jueves, 17 de diciembre de 2020

Pasta con Salsa de Calabaza, Queso de Cabra y Salvia Fresca



Esta es una receta de pasta deliciosa, que tiene una salsa muy cremosa con sabor a calabaza y queso de cabra. La salvia fresca que lleva la salsa aporta aroma y un toque de sabor exquisito. Se sirve acompañada de hojas de salvia cocinadas en mantequilla tostada, que tienen una textura crujiente y un sabor y aroma que despierta los sentidos :-)

Una receta, apta para vegetarianos, que no dejará indiferente a nadie y que, además, es muy fácil de hacer y puede estar lista en menos de 20 minutos.

Nosotros la hemos preparado con elicoidali, pero se puede hacer con cualquier tipo de pasta: linguini, fettuccine, tagliatelle, pappardelle, spaghetti, penne rigate, fusilli, rigatoni, etc.


Sobre los ingredientes...

Para preparar la salsa de esta receta se usa mantequilla, ajo, nata líquida (crema de leche), leche, puré de calabaza, queso de cabra, parmesano, y salvia fresca.

El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada. Es el mismo puré de calabaza que se usa en las recetas de repostería.

Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante unas horas hasta que elimina todo el agua. Puedes ver cómo se prepara aquí.

En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, que no tiene especias añadidas.

Rulo de Queso de Cabra
El queso de cabra, como su nombre indica, es un queso hecho con leche de cabra. Si se compara con el queso de leche de vaca, se puede decir que el queso de cabra tiene un sabor más intenso y ligeramente ácido, tiene una textura más quebradiza y funde algo peor.

Se suele usar en multitud de recetas: ensaladas, pasta, pizzas, tostas, etc. 

Un ejemplo del uso de queso de cabra en pasta es nuestra receta de de linguine con salsa cremosa de pimientos asados y queso de cabra. Otro ejemplo de su uso en ensaladas es nuestra ensalada de calabacín marinado, queso de cabra y piñones.

Aunque hay muchos tipos y presentaciones, la presentación más común es en forma de cilindro, lo que se conoce como "rulo de cabra" o "rulo de queso de cabra". El rulo de queso de cabra suele estar recubierto de una corteza blanca y blanda. Aunque es comestible, es mejor retirarla para que su sabor no interfiera con el del queso.

Se pueden encontrar rulos de queso de cabra que se envasan sin la corteza y son menos curados. Suelen ser los especiales para ensaladas.

En esta receta se usa el rulo de queso de cabra con corteza, ya que estos quesos suelen ser más cremosos y funden mejor que los de ensaladas. Así, nuestra salsa quedará más cremosa.

En esta receta, en la que vamos a hacer una salsa, es más importante aún retirar esta corteza. Si no lo hiciéramos, quedarían los restos sólidos por la salsa, ya que la corteza no se funde.

Salvia Fresca
La salvia es una hierba aromática de la misma familia que la menta, el orégano, el tomillo y el romero.

Su nombre proviene del latín "salvare" que significa "curar", y es que, además de emplearse en la cocina, es una planta considerada medicinal y se usa mucho en medicina natural, ya que se le atribuyen propiedades antisépticas, antimicrobianas, digestivas, cicatrizantes y antiinflamatorias, entre otras.

En la cocina, los países en los que más se usa son Italia y Estados Unidos. Se usa tanto fresca como seca para aromatizar guisos de carnes y salsas.

También se usa como condimento en embutidos y para aromatizar quesos. En España se suele tomar en infusión.

De la misma manera que otras hierbas aromáticas como por ejemplo la albahaca, es muy fácil de cultivar y podemos tenerla en casa en una maceta. De esta manera se pueden ir cortando las hojas poco a poco según se necesiten y así se puede disfrutar de salvia fresca cuando se desee.

Es esta receta la salvia se utiliza de dos formas:

1) Se añade a la salsa picada para que aporte sabor.
2) Se fríe en mantequilla tostada hasta que se ponga crujiente y se añade al plato al servir la pasta.


Sobre la forma de prepararla...

Cómo casi todas las recetas de pasta, la forma de prepararla es muy fácil y muy rápida y no se necesitan robots de cocina ni accesorios sofisticados.

La salsa se puede preparar mientras se cuece la pasta, así que esta receta puede estar hecha en muy poco tiempo, incluso menos de 20 minutos.

Para preparar la salsa sólo hay que cocinar ajo machacado unos 30-60 segundos en mantequilla. Después se añaden todos los demás ingredientes (nata, leche, puré de calabaza, queso de cabra, parmesano y salvia) y se cocina al fuego dando vueltas continuamente hasta que los quesos se funden. Fácil, ¿verdad?


