viernes, 30 de diciembre de 2016

Muffins de Plátano y Avena



Estos muffins están hechos con puré de plátano y aromatizados con vainilla. Además contienen avena, que los hace saludables por las buenas propiedades que tiene.

Son perfectos para el desayuno, la merienda, para un tentempié o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

La pasta para hacer los muffins se prepara con harina, avena, azúcar, levadura química de repostería, bicarbonato sódico (soda), huevos, yogur y mantequilla. A esto se añade los plátanos hechos puré y se aromatiza con extracto de vainilla.

Plátanos maduros para hacer dulces de plátano
Para hacer los muffins, se necesitan plátanos muy maduros, con la piel llena de manchas y prácticamente de color marrón oscuro, casi negro. Cuando tienen este aspecto por fuera, por dentro su carne está blanda y muy dulce, y es muy fácil reducirlos a puré sólo con un tenedor.

Se pueden aprovechar para hacer estos muffins esos plátanos que se van poniendo demasiado maduros para comerlos. Si no tienes suficientes plátanos maduros y temes que se te estropeen si los dejas madurar más tiempo, puedes congelarlos envueltos en papel de aluminio mientras consigues más plátanos maduros.


Copos de Avena
La avena es un alimento con muchos beneficios. Estos son algunos de ellos:
- Tiene una alta cantidad de fibra, es decir, ayuda al sistema digestivo a funcionar mejor y favorece la sensación de saciedad.
- Ayuda a reducir el colesterol malo.
- Contiene una alta cantidad de vitaminas y minerales (vitaminas del complejo B, vitaminas A y E, y minerales como el calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y sodio) que forman parte de una buena alimentación.
- Es un carbohidrato de absorción lenta, lo que hace que su energía se libere poco a poco y por tanto ayuda a regula el nivel de azúcar en la sangre.

La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.

El bicarbonato sódico,  también conocido como soda, sirve para potenciar la acción de la levadura química. Cuando se mezcla con el ácido láctico que contiene el yogur se produce una reacción química que hace que los muffins queden muy esponjosos.

La mantequilla debe ser mantequilla sin sal pura procedente de leche. Debe estar derretida pero no caliente sino a temperatura ambiente. El motivo es que hay que mezclarla con huevo y, si estuviera muy caliente, el huevo se podría cuajar. Se puede derretir en el microondas o bien en una sartén o un cazo. Después de derretirla, hay que esperar a que se enfríe y alcance una temperatura cercana a la temperatura ambiente sin que llegue a solidificarse.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida o bien en forma de azúcar avainillado. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos.


Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos no puede ser más fácil. Hasta un niño puede hacerlo.

Para hacerlos no se necesitan utensilios especiales, ni batidora ni robots de cocina. Sólo son necesarios, los recipientes para mezclar y una cuchara y un tenedor.

Tan sólo hay que mezclar por un lado los ingredientes secos y por otro los ingredientes húmedos. Después se mezclan ambos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. El resultado será una pasta muy espesa.

Es importante insistir en que, una vez que se humedece la harina, no hay que seguir mezclando. El motivo es que la harina desprende gluten y esto puede hacer que los muffins queden duros. Por este motivo, se debe mezclar con suavidad (sin realizar movimientos enérgicos) y parar tan pronto como la harina se haya humedecido y no queden grumos.

Sobre su conservación...

Estos muffins se conservan en buen estado hasta 4-5 días, siempre que estén en un lugar fresco y seco, bien tapados, por ejemplo, con film transparente, para que no se sequen.

Se pueden congelar aquellos que no se vayan a consumir envueltos en papel de aluminio de forma individual. Así se pueden ir sacando del congelador a medida que se vayan consumiendo.

Si  los congelas tras sacarlos del horno cuando todavía están tibios, podrás disfrutar de ellos como si estuvieran recién hechos.

Recuerda que están mejor cuando están templados, o bien, a temperatura ambiente. Un truco que funciona muy bien es meterlos al microondas sólo unos 5-7 segundos.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan los muffins? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Muffins.

¿Te gustan los plátanos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Plátano.

¿Te gusta la avena? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Avena.

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INGREDIENTES (12 muffins):

- 200 g de harina de trigo
- 95 g de copos de avena
- 100 g de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura química de repostería
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico (soda)
- 1/2 cucharadita de sal
- 2 huevos
- 3 plátanos muy maduros
- 60 g de mantequilla derretida a temperatura ambiente
- 4 cucharadas de yogur natural (60 g)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla (líquido, o bien, en forma de azúcar avanillado)









INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria.




1) Precalienta el horno a 190 ºC y unta con mantequilla un molde para 12 muffins.

2) Pon en una fuente amplia la harina, los copos de avena el azúcar, la levadura química de repostería, el bicarbonato sódico y la sal. Mezcla bien todos los ingredientes con una cuchara. Haz un hueco en el centro (puedes ver imágenes en el vídeo).

3) En un plato, tritura 3 plátanos muy maduros con un tenedor hasta que tengan la consistencia de una papilla.

4) Pon en otra fuente los huevos y bátelos ligeramente con un tenedor. Añade el puré de plátanos, la mantequilla derretida a temperatura ambiente, el yogur, el extracto de vainilla y da vueltas con una cuchara para que se mezclen.

