domingo, 30 de marzo de 2014

Salmón con Miel y Tomillo en Papillote



Antes de probar esta receta, nunca se me habría ocurrido cocinar un pescado con algo tan dulce como la miel. Sin embargo, la mezcla de la miel con el ajo, la pimienta negra y el aroma del tomillo fresco resulta deliciosa junto al salmón.

Hay que servirlo recién hecho, y lo mejor es no abrir el papillote hasta el momento en que se sirve para que se conserven los aromas dentro. Tras servirlo, se puede regar con unas gotitas de limón.

Esta es una receta de salmón facilísima de hacer, saludable, rápida y con un sabor y aroma excepcional. Para prepararla, tan sólo hay que mezclar los ingredientes de la marinada, repartir por encima de las raciones de salmón cubriendo bien su superficie y hornear 15 minutos en papillote.

Para los que no estén familiarizados con la técnica de papillote, esta técnica, de origen francés, consiste en hornear alimentos en raciones individuales dentro de un paquete cerrado y bien sellado para que no se escape el vapor. El paquete se suele formar con papel de aluminio o bien con papel de hornear, aunque últimamente se están empezando a comercializar recipientes especiales de silicona. Esta técnica se suele usar sobre todo con pescados y verduras, aunque también se puede usar con carne de aves.

La técnica del papillote tiene muchas ventajas:
- Es saludable. Los alimentos se cocinan al vapor en su propio jugo. Esto reduce la cantidad de grasa que se usa y por tanto se reduce el número de calorías. Además, los nutrientes también se conservan mucho mejor que con otras técnicas.
- El resultado es muy sabroso. Con la cocción al vapor, se conservan muy bien el sabor y el aroma de los alimentos.
- Es una técnica muy limpia. Al cocinarse dentro de un envoltorio, no se mancha el horno ni la bandeja de hornear. Incluso se puede servir sobre el propio papillote y, en este caso, tampoco se mancharía el plato.
- Es rápida. Como se cocinan raciones individuales, el tiempo de horneado se reduce a unos 15 minutos en la mayoría de lo casos.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan las recetas de salmón? Puedes encontrar más en nuestra Página de Recetas de Salmón.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Ensalada de Endibias, Manzana, Queso de Cabra y Nueces
Salmón Teriyaki
Salmón Asado con Mostaza, Ajo y Perejil
Salmón con Salsa Balsámica de Romero























INGREDIENTES (4 personas):

- 1 Kg de salmón (lomos cortados en raciones individuales o bien rodadas)
- 4 cucharadas de miel
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharada de vinagre de vino blanco
- 3 dientes de ajo machacados
- 1 cucharada de hojas de tomillo fresco
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto


INSTRUCCIONES PASO A PASO DE LA RECETA:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes encontrar las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí).



1) Precalienta el horno a 190 ºC.

2) Mezcla en un bol la miel, el aceite de oliva, el vinagre de vino blanco, los dientes de ajo machacados, el tomillo fresco y sal y pimienta negra recién molida al gusto.

3) Pon cada ración de salmón sobre una hoja de papel de aluminio lo suficientemente grande como para que pueda envolver al salmón.

4) Reparte sobre las raciones de salmón la mezcla anterior cubriendo la superficie de la parte superior.

5) Envuelve cada ración de salmón con el papel de aluminio, sellándolas bien, para que no se escape el vapor durante el horneado (puedes ver imágenes en el vídeo).

6) Colócalas sobre una bandeja de hornear y hornea en el centro del horno a 190 ºC durante 15 minutos (se pueden elevar a 20 minutos si las raciones de salmón son muy gruesas)

Tras sacar los papillotes del horno, ten cuidado al abrirlos ya que el vapor podría quemarte. Ábrelos justo al servirlos. Se puede servir sobre el propio papillote o también se puede pasar a platos.

¡Y a disfrutarlo!

viernes, 28 de marzo de 2014

Champiñones al Ajillo



Estos champiñones salteados al ajillo son perfectos como entrante, o bien para compartir entre varias personas en una comida o cena a base de tapas.

Además de ser sencillísimos y rápidos de hacer (unos 15 minutos), son muy bajos en calorías por su alto contenido en agua. Un entrante muy sano y ligero, apto para vegetarianos y personas que siguen dietas de adelgazamiento, y al mismo tiempo muy rico.

Se sirven muy calientes y lo mejor es tener a mano un buen pan para mojarlo en la salsa :-)

Recuerda que para limpiar los champiñones no está recomendado sumergirlos en agua, ya que absorben gran cantidad de agua y, al expulsarla, pierden su sabor. Hay que intentar usar la mínima cantidad de agua posible y además sin sumergirlos. Si no están muy sucios, puede ser suficiente limpiarlos con un paño mojado.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Fettuccine con Tomates Secos, Champiñones y Albahaca
Pollo con Champiñones, Bacon, Nata y Vino Blanco
Crema de Champiñones
Fettuccine alla Fiorenticna con Champiñones y Espinacas
























INGREDIENTES (4 personas):

- 450 g de champiñones
- 5 cucharadas de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo
- Un chorrito de zumo de limón ( 1/4 de limón basta)
- Sal y pimienta al gusto
- 4 cucharadas de perejil picado fino


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:



1) Limpia los champiñones, córtales los pies y pártelos a la mitad. Pica los dientes de ajo muy finos.

2) Calienta el aceite en una sartén y cocina el ajo picado durante 1 minuto.

3) Añade los chapiñones y saltéalos a fuego vivo removiendo constantemente hasta que hayan absorbido todo el aceite de la sartén.

4) Baja el fuego a medio-bajo y sigue cocinándolos hasta que los champiñones suelten su jugo (puedes ver imágenes en el vídeo).

5) Sube de nuevo el fuego y saltéalos hasta que el jugo casi se haya evaporado (unos 4-5 minutos).

6) Añade sal al gusto, unas vueltas de molinillo de pimienta, un chorrito de zumo de limón (bastará con presionar con los dedos un cuarto de limón) y 4 cucharadas de perejil picado fino. Remueve y mantén sólo un minuto más al fuego.

¡Y a disfrutarlos!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Compota de Fresas



Esta compota de fresas es perfecta para acompañar unas tostadas, unos crepes, unas pancakes (panqueques o tortitas americanas), helados y tartas. Una de las cosas buenas de hacer compota de frutas casera es que se puede ajustar la cantidad de azúcar a tu gusto según el estado de maduración de la fruta. Además, igual que todo lo que hacemos en casa, es más natural, más sana y no lleva aditivos artificiales.

¿Sabes cuál es la diferencia entre la compota, la mermelada y la confitura? La clave está en la cantidad de azúcar que llevan. La compota es la que menor cantidad de azúcar lleva (< 45%), conservando parte de la acidez natural de la fruta. En segundo lugar está la mermelada (45%-65%), que además suele ser más parecida a un puré que la compota, que conserva trocitos de fruta. La confitura es la que más cantidad de azúcar lleva, por encima del 65%.

Esta compota lleva un poco de zumo de limón. Aunque pueda parecer extraño mezclar limón con las fresas, el resultado es exquisito, ya que intensifica el sabor de las fresas sin que el sabor del propio limón se note.

La cantidad de azúcar que lleva la receta es suficiente para conseguir un resultado dulce, pero que no enmascare el sabor natural ligeramente ácido de las fresas. Si lo prefieres puedes variar la cantidad de azúcar a tu gusto.

Por otro lado, la forma de cortar las fresas hace que, tras la cocción, todavía se conserven trozos de fresas. Si prefieres que haya menos trozos, puedes cortar las fresas en trocitos más pequeños para que deshagan durante la cocción.

Con 450 g de fresas se obtienen aproximadamente 400 ml de confitura Se puede tomar tanto fría como caliente.

¡Aquí os dejo la receta! ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Mirad como quedaron nuestras Tortitas Americanas de Yogur con la compota de fresas :-) ¡Riquísimo!



Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Pastel de Fresas
Bizcocho de Fresas y Nueces












INGREDIENTES:

- 450 g de fresas
- 50 g de azúcar
- 65 ml de agua
- El zumo de medio limón

Se obtienen aproximadamente 400 ml de compota de fresas.


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso en imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:



1) Corta las fresas en rodajas en sentido longitudinal (a lo largo).

2) Ponlas en una cazuela. Añade el agua, el zumo de limón y el azúcar. Remueve con una cuchara para que se mezcle todo bien.

3) Llévalo a ebullición y cuece a fuego lento, sin tapa, durante 30 minutos aproximadamente.

¡Y a disfrutarla! Se puede tomar tanto fría como caliente.

domingo, 23 de marzo de 2014

Yoghurt Pancakes (Tortitas Americanas de Yogur)



Esta es una versión de las famosas Pancakes o Tortitas Americanas que lleva yogur en lugar de leche. Tienen un sabor magnífico y son muy gorditas pero, al mismo tiempo, son suaves, esponjosas y jugosas por dentro.

Se pueden tomar solas o acompañadas de fruta fresca, miel, mermelada, compota de frutas, chocolate caliente, sirope, etc. ¡Hay mil posibilidades que te harán disfrutar del desayuno o la merienda! :-)

Es muy sencillo prepararlas. Tan sólo hay que mezclar ingredientes húmedos por un lado, ingredientes secos por otro, y mezclar ambos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. El único truco es que los huevos no se mezclan tal cual con el yogur y la mantequilla derretida, sino que se separan las yemas de las claras y se mezclan yemas con mantequilla y claras con yogur antes de mezclar ambos.

Por otro lado, es importante poner énfasis en que no se debe insistir mucho cuando se mezclen los ingredientes secos con los húmedos, ya que, de lo contrario, las tortitas podrían endurecerse. Únicamente se deben mezclar con una cuchara hasta que la harina se humedezca. No hay que insistir más. No pasa nada si queda algún pequeño grumo. Se deshará solo. La pasta que debe obtenerse tras la mezcla será bastante espesa, no se caerá fácilmente de una cuchara, pero al mismo tiempo será muy suave.