Para preparar la salvia crujiente para servir con la pasta, hay que calentar la mantequilla en una sartén hasta que se empieza a poner dorada. Es decir, vamos a dejar que la mantequilla se tueste antes de añadir las hojas. Después sólo hay que cocinar las hojas de salvia en la mantequilla, hasta que empiezan a cambiar de color y empiezan a estar rígidas. Hay que tener cuidado para no cocinarlas demasiado. Es decir, hay que evitar que se pongan marrones.

Sobre su conservación...

Como todas las recetas de pasta, está mejor cuando está recién hecha.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan la pasta? Puedes encontrar más recetas en nuestra página de Recetas de Pasta Italiana

¿Te gusta la calabaza? Puedes encontrar más recetas con calabaza en nuestra página de Recetas con Calabaza.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Scones de Manzana, Queso Cheddar
y Salvia Fresca
Ensalada de Calabacín Marinado,
Queso de cabra y Piñones
Linguine con Salsa de Pimientos
Asados y Queso de Cabra
Galette de Higos Morados,
Queso de Cabra y Miel
Crema de Calabaza
con Leche de Coco
Sopa de Calabaza, Manzana,
Canela y Yogur


















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




Pasta con Salsa de Calabaza, Queso de Cabra y Salvia Fresca

Esta es una receta de pasta deliciosa, que tiene una salsa muy cremosa con sabor a calabaza y queso de cabra. La salvia fresca que lleva la salsa aporta aroma y un toque de sabor exquisito. Se sirve acompañada de hojas de salvia cocinadas en mantequilla tostada, que tienen una textura crujiente y un sabor y aroma que despierta los sentidos :-)

INGREDIENTES:

Para la salsa:
  • 15 g de mantequilla
  • 1 diente de ajo machacado
  • 200 ml de nata líquida (crema de leche)
  • 4 cucharadas de leche
  • 115 g de queso de cabra de rulo (sin la corteza) cortado en trozos
  • 125 ml de puré de calabaza puro para repostería
  • 4 cucharadas de queso parmesano
  • 1 cucharada de salvia fresca picada fina
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Para la pasta:
  • 170 g de pasta seca
  • 3-4 litros de agua
  • 1 cucharada de sal

Para servir:
  • 15 g de mantequilla
  • Unas hojas de salvia fresca


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a calentar el agua para cocer la pasta.
  2. Mientras tanto, aprovecha para machacar el ajo, picar la salvia fresca y trocear el queso de cabra.
  3. Cuando el agua esté hirviendo, añade la sal y todas las pastas a la vez. Déjala cocer a fuego medio-alto hasta que la pasta esté al dente.
  4. Calienta la mantequilla a fuego medio. Añade el ajo y cocínalo dando vueltas sin parar hasta que empiece a desprender aroma (sólo 30-60 segundos). No dejes que se tueste demasiado o se queme porque tendría un sabor amargo y podría arruinar la receta.
  5. Añade la nata líquida (crema de leche), la leche, el queso de cabra, el puré de calabaza, el parmesano, la salvia picada y cocínalo a fuego medio, dando vueltas con una cuchara, hasta que el queso se haya fundido formando una salsa cremosa. Apaga el fuego.
  6. Añade sal y pimienta negra al gusto y mézclalo.
  7. Cuando la pasta esté al dente, escúrrela, añádela inmediatamente a la salsa y mézclala.
  8. Para preparar la salvia crujiente, pon en una sartén a fuego medio la mantequilla. Cocínala hasta que se ponga dorada. Añade las hojas de salvia y deja se que cocinen hasta que empiecen a cambiar de color y estén rígidas.
  9. Sirve la pasta inmediatamente, espolvoreada de queso parmesano y acompañada de las hojas de salvia crujiente.
¡Y a disfrutarla!


domingo, 29 de noviembre de 2020

Bizcocho de Calabaza y Arándanos Rojos Frescos



Este es un bizcocho muy esponjoso que tiene un sabor delicioso a calabaza especiada con canela, jengibre y clavo, que combina muy bien con el sabor ligeramente ácido y afrutado de los arándanos rojos frescos. Por si esto no fuera poco, su aspecto de color anaranjado salpicado de los trocitos rojos de arándanos es un maravilla.

Es una verdadera delicia, una delicatessen para disfrutar al máximo de un desayuno o una merienda :-) 


Sobre los ingredientes...

Este bizcocho se prepara con harina de trigo refinada, es decir, la harina "normal". Sin embargo, si se desea, se puede hacer integral poniendo la mitad de harina normal y la otra mitad integral.


Calabaza
El puré de calabaza que se usa en esta receta no es lo que comúnmente se conoce como puré, es decir, no es calabaza cocida y triturada.

Se trata de calabaza que se asa en el horno, se tritura y se escurre en un colador durante horas hasta que elimina todo el agua. Puedes ver cómo se prepara aquí.