5) Añade la mezcla anterior a la fuente con los ingredientes secos y mézclalos suavemente con una cuchara o una espátula hasta que los ingredientes secos se humedezcan. No es necesario insistir en la mezcla más allá de ese punto o los muffins pueden quedar duros. Se obtendrá una pasta espesa pero al mismo tiempo suave.

6) Reparte la mezcla anterior en los moldes para muffins untados de mantequilla con la ayuda de dos cucharas (una para coger porciones de la mezcla y la otra para desprender la pasta de la primera cuchara).

7) Hornea los muffins en el horno precalentado a 190 ºC durante 20 - 25 minutos aproximadamente. Estarán hechos cuando hayan crecido y estén ligeramente dorados. Además, si se pinchan con un palillo en el centro, el palillo debe salir limpio.

8) Deja que los muffins se enfríen sobre una rejilla unos 10 minutos antes de desmoldarlos. Después sácalos de los moldes y deja que terminen de enfriarse sobre la rejilla hasta que estén tibios.

¡Y a disfrutarlos!

martes, 27 de diciembre de 2016

Tarta de Manzana y Arándanos Rojos con Streusel de Avena y Nueces




Esta tarta es una variación de la tradicional apple pie americana en la que se mezclan manzanas con arándanos rojos frescos (cranberries) y se sustituye la masa quebrada de la parte superior por un streusel crujiente de avena y nueces. El resultado es delicioso :-)

Es muy fácil de hacer, ya que puedes utilizar masa quebrada de las que se venden extendidas y listas para forrar el molde. Sin embargo, merece la pena utilizar masa quebrada casera, ya que tendrá mejor sabor y una textura más crujiente. Puedes ver cómo hacerla aquí.

Esta tarda es perfecta como postre, pero también se puede servir para acompañar un café o un té a media mañana o a media tarde.

Sobre el Streusel...

¿Qué es el streusel? Streusel es una palabra alemana que significa "algo esparcido o espolvoreado". Se trata de una cobertura crujiente a base de mantequilla, harina y azúcar que es tradicional en Alemania y que se pone sobre magdalenas, panes y pasteles. La preparación es muy sencilla y sólo hay que presionar los ingredientes con la yema de los dedos hasta que se forma una especie de arenilla con una textura parecida a la del pan rallado. Con el calor del horno, esta mezcla crea una capa o cobertura crujiente, dulce y con sabor a mantequilla.

A la receta tradicional del streusel se le pueden añadir otras cosas para que quede más rico. Por ejemplo, especias como la canela, la vainilla, el jengibre seco, etc. que potenciarán su sabor, o bien, frutos secos picados como nueces, almendras, etc. que lo harán todavía más crujiente y contrastará más con la textura suave y esponjosa de una magdalena o un bizcocho.

En nuestra receta, hemos añadido canela, nuez moscada, copos de avena y nueces para realzar la textura crujiente y porque, además, forman una combinación muy buena con la manzana.

Sobre los ingredientes...

Para preparar el relleno de la tarta, además de las manzanas y los arándanos rojos frescos, se necesita azúcar, sirope de arce, harina, canela, nuez moscada, zumo de limón y mantequilla.

El sirope de arce se puede sustituir por la misma cantidad de miél.

Para hacer la tarta se puede usar cualquier tipo de manzana, pero las que mejor resultado dan son las manzanas reineta. Las manzanas reineta son un grupo de variedades de manzanas que se caracterizan por su forma redonda y achatada y por su sabor dulce con un punto ácido. Su textura no es tan crujiente como la de otras manzanas sino que es más pastosa o harinosa. Las reineta son las mejores manzanas para hornear, ya que con el calor de horno se ablandan más fácilmente que otras variedades.


Arándanos Rojos (Cranberries)
Los arándanos rojos (cranberries) son unas bayas originarias de américa del norte. Son pequeñas, con forma ovalada, duras, y de color rojo intenso. Cuando se comen crudas y frescas son muy ácidas.

Los indios americanos usaban esta bayas como alimento y también como medicina.
Tienen un alto contenido de vitamina C y también contienen muchos antioxidantes. Los marineros y los colonos americanos las usaban para prevenir el escorbuto, enfermedad que aparece cuando hay carencia de vitamina C.

Nunca se comen frescos y crudos. Se toman secos (como las uvas pasas) o bien se cocinan, ya que se necesita añadir azúcar para contrarrestar su sabor ácido. Normalmente se usan en postres, bizcochos, muffins o magdalenas, tartas, galletas, pasteles, etc. Pero también se usan para hacer compotas, mermeladas, confituras y salsas para platos salados como por ejemplo asados de carne. Su sabor afrutado se acentúa cuando se mezclan con ingredientes dulces y cuando se combinan con otras frutas como manzanas, peras y naranjas.




Sobre la forma de prepararla...


Esta tarta es muy fácil de hacer.

Tan sólo hay que forrar un molde con la masa quebrada, poner el relleno de manzana y arándanos rojos y hornearlo 35-40 minutos.

Tras ese tiempo, se cubre con el streusel y se vuelve a meter al horno 30 minutos, hasta que el streusel esté dorado.

Para preparar el relleno de manzana y arándanos rojos tan sólo hay que trocear las manzanas en rodajas finas y mezclarlas con el resto de ingredientes.