Las tortitas pueden tener el diámetro que nosotros queramos. Tan sólo hay que poner más o menos cantidad de pasta en la sartén o en la plancha donde las cocinemos. Lo normal es tomar porciones de unos 60 ml de la pasta. Esto es algo más de la mitad de un cazo de servir sopa.

Para cocinarlas, se puede emplear mantequilla o bien aceite vegetal de sabor suave, como por ejemplo, aceite de girasol. Recuerda que hay que volver a engrasar ligeramente la sartén o la plancha en la que las cocinemos después de cada tortita (antes de poner la siguiente).

Las tortitas se cocinan a fuego entre medio y fuerte. Como estas tortitas son bastante gruesas, el fuego no tendrá que ser tan fuerte como en otras recetas de tortitas más finas, ya que podría tostarse demasiado la superficie en contacto con la sartén antes de cocinarse por el centro. Si sospechas que la tortita ya está dorada, pero todavía no es el momento de darle la vuelta, baja el fuego para que no se tueste demasiado por el lado que está en contacto con la sartén.

El momento de dar la vuelta a las tortitas es cuando se forman burbujas en la superficie y, además, al tocar con una espátula el borde, la espátula no se impregna de pasta.

Con esta receta se consiguen aproximadamente 8 tortitas de 1 cm de grosor y 15 cm de diámetro.

¡Aquí os dejo la receta! ¡Espero que la disfrutéis!

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Tortitas Irlandesas (Irish Pancakes)
Cinnamon Rolls (Caracoles de Canela)
Compota de Fresas
Banana Pancakes (Tortitas Americanas de Plátano)























INGREDIENTES (4 - 6 personas):

- 260 g de harina
- 1 cucharadita de levadura de repostería
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 2 huevos
- 4 yogures naturales de 125 g cada uno
- 55 g de mantequilla derretida (a temperatura ambiente)
- Mantequilla o bien aceite de girasol para engrasar la sartén o plancha donde se cocinen

Con esta receta se consiguen aproximadamente 8 tortitas de 1 cm de grosor y 15 cm de diámetro. Pueden conseguirse más tortitas de menor diámetro reduciendo la cantidad de pasta que se pone en la sartén.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música del vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illussions
Winds Of Inspiration



1) Abre los huevos y separa las yemas de las claras.

2) Pon las claras en una fuente o bol para mezclar, añade los 4 yogures naturales y mezcla con unas varillas hasta obtener una mezcla homogénea.

3) Añade las yemas a la mantequilla derretida a temperatura ambiente y mézclalos bien.

4) Añade la mezcla de yemas y mantequilla a la mezcla de claras y yogur y remueve con las varillas hasta obtener una mezcla homogénea.

5) En una fuente amplia, mezcla la harina, levadura de repostería, bicarbonato sódico, azúcar y sal.

6) Haz un hueco en el centro y añade la mezcla de ingredientes líquidos. Con una cuchara, mezcla con suavidad sólo hasta que la harina de humedece. No insistas más allá de ese punto o las tortitas pueden quedar duras. Es normal que quede algún grumo. No pasa nada, se disolverá solo. La mezcla que se obtiene es muy espesa, pero al mismo tiempo suave. Puedes ver imágenes en el vídeo.

7) Calienta a fuego medio-fuerte una sartén antiadherente, o bien una plancha, y engrásala ligeramente con mantequilla o aceite de girasol. Cuando la sartén esté caliente, vierte con un cazo una porción de la mezcla del tamaño deseado. Espera unos minutos hasta que la tortita tenga burbujas en la superficie y además, al tocar el borde con una espátula, la espátula no se impregna de pasta. Da la vuelta con cuidado. La tortita estará cocinada tras unos minutos, cuando esté dorada por el lado de abajo (levántala con la espátula para comprobarlo).

8) Engrasa de nuevo la sartén entre tortita y tortita y continúa haciendo tortitas hasta que se termine la pasta.

¡Y a disfrutarlas!

jueves, 20 de marzo de 2014

Tarta de Crema de Limón



Esta tarta tiene una base con una textura arenosa y crujiente y con sabor a mantequilla, que combina a la perfección con la textura cremosa y el sabor ligeramente ácido de la crema de limón. Las dos cosas unidas son una delicia.

El sabor cítrico del limón hace que sea muy refrescante y siente fenomenal en los días de calor.

La base de la tarta es de masa quebrada, que también se conoce como pasta brisa o Pâte Brisée en francés (brisée significa rota o quebrada). Esta masa se hace principalmente con harina y mantequilla, a las que se añade un poco de agua para que la masa se compacte. También se puede añadir un poco de azúcar o sal, dependiendo de si la masa se va a emplear para un tarta dulce o una tarta salada (quiche).

Lo normal es que la proporción de mantequilla sea aproximadamente la mitad en peso que la de harina. Sin embargo, en esta receta usamos una versión de la masa quebrada en la que se aumenta la proporción de mantequilla para intensificar su sabor de forma que contraste con el sabor cítrico de la crema de limón.

Aunque preparar la masa quebrada es bastante sencillo, estirarla con el rodillo necesita un poco de habilidad. Estos son algunos consejos a tener en cuenta:

- Asegúrate de que en la superficie de trabajo hay suficiente harina para que la pasta no se pegue a ella. El rodillo también debe enharinarse de vez en cuando.
- Pasa el rodillo desde el centro de la pasta hacia afuera y, de vez en cuando, gira la pasta 90º para que la masa se extienda de manera uniforme y para evitar que se pegue a la superficie de trabajo.
- Como la pasta es muy quebradiza, los bordes pueden abrirse y formar grietas. Si ocurre, intenta cerrarlas con los dedos.
- Tras sacar la pasta de la nevera, puede ocurrir que esté demasiado dura y sea difícil estirarla sin que se rompa. Si eso ocurre se puede dejar unos minutos que coja un poco la temperatura ambiente, pero ten en cuenta que si se calienta demasiado puede ponerse muy pegajosa.
- Para mover la pasta de la superficie de trabajo al molde sin que se rompa, lo mejor es enrollarla con cuidado en el rodillo sin presionar. Sólo lo suficiente para poder transportarla.

La masa se tiene que hornear antes de poner la crema de limón para que se impermeabilice, ya que la crema, antes de hornearla, es muy líquida y la mojaría.

A la hora de hornear la tarta, se tiene que tener en cuenta que únicamente se tiene que cuajar la superficie de la crema de limón, pero en el interior tiene que tener la consistencia de una crema. Si se deja la tarta en el horno más tiempo del necesario, la crema de limón puede endurecerse demasiado y pueden salir grietas en la superficie.

Esta tarta se sirve fría o a temperatura ambiente, y debe conservarse refrigerada.

¡Aquí os dejo la receta! ¡Espero que la disfrutéis!


INGREDIENTES (8 raciones):

Pasta para la base:
150 g de harina
25 g de azúcar
125 g de mantequilla troceada
1 cucharada de agua


Crema de limón:
150 ml de nata líquida espesa
100 g de azúcar
3 huevos grandes (ó 4 pequeños)
La ralladura de 2 limones
12 cucharadas de zumo de limón



INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver con imágenes cómo hacer la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponibles aquí):
Minimal Illussions
Winds Of Inspiration



1) En una fuente amplia o un cuenco grande, mezcla la harina con el azúcar. Añade la mantequilla cortada en dados y presiónala con los dedos junto a la harina hasta que aparezcan grumos pegajosos (puedes ver la imagen en el vídeo).

2) Añade una cucharada de agua y mezcla hasta que se forme una pasta. Haz una bola, envuélvela en film transparente, y déjala 30 minutos en la nevera para que se enfríe.

3) Pon la pasta en una superficie de trabajo enharinada y extiéndela con el rodillo. Extiende desde el centro hacia afuera y, de vez en cuando, gírala 90º para que se extienda de forma uniforme y para asegurarte de que no se queda pegada a la superficie de trabajo. Es una pasta muy quebradiza y hay que manipularla con cuidado. Es normal que los extremos se abran un poco. No pasa nada porque se pueden eliminar esos bordes irregulares al poner la masa en el molde.

4) Cuando tengas un disco del tamaño suficiente para que cubra un molde acanalado de 24 cm (aproximadamente 30-32 cm de diámetro), enróllala en el rodillo y ponla sobre el molde untado de mantequilla. Presiona la pasta con las manos contra el fondo y las paredes del molde para que se adhiera a la superficie.

5) Pincha con un tenedor la base de la pasta y déjala en la nevera otros 30 minutos.

6) Precalienta el horno a 190 ºC.

7) Forra la pasta con papel de aluminio y esparce por encima pesos para hornear o bien legumbres secas (esto evitará que la pasta se levante durante el horneado). Hornea 15 minutos en el centro del horno precalentado a 190 ºC.

8) Retira los pesos y el papel de aluminio y hornea 15 minutos más a 190 ºC.

9) Mientras tanto prepara la crema. Pon en una fuente amplia los huevos, la ralladura de limón y el azúcar, y bate con las varillas (con batidora o bien a mano) hasta tener una mezcla espumosa. Añade la nata líquida y vuelva a batir hasta que se incorpore a la mezcla. Por último, añade el zumo de limón y vuelve a batir hasta que se incorpore.

10) Vierte la crema en la base de la tarta y hornea durante 20 minutos en el centro del horno a 190 ºC, hasta que la superficie de la crema haya cuajado. No la dejes más tiempo ya que la crema podría resecarse y saldrían grietas.

11) Tras sacarla del horno, deja que se enfríe por completo sobre una rejilla antes de consumirla o bien meterla en la nevera.

Puedes servirla espolvoreada de azúcar glass.

¡Y a disfrutarla!




domingo, 16 de marzo de 2014

Pan Irlandés con Pasas (Raisins Soda Bread)




Esta es una versión dulce del Pan Irlandés tradicional. No lleva avena y la proporción de harina integral es menor. A cambio se incluye mantequilla y uvas pasas. La mantequilla contribuye con su aroma y da una textura más suave. Las pasas le dan el sabor dulce y afrutado. Está delicioso para tomarlo sólo, en rebanadas tostadas y untadas con mantequilla, en rebanadas untadas de queso crema suave... :-D

El pan irlandés es muy sabroso debido a la mezcla de harina de trigo blanca, harina de trigo integral y "buttermilk". Tiene una miga muy apretada que lo hace perfecto para cortarlo en rebanadas y hacer tostadas.

Igual que las American Biscuits, el pan irlandés en todas sus versiones forma parte de lo que se denomina "quick breads" o panes rápidos. Se llaman así porque no llevan levadura de panadería y, por tanto, no necesitan ni fermentación, ni el trabajo de amasado de los panes tradicionales.

Por este motivo, este pan es perfecto para aquellas ocasiones en las que apetece un pan casero recién hecho pero no se dispone de tiempo para amasar y dejar fermentar la masa.

El pan crece debido a una reacción química que se produce entre el bicarbonato sódico (soda) y el ácido láctico que contiene el "buttermilk" (suero de mantequilla o mazada). El buttermilk es el líquido que queda cuando se obtiene mantequilla a partir de la leche. Es un líquido de color amarillento con bajo contenido en grasa y sabor agrio.

Actualmente, el buttermilk que se comercializa no se obtiene de la manera tradicional, sino añadiendo a la leche bacterias que convierten la lactosa de la leche en ácido láctico para simular el producto original.

Si no te resulta fácil encontrar buttermilk, no te preocupes, ya que puedes conseguir algo muy parecido añadiendo a la leche un agente acidulante, como el zumo de limón o el vinagre de manzana, y dejándola reposar unos 15 minutos (no es necesario remover). Verás como la leche se corta y se vuelve agria, y empiezan a aparecer grumos más espesos. La proporción es una cucharada por cada taza de leche (240 ml). Otra opción es sustituir el buttermilk por la misma cantidad de yogur natural.

A la hora de hacer el pan, no hay que amasar como en el caso de un pan normal. Tan sólo hay que hacer lo necesario para formar una bola que no se pegue a las manos. Si se trabajara demasiado la masa, el pan podría quedar duro.

Lo mejor es consumir este pan recién hecho y congelar el que no se vaya a consumir en ese momento. Si lo congelas cortado en rebanadas, podrás sacarlas de una en una cuando las vayas a consumir y así disfrutarás de él como si estuviera recién hecho (puedes ponerlas directamente en la tostadora). Recuerda envolver de forma individual las rebanadas que vayas a congelar en papel de aluminio.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta también te gustarán:

Pan de Molde Casero
Pan Irlandés (Irish Soda Bread)
American Biscuits (Panecillos de Mantequilla)























INGREDIENTES:

- 300 g de harina de trigo
- 100 g de harina de trigo integral
- 3 cucharadas de azúcar
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 cucharadita de sal
- 45 g de mantequilla fría cortada en dados
- 100 g de pasas
- 360 ml de buttermilk (suero de mantequilla)

NOTA: El buttermilk puede sustituirse por:
- 340 ml de leche
- 1 y ½ cucharadas de zumo de limón o bien vinagre de manzana


RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí):



1) Precalienta al horno a 190 ºC.

2) Si no dispones de buttermilk, añade a la leche el zumo de limón (o vinagre de manzana) y déjala reposar al menos 15 minutos. No es necesario remover.

3) En una fuente amplia, pon los dos tipos de harina, el azúcar, la sal y el bicarbonato sódico. Mézclalo todo bien con una cuchara para que todo se reparta uniformemente.

4) Añade la mantequilla fría cortada en trocitos y presiónala junto a la harina con los dedos hasta que la mezcla tenga el aspecto de pan rallado grueso (puedes ver en el vídeo el aspecto que debe tener).

5) Añade las pasas y, con una cuchara, repártelas uniformemente.

6) Haz un agujero en el centro y añade el buttermilk (o la leche) y mezcla con una cuchara hasta conseguir una pasta muy espesa que se pueda manipular bien a la hora de amasarla. Si es necesario, añade algo más de harina si ves que no es lo suficientemente espesa para trabajarla, o bien, algo más de buttermilk (o leche) si no consigues que se una (cucharada a cucharada).

7) Pon la pasta sobre una superficie enharinada y vierte algo de harina por encima. La cantidad necesaria dependerá de lo densa que esté la pasta. Si la pasta está poco densa y hay riesgo de que se te pegue mucho a las manos, pon más harina.

8) Amasa hasta obtener una bola. No es necesario amasar igual que en las masas que llevan levadura de panadería. En este caso, sólo hay que hacer lo necesario para formar una bola que no se pegue a las manos. Si se trabaja mucho la masa, el pan podría quedar duro.

9) Aplasta la bola hasta formar un disco de unos 18 cm de diámetro.

10) Pon el disco en una bandeja para horno con papel de hornear (o bien engrasada) y corta con un cuchillo una cruz de 1/2 cm de profundidad (en el vídeo puedes ver imágenes).

11) Hornea entre 40 y 50 minutos en el centro del horno a 190 ºC hasta que esté dorado. Cuando lo saques del horno, al golpear la parte de abajo del pan, tiene que sonar a hueco. Si no es así, es que no está hecho.

12) Deja que se enfríe sobre una rejilla. No intentes cortarlo mientras todavía está caliente, ya que puede romperse. Mejor espera a que esté completamente frío.

¡Y a disfrutarlo!

miércoles, 12 de marzo de 2014

Bizcocho de Fresas y Nueces




El sabor de este bizcocho de fresas y nueces recuerda al verano :-) Tiene una textura jugosa debido a que las fresas se deshacen con el calor de horno. Su sabor se mezcla con los sabores del yogur, la vainilla y la canela y el resultado es magnífico. Es perfecto para el desayuno, para la merienda o para acompañar un café o un té en cualquier momento del día.

Igual que en el caso del pastel de clementina y almendra, para hacer este bizcocho necesitarás una batidora con el accesorio de varillas, ya que hay que batir muy bien, primero la mantequilla y el azúcar, y después los huevos de uno en uno. El objetivo es conseguir una mezcla muy cremosa y espumosa antes de añadir la harina y el yogur.

Se sirve templado o bien a temperatura ambiente. Si está frío, por ejemplo por tenerlo en la nevera, se pondrá duro al solidificarse la mantequilla que contiene. Si esto ocurre, puedes meter las rebanadas en la tostadora o bien puedes ponerlas unos segundos en el microondas.

El bizcocho aguanta unos días después de hacerlo si se tapa bien para que no se seque. También se puede congelar entero o bien en rebanadas que puedes descongelar poco a poco según se vayan consumiendo.

¡Aquí os dejo la receta! ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Pastel de Manzana a la Sidra con Frambuesas y Pasas
Pan Dulce de Arándanos Rojos y Naranja












INGREDIENTES:

- 50 g de nueces
- 260 g de harina
- ½ cucharadita de levadura de repostería
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico
- ¼ de cucharadita de sal
- 1 cucharadita de canela
- 115 g de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 3 huevos (mejor a temperatura ambiente)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 yogur (125 g) (mejor a temperatura ambiente)
- 250 g de fresas en dados pequeños


RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver la receta paso a paso en imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illussions
Winds Of Inspiration




1) Precalienta el horno a 180º C y unta con mantequilla un molde rectangular de entre 24 y 26 cm de largo.

2) Tuesta las nueces entre 8 y 10 minutos en el grill hasta que estén marrones (sin llegar a quemarlas) y desprendan aroma. Así se intensifica su sabor. Cuando se hayan enfriado, trocéalas.

3) En una fuente amplia, pon la harina, la levadura de repostería, el bicarbonato sódico, la sal y la canela. Mezcla todo muy bien con una cuchara o bien unas varillas para que conseguir una mezcla homogenea.

4) En otra fuente amplia, pon la mantequilla ablandada a temperatura ambiente troceada. Bate la mantequilla con la batidora eléctrica con el accesorio de varillas hasta que la mantequilla tenga la consistencia de una crema o pomada. Si tu batidora permite regular la velocidad, pon la velocidad más lenta para evitar que la mantequilla salpique.

5) Añade el azúcar a la mantequilla y vuelve a batir a velocidad lenta hasta que se incorpore a la mantequilla y tengamos de nuevo una textura de crema o pomada.

6) Añade los huevos de uno en uno y el extracto de vainilla batiendo muy bien la adición de cada huevo. Puedes ir subiendo la velocidad poco a poco, ya que a medida que vas añadiendo huevos, va a ser menos probable que salpique. Tienes que conseguir una mezcla suave y espumosa (puedes ver imágenes en el vídeo).

7) Añade la mitad de la mezcla de harina y bate sólo hasta que la harina se incorpore a la mezcla. Pon la velocidad más lenta para evitar salpicaduras.

8) Añade la mitad del yogur y bate hasta que se incorpore a la mezcla.

9) Añade la harina restante y bate a velocidad lenta hasta que se incorpore a la mezcla. En este punto la mezcla será bastante espesa.

10) Añade el yogur restante y bate de nuevo únicamente hasta que se incorpore a la mezcla. El resultado será una mezcla espesa pero cremosa (puedes ver imágenes en el vídeo).

11) Corta la fresas en dados pequeños (si son demasiado grandes pueden terminar en el fondo del bizcocho). Añade dos cucharadas de harina y mézclala con los dados de fresas. La harina ayuda a prevenir que las fresas se vayan a fondo del bizcocho.

12) Añade a la mezcla las fresas y las nueces. Remueve con una cuchara o una espátula hasta que se reparten uniformemente por la mezcla.

13) Pon la mezcla en el molde untado con mantequilla y hornea en el centro del horno precalentado a 180ºC  durante 60 o 70 minutos. Sabrás que el bizcocho está hecho porque estará dorado y si pinchas un palillo en el centro saldrá limpio.

14) Tras sacarlo del horno, deja que se enfríe sobre una rejilla antes de desmoldarlo.

¡Y a disfrutarlo!

miércoles, 5 de marzo de 2014

Muffins de Naranja, Dátiles y Nueces




Estos muffins son una muy buena forma de comenzar el día con energía :-) El sabor dulce de los dátiles combina muy bien con las nueces y con el sabor cítrico del zumo de naranja.

Dátiles
Los dátiles son originarios del Golfo Pérsico. Son el fruto de las palmeras y crecen en racimos grandes. Pueden medir hasta 5 cm y tienen una semilla en su interior. Los que usamos en esta receta son dátiles naturales secos. No llevan ningún tratamiento. Es necesario quitarles la semilla y trocearlos antes de añadirlos a la pasta para hacer los muffins.

El procedimiento para hacer los muffins es muy sencillo y no son necesarios robots de cocina ni ningún utensilio sofisticado. Tan sólo hay que mezclar en una fuente los ingredientes secos, en otra diferente los ingredientes húmedos y mezclar con una cuchara los ingredientes húmedos con los secos hasta que los ingredientes secos se humedezcan. Por último se añaden a la mezcla los dátiles y las nueces.

Una vez hechos, estos muffins aguantan unos días bien tapados (por ejemplo, cubiertos con film transparente o dentro de una lata) para evitar que se sequen. Se pueden congelar individualmente envueltos en papel de aluminio para sacarlos de uno de uno cuando se vayan a consumir.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Pan Dulce de Arándanos Rojos y Naranja
Muffins de Calabaza, Naranja, Arándanos Rojos
Pastel de Clementina y Almendra






















(NOTA: Haz click en el texto de las imágenes para acceder a la receta)


INGREDIENTES (12 muffins):

- 260 g de harina
- 140 g de azúcar moreno
- 2 cucharaditas de levadura de repostería
- ½ cucharadita de bicarbonato sódico
- ½ cucharadita de sal
- ½ cucharadita de canela
- 1 cucharada de ralladura de naranja
- 1 huevo ligeramente batido
- 1 yogur  natural (125 g)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 120 ml de zumo de naranja
- 50 g de mantequilla derretida (a temperatura ambiente)
- 90 g de dátiles troceados
- 60 g de nueces troceadas



RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes encontrar la receta paso a paso explicada con imágenes (la música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí):




1) Precalienta el horno a 200 ºC y unta de mantequilla un molde para 12 muffins.

2) En una fuente amplia, mezcla la harina, el azúcar, la levadura de repostería, el bicarbonato sódico, la sal, la canela y la ralladura de naranja.

3) En otra fuente más pequeña, mezcla el huevo ligeramente batido, el yogur, el extracto de vainilla, el zumo de naranja y la mantequilla derretida a temperatura ambiente. No es necesario insistir para que quede una mezcla homogénea. Si quedan grumos, no pasa nada.

4) Añade la mezcla anterior a la fuente con los ingredientes secos y mézclalos con una cuchara o una espátula hasta que los ingrediente secos se humedezcan. Igual que antes, no es necesario trabajar mucho la mezcla.

5) Añade los dátiles troceados y las nueces troceadas y repártelos uniformemente removiendo con una cuchara.

6) Reparte la mezcla anterior en los moldes para muffins untados de mantequilla.

7) Hornéalos en el centro del horno a 200 ºC durante 15 o 20 minutos hasta que hayan crecido y estén dorados.

8) Déjalos unos 10-15 minutos sobre una rejilla antes de desmoldarlos y dejar que se enfríen por completo.

¡Y a disfrutarlos!


domingo, 2 de marzo de 2014

Albóndigas en Salsa de Almendras




Esta es una receta perfecta para una comida o una cena a base de tapas para compartir entre varias personas. Las albóndigas están riquísimas con la salsa a base de almendras y vino blanco. Si te animas a hacerlas, ten a mano un buen pan para mojar la salsa :-) ¡No querrás desperdiciarla! :-)

Esta receta lleva carne de cerdo, pero también se puede hacer mezclando carne de cerdo con carne de ternera a partes iguales o bien con otros tipos de carne.