En algunos países es posible encontrar el puré de calabaza en lata. Si se va a usar calabaza de lata, hay que asegurarse de que es calabaza pura, es decir, no tiene especias añadidas.

Arándanos Rojos (Cranberries)
Los arándanos rojos (cranberries) son unas bayas originarias de américa del norte. Son pequeñas, con forma ovalada, duras, y de color rojo intenso. Cuando se comen crudas y frescas son muy ácidas.

Los indios americanos usaban esta bayas como alimento y también como medicina.
Tienen un alto contenido de vitamina C y también contienen muchos antioxidantes. Los marineros y los colonos americanos las usaban para prevenir el escorbuto, enfermedad que aparece cuando hay carencia de vitamina C.

Nunca se comen frescos y crudos. Se toman secos (como las uvas pasas) o bien se cocinan, ya que se necesita añadir azúcar para contrarrestar su sabor ácido. 

Normalmente se usan en postres, bizcochos, muffins o magdalenas, tartas, galletas, pasteles, etc. Pero también se usan para hacer compotas, mermeladas, confituras y salsas para platos salados como por ejemplo asados de carne. Su sabor afrutado se acentúa cuando se mezclan con ingredientes dulces y cuando se combinan con otras frutas como manzanas, peras y naranjas.



La levadura química de repostería es una levadura que se comercializa en forma de polvo blanco. Puede encontrarse en sobres o bien en botecitos pequeños. La marca más famosa que la comercializa es Royal. Por este motivo, este tipo de levadura también es conocida como levadura Royal. Sin embargo, hoy en día la comercializan muchas otras marcas comerciales.

A diferencia de la levadura de panadería, que está formada por organismos vivos y que actúa durante un proceso de fermentación previo al horneado, la levadura química de repostería se activa con el calor del horno y no necesita fermentación previa.


El bicarbonato sódico, también conocido como soda, sirve para potenciar la acción de la levadura química y hace que el bizcocho quede muy esponjoso.

La mantequilla debe ser mantequilla sin sal pura procedente de leche. Si sólo dispones de mantequilla con sal, no añadas la sal que se indica en los ingredientes de la receta. Debe estar ablandada, es decir, a temperatura ambiente, para que no esté rígida y se pueda batir con la batidora.

El extracto de vainilla se comercializa en forma líquida, o bien, en forma de azúcar avainillado, que tiene el aspecto y textura del azúcar, pero con sabor y aroma a vainilla. Se puede emplear en cualquiera de los dos formatos. 

Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil y sólo lleva unos 15 minutos antes de meterlo al horno.

Se necesita una batidora eléctrica con el accesorio de varillas, ya que es necesario batir la mantequilla junto al azúcar hasta que tenga la textura de una crema o pomada.

Después se añaden los huevos uno a uno y es necesario batir hasta que quede una mezcla suave y espumosa.

Esto sería muy difícil de conseguir batiendo a  mano.

La velocidad a la que se bate es importante. Al principio debe ser lenta para que la mantequilla y el azúcar no salpiquen. Cuando se añadan los huevos hay que aumentarla para que la mezcla coja aire y el bizcocho quede más esponjoso.

Cuando se añade la mezcla de harina hay que bajar de nuevo la velocidad al mínimo para evitar salpicaduras y para evitar que la harina desprenda parte del gluten contiene, ya que esto podría hacer que el bizcocho quedara duro. Por este motivo, sólo hay que batir la harina hasta que se humedezca y no queden grumos. No hay que insistir más a partir de ese punto.

A la hora de hornearlo, no es necesario utilizar la resistencia de arriba del horno. Es suficiente con la de abajo. Esto hará que el bizcocho crezca más y tenga una parte de arriba redondeada en lugar de plana.



Sobre su conservación...

Cómo todos los dulces que contienen mantequilla, este bizcocho está mejor cuando está templado, ya que es el momento en el que se aprecia todo el sabor de la mantequilla y cuando su textura es más esponjosa.

El bizcocho que sobre aguantará bien 3-4 días si se pone en la nevera cubierto con film transparente (plástico de cocina).

Recuerda sacarlo con tiempo suficiente para que alcance la temperatura ambiente antes de consumirlo, ya que en la nevera se va a poner rígido.

Si no puedes esperar más, calienta tu ración unos segundos en el microondas hasta que esté templada.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los bizcochos? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Bizcochos.

¿Te gusta la calabaza? Puedes encontrar más recetas con calabaza en nuestra Recetas con Calabaza.

¿Te gustan los arándanos rojos? Puedes encontrar más recetas con arándanos rojos en nuestra Recetas con Arándanos Rojos.

