sábado, 26 de septiembre de 2015

Tagliatelle con Salmón Ahumado y Salsa Cremosa de Albahaca



Una salsa cremosa de albahaca con trocitos de salmón ahumado hacen de esta receta un plato de pasta delicioso muy sabroso y aromático :-)

Esta receta también se puede hacer con otras pastas largas como spaguetti, fettuccine, linguine (tallarines), pappardelle, etc.

Sobre los ingredientes...

Para preparar la salsa, además de la albahaca y el salmón ahumado, se necesita queso parmesano, ajo, nata líquida, leche, pimienta negra y zumo de limón.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de la hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.

La albahaca se comercializa tanto fresca como seca. En esta receta, la albahaca debe ser fresca. No puede sustituirse por albahaca seca, ya que el resultado sería diferente del esperado.

Sobre la forma de prepararlos...


Como la mayoría de las recetas de pasta, esta receta es muy fácil de preparar.

Además es muy rápida, ya que se puede preparar la salsa mientras se cocina la pasta. Se puede tener hecha en tan sólo 20-25 minutos.

Para hacerla, por un lado, hay que preparar las salsa de albahaca. En paralelo, en otro recipiente se cuece la pasta en agua salada y, por último, se mezcla la salsa con la pasta bien escurrida y el salmón.

Para preparar la salsa de albahaca hay que triturar con la batidora el queso parmesano, la albahaca, el ajo, la nata y la leche. Después se pone al fuego hasta que espese ligeramente. 

La pimienta negra y el zumo de limón se añaden al final, cuando se mezcle la salsa de albahaca con la pasta y con el salmón.

Sobre su conservación...

Una vez hecha, lo mejor es consumirla inmediatamente.

Sin embargo, también se puede guardar en la nevera la pasta que sobre durante 3 - 4 días, siempre cubierta con film transparente, papel de aluminio, etc. para que no se seque.

Se puede calentar en el microondas a baja potencia, o bien, a fuego lento en una sartén con una cucharada de agua.



Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan la pasta? Puedes encontrar más recetas y algunos consejos para que la pasta te quede siempre perfecta en nuestra Página de Recetas de Pasta Italiana.

¿Te gusta la albahaca? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Albahaca.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Fettuccine al Pesto de Albahaca Genovés
Salsa Pesto de Albahaca (Pesto di Basilico)

Fettuccine al Pesto de Aguacate con Tomates Secos

Fettuccine con Champiñones, Tomates Secos y Albahaca




















INGREDIENTES (3-4 personas):

Para la salsa:

- 40 g de queso parmesano rallado
- 40 g de hojas de albahaca fresca
- 1 diente de ajo
- 120 ml de nata líquida (crema de leche)
- 4 cucharadas de leche
- 200 g de salmón ahumado
- Pimienta negra al gusto
- 1 cucharadita de zumo de limón

Para los tagliatelle:

- 300 g de tagliatelle secos al huevo
- 4 litros de agua
- 1 cucharada de sal

NOTA: La salsa no lleva sal porque el salmón ahumado ya es salado y no es necesario añadir sal adicional.

INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions de Eria



1) Pon 4 litros de agua en una olla o cazuela grande a fuego medio fuerte.

2) Mientras se calienta el agua, pon en el vaso de batidora (o en el recipiente de un robot de cocina triturador) el queso parmesano, la albahaca, el diente de ajo, la nata liquida y la leche. Tritúralo hasta obtener un puré.

3) Cuando el agua empiece a hervir, añade una cucharada rasa de sal y la pasta (toda al mismo tiempo). Deja cocer la pasta a fuego medio-fuerte hasta que esté "al dente", es decir, cocida pero no demasiado blanda ni pastosa.

4) Mientras se cocina la pasta, corta el salmón en trocitos.

5) Pon la salsa de albahaca en una sartén grande a fuego medio-fuerte. Llévala a ebullición. Baja el fuego y cocínala unos minutos hasta que empiece a espesar ligeramente. Apaga el fuego.

6) Cuando la pasta esté "al dente", escurre el agua y añádela a la sartén con la salsa de albahaca. Añade el salmón ahumado y mezcla todo bien.

7) Añade pimienta negra al gusto y una cucharadita de zumo de limón y mézclalo.

8) Sirve inmediatamente.

¡Y a disfrutarlos!

domingo, 13 de septiembre de 2015

Salmón al Horno con Limón y Romero Fresco



Esta es una de esas recetas fáciles de preparar, que no llevan ingredientes raros, que no llevan mucho tiempo y que te sorprenden por el resultado tan rico que tienen. De todos es sabido que el limón combina muy bien con los pescados en general y el salmón en particular. Además el romero pone un toque aromático delicioso.

Es perfecto como segundo plato de una comida o como plato único en una cena acompañado de una ensalada. También puede ser una buena idea para ocasiones especiales con invitados, ya que, además de estar muy rico, puede estar hecho en menos de 30 minutos y se puede aprovechar el tiempo que el salmón está en el horno para preparar los entrantes o para preparar la mesa. Seguro que les sorprenderás :-)


Sobre los ingredientes...

Sólo son necesarios 4 ingredientes: ajo, aceite de oliva, limón (ralladura y zumo) y romero, además del salmón, que es el ingrediente principal, y la sal y la pimienta negra habituales de casi todas las comidas.

El salmón tiene muy buenas propiedades que hacen que sea recomendable consumirlo de vez en cuando. Contiene ácidos grasos Omega-3 que ayudan a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además, igual que el resto de los pescados, contiene proteínas de alto valor biológico. Por todo esto, este es un plato muy saludable.

En esta receta, utilizamos salmón en filetes. Sin embargo, también se puede cocinar con salmón en rodajas.

Romero Fresco
El romero es una planta aromática originaria de la región mediterránea que se lleva usando en la cocina desde tiempos inmemoriales acompañando sobre todo asados de carnes, pero también pescados y vegetales. Un ejemplo del uso del romero en asados de carnes es nuestra receta de pollo asado con mostaza, miel y romero fresco. Un ejemplo en pescados es nuestra receta de salmón con salsa balsámica de romero.

El romero también se usa para aromatizar aceites incorporando una ramita fresca en el envase donde se conservan. En la región española de Castilla-La Mancha es habitual encontrarlo cubriendo quesos curados (Queso Manchego al Romero).

No hay que olvidar el uso de esta planta aromática en dulces como nuestro bizcocho de limón, romero fresco y yogur.

En la cocina el romero se puede usar tanto fresco como seco. En esta receta debe emplearse romero fresco. No puede sustituirse por romero seco puesto que tiene un sabor mucho más fuerte y no se conseguiría el resultado deseado.


Sobre la forma de prepararlo...

La forma de preparar esta receta no puede ser más sencilla. Además de ser fácil, es muy rápida, no lleva mucho trabajo y no se requieren accesorios de cocina sofisticados (tan sólo un rallador para rallar la piel del limón).

Simplemente hay que mezclar en un cuenco todos los ingredientes, excepto el salmón, y repartir la mezcla por encima del salmón cortado en raciones individuales.

Una vez hