anterior en el hueco creado en la fuente con la mezcla de harina. Mezcla suavemente con una cuchara o una espátula hasta que la harina se humedezca. No hay que insistir más a partir de ese punto o el bizcocho podría quedar duro. El resultado será una pasta muy espesa pero suave.
  6. Añade a la pasta los arándanos. Mézclalo con una cuchara hasta que se repartan uniformemente por la pasta.
  7. Pon la pasta en el molde rectangular untado de mantequilla y hornea 60 minutos a 180 ºC. Estará hecho si tras pinchar un palillo en el centro del bizcocho, el palillo sale limpio.
  8. Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe en el molde sobre una rejilla unos 10 -15 minutos antes de desmoldarlo. Después de sacarlo del molde deja que termine de enfriarse sobre la rejilla. Se consume tibio o a temperatura ambiente.
¡Y a disfrutarlo!


viernes, 5 de febrero de 2016

Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado (Cremosa y Reconfortante)


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Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado


Si eres de los que arrugan la nariz cuando oyen la palabra "coliflor", te pido que me des una oportunidad, porque esta Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado va a cambiar tu mundo. Olvídate de la coliflor hervida, con ese olor fuerte y textura acuosa; aquí vamos a jugar en otra liga.

El secreto de esta receta —y lo que la convierte en una de las mejores cremas que probarás jamás— es la técnica del asado. Al meter la coliflor en el horno a alta temperatura, ocurre la magia: sus azúcares naturales se caramelizan, desaparece el amargor y aparecen notas tostadas y dulces que recuerdan a los frutos secos. Es la base perfecta para lo que viene después.

Para equilibrar ese dulzor natural, añadimos la potencia de un buen Queso Cheddar Curado (Vintage). Si además se da un último toque aromático espolvoreandola con hojas de tomillo frescas, el resultado es inmejorable. El resultado es una sopa cremosa con una textura de terciopelo, súper reconfortante y con un sabor profundo que te abraza desde la primera cucharada. Es, sin duda, la cena perfecta para los días de frío en otoño o en invierno o cuando necesitas un plato que te levante el ánimo.

¿Listo para redescubrir esta verdura? Enciende el horno, que empezamos. 🚀


El Origen de la receta: Un Clásico del "Comfort Food" Americano

Aunque el Queso Cheddar tiene su origen en la campiña inglesa, esta combinación específica de verduras asadas y queso es un pilar fundamental de la cocina moderna estadounidense.

La "Roasted Cauliflower And Cheddar Soup" es habitual en los menús de invierno de muchas cafeterías y hogares de Norteamérica. Se considera el epítome del "Comfort Food" (comida reconfortante): platos sencillos, calientes y nutritivos que te hacen sentir bien al instante. Al traerla a nuestra cocina, unimos esa tradición práctica americana con ingredientes de calidad de nuestro mercado.


Una Crema de Coliflor Saludable: Descubre Por Qué

Aunque esta sopa cremosa de verdura y queso es un plato reconfortante y rico en energía, tiene un perfil nutricional excelente si se consume con moderación. Aquí te cuento por qué tu cuerpo te agradecerá que la prepares:

  • Alta densidad nutricional: La coliflor, de la familia de las crucíferas, es una de las verduras más densas en nutrientes. Una sola ración te aporta una gran cantidad de vitamina C, vitamina K y fibra, además de antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación.
  • Baja en carbohidratos (Keto Friendly): A diferencia de otras cremas que utilizan patata o harinas refinadas para conseguir espesor, aquí la textura se consigue gracias a la fibra de la coliflor asada y a la emulsión del queso. Esto la hace ideal para mantener estables los niveles de azúcar en sangre.
  • Poder saciante: La combinación de fibra con las grasas y proteínas del queso cheddar hace que este plato sea muy saciante. Un plato de esta crema te dejará satisfecho durante horas, evitando la necesidad de picar snacks poco saludables después de cenar.

🍃 Nota de salud: Si quieres reducir el contenido calórico y las grasas saturadas, puedes sustituir la nata líquida (crema de leche) por leche, o leche evaporada aunque perderá un poco de cremosidad.


Los Ingredientes de la Crema de Coliflor Asada

La lista completa de ingredientes con sus cantidades exactas e información nutricional la tienes en la ficha de la receta más abajo ⬇️ al final del post, pero aquí quiero contarte por qué usamos cada uno y cómo elegirlos para que la crema te salga de diez.

  • Coliflor: La protagonista absoluta. Necesitaremos una cabeza entera de coliflor fresca.
  • 💡 Consejo:No te recomendamos usar coliflor congelada para esta receta, ya que suelta demasiada agua al asarse y no conseguiremos esa caramelización dorada que buscamos.
  • Queso Cheddar: Este es el segundo pilar del sabor. Aporta salinidad, cremosidad y un toque "umami" increíble. Este queso se hace con leche de vaca y, dependiendo del tiempo de curación, puede ser de sabor suave o de sabor mas fuerte en los cheddar curados. Hay variedades de color pálido y las hay que tienen un color anaranjado. El queso cheddar que usamos en esta receta es queso cheddar blanco curado (también llamado Mature o Vintage) y, por tanto, más sabroso e intenso que el cheddar suave y joven.
  • 💡 Consejo: Cómpra el queso cheddar en bloque y rállalo tú mismo en casa. El que venden ya rallado suele llevar antiapelmazantes (como almidón de patata) que impiden que se funda bien dentro de la crema, dejando una textura granulosa.
    Queso Cheddar Blanco Curado
  • Caldo de Pollo o Verduras: Aportará el líquido base. Si usas un caldo de pollo casero, el sabor será espectacular, pero un buen caldo de verduras funciona perfectamente y mantiene la receta apta para vegetarianos. Si lo compras, puede ser de los que se venden envasados en brick, o bien, se puede usar la misma cantidad de agua y pastillas de caldo concentrado.
  • Cebolla y Ajo: Forman el sofrito base. Al pocharlos lentamente en aceite de oliva, crean un fondo dulce que une la coliflor con el queso.
  • Tomillo fresco: Esta hierba aromática es la mejor amiga del queso y la coliflor asada. Es mejor que sea fresco porque dará mejor sabor. Si no tienes tomillo fresco, puedes usarlo seco, pero en menor cantidad, ya que las hierbas aromáticas secas tienen un sabor más fuerte que cuando están frescas.
  • Nata líquida (Crema de leche): Su función es redondear la textura y hacerla extra sedosa.

Crema de Coliflor Asada y Queso Cheddar Curado (Cremosa y Reconfortante)

Cómo Hacer Paso a Paso la Crema de Coliflor


La versión imprimible de las instrucciones y el vídeo paso a paso de la receta los puedes encontrar más abajo ⬇️.

Cómo asar la coliflor para potenciar su sabor


Esta es la clave que marca la diferencia. Sigue estos pasos:
  • Precalienta el horno a 200 ºC.
  • Corta la coliflor en ramilletes de tamaño similar.
  • Extiéndelos en una bandeja de horno en una sola capa. Es importante no amontonarlos para que se asen en lugar de cocerse al vapor.
  • 💡 ¿Sabías que?: El tamaño de la bandeja es importante: Debe ser suficientemente grande para que la coliflor se pueda colocar en una sola capa. Es decir, hay que evitar que haya trozos de coliflor que estén amontonados unos encima de otros. Si esto ocurriera, los trozos no se cocinarían por igual y algunos podrían cocerse en lugar de asarse.
  • Rocía con el aceite de oliva, salpimienta al gusto y remueve bien con las manos o una cuchara para que se impregnen.
  • Hornea durante 30-35 minutos.
  • 💡 Consejo sobre el asado: No tengas miedo de dejar que la coliflor se oscurezca un poco. Esos bordes marrones oscuros (casi quemaditos) son puro sabor gracias a la caramelización. Si la sacas cuando está simplemente tierna pero pálida, la crema perderá mucha profundidad de sabor. ¡Buscamos el dorado!

Preparación del sofrito y cocción


Mientras el horno hace su magia, prepara la base de sabor:
  • En una cazuela grande, calienta un poco de aceite y pocha la cebolla picada a fuego medio hasta que esté tierna y transparente.
  • Añade el ajo picado y el tomillo, cocinando solo un minuto más para que suelten su aroma sin quemarse.
  • Cuando la coliflor esté asada, incorpórala a la cazuela y cubre con el caldo. Llévalo a ebullición, baja el fuego al mínimo y deja cocer suavemente unos 25 minutos.

Triturado y el toque final del queso


  • Apaga el fuego y tritura la mezcla con una batidora hasta conseguir una textura fina y sedosa.
  • Ahora es el momento de añadir el queso cheddar y fundirlo con el calor residual dando vueltas con una cuchara.
  • 💡 Consejo importante: Añade el queso siempre con el fuego apagado. El calor residual de la crema es suficiente para fundirlo. Si hierves la sopa una vez añadido el queso, la grasa se separará de los sólidos y te quedará una textura aceitosa y "cortada" en lugar de cremosa.
  • Añade la nata líquida (crema de leche) y mézclala hasta que se integre
  • Rectifica de sal y sirve inmediatamente, decorando con un poco más de tomillo fresco y pimienta negra.


Cómo Conservar la Crema de Coliflor

Si te sobra crema de coliflor (¡cosa que dudo porque está riquísima!), aquí tienes las claves para guardarla correctamente y disfrutarla otro día:

  • En la nevera: Guárdala en un recipiente hermético una vez que haya enfriado por completo. Aguanta perfectamente entre 3 y 4 días. Verás que al enfriarse se espesa bastante, tomando una textura casi de "dip" debido a que el queso y la nata solidifican con el frío; es totalmente normal.
  • En el congelador: Las cremas que llevan lácteos y patata o queso son un poco delicadas para congelar. Puedes hacerlo hasta por 2 meses, pero ten en cuenta que la textura puede volverse ligeramente granulosa al descongelarse porque la grasa del queso tiende a separarse del líquido.
💡 Consejo para recalentar: Al llevar queso cheddar, nunca la recalientes a fuego fuerte ni dejes que hierva a borbotones, o la emulsión se cortará y verás el aceite del queso flotando. Hazlo a fuego suave o en el microondas a baja potencia, removiendo frecuentemente con unas varillas para que recupere su textura sedosa. Si está muy espesa, añade un chorrito de leche o caldo para aligerarla.


Variaciones para Personalizar la Receta

Esta receta es una base fantástica que admite muchos cambios. Aquí tienes algunas ideas para darle tu toque personal:

  • Dale un toque ahumado o picante: La coliflor asada se lleva de maravilla con las especias. Prueba a añadir media cucharadita de pimentón ahumado (de la Vera) o una pizca de cayena o copos de chile en el sofrito de cebolla. Le dará un color precioso y un toque vibrante que contrasta con la cremosidad del lácteo.
  • Juega con los "Toppings": El contraste de texturas es clave en las cremas. Aunque unos picatostes de pan son un clásico, prueba a servirla con bacon muy crujiente, pipas de calabaza tostadas o incluso garbanzos especiados al horno si buscas un crujiente más saludable y proteico.
  • Cambia el perfil de quesos: Si el queso cheddar te parece muy fuerte (o no tienes a mano), esta crema queda también espectacular con queso Gruyère (más dulce y con notas de nuez) o incluso con un poco de queso azul desmigado por encima al final.
  • Versión Vegana: Para hacer una versión 100% vegetal, sustituye el caldo de pollo por caldo de verduras, la nata por leche de coco (la de lata, que es más espesa y cremosa) y cambia el queso por 2 o 3 cucharadas de levadura nutricional, que aportará ese sabor "a queso" sin usar lácteos.


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VÍDEO Y FICHA IMPRIMIBLE DE LA RECETA

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration





Esta es una sopa de verduras y queso de textura muy cremosa cuyos ingredientes principales son la coliflor y el queso cheddar. La mezcla de ambos da un resultado exquisito. Si además se da un último toque aromático espolvoreándola de hojas de tomillo frescas el resultado es inmejorable. Esta puede ser una buena receta para aquellos niños que son reticentes a comer coliflor, ya que con el queso se disimula su sabor. Por último, destacar que, como la coliflor se cocina al horno, se reduce el olor que genera al cocinarse.

INGREDIENTES:
  • 1 coliflor pequeña
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla cortada en dados
  • 2 dientes de ajos picados
  • 1 cucharadita de tomillo fresco (o bien, 1/2 cucharadita de tomillo seco)
  • 750 ml de caldo de pollo o verduras (o bien, 750 ml de agua y 1 y 1/2 pastilla de caldo concentrado)
  • 120 g de queso cheddar curado rallado grueso
  • 240 ml de nata líquida (crema de leche)
  • Sal al gusto

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Precalienta el horno a 200 ºC.
  2. Corta la coliflor en ramilletes y colócalos en una sola capa sobre una bandeja para hornear. Añade sal y pimienta negra al gusto y 2 cucharadas de aceite de oliva. Dales vueltas con una cuchara para que todos se impregnen por igual.
  3. Hornea la coliflor durante unos 30-35 minutos en el horno precalentado a 200 ºC, hasta que empiece a ponerse dorada.
  4. Calienta una cucharada de aceite de oliva en una cazuela grande a fuego medio. Añade la cebolla cortada en dados y cocínala hasta que esté tierna.
  5. Añade los dientes de ajo picados y el tomillo y cocínalos dando vueltas continuamente durante 1 minuto.
  6. Añade la coliflor asada y el caldo. Llévalo a ebullición. Baja el fuego y déjalo cocer a fuego lento durante 25 minutos.
  7. Apaga el fuego y tritúrala con la batidora hasta conseguir una crema fina.
  8. Añade el queso cheddar rallado y da vueltas con una cuchara hasta que se funda y se mezcle con la crema. El calor residual debe ser suficiente para que se funda, pero si es necesario puedes encender el fuego de nuevo. No dejes que llegue a hervir.
  9. Añade la nata líquida y mézclala dando vueltas con una cuchara.
  10. Antes de servir, rectifica de sal si es necesario. Puedes servirla espolvoreada con unas hojas de tomillo fresco y una pizca de pimienta negra recién molida.
¡Y a disfrutarlo!


INFORMACIÓN NUTRICIONAL:
Información Nutricional
*) Los valores de nutrientes son un cálculo aproximado por ración.
**) No incluye los valores de sodio procedente de la sal añadida, ya que la cantidad depende del gusto de cada uno.
Calorías por Fuente
ACTUALIZACIÓN: Esta receta ha sido revisada y actualizada en enero de 2026.