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
- Carefree and Cheerful de Eria
- Shiny Like The Sun de Eria




Bizcocho de Calabaza y Arándanos Rojos Frescos

Este es un bizcocho muy esponjoso que tiene un sabor delicioso a calabaza especiada con canela, jengibre y clavo, que combina muy bien con el sabor ligeramente ácido y afrutado de los arándanos rojos frescos. Por si esto no fuera poco, su aspecto de color anaranjado salpicado de los trocitos rojos de arándanos es un maravilla. Es una verdadera delicia, una delicatessen para disfrutar al máximo de un desayuno o una merienda :-)

INGREDIENTES:

  • 215 g de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de levadura química de repostería
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de canela
  • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
  • 1/4 de cucharadita de clavo
  • 115 g de mantequilla ablandada
  • 200 g de azúcar
  • 2 huevos a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla líquido, o bien, en forma de azúcar avainillado
  • 240 ml (225 g) de puré de calabaza puro, sin especias añadidas
  • 110 g de arándanos rojos frescos cortados en 2 o 3 trozos

NOTA: Se obtiene un bizcocho de unos 900 g.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 180 ºC y unta de mantequilla un molde rectangular de unos 25 cm de largo.
  2. Pon en un recipiente la harina, la levadura de repostería, el bicarbonato, la sal, la canela, el jengibre y el clavo. Mézclalo muy bien dando vueltas con una cuchara.
  3. Pon en otro recipiente la mantequilla ablandada. Bátela con la batidora con el accesorio de varillas, a velocidad lenta para no salquique, hasta que tenga la textura de una crema o pomada.
  4. Añade el azucar y vuelve a batir a velocidad lenta hasta que el azúcar se mezcle con la mantequilla.
  5. Añade el primer huevo y bate aumentando la velocidad hasta que el huevo se incorpore a la mezcla y empiece a estar espumosa.
  6. Añade el segundo huevo y bate a máxima velocidad para que la mezcla coja aire hasta que el huevo se incorpore y la mezcla esté suaje y espumosa.
  7. Añade la calabaza y el extracto de vainilla y vuelve a batir hasta que se incorporen a la mezcla.
  8. Añade la mezcla de harina y bate a velocidad lenta, para evitar salpicaduras, hasta que la harina se humedezca y no queden grumos. Una vez llegados a este punto no hay que insistir más. Se obtendrá una pasta muy espesa, pero al mismo tiempo suave.
  9. Añade los arándanos rojos troceados y mézclalos manualmente con una cuchara hasta que se repartan uniformemente por la pasta.
  10. Pon la pasta en el molde untado de mantequilla y alisa la superficie con la parte de atrás de una cuchara.
  11. Hornéalo en el centro del horno precalentado a 180 ºC entre 55 y 65 minutos. El tiempo depende del horno, pero lo normal es que sea suficiente con 55. Sabrás que está hecho cuando haya crecido y esté ligeramente dorado. Además, al pinchar un palillo en el centro, el palillo saldrá limpio.
  12. Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe 10-15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldarlo. Después, desmóldalo y deja que termine de enfriarse sobre una rejilla hasta que esté templado.
¡Y a disfrutarlo!


viernes, 27 de noviembre de 2020

Champiñones al Horno con Salsa Balsámica de Soja y Ajo





Esta es una receta de champiñones al horno muy fácil y rápida con la que se consigue sin mucho trabajo un entrante o primer plato delicioso y saludable. También es perfecta para una cena a base de tapas para compartir.

Es apta para aquellas personas que llevan una dieta vegetariana o vegana o que, simplemente, quieren comer sano. Además, también es buena para las personas que quieren perder peso y siguen una dieta para adelgazar, ya que los champiñones son bajos en grasa y bajos en calorías, pero al mismo tiempo saciantes y sabrosos :-)


Sobre los ingredientes...


La salsa para los champiñones se hace con vinagre balsámico de Módena, salsa de soja, ajo, tomillo seco y aceite de oliva.

Los champiñones, además de tener un sabor muy rico, tienen muy buenas propiedades y beneficios:
- Tienen muy pocas calorías (unas 20 calorías por cada 100 g), ya que la mayor parte de su contenido es agua.
- Contienen fibra alimentaria que contribuye a saciar el hambre.
- Son una buena fuente de vitaminas (B6, C, D...), minerales (selenio, potasio...) y antioxidantes.

Por estos motivos, esta es una receta muy saludable.

Recuerda que para limpiar los champiñones no está recomendado sumergirlos en agua, ya que absorben gran cantidad de agua y, al expulsarla, con ella también se va su sabor. Hay que intentar usar la mínima cantidad de agua posible y además sin sumergirlos. Si no están muy sucios, puede ser suficiente limpiarlos con un paño mojado.

Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja.

Actualmente, es muy fácil encontrarla en los supermercados. Existen dos versiones: la salsa de soja que podríamos denominar "normal" y la salsa de soja baja en sodio.

En cualquier caso, lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Aún así, esta receta requiere añadir un poco más de sal (al gusto).

Aquellas personas que necesiten hacer una dieta baja en sal, pueden comprar salsa de soja baja en sodio.

El vinagre balsámico o aceto balsámico es un vinagre de origen italiano, concretamente de la ciudad de Módena. Destaca por su sabor fuerte, ligeramente dulce y su color oscuro. El vinagre hecho de la forma tradicional requiere una maduración de al menos 12 años. Sin embargo, las versiones industriales reducen muchísimo este tiempo para reducir el coste. Es muy fácil encontrarlo en los supermercados.

Para aromatizar la salsa se utiliza tomillo seco. Si dispones de tomillo fresco usa el doble de cantidad, ya que las hierbas aromáticas frescas tienen un sabor menos concentrado que cuando están secas.


 

Sobre la forma de prepararlos...


La forma de prepararlos es muy fácil, muy rápida y lleva poco trabajo.

La salsa balsámica se prepara mezclando todos los ingredientes en un cuenco. No se tarda más de 5 minutos en prepararla y puedes aprovechar ese tiempo y el tiempo que tardes en limpiar los champiñones para precalentar el horno.

Un vez preparada, sólo hay que poner los champiñones en una bandeja para el horno, mezclarlos con la salsa y hornearlos en el horno precalentado a 210 ºC durante 20 o 25 minutos.

Es importante que la bandeja sea lo suficientemente grande para que los champiñones puedan repartirse en una capa. Si estuvieran amontonados, unos encima de otros, no se evaporaría bien el agua que desprenden los champiñones y la salsa quedaría muy aguada. 



Por otro lado, también es necesario volver a mezclar los champiñones con la salsa en la mitad del horneado para que estén más sabrosos.

Sobre su conservación...


Los champiñones que sobren se pueden guardar en la nevera tapados con film transparente (plástico de cocina). Aguantarán en buenas condiciones 3-4 días.

Se calientan bien en el microondas o en una sartén a fuego muy lento con la tapa puesta.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los entrantes? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Entrantes.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Champiñones al Ajillo

Espárragos con Salsa Balsámica
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Pollo con Champiñones, Bacon,
Nata y Vino Blanco
Salmón con Salsa Balsámica
de Romero
Pechuga de Pollo con Champiñones,
Mostaza y Estragón
Pasta con Salsa Cremosa de Vodka
y Champiñones


















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:



En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria





Champiñones al Horno con Salsa Balsámica de Soja y Ajo

Esta es una receta de champiñones al horno muy fácil y rápida con la que se consigue sin mucho trabajo un entrante delicioso.

INGREDIENTES:

  • 900 g de champiñones
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen
  • 45 ml (3 cucharadas) de vinagre balsámico de Módena
  • 30 ml (2 cucharadas) de salsa de soja
  • 3 dientes de ajo machacados
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Perejil para servir (OPCIONAL)


INSTRUCCIONES DE LA RECETA:
  1. Pon a precalentar el horno a 210 ºC con calor arriba y abajo.
  2. Pon en un cuenco el aceite de oliva, el vinagre balsámico de Módena, la salsa de soja, los dientes de ajo machacados y el tomillo seco. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.
  3. Pon los champiñones en una bandeja para el horno lo suficientemente grande para que se repartan en una sola capa. Añade la mezcla de salsa balsámica y mézclalo con una cuchara para hacer que todos los champiñones se impregnen de la mezcla.
  4. Añade sal al gusto y pimienta negra al gusto.
  5. Hornea los champiñones en el centro del horno precalentado a 210 ºC durante 10 minutos.
  6. Saca los champiñones del horno y vuelve a mezclarlos con la salsa.
  7. Hornea los champiñones 10 -15 minutos más.
  8. Sírvelos espolvoreados con perejil picado (OPCIONAL)
¡Y a disfrutarlo!


viernes, 20 de noviembre de 2020

Aderezo de Naranja, Jengibre y Sésamo al Estilo Asiático






Este es un aderezo para ensaladas que tiene la mezcla de sabores típica de la cocina asiática. Tiene una base de zumo de naranja a la que se añaden salsa de soja, aceite de oliva y de sésamo, vinagre, miel y semillas de sésamo. Se aromatiza con ajo, jengibre fresco y ralladura de naranja. 

Con este aderezo la ensalada más básica estará llena de sabor y aroma :-)

También se puede usar con verduras al horno, a la plancha o a la parrilla como, por ejemplo, espárragos trigueros o calabacines, y con verduras al vapor o cocidas como brócoli, coliflor o judías verdes.

Un punto a favor de este aderezo es que el contenido total de grasa no es alto. A veces, sin darnos cuenta, ponemos una cantidad de aceite demasiado grande en la ensalada para darle sabor, y lo que conseguimos es aumentar mucho el número de calorías totales de la ensalada. En este aderezo el sabor lo proporcionan otros ingredientes menos calóricos y menos grasos que el aceite. Sólo hay 4 cucharadas de aceite de oliva y una cucharada de aceite de sésamo en un total de 240 ml de aderezo que se obtienen con esta receta.


Sobre los ingredientes...

Para conseguir un aderezo tan sabroso se necesitan bastantes ingredientes, pero el resultado merece la pena.

Jengibre Fresco
El jengibre es una planta cuyo tallo subterráneo o rizoma se usa mucho en la cocina oriental.

Crece en regiones tropicales, tiene un aroma muy apreciado y un sabor fuerte ligeramente picante.

En la cocina occidental, en lugar de fresco, se suele emplear seco y en polvo en diferentes recetas de dulces para aromatizar.

En esta receta, el jengibre se emplea fresco, rallado con la parte fina de un rallador.


Salsa de Soja
La salsa de soja o soya se obtiene de la fermentación de las semillas de soja.

Actualmente, es muy fácil encontrarla en los supermercados. Existen dos versiones: la salsa de soja que podríamos denominar "normal" y la salsa de soja baja en sodio.

En cualquier caso, lo mejor es elegir una que se haya fermentado de forma natural y no mediante procesos industriales.

Como en el proceso de fermentación de la soja se usa sal, la salsa de soja es salada. Por este motivo, esta receta casi no requiere sal, ya que es suficiente con la que contiene la salsa de soja "normal" que utilizamos en la receta y una pizca más.

Aquellas personas que necesiten hacer una dieta baja en sal, pueden comprar salsa de soja baja en sodio, o poner menos cantidad de la salsa de soja "normal".


El aceite de sésamo, como su nombre indica, es un aceite vegetal que se obtiene de las semillas de sésamo. Este aceite se usa mucho en la cocina china y la coreana, pero no para freír sino como toque final para dar sabor. Por eso, se comercializa en botellas pequeñas, ya que se utiliza en pequeñas cantidades. Se suele encontrar en la zona de comida asiática de supermercados y grandes superficies.



Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil. Tienes dos opciones:

1) Poner todos los ingredientes en un cuenco y dar vueltas rápidamente con una cuchara hasta que se mezclen bien.

2) Poner todos los ingredientes en un tarro con tapa, cerrarlo con la tapa y agitarlo enérgicamente para que se emulsione.

La mejor opción es la segunda ya que todos los ingredientes se mezclan mejor y se emulsionan. Además, el tarro con tapa te puede servir para guardar lo que sobre en la nevera para usarlo más tarde.


Sobre su conservación...

Se conserva bien durante varios días si se pone en la nevera dentro de un frasco con tapa. Como los ingredientes tienden a separarse, hay que volver a emulsionarlo antes de volver a utilizarlo. 

También notarás que el aceite tenderá a solidificarse con las bajas temperaturas, así que es buena idea sacarlo de la nevera un rato antes de utilizarlo

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan las ensaladas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Ensaladas.

Si te gusta esta receta, también te gustarán éstas:

Ensalada de Pepino, Pera, Pistachos,
Arándanos y Queso
Ensalada de Naranja, Aguacate,
Arándanos y Almendras
Ensalada de Calabacín, Queso
de cabra y Piñones
Ensalada de Coliflor, Arándanos,
Almendras y Cheddar
Ensalada de Pepino con
Crème Fraîche y Eneldo Fresco
Ensalada de Pepino
con Sésamo y Jengibre


















VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria




Vinagreta de Miel, Limón y Queso Feta

Este es un aderezo para ensaladas que tiene la mezcla de sabores típica de la cocina asiática. Con este aderezo, la ensalada más básica estará llena de sabor y aroma :-) También lo puedes usar con verduras al horno, a la plancha o a la parrilla como, por ejemplo, espárragos trigueros o calabacines, y con verduras al vapor o cocidas como brócoli, coliflor o judías verdes.

INGREDIENTES:

  • 120 ml de zumo de naranja recién exprimido
  • 1 cucharada de ralladura de naranja
  • 60 ml (4 cucharadas) de vinagre de arroz (o bien, vinagre de vino blanco)
  • 60 ml (4 cucharadas) de aceite de oliva
  • 1 cucharada de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas de salsa de soja
  • 1 cucharada de miel
  • 2 cucharaditas de ajo machacado (aproximadamente un diente de ajo)
  • 2 cucharaditas de jengibre rallado
  • 1 cucharada de sésamo tostado

NOTA 1: Se obtienen alrededor de 240 ml. Esta cantidad permite aliñar 4 ensaladas individuales si se ponen 4 cucharadas por ensalada, o bien, 6 ensaladas si se ponen algo menos de 3 cucharadas.

NOTA 2: En la receta no se incluye sal porque la salsa de soja ya es salada. Sin embargo, dependiendo del gusto de cada uno, se puede requerir añadir algo de sal.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

  1. Pon todos los ingredientes en un cuenco o bien un tarro con tapa.
  2. Da vueltas rápidamente con una cuchara, o bien, si has utilizado un tarro, pon la tapa y agítalo hasta que todos los ingredientes se hayan mezclado y esté ligeramente emulsionado.
  3. Vierte unas cucharadas del aderezo sobre tu ensalada.

¡Y a disfrutarlo!


domingo, 15 de noviembre de 2020

Pan de Artesano de Sidra






Este es un delicioso pan artesano de aspecto rústico que se sale un poco de lo normal por estar hecho con sidra en lugar de agua o leche. 

Tiene una corteza crujiente, pero no demasiado gruesa, una miga densa, pero a la vez suave y esponjosa, y un fondo de sabor a sidra.

La receta está pensada para hacer la masa una noche y hornear el pan al día siguiente por la mañana. Precisamente el largo tiempo de fermentación es una de las cosas que proporciona unos resultados tan buenos. Las fermentaciones lentas permiten utilizar menos cantidad de levadura en la receta y esto da como resultado unos panes más naturales y más ricos.

La forma de hacerlo es facilísima. No se necesitan utensilios sofisticados y casi no hay que amasar. Sólo hay que tener en cuenta que para hornearlo es necesaria una cazuela que sea completamente metálica y que pueda meterse al horno sin riesgo de que se estropee.



Sobre los ingredientes...

Este pan lleva una mezcla de harina de trigo normal con harina de trigo integral. La proporción de harina integral es pequeña, ya que no llega al 30%. Es la ideal para aportar un punto extra de sabor sin que sea demasiado integral.

Como todos los panes artesanos, este pan lleva levadura de panadería. La que se utiliza en la receta es levadura seca, que se vende en pequeñas cajas que contienen sobres de 5,5 gramos. El aspecto de esta levadura es granulado con textura arenosa y color marrón claro. Su textura hace que se mezcle muy bien con la harina.




Sobre la forma de prepararlo...

La forma de prepararlo es muy fácil.

Para preparar la masa sólo hay que mezclar en una fuente grande los ingredientes con una cuchara. Al principio será fácil, pero a medida que la masa vaya espesando y esté demasiado dura para meter en ella la cuchara,  será necesario presionarla con la parte de atrás de la cuchara para que se una, al mismo tiempo que se le dan vueltas para que la harina no se quede en el fondo del recipiente (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta). 

Masa antes de la fermentación
La masa que se obtendrá será muy densa y no será demasiado pegajosa. 

No es necesario amasarla en ese momento. 

Tan sólo hay que dejarla reposar en el mismo recipiente en el que la has hecho, cubierta con film transparente (plástico de cocina), entre 12 y 18 horas. 

Debe estar a temperatura ambiente.

Lo ideal es preparar la masa un día por la noche  para dar forma y cocer el pan durante la mañana del día siguiente. La preparación de la masa sólo llevará 10 minutos y no ensuciará nada la cocina.

 
Masa después de la fermentación
Tras la fermentación, la masa habrá doblado su volumen y tendrá burbujitas de aire.

En este momento, sólo hay que amasar lo suficiente para que expulse el aire y para formar una bola (unos 3-5 minutos).

Esta bola debe dejarse levar de nuevo 30 minutos cubierta. 

Antes de eso, se le deben hacer unos cortes en forma de cruz con un cuchillo de cocina para que pueda crecer más fácilmente.

El truco para que una simple bola de masa se convierta en un pan tan espectacular y con una corteza tan bonita y crujiente es hornearla dentro de la una cazuela.


IMPORTANTE:
La cazuela debe ser completamente metálica. No puede tener ninguna parte de un material que no soporte la alta temperatura del horno.

Dentro de la cazuela y con la tapa puesta, el vapor que desprende la masa durante el horneado no puede escapar. Esto hace que la humedad sea alta y no se endurezca la corteza. 

El resultado es que la masa, al no tener la resistencia de una corteza rígida, sigue creciendo hasta que se quita la tapa.

Al quitar la tapa, la humedad disminuye y, con las altas temperaturas del horno, se forma una bonita corteza dorada y crujiente.


PRECAUCIÓN: La cazuela debe precalentarse dentro del horno antes de introducir en ella la masa. Cuando se saque del horno va a estar muy caliente. Por este motivo hay que manipularla con mucho cuidado para evitar quemarse. Para introducir la masa en ella sin quemarse la manos, hay que usar papel de hornear. Se colocará la masa sobre papel de hornear antes de la segunda fermentación de 30 minutos y se introducirá en la cazuela agarrándolo por esquinas.

Una vez horneado, hay que dejar que el pan se enfríe sobre una rejilla. Como es un pan grande, tardará en enfriarse más de 1 hora (el tiempo dependerá de la temperatura ambiente).

Es importante dejar que se enfríe antes de cortarlo en trozos, porque, de lo contrario, se puede romper al cortarlo.



Sobre su conservación...

Igual que todos los panes, estará más bueno recién hecho e irá pendiendo sus propiedades a medida que pasen las horas.

Se puede cortar en rebanadas y congelarlas envueltas en papel de aluminio. Así las puedes sacar una a una cuando te apetezca.

Para descongelarlas, puedes dejar que se descongelen solas o puedes ponerlas congeladas directamente en el tostador.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gusta el pan? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de recetas de pan .

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VÍDEO DE LA RECETA, INGREDIENTES E INSTRUCCIONES PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Sunny and Breezy de Eria
- Minimal Ilussions de Eria



Pan Artesano de Sidra

Este es un delicioso pan artesano de aspecto rústico que se sale un poco de lo normal por estar hecho con sidra en lugar de agua o leche. Tiene una corteza crujiente, pero no demasiado gruesa, una miga densa, pero a la vez suave y esponjosa, y un fondo de sabor a sidra. La receta está pensada para hacer la masa una noche y hornear el pan al día siguiente por la mañana. La forma de hacerlo es facilísima. No se necesitan utensilios sofisticados y casi no hay que amasar. Sólo hay que tener en cuenta que para hornearlo es necesaria una cazuela que sea completamente metálica y que pueda meterse al horno sin riesgo de que se estropee.

INGREDIENTES:

  • 350 g de harina de trigo
  • 100 g de harina de trigo integral
  • 1/2 cucharadita de levadura seca de panadería
  • 1 cucharada de azúcar
  • 2 cucharaditas de sal
  • 30 g de mantequilla derretida
  • 330 ml de sidra



INSTRUCCIONES DE LA RECETA:

  1. Pon en un recipiente para mezclar grande la harina, la harina integral, la levadura seca de panadería, el azúcar y la sal. Mézclalo bien con una cuchara y deja un hueco en el centro.
  2. Añade en el hueco la mantequilla y la sidra y mézclalo con una cuchara hasta obtener una masa. Al principio será muy fácil mover la mezcla con la cuchara, pero a medida que espese será más complicado. En ese punto será necesario presionar la masa con la parte de atrás de la cuchara para que la masa se una formando una bola (puedes ver imágenes en el vídeo). También es importante darle vueltas con la cuchara para que no se queda la harina en el fondo.
  3. Cubre el recipiente con film transparente y deja que la masa repose a temperatura ambiente entre 12 y 18 horas. Tras este tiempo, la masa habrá doblado su volumen y tendrá burbujitas de aire. Lo ideal es hacer la masa por la noche para hornear el pan la mañana del día siguiente.
  4. Tras el tiempo de fermentación, pon a precalentar el horno a 230 ºC.
  5. Pon la masa sobre una superficie enharinada. Espolvoréala con harina y amásala unos 3 minutos para que expulse el aire que habrá generado durante la fermentación (puedes ver imágenes en el vídeo de la receta). Si se han puesto las cantidades correctas, la masa no debe estar muy pegajosa y debe ser fácil amasarla sin que se pegue a las manos.
  6. Forma una bola y colócala sobre papel de hornear. Haz dos cortes en forma de cruz y cúbrela con el recipiente que utilizaste para formar la masa dado la vuelta. Deja que repose durante 30 minutos.
  7. Introduce una cazuela grande (26 o 28 centímetros de diámetro) con la tapa puesta en el horno precalentado a 230 ºC. La cazuela debe ser completamente metálica y debe estar dentro del horno mientras la masa está reposando.
  8. Tras los 30 minutos de reposo, saca con mucho cuidado la cazuela del horno (estará muy caliente), quita la tapa e introduce dentro la masa tomándola por los extremos del papel de hornear. Pon la tapa e introdúcela inmediatamente al horno. Debe estar dentro 30 minutos.
  9. Tras los primeros 30 minutos de horneado, quita la tapa y hornéala al menos 15 minutos más, hasta que esté de un intenso color dorado. Si te gustan los panes muy tostados, puedes dejarlo hasta 20 minutos.
  10. Saca el pan del horno y colócalo sobre una rejilla para que se enfríe.
¡Y a disfrutarlo!