Para preparar el streusel, primero se mezclan la harina, la avena, el azúcar, la canela y la nuez moscada. A continuación se añade la mantequilla cortada en dados y se presiona junto a la mezcla anterior con la yema de los dedos hasta que se forman grumos gruesos. La mantequilla tiene que estar muy fría. Si no lo estuviera quedaría una mezcla pastosa y el objetivo es que queden grumos sueltos.

PRECAUCIÓN: Después de cubrir la fruta con el streusel, la fruta desprenderá jugo que comenzará a hervir. Si el molde que usas no es muy alto, es probable que parte de esos jugos se escapen por el borde de la tarta. Para evitar que caigan al fondo del horno, lo mejor es colocar el molde sobre una bandeja de hornear forrada de papel de aluminio y no sobre la rejilla del horno.

Sobre su conservación...

Esta tarta se consume templada, o bien, a temperatura ambiente, y está más rica cuando se consume en el mismo día en el que se ha hecho.

Si te sobra, puedes conservarla en la nevera. Sin embargo, a medida que pase el tiempo dentro de la nevera, la masa quebrada y el streusel de la cobertura perderá la textura crujiente.

Tras sacarla de la nevera puedes meterla en el horno unos minutos para devolverle parte de su textura crujiente y hasta que se ponga a temperatura ambiente o templada. Si no quieres encender el horno puedes usar el microondas con la función de gril o gratinador.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan los postres? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Postres.

¿Te gustan las manzanas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Manzana.


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INGREDIENTES (8-10 raciones):

- 350 g de masa quebrada

Para el relleno:

- 4 manzanas
- 125 g de arándanos rojos frescos
- 50 g de azúcar
- 1 cucharada de sirope de arce (o bien, de miel)
- 2 cucharadas de harina
- 1/2 cucharadita de canela
- 1/8 de cucharadita de nuez moscada
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1 cucharada de zumo de limón
- 40 gramos de mantequilla

Para el streusel de avena y nueces:

- 85 g de harina
- 50 g copos de avena
- 60 g de azúcar moreno
- 1/2 cucharadita de canela
- 1/8 de cucharadita de nuez moscada
- 85 g de mantequilla muy fría cortada en dados
- 45 g de nueces troceadas




http://audiojungle.net/?ref=eria








INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria.




1) Forra un molde acanalado desmontable de 24 cm de diámetro untado de mantequilla con la masa quebrada. Cúbrelo con film transparente (plástico de cocina) y ponlo en la nevera hasta que lo vayas a usar.

2) Pon a precalentar el horno a 180º C.

3) Corta las manzanas en 4 cuartos. Quítales la piel y el corazón. Corta cada cuarto en varias rodajas finas (0,5 cm aproximadamente).

4) Pon las manzanas en una fuente amplia o un recipiente para mezclar grande. Añade los arándanos rojos frescos, el azúcar, el sirope de arce (o miel), la harina, la canela, la nuez moscada, la sal y el zumo de limón. Mézclalo todo muy bien.

5) Reparte la mezcla anterior en el molde forrado de masa quebrada. Reparte la mantequilla por encima cortada en dados o en láminas finas.

6) Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC durante 35-40 minutos. Es mejor que lo coloques sobre una bandeja forrada de papel de aluminio para que recoja los resto de mantequilla o jugos de fruta que puedan salir del molde.

7) Mientras tanto, prepara el streusel. Pon en una fuente amplia o un recipiente para mezclar grande la harina, la avena, el azúcar moreno, la canela y la nuez moscada. Mézclalo bien con una cuchara. Añade la mantequilla fría cortada en dados y presiónala con las yemas de los dedos mezclándola con la mezcla de harina y avena hasta que obtengas grumos sueltos (puedes ver imágenes en el vídeo). Añade las nueces troceadas y mézclalo dando vueltas con una cuchara. Ponlo en la nevera hasta el momento de usar.

8) Tras 35-40 minutos en el horno, saca el molde con el relleno de manzanas y arándanos y esparce por encima el streusel cubriendo toda la superficie. Hornea la tarta durante 30 minutos más hasta que el streusel esté dorado. Deja que se enfríe hasta que esté ligeramente templada.

¡Y a disfrutarla!

sábado, 19 de noviembre de 2016

Risotto de Manzana y Bacon





El risotto es un plato típico italiano cuyo principal ingrediente es el arroz. Se caracteriza por su textura cremosa y porque suele llevar queso fundido. Hay una gran variedad de recetas de risotto que añaden diferentes ingredientes al arroz, todas ellas exquisitas.

En esta receta se mezcla manzana con bacon y se aromatiza con tomillo fresco. El queso que se utiliza es queso parmesano. El resultado final es delicioso.

Aunque por el nombre pueda parecer un plato muy elaborado, un risotto es muy fácil de hacer. Sólo requiere estar pendiente del arroz durante el tiempo que se está cocinando, ya que, para conseguir la textura cremosa hay que dar vueltas continuamente, desde que se empieza a hacer hasta que termina de cocinarse.

Es un plato perfecto como entrante, en raciones pequeñas, o incluso como segundo plato o plato único en raciones más abundantes.

Sobre los ingredientes...

Los ingredientes fundamentales de este risotto son mantequilla, cebolla, ajo, arroz, caldo de pollo, vino blanco y pimienta negra. A estos se añade la manzana, el bacon, queso parmesano y tomillo fresco para aromatizar.

El arroz que debe utilizarse debe ser de una variedad especial para risottos. Es decir, debe ser un arroz que desprenda gran cantidad de almidón, ya que el almidón es lo que hace que el caldo espese ligeramente y quede cremoso. La variedad más utilizada es el arroz Arborio, que es fácil de encontrar en los supermercados, pero también se utilizan las variedades Baldo, Carnaroli, Maratelli, Padano, Roma y Vialone Nano.

El bacon, pronunciado "beicon", es el nombre que se le da en inglés a la panceta salada y ahumada y es una palabra comúnmente usada en España. La panceta es la parte del cerdo que comprende la piel y varias capas de grasa (tocino) entreverada de carne. En algunos países de América Latina también se conoce como tocino, tocineta o unto.

El queso parmesano es un queso italiano muy famoso que tiene una consistencia dura y granulosa. Se suele usar rallado y se emplea frecuentemente para gratinar. Aunque se suele comercializar ya rallado, si se encuentra en trozos, es mejor comprarlo así y rallarlo en casa, ya que, será de mejor calidad que el que se compra rallado.

Tomillo Fresco
El tomillo es mejor que sea fresco porque dará mejor sabor y mucho más aroma. Sin embargo, si no tienes, puedes sustituirlo por tomillo seco. En este caso, la cantidad debe ser la mitad, ya que las hierbas aromáticas secas tienen un sabor más fuerte que cuando están frescas.

El caldo de pollo puede ser casero o bien comprado, ya sea envasado en un brick, o bien, en forma de cubitos o pastillas de concentrado de caldo. Puede sustituirse por caldo de verduras.

Respecto al vino blanco, hay un dicho que dice: "no añadas a la comida un vino que no te beberías". Intenta que tenga una calidad aceptable, ya que un mal vino no ayudaría a que el risotto tenga un buen sabor. Todo lo contrario...

Sobre la forma de prepararlo...

Esta receta es muy fácil de hacer. Sólo hay que tener un poco de paciencia, ya que, para que quede perfecta, requiere atención durante todo el tiempo que se esté cocinando (40-50 minutos en total).

Para preparar el risotto se comienza cocinando la cebolla junto con el bacon hasta que esté transparente y blanda. Después se añade la manzana cortada en datos junto al ajo, y un minuto después, el arroz.

El primer líquido que se añade al risotto es vino blanco. A partir de este momento, es necesario dar vueltas continuamente al arroz hasta que se haya cocinado. Se añadirá el caldo en raciones de 125 ml cada una hasta que casi se haya evaporado. En ese momento, se añadirá la siguiente ración de 125 ml de caldo y así sucesivamente hasta que el arroz esté "al dente", es decir, debe estar cocinada, pero sin llegar a estar demasiado blanda.

El arroz tiene que estar cocinándose un total de 20 -30 minutos desde que se añade.

Dar vueltas de forma continua ayuda a que el arroz desprenda el almidón que contiene y esto es que lo hace que se consiga esa textura cremosa que caracteriza a un risotto.

El queso y el tomillo se añaden justo antes de servir y se deja al fuego sólo el tiempo necesario para que el queso se derrita. Incluso, se puede derretir con el calor residual.

Para que el risotto quede perfecto, además de dar vueltas continuamente, también es importante que el fuego no sea demasiado fuerte, ya que, en caso contrario, se evaporaría el caldo demasiado rápido y no daría tiempo a que el arroz se haya terminado de cocinar. El risotto debe cocinarse a fuego entre medio y medio-bajo.

Sobre su conservación...

El risotto hay que consumirlo cuando está recién hecho. En caso contrario, el arroz se ablandará demasiado y quedará muy pastoso.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


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INGREDIENTES (3-4 personas):

- 15 g de mantequilla
- 1/2 cebolla picada muy fina
- 150 g de bacon cortado en tiras
- 1 manzana en dados de 1 cm
- 2 dientes de ajo machacados
- 750 ml de caldo de pollo o(o bien, 750 ml de agua y 1 y 1/2 pastillas de concentrado de caldo)
- 250 ml de arroz especial para risotto (p.ej. arborio)
- 125 ml de vino blanco
- 50 g de queso parmesano
- 1 cucharada de tomillo fresco (o bien, 1/2 cucharada de tomillo seco)
- Pimienta negra al gusto

NOTA: La receta no lleva sal ya que debe ser suficiente con la sal que contiene el caldo y el queso.







INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria



1) Pica la cebolla lo más fina que sea posible y corta el bacon en tiras si no viene ya cortado.

2)  Pon el caldo de pollo en un cazo y llévalo a ebullición. Baja el fuego al mínimo y mantenlo caliente durante todo el tiempo que estés cocinando el risotto.

3) Mientras tanto, pon en una cazuela a fuego medio 15 g de mantequilla. Cuando se haya derretido, añade la cebolla picada y el bacon. Cocínalos a fuego medio, dando vueltas de vez en cuando con una cuchara, hasta que la cebolla esté transparente y blanda (unos 8-10 minutos) y el bacon se haya cocinado.

4) Mientras tanto, corta la manzana en dados de 1 cm aproximadamente (puedes ver imágenes en el vídeo).

5) Añade la manzana y el ajo machacado y cocínalos dando vueltas continuamente durante 1 minuto aproximadamente (hasta que el ajo desprenda aroma).

6) Añade el arroz y da unas vueltas con la cuchara, mezclándola bien con el resto de ingredientes, hasta que el arroz comience a ponerse transparente (unos 2 minutos).

7) Añade el vino blanco y a partir de este momento no dejes de dar vueltas al arroz, manteniendo el fuego a intensidad entre media y media-baja, hasta que el arroz se haya terminado de cocinar.

8) Cuando el vino blanco casi se haya evaporado por completo, añade unos 125 ml de caldo (puedes usar el cazo de servir la sopa) y sigue dando vueltas al arroz hasta que el caldo casi se haya evaporado por completo (puedes ver imágenes en el vídeo). Entonces añade otros 125 ml, y así sucesivamente hasta que se agote el caldo y el arroz esté al dente. El arroz debe estar cocinándose un total de 20 - 30 minutos en total.

9) Cuando la última ración de 125 ml de caldo se haya evaporado lo suficiente como para que quede un caldo espeso y cremoso (puedes ver imágenes en el vídeo), añade el queso parmesano y mézclalo con el arroz hasta que el queso se haya derretido (1-2 minutos). Apaga el fuego.

10) Añade el tomillo fresco y pimienta negra al gusto. Mézclalo y sirve inmediatamente.

¡Y a disfrutarlo!

sábado, 5 de noviembre de 2016

Crema de Brócoli Asado y Queso Cheddar



Esta es una sopa de verduras de textura muy cremosa cuyos ingredientes principales son el brócoli y el queso cheddar. La mezcla de ambos da un resultado exquisito. Si además se da un último toque de sabor con mostaza a la antigua y un toque aromático de tomillo frescas el resultado es inmejorable.

Esta puede ser una buena receta para aquellos niños que son reticentes a comer brócoli, ya que con el queso se disimula su sabor.

Por último, destacar que, como el brócoli se cocina al horno, el sabor está más concentrado y además se reduce el olor que genera al cocinarse.

Es perfecta como primer plato o entrante de un día frío de otoño o invierno, ya que es muy reconfortante.


Sobre los ingredientes...

Para hacer esta crema, además del brócoli y el queso cheddar, se necesita cebolla, ajo, caldo de pollo, tomillo, nata líquida (crema de leche), mostaza a la antigua, aceite de oliva, sal y pimienta negra.

Queso Cheddar
El queso Cheddar es un queso de origen inglés originario de la villa de Cheddar, en Somerset. Sin embargo, hoy en día se fabrica en Reino Unido, Irlanda, Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Argentina, Suecia y Australia.

Se hace con leche de vaca y dependiendo del tiempo de curación podrá ser de sabor suave o de sabor mas fuerte en los cheddar curados.

Hay variedades de color pálido y las hay que tienen un color anaranjado. Se suele vender en empaquetado en bloques de unos 300-400 g.

En esta receta usamos queso Cheddar naranja de sabor suave. Lo reconocerás porque en el paquete aparecerán las palabras "smooth", "mild" o ambas.

Un truco para que sea más fácil rallar el queso: Ponlo en el congelador unos minutos. No es necesario que se congele, solo que se endurezca para que no se tienda a partirse en tus manos mientras lo rallas con el rallador.

El caldo de pollo puede ser hecho en casa o de los que ya venden envasados en brick. Puede sustituirse por caldo de verduras para que la receta sea apta para vegetarianos.

Además, en lugar de caldo se puede usar la misma cantidad de agua y pastillas de caldo concentrado.

Tomillo Fresco
El tomillo es una hierba aromática muy usada en la cocina mediterránea. Tiene un olor intenso y un sabor característico que va muy bien con diferentes tipos de recetas: guisos de carne, adobos, ensaladas, etc.

Es mejor que sea fresco porque dará mejor sabor. Sin embargo, si no tienes, puedes sustituirlo por tomillo seco. En este caso, la cantidad debe ser la mitad, ya que las hierbas aromáticas secas tienen un sabor más fuerte que cuando están frescas.

La mostaza a la antigua se diferencia de la mostaza de Dijon porque, mientras que en la primera los granos de mostaza están completamente triturados, en la mostaza a la antigua sólo se trituran parcialmente, quedan muchos enteros y se pueden apreciar perfectamente. Tienen sabores ligeramente diferentes. La mostaza de Dijón tiene un sabor más intenso y picante. La mostaza a la antigua es más suave.

La nata líquida se puede sustituir por la misma cantidad de leche si se desea reducir un poco la cantidad de calorías.


Sobre la forma de prepararla...

Esta crema de verdura, aunque lleva un poco más de tiempo que otras recetas por el horneado previo del brócoli, es muy fácil de preparar y, por lo rica que está, todo el tiempo empleado merecerá la pena.

En primer lugar hay que asar el brócoli cortado en ramilletes en el horno hasta que comience a ponerse dorado.

Es importante que se coloque en una bandeja en una sola capa, para que todos los trozos se cocinen por igual. Si estuvieran unos sobre otros habría algunos que tostarían más y otros menos.

Después se cuece con la cebolla, el ajo, el tomillo y el caldo de pollo durante unos 20 minutos.

El queso, la nata y la mostaza a la antigua se añaden al final, justo antes de triturar la crema con la batidora.


Sobre su conservación...

Como casi todas las cremas de verduras, aguanta bien en la nevera varios días (hasta 5) y se calienta fácilmente en el microondas.

También se puede congelar en recipientes preparados para ello.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan las sopas y cremas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Sopas y Cremas.

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INGREDIENTES (4 personas):

Para el brócoli asado:

- 750-900 g de brócoli
- 1-2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto

Para la crema de brócoli y cheddar:

- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cebolla mediana cortada en dados
- 2 dientes de ajo picados
- 1 cucharadita de hojas de tomillo fresco (1/2 cucharadita si es seco)
- 750 ml de caldo de pollo verduras  (o bien, 750 ml de agua y 1 y 1/2 pastilla de caldo concentrado)
- 120 g de queso cheddar rallado
- 240 ml de nata líquida (crema de leche), o bien, leche
- 1 cucharada de mostaza a la antigua
- Sal al gusto

INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Precalienta el horno a 200 ºC.

2) Corta el brócoli en ramilletes y colócalos en una sola capa sobre una bandeja para hornear. Añade sal y pimienta negra al gusto y 2 cucharadas de aceite de oliva. Dales vueltas con una cuchara para que todos se impregnen por igual y asegúrate de que queden de nuevo en una sola capa sobre la bandeja.

3) Hornea el brócoli durante unos 30 minutos en el horno precalentado a 200 ºC, hasta que empiece a ponerse dorado.

4) Calienta una cucharada de aceite de oliva en una cazuela grande a fuego medio. Añade la cebolla cortada en dados y cocínala hasta que esté tierna y comience a ponerse dorada.

5) Añade los dientes de ajo picados y el tomillo y cocínalos dando vueltas continuamente durante 1 minuto hasta que desprendan aroma.

6) Añade la coliflor asada y el caldo. Llévalo a ebullición. Baja el fuego y déjalo cocer a fuego lento durante 20 minutos.

7) Añade la nata líquida, el queso cheddar rallado y la mostaza a la antigua y da vueltas con una cuchara hasta que el queso se funda.

8) Apaga el fuego y tritúralo con la batidora hasta conseguir una crema.

10) Antes de servir, rectifica de sal si es necesario. Puedes servirla espolvoreada con unas hojas de tomillo fresco y un poco de queso rallado. Para darle más sabor, también puedes añadir una pizca de mostaza a la antigua.

¡Y a disfrutarla!

martes, 1 de noviembre de 2016

Bizcocho Integral de Avena y Cerveza Guiness




Este bizcocho típico Irlandés es diferente a cualquier otro bizcocho que hayas probado. Tiene un sabor exquisito, incluso para aquellos a los que no les gusta la cerveza, y su textura es la más esponjosa que hayas visto nunca. Si lo pruebas, ¡seguro que querrás repetir! :-)

Si eso no fuera poco, además es saludable, ya que se hace con harina integral, y también lleva avena, que tiene muy buenas propiedades. Tiene el punto exacto de azúcar, para que no sea salado, ni tampoco muy dulce.

No hay que preocuparse por el alcohol que lleva la cerveza, ya que, con las altas temperaturas del horno, se evapora sin dejar rastro. Por tanto, este bizcocho también lo pueden tomar niños y personas que no quieren o no pueden consumir alcohol.

Hay que destacar que este bizcocho no lleva huevo, así que es apto para alérgicos al huevo.

Es perfecto para el desayuno, la merienda, para un tentempié o para acompañar un café o un té a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

Para hacer este bizcocho se necesita harina de trigo integral, copos de avena, azúcar moreno, bicarbonato sódico (soda), levadura química de repostería, sal, mantequilla, buttermilk, cerveza Guinness y extracto de vainilla.

La cerveza Guinness es una cerveza irlandesa negra y seca de tipo stout. Stout es un estilo de cerveza de fermentación alta, muy oscura y de sabor fuerte, originaria de las islas británicas.

Hay diferentes variedades entre las cervezas de fermentación alta y la cerveza Guinness se encuentra entre las porter, que tienen el aroma del malteado y el amargor del lúpulo.

En Irlanda, Guinness no sólo es una marca de cerveza. Es un símbolo que representa al país entero.

Si no puedes encontrarla, puedes sustituirla por otra cerveza irlandesa de tipo stout.

La avena es un alimento con muchos beneficios. Estos son algunos de ellos:
- Tiene una alta cantidad de fibra, es decir, ayuda al sistema digestivo a funcionar mejor y favorece la sensación de saciedad.
- Ayuda a reducir el colesterol malo.
- Contiene una alta cantidad de vitaminas y minerales (vitaminas del complejo B, vitaminas A y E, y minerales como el calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio y sodio) que forman parte de una buena alimentación.
- Es un carbohidrato de absorción lenta, lo que hace que su energía se libere poco a poco y por tanto ayuda a regula el nivel de azúcar en la sangre.

Igual que el pan irlandés, y las tortitas irlandesas, este bizcocho crece y consigue su textura esponjosa debido a una reacción química que se produce entre el bicarbonato sódico (soda) y el ácido láctico que contiene el "buttermilk" (suero de mantequilla o mazada). El buttermilk es el líquido que queda cuando se obtiene mantequilla a partir de la leche. Es un líquido de color amarillento con bajo contenido en grasa y sabor agrio.

Actualmente, el buttermilk que se comercializa no se obtiene de la manera tradicional, sino añadiendo a la leche bacterias que convierten la lactosa de la leche en ácido láctico para simular el producto original.