Aunque no todo el mundo lo conoce, existe un truco para hacer las albóndigas sin mancharse las manos. Es muy sencillo. Pon una o dos cucharadas de harina en una taza ancha. Con una cuchara, coge un poco de la carne picada preparada para hacer las albóndigas y ponlo en la taza. Mueve la taza con movimientos circulares para que la carne dé vueltas alrededor de la taza y se reboce en la harina. Mueve la taza de arriba a abajo para obligar a la albóndiga a que dé saltitos y quede rebozada por igual por todos los lados.

Con este truco, no sólo consigues no mancharte las manos sino que además la carne queda menos apelmazada que si se presiona con las manos.

Por otro lado, es importante que cuando cuezas las albóndigas con la salsa el fuego esté bajo y la cazuela tapada. Si no, la salsa podría espesar demasiado y se podría pegar al fondo de la cazuela.

Estas albóndigas se sirven muy calientes, espolvoreadas con perejil fresco y regadas con un chorrito de limón recién exprimido al gusto de cada uno.

Si te sobran se pueden guardar en la nevera unos días y recalentarlas otro día. Sólo ten en cuenta que la salsa se va a espesar y es posible que tengas que añadir un poquito de agua cuando las recalientes. Por supuesto que se pueden congelar.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis!

Si te ha gustado esta receta, también te gustará:

Pollo al Curry de Pimienta Verde (Murgh Mirchiwala)
Albóndigas Marroquís con Salsa Especiada de Limón











(Nota: Haz click en la imagen para acceder a la receta)


INGREDIENTES (4-6 personas):

Albóndigas:
- 60 g de pan rallado
- 450 g de carne de cerdo picada
- 1 diente de ajo triturado
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- 1 huevo
- Nuez moscada
- Sal y pimienta
- Harina para rebozar las albóndigas
- Aceite de oliva para freír las albóndigas

Salsa de almendras:
- 2 cucharadas de aceite de oliva (del usado para freír las albóndigas)
- 25 g de pan troceado
- 120 g de almendras crudas
- 2 dientes de ajo picados
- 150 ml de Vino blanco
- Sal y pimienta negra
- 425 ml de caldo vegetal (o bien, 425 ml de agua y una pastilla de caldo vegetal)


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver cómo preparar la receta paso a paso con imágenes. La música usada en el vídeo es Royalty Free y está disponible en los siguientes enlaces:
- Minimal Illusions
- Winds Of Inspiration




Comenzamos haciendo las albóndigas:

1) Pon el pan rallado en un cuenco o un plato y comienza a echarle agua, cucharada a cucharada, removiendo hasta que se forme una pasta espesa, pero que a la vez esté blanda y se pueda manejar bien. No debe escurrir agua pero tampoco debe quedar tan dura que después no se mezcle bien con la carne picada.

2) En una fuente amplia, pon la pasta de pan rallado, la carne picada, un huevo, el ajo triturado, el perejil fresco picado, un poco de nuez moscada rallada y sal y pimienta negra al gusto. Mezcla todo bien hasta conseguir que todo se reparta uniformemente.

3) Para formar las albóndigas, ayudándote de una cuchara, pon una porción pequeña de la carne picada en una taza ancha con harina. Mueve la taza con movimientos circulares y movimientos de arriba a abajo para que la carne de reboce en la harina. Añade más harina a la taza a medida que vas preparando las albóndigas si es necesario.

4) Fríe las albóndigas en tandas a fuego medio-fuerte. Usa una sartén pequeña con suficiente aceite de oliva para que las cubra hasta la mitad. Dales la vuelta cuando estén doradas por un lado para que se doren de forma uniforme. Resérvalas hasta que esté hecha la salsa de almendras.

NOTA: Ten en cuenta que cuanto más pequeña sea la sartén, necesitarás menos aceite de oliva para cubrir las albóndigas. Puede compensar tardar un poquito más en freir todas las albóndigas y a cambio gastar menos aceite.

Preparamos la salsa de almendras:

5) Para hacer la salsa de almendras, pon a calentar en una cazuela dos cucharadas del aceite de oliva que se ha usado para freír las albóndigas. Añade el pan troceado y las almendras y cocina a fuego lento, removiendo frecuentemente, hasta que estén dorados.

6) Cuando estén dorados, añade los dientes de ajo picados y cocina unos 30 segundos removiendo.

7) Añade el vino blanco y deja que hierva 2 minutos.

8) Añade el caldo de verduras o bien la misma cantidad de agua y una pastilla de caldo de verduras en su lugar.

9) Pasa la batidora hasta conseguir una salsa fina muy líquida. Salpimienta la salsa al gusto.

Y terminamos cociendo las albóndigas en la salsa de almendras:

10) Pon la salsa de almendras al fuego y añade las albóndigas. Asegúrate de que todas ellas quedan cubiertas por la salsa.

11) Cuando la salsa comienza a hervir, baja el fuego y cuece a fuego lento durante unos 20 minutos con la cazuela tapada.

Sírvelas muy calientes decoradas con perejil fresco picado y un chorrito de zumo de limón recién exprimido.

¡Y a disfrutarlas!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...