viernes, 28 de agosto de 2015

Arroz con Calabacín y Queso Cheddar



Esta es una receta muy fácil, sin complicaciones, con muy pocos ingredientes y con un resultado muy rico. Es una buena manera de comer verdura y tener al mismo tiempo un plato sabroso.

Sirve tanto de entrante como de acompañamiento o guarnición de platos principales.

Sobre los ingredientes...

Queso Cheddar
Esta receta lleva muy pocos ingredientes y además son fáciles de encontrar. Tan sólo arroz, caldo de pollo, mantequilla, calabacín (zucchini o zapallito), queso cheddar, sal y pimienta.

El arroz que se usa en esta receta es arroz de grano largo.

El queso Cheddar es un queso de origen inglés originario de la villa de Cheddar, en Somerset. Sin embargo, hoy en día se fabrica en Reino Unido, Irlanda, Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Argentina, Suecia y Australia.

Se hace con leche de vaca y dependiendo del tiempo de curación podrá ser de sabor suave o de sabor mas fuerte en los cheddar curados. Hay variedades de color pálido y las hay que tienen un color anaranjado.

Se suele vender en bloques de unos 200 g empaquetados.

El queso cheddar que usamos en esta receta es queso cheddar curado y por tanto más sabroso que el queso suave. Si no lo encuentras puedes sustituirlo por otro queso sabroso que te guste.

El caldo de pollo puede sustituirse por caldo de verduras. De esta forma esta receta es apta para vegetarianos. Además, en lugar de caldo se puede usar la misma cantidad de agua y pastillas de caldo concentrado.


Sobre la forma de prepararla...

La forma de prepararla es muy fácil. Hasta un niño podría hacerlo.

No se necesitan utensilios de cocina sofisticados. Únicamente un rallador que pueda rallar tanto fino como grueso (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta paso a paso, más abajo), ya que el calabacín debe rallarse con la parte gruesa del rallador y el queso con la parte fina.

Además, se puede preparar en tan sólo 25 minutos: 20 minutos para la cocción del arroz a los que se añaden 5 minutos de reposo.

Para prepararla, en primer lugar se cuece el arroz junto al caldo. Mientras tanto se puede aprovechar para rallar el calabacín y el queso.

Cuando el arroz ha absorbido todo el caldo es cuando se añaden los demás ingredientes y se deja reposar 5 minutos antes de servir.


Sobre su conservación...

Aunque esta receta está mejor recién hecha, puedes conservar en la nevera el arroz que te sobre durante 2 o 3 días.

Para calentarla puedes usar el microondas o puedes ponerla al fuego en una sartén o en una cazuela.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Fettuccine con Calabacín y Azafrán
Ensalada de Calabacín, Tomate y Anchoas

Farfalle con Calabacín y Yogur
Risotto de Gorgonzola y Pera Caramelizada























INGREDIENTES (3-6 personas):

- 480 ml de caldo de pollo o de verdura (o bien, 480 ml de agua y una pastilla de concentrado de caldo)
- 240 ml de arroz de grano largo
- 30 g de mantequilla
- 200 g de calabacín
- 75 g de queso cheddar rallado fino
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

NOTA: Las cantidades dan para 3 raciones si se toma como entrante, o bien, 6 raciones si se toma como guarnición para acompañar otros platos


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions



1) Pon el caldo a fuego medio-fuerte en una cazuela o en una sartén que tenga tapa. Llévalo a ebullición.

2) Añade el arroz y sumérgela en el caldo dando una vuelta con una cuchara. Baja el fuego y déjala cocer a fuego lento durante 20 minutos o bien hasta que el arroz absorba todo el agua (sin dejar que se pegue a la cazuela).

3) Mientras esto ocurre, aprovecha para rallar el calabacín con la parte gruesa del rallador y para rallar el queso con la parte más fina.

4) Cuando el arroz haya absorbido el agua, apaga el fuego, añade la mantequilla, el calabacín y el queso. Mézclalo dando vueltas con una cuchara. Deja que repose 5 minutos sin tapar.

5) Rectifica de sal, si lo consideras necesario. Añade pimienta negra a tu gusto y mézclalo.

¡Y a disfrutarlo!

martes, 18 de agosto de 2015

Hamburguesas de Pollo, Pimiento, Espinacas y Queso Feta



Estas hamburguesas son bajas en grasa por estar hechas con carne de pollo, pero al mismo tiempo son sabrosas. Los pimientos, las espinacas y el queso feta le dan un sabor muy mediterráneo.

Están muy ricas solas, o bien, dentro de un buen panecillo de hamburguesa acompañadas de unas rodajas de tomate fresco y los complementos que más te gusten.

Sobre los ingredientes...

Además de la carne picada de pollo, los pimientos, las espinacas y el queso feta, estas hamburguesas llevan ajo, orégano y pimienta negra, que añaden sabor y aroma, y pan rallado y huevo, que ayudan a unir todos los ingredientes.

La carne de pollo utilizada puede ser tanto de pechuga como de muslos. También se puede utilizar carne de pavo en su lugar.

Los pimientos utilizados son pimientos morrones rojos.

El queso feta es un queso tradicional griego que se hace con leche de oveja y se deja curar en salmuera. Es un queso muy sabroso, de textura compacta pero granulada, que se parte y se desmiga fácilmente. Se comercializa cortado en láminas rectangulares de unos 200 gramos.


Sobre la forma de prepararlas...

Prepararlas es muy fácil y muy rápido ya que sólo tienes que mezclar los ingredientes en un recipiente y dar forma de hamburguesas a la mezcla. Después sólo hay que cocinarlas unos minutos por cada lado en una plancha, a la parrilla, o bien, en una barbacoa.

Antes de mezclar los ingredientes, es necesario cocinar el pimiento rojo picado fino en una sartén hasta que esté tierno. Si no se hiciera así y se añadiera crudo a las hamburguesas, tras cocinarlas quedaría crudo y duro, ya que necesita más tiempo para cocinarse del que tarda en hacerse una hamburguesa.

Para dar forma de hamburguesa a la carne, hay un truco que evita mancharse las manos. Consiste en usar film transparente o plástico de cocina. Se pone una lámina sobre la encimera y se coloca encima una porción de la mezcla de carne. Se dobla el film transparente sobre ella y se presiona ligeramente para dar la forma deseada.

Sobre su conservación...

Se pueden conservar 24 horas en la nevera envueltas en film transparente (plástico de cocina).

Sin embargo, la carne picada es recomendable consumirla cuando antes, ya que, al tener una mayor superficie de contacto con el aire, las bacterias proliferan mucho más rápido.

Por este motivo, es mejor congelar las que no se vayan a consumir en el momento. Se pueden congelar envueltas en film transparente y recubiertas además con papel de aluminio.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el pollo? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas de Pollo.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Hamburguesas de Pavo, Albahaca y Queso Feta
Hamburguesas de Pollo, Aguacate y Tomates Secos

Panecillos de Hamburguesa con Textura de Brioche
Pollo Asado Marinado en Yogur al Estilo Griego






















INGREDIENTES (4-6 hamburguesas):

- 700 g de carne picada de pollo (pechuga, muslos o una mezcla)
- 125 g de pimiento rojo morrón.
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 70 g de queso feta
- 50 g de espinacas
- 1 huevo
- 5 cucharadas de pan rallado
- 2 dientes de ajo machacados
- 2 cucharaditas de orégano seco
- Sal al gusto (entre 1/2 y 1 cucharadita aproximadamente)
- 1/4 de cucharadita de pimienta negra.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




1) Corta el pimiento en tiras longitudinales finas. Córtalas en dados pequeños (puedes ver imágenes en el vídeo).

2) Pon una cucharadita de aceite de oliva en una sartén pequeña a fuego medio-fuerte. Añade el pimiento picado y cocínalo dando vueltas de vez en cuando hasta que esté tierno.

3) Mientras tanto, corta el queso feta en trozos pequeños desmigándolo, pica las espinacas en trozos pequeños y machaca en el mortero dos dientes de ajo hasta reducirlos a puré.

4) Pon en una fuente amplia la carne de pollo picada, el pimiento, el queso feta desmigado, las espinacas picadas, el pan rallado, los dientes de ajo machacados, el huevo, el orégano, la sal y la pimienta negra. La cantidad de sal dependerá del tipo de dieta que sigas. Si haces una dieta normal, puedes empezar poniendo 1/2 cucharadita y añadir más, si lo crees conveniente, hasta dejarlas a tu gusto. Si haces una dieta baja en sal, puede ser suficiente con 1/2 cucharadita o incluso con menos. Ten en cuenta que el queso feta es salado.

5) Mezcla todos los ingredientes dando vueltas con una cuchara hasta que todos ellos se repartan por igual y se obtenga una mezcla uniforme.

6) Divide la mezcla de carne en 4 o 6 porciones, dependiendo de lo grandes que quieras que sean las hamburguesas. Coloca un trozo de film transparente en la superficie de trabajo. Coloca encima una porción de la mezcla de carne y dobla los laterales del film transparente sobre ella (puedes ver imágenes en el vídeo). Dale forma de hamburguesa presionando ligeramente con los dedos. Haz lo mismo con el resto de porciones. Si no te importa mancharte la manos, puedes prescindir del film transparente y utilizar únicamente tus manos.

7) Para cocinar las hamburguesas, calienta en una plancha, parrilla o sartén una cucharada de aceite de oliva a fuego medio-fuerte. Cocina las hamburguesas hasta que estén doradas por la superficie que está en contacto con la plancha. Dales la vuelta y cocínalas por el otro lado unos minutos más hasta que estén doradas por el otro lado.

¡Y a disfrutarlas!

viernes, 14 de agosto de 2015

Welsh Cakes (Pastas Galesas)



Las pastas galesas, también conocidas como pasteles galeses o tortas galesas, son una mezcla entre una galleta o pasta y un pancake o tortita. Tienen un rico sabor a mantequilla y su textura es crujiente por fuera y más suave y ligeramente esponjosa por dentro. Son una verdadera delicia :-)

En realidad, son muy parecidas a los scones, pero más crujientes y más finas. Por su textura y su sabor a mantequilla, también recuerdan a los American Biscuits. La diferencia es que estas pastas son dulces, mientras que los american biscuits son salados.

Cómo su nombre indica son típicos de Gales, en Reino Unido, donde se suelen tomar como aperitivo o a la hora del té. Allí también se conocen como "griddle scones", literalmente "scones que se cocinan en una parrilla", o bakestones, que viene de bakestone que es una plancha gruesa de hierro fundido que se pone al fuego.

El motivo de estos nombres es que no necesitan ser horneados, sino que se cocinan al fuego en una plancha o una buena sartén untada de mantequilla. Esto hace que sean rápidos de hacer y también es una ventaja en verano cuando las altas temperaturas hacen que no sea muy agradable encender el horno.

Son perfectos para el desayuno, como tentempié de media mañana o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

Esta receta tiene pocos ingredientes y además son muy comunes y, por tanto, fáciles de encontrar.

Los ingredientes principales de la receta son harina de trigo, mantequilla, levadura química de repostería, azúcar y huevo.

Para aromatizar se usa un poco canela y además también se añaden uvas pasas y trocitos de fruta confitada.

Las pasas que mejor van son las sultanas o las pasas de corinto, que son uvas pasas sin semillas y que tienen un tamaño pequeño. La diferencia entre ambas es que las sultanas es uva blanca, mientras que las pasas de corinto son uva negra. Como las pastas galesas no son muy grandes, es mejor usar estas variedades de tamaño pequeño.

Si no la encuentras, puedes sustituirla por otra variedad, pero si es grande es mejor que las cortes en trocitos.

Si no encuentras fruta confitada, puedes sustituirla por la misma cantidad de otras frutas secas como albaricoques secos (orejones), arándanos rojos deshidratados, etc.


Sobre la forma de prepararlas...

La forma de prepararlas es muy sencilla y, como no se hornean sino que se hacen a la plancha, se tarda poco tiempo en hacerlas.

Para que queden perfectas es importante que la mantequilla esté muy fría. El motivo es que hay que mezclarla con la harina presionando con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a la del pan rallado grueso. Es decir, tienen que quedar una especie de miguitas sueltas. Si la mantequilla no estuviera suficientemente fría o si se calienta con el calor ambiente o el de las manos, en lugar de migas sueltas puede quedar una especie de pasta pegajosa, y esto no es lo deseado.

Si en tu cocina hace mucho calor o si las haces en verano, un truco para evitar esto es meter la harina en el congelador unos minutos (junto al recipiente en el que vayas a hacer la mezcla).

Por otro lado, hay que ser muy riguroso con las proporciones de los ingredientes para que la masa no quede ni poco densa ni demasiado densa y se pueda trabajar bien. Ten en cuenta que habrá que formar una bola y estirarla con el rodillo. Si estuviera poco densa, se pegaría a la superficie de trabajo.

Una vez hecha la masa, tampoco dejes que se caliente antes de estirarla. Si vas a tardar en hacerlas, cúbrela con film transparente o plástico de cocina y ponla en la nevera.

Para darles la forma redonda se necesita un cortador de galletas, pero si no tienes puedes usar un vaso.

El fuego para cocinarlas debe estar en un punto entre medio y medio-fuerte. Si es demasiado fuerte, pueden tostarse demasiado o quemarse por parte externa mientras que quedarán crudas por la parte interna. Si es demasiado débil, al estar demasiado tiempo a fuego para que se doren por el exterior, quedarán resecas en el interior. Hay que encontrar un punto medio para que queden dorados por el exterior, pero hechas y tiernas en el interior. Puedes probar con una única pasta y ajustar el fuego para las siguientes.

Sobre su conservación...

Cuando más ricas están en cuando están recién hechas, ya que estarán crujientes por fuera y tiernas por dentro. Se conservan bien unos 3-4 días después de hacerlas si las pones en un lugar fresco y seco cubiertas con film transparente (plástico de cocina) para que no se sequen y se pongas duras. Sin embargo, con el paso del tiempo, perderán la textura crujiente del exterior y se pondrán más blanditas.

La buena noticia, es que se pueden congelar envueltas en papel de aluminio. Si lo haces cuando están recién hechas, tras descongelarlas estarán igual que si acabaras de hacerlas.

El mejor momento para congelarlas es cuando se han enfriado pero todavía no están a temperatura ambiente sino que están tibias.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los dulces para el desayuno? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Dulces para el desayuno.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

American Biscuits (Panecillos de Mantequilla)
Blueberry Scones (Scones de Arándanos)

Irish Pancakes (Tortitas Irlandesas)

Yogurt Pancakes (Tortitas Americanas de Yogur)






















INGREDIENTES (20 pastas de 6 cm de diámetro):

- 260 g de harina de trigo
- 60 g de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura química de panadería
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1/4 de cucharadita de canela molida
- 115 g de mantequilla muy fría cortada en dados
- 50 g de uvas pasas (sultanas o de corinto)
- 35 g de fruta confitada cortada en pequeños dados
- 1 huevo recién sacado de la nevera ligeramente batido
- 4 cucharadas de leche muy fría
- Azúcar adicional para espolvorear


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:
En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




1) Pon en una fuente amplia la harina, el azúcar, la levadura química de repostería, la sal y la canela. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.

2) Añade la mantequilla muy fría cortada en dados y presiónala con los dedos mezclándola con la harina hasta que la mezcla resultante tenga el aspecto de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo). Para hacer esto también puedes utilizar dos cuchillos cortando los dados de mantequilla en trozos cada vez más pequeños, pero es más rápido hacerlo con las manos.

3) Añade las pasas y la fruta confitada. Mézclala con la mezcla de harina y mantequilla dando vueltas con una cuchara. Deja un hueco en el centro.

4) Añade en el hueco el huevo batido y la leche. Mézclalo suavemente con una cuchara o una espátula. Cuando la mezcla comience a ponerse muy densa, utiliza la parte de atrás de la cucharada para presionarla ligeramente de forma que se una y forme una masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

5) Coloca la masa sobre una superficie enharinada y espolvoréala con harina por encima. Amásala ligeramente sólo lo suficiente para formar una bola. Extiende la bola con el rodillo enharinado hasta que tenga un grosor de 1/2 centímetro.

6) Con un cortador de galletas o con un vaso, corta círculos de unos 6 cm. Deben salir unos 20 en total.

7) Calienta a fuego medio-fuerte una plancha o una buena sartén. Engrásala con mantequilla y pon los círculos por tandas. Cocínalos unos 3 minutos hasta que estén dorados por la parte inferior. Dales la vuelta y cocínalos otros 3 minutos. Tras sacar las pastas de la sartén espolvoréalas con azúcar.

8) Consúmelas templadas o a temperatura ambiente.

¡Y a disfrutarlas!

domingo, 9 de agosto de 2015

Ternera Guisada con Brócoli al Estilo Chino



Esta es una receta que gustará a los amantes de la cocina asiática. Trozos de ternera guisados con brócoli y una salsa de soja, sésamo y ostras. Muy fácil de hacer y con todo el sabor de oriente :-)

Sobre los ingredientes...

Además de la ternera y el brócoli, para preparar esta receta se necesita salsa de soja, salsa de ostras, azúcar moreno, aceite de sésamo, ajo, caldo de ternera y almidón de maíz (Maizena).

El brócoli, también conocido como brécol, bróculi o bróquil, es una planta de la misma familia que el repollo y la coliflor. Tiene muy buenas propiedades y por esto es uno de los alimentos que deberíamos consumir frecuentemente. Algunas de sus propiedades son las siguientes:
- Tiene un alto contenido en vitamina C.
- Tiene un alto contenido en fibra.
- Contiene nutrientes con propiedades anticancerígenas.

Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja y es muy fácil encontrarla en los supermercados.

Lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Por este motivo, en esta receta no se añade sal adicional, ya que, es suficiente con la que ya contiene la salsa de soja.

La salsa de ostras es una salsa viscosa de color muy oscuro que se hace a partir de extractos de ostras en salmuera. Tiene su origen en china, pero se usa mucho en toda la cocina asiática sobre todo en platos de salteados de verduras, carne, etc.

Se comercializa en botellas pequeñas de unos 250 ml y se puede encontrar en la parte de alimentos internacionales o zona de comida asiática de los supermercados y grandes superficies o bien en la zona de salsas.

El aceite de sésamo, como su nombre indica, es un aceite vegetal que se obtiene de las semillas de sésamo. Este aceite se usa mucho en la cocina china y la coreana, pero no para freír sino como toque final para dar sabor. Por eso, se comercializa en botellas pequeñas, ya que se utiliza en pequeñas cantidades. Se suele encontrar en la zona de comida asiática o de comida internacional de supermercados y grandes superficies.

El almidón de maíz es un espesante que no añade sabor a la comida. También se conoce como Maizena, que una de las marcas comerciales que lo comercializa. En esta receta se usa el almidón de maíz para espesar un poco la salsa y conseguir la textura adecuada.

El caldo de ternera se puede sustituir por la misma cantidad de agua y caldo de carne concentrado en cubitos.

Sobre la forma de prepararla...

Esta receta es muy fácil de hacer. El único inconveniente es que cocinar la carne de ternera para que quede tierna lleva bastante tiempo.

Como contrapartida, no hay que prestarle atención mientras se cocina, ni siquiera hay que darle vueltas, y por tanto puedes hacer otras cosas mientras la comida está lista.

Por otro lado, como no hay que freir, ni saltear, ni nada parecido, no habrá salpicaduras en tu cocina y no mancharás casi nada.

Para hacerla solo hay que mezclar la ternera con los ingredientes de la salsa y dejarla cocer a fuego lento durante unas horas.

El tiempo de cocción depende de cómo te guste la ternera de tierna y, por tanto, variará entre 2 y 4 horas.

El brócoli se añade al final y se cocina 30 minutos junto a la ternera.


Sobre su conservación...

Este plato se conserva bien en la nevera hasta 3-4 días y aguanta bien el recalentado en el microondas.

Por este motivo es una buena opción para aquellos que por motivos de trabajo tienen que comer fuera de casa y les gusta llevarse comida casera en un tupper o fiambrera.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


Si te gusta esta receta, también te gustarán:


Pollo a la Naranja al Estilo Chino
Ensalada de Pepino con Sésamo y Jengibre

Ternera al Pesto de Albahaca en Ensalada

Atún con Sésamo al Estilo Asiático





















INGREDIENTES (4-6 personas):

- 900 g de carne de ternera
- 4 cucharadas de salsa de soja
- 4 cucharadas de salsa de ostras
- 4 cucharadas de azúcar moreno
- 1 cucharada de aceite de sésamo
- 3 dientes de ajo machacados
- 240 ml de caldo de ternera (o bien, 240 ml de agua y ½ pastilla de concentrado de caldo)
- 1 cucharadas de almidón de maíz (Maizena)
- 2 cucharadas de agua
- 2 troncos de brócoli cortados en ramitas


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:
En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Corta la carne de termera en trozos del tamaño de un bocado y ponlos en una olla o cazuela.

2) Añade la salsa de soja, la salsa de ostras, el azúcar moreno, el aceite de sésamo, los dientes de ajo machacados y el caldo de ternera. Mézclalo dando vueltas con una cuchara.

3) Llévalo a ebullición, baja el fuego y déjalo cocer a fuego lento con la tapa puesta durante 2 horas. Puedes subir el tiempo a 3 o 4 horas si te gusta la carne muy blandita.

4) Mientras tanto aprovecha para cortar el brócoli en ramilletes del tamaño de un bocado y desechar el tronco.

5) Mezcla en un cuenco el agua con el almidón de maíz y añádelo a la cazuela. Mézclalo con la ternera dando vueltas con una cuchara.

6) Añade los ramilletes de brócoli a la cazuela, pon la tapa de nuevo y déjalo cocer a fuego lento durante 30 minutos más. Tras ese tiempo, mézclalo con la ternera dando vueltas con una cuchara y listo.

7) Sírve acompañado de arroz blanco.

¡Y a disfrutarlo!
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