El buttermilk no se encuentra fácilmente en algunos países. Si no te resulta fácil encontrarlo, no te preocupes, ya que puedes conseguir algo muy parecido añadiendo a la leche un agente acidulante, como el zumo de limón o el vinagre de manzana, y dejándola reposar unos 10-15 minutos (no es necesario dar vueltas). Verás como la leche se corta y se vuelve agria, y empiezan a aparecer grumos más espesos. La proporción es una cucharada (15 ml) por cada taza (240 ml). Otra opción es sustituir el buttermilk por la misma cantidad de yogur natural.

La levadura química de repostería es comúnmente conocida como levadura Royal, ya que ésta es una de las marcas comerciales que la fabrica. Se comercializa en forma de polvo blanco y se trata de una levadura que se activa con las altas temperaturas de horno. Es decir, a diferencia de la levadura de panadería, no necesita fermentación previa.

La mantequilla debe ser mantequilla pura procedente de leche. No debe contener sal añadida. Si sólo tienes en casa mantequilla con sal puedes usarla, pero no añadas sal adicional al bizcocho. Será suficiente con la que contiene la mantequilla. Para hacer el bizcocho, la mantequilla se utiliza derretida, es decir, en estado líquido. La forma más fácil de derretirla en poniéndola en el microondas unos segundos dentro de un cuenco. Si no tienes microondas derrítela en un cazo al fuego.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida o bien en forma de azúcar avainillado (con aspecto de azúcar y aroma de vainilla). Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos. Puedes encontrarlo en grandes supermercados en la zona de repostería.


Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo no puede ser más fácil. Hasta un niño puede hacerlo.

No se necesitan utensilios especiales, ni batidora ni robots de cocina. Sólo son necesarios, los recipientes para mezclar y una cuchara.

Tan sólo hay que mezclar por un lado los ingredientes secos y por otro los ingredientes húmedos. Después se mezclan ambos suavemente, sin movimientos bruscos, hasta que los ingredientes secos se humedezcan.

El resultado será una pasta que no será muy densa. De hecho parecerá demasiado líquida si se compara con la textura que tienen otros bizcochos. Tendrá una textura parecida a la de un puré espeso.

Tras poner la pasta en el molde, se esparcen por encima copos de avena para que el resultado final tenga mejor aspecto. Después de esto ya sólo queda hornear y listo.


Sobre su conservación...

Una vez hecho, este bizcocho aguanta en buen estado varios días, hasta 4, si se pone en un lugar fresco y seco tapado con film transparente para que no se seque y se ponga duro.

También se puede congelar envuelto en papel de aluminio. O bien, cortado en rebanadas y envueltas en papel de aluminio. Si lo congelas cuando está recién hecho, cuando lo descongeles estará como si acabaras de hacerlo.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos.

¿Te gusta la avena? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Avena.

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INGREDIENTES (1 bizcocho):

- 260 g de harina de trigo integral
- 70 g de copos de avena
- 100 g de azúcar moreno
- 2 cucharaditas de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de levadura química de repostería
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 botella (330 ml) de cerveza Guinness
- 240 ml de buttermilk (o bien, 225 ml de leche y 1 cucharada de zumo de limón o vinagre)
- 55 g de mantequilla derretida
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla (líquido en forma de azúcar avainillado)
- 25 g de copos de avena

INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration



1) Si no dispones de buttermilk, añade 1 cucharada de zumo de limón (o vinagre) a 225 ml de leche. Deja que repose 10 - 15 minutos. No es necesario dar vueltas. Tan sólo hay que dejarlo reposar para que se convierta en buttermilk. Verás que aparecerán grumos gruesos. Es normal.

2) Pon a precalentar el horno a 200 ºC y unta con mantequilla un molde rectangular de unos 24 o 25 cm de largo por 11 o 12 cm de ancho.

3) Pon en una fuente amplia la harina integral, los copos de avena, el azúcar, el bicarbonato sódico, la levadura química de repostería y la sal. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara. Haz un hueco en el centro.

4) Vierte la cerveza en otro recipiente para mezclar que sea amplio, Añade el buttermilk, la mantequilla derretida y el extracto de vainilla. Mézclalo dando vueltas con una cuchara.

5) Añade la mezcla de cerveza en el hueco que has dejado en la harina y mézclalo suavemente (sin movimientos bruscos) con una cuchara o una espátula hasta que la mezcla de harina se haya humedecido y no queden grumos. La mezcla resultante no será muy espesa, todo lo contrario. Tendrá la textura de un puré.

6) Pon la mezcla en el molde rectangular y esparce por encima 25 gramos de copos de avena repartiéndolos por toda la superficie.

7) Hornéalo en el centro del horno precalentado a 200 ºC durante unos 50 minutos hasta que haya crecido. Al pinchar un palillo en el centro, el palillo debe salir limpio.

8) Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe 10 - 15 minutos dentro del molde sobre una rejilla. Tras desmoldarlo, colócalo sobre una rejilla y deja que se enfríe hasta que esté tibio.

¡Y a disfrutarlo!

domingo, 30 de octubre de 2016

Tarta de Peras y Crema de Almendras





Esta tarta otoñal está formada por una base de masa quebrada crujiente, un relleno de crema de almendras y peras frescas, y un glaseado de albaricoque.

Es muy fácil de hacer, ya que puedes utilizar masa quebrada de las que se venden extendidas y listas para forrar el molde. Sin embargo, merece la pena utilizar masa quebrada casera, ya que tendrá mejor sabor. Puedes ver cómo hacerla aquí.

Es perfecta como postre, pero también puede servir para acompañar un café o un té a media mañana o a media tarde.

Sobre los ingredientes...

Se pueden utilizar peras de cualquier variedad, siempre que no sean demasiado pequeñas ni demasiado grandes. Deben ser de tamaño mediano. Las peras deben estar maduras pero no blandas. Deben estar firmes al tacto.

Es recomendable rociar las peras con unas gotas de zumo de limón de recién exprimido para que no se oxiden y se pongan oscuras.

Para preparar la crema de almendras se necesitan almendras, mantequilla, azúcar y huevo (uno entero y una clara de huevo adicional).

Las almendras deben estar crudas, sin piel y sin sal añadido. Para la receta las hemos utilizado enteras y las hemos picado en el accesorio picador de la batidora, pero también se podrían comprar molidas para evitar este paso.

La mantequilla no debe tener sal y debe estar a temperatura ambiente para que así esté más blanda y la crema de almendras tenga una textura más cremosa.

Para preparar el glaseado de albaricoque se utiliza mermelada de albaricoque reducida con una cucharada de agua. También es posible utilizar ron o brandy en lugar de agua para dar más sabor.

Sobre la forma de prepararla...


Esta tarta es muy fácil de hacer. Tan sólo hay que forrar un molde con masa quebrada, repartir la crema de almendras sobre la base, colocar las peras troceadas encima y hornear. Un vez horneada, se pinta con el glaseado mientras todavía está caliente.

Para hacer la crema de almendras se necesita una batidora con un accesorio picador o bien un robot de cocina con picadora, ya que hay que picar las almendras hasta que tengan la textura de pan rallado fino o arena. Una vez hecho esto, se añaden los demás ingredientes de uno en uno hasta que se van incorporando a la mezcla.

Si no tienes un robot de cocina o una batidora con accesorio picador, puedes comprar las almendras ya molidas y usar una batidora normal para incorporar el resto de ingredientes.

Para preparar las peras, en primer lugar se cortan a la mitad, se pelan y se les quita el corazón. Después se corta cada mitad en rodajas finas y se inclinan hacia un lado.

Para colocar las peras en la tarta sin que pierdan su forma hay que transportar cada mitad ya cortada en rodajas sobre una espátula y dejarla caer con cuidado desde el centro de la tarta al extremo.

Para preparar el glaseado, tan sólo hay que mezclar la mermelada de albaricoque con agua y llevarlo a ebullición.





Sobre su conservación...

Esta tarta se consume templada, o bien, a temperatura ambiente, y está más rica cuando se consume en el mismo día en el que se ha hecho.

Si te sobra, puedes conservarla en la nevera. Sin embargo, a medida que pase el tiempo dentro de la nevera, la masa quebrada perderá la textura crujiente.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan los postres? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Postres.

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INGREDIENTES (6-8 raciones):

- 350 g de masa quebrada
- 3 peras
- Zumo de limón

Para la crema de almendras:

- 120 g de almendras crudas, sin piel y sin sal
- 70 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 huevo
- 1 clara de huevo
- 50 g de azúcar

Para el glaseado:

- 1 cucharada de agua (o bien, ron o brandy)
- 4 cucharadas de mermelada de albaricoque

INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:

Winds Of Inspiration de Eria




1) Forra un molde acanalado desmontable de 24 cm de diámetro untado de mantequilla con la masa quebrada. Cúbrelo con film transparente y ponlo en la nevera hasta que lo vayas a usar.

2) Pon a precalentar el horno a 180º C.

3) Corta a la mitad 3 peras. Pélalas y quítales el corazón y el tallo con un cuchillo (puedes ver imágenes en el vídeo). Rocíalas con unas gotas de zumo de limón. Córtalas en rodajas de 0,5 cm y haz que se inclinen hacia el lado en el que la pera es más ancha.

4) Para hacer la crema de almendras, pon en el accesorio picador/triturador de la batidora las almendras y pícalas hasta que tengan la textura de pan rallado fino o arena.

5) Añade la mantequilla y pulsa el botón del triturador hasta obtener una pasta densa.

6) Añade el huevo y la clara de huevo y pulsa hasta tener una crema ligeramente espumosa. Baja con una cuchara los restos de la pasta de almendra y mantequilla que se hayan quedado en las paredes de la batidora.

7) Añade el azúcar y pulsa hasta que se incorpore a la mezcla. Si es necesario, baja con una cuchara los restos que se hayan quedado en las paredes.

8) Coloca el molde forrado de masa quebrada sobre una bandeja para horno forrada de papel de aluminio (la bandeja recogerá los restos de mantequilla que puedan escaparse durante el horneado). Esparce la crema de almendras sobre la base de molde. Coge con una espátula cada una de las mitades de pera y colócalas sobre la crema dejándolas caer con cuidado desde el centro hasta el extremo de la tarta.

9) Hornea la tarta en el centro del horno durante 45-50 minutos a 180 ºC o hasta que la crema de almendras haya crecido y esté de un profundo color dorado.

10) Tras sacarla del horno, prepara el glaseado mezclando en un cazo el agua con la mermelada de albaricoque. Llévalo a ebullición y apaga el fuego. Pinta la tarta con el glaseado mientras está caliente. Deja que se enfríe hasta que esté tibia

¡Y a disfrutarla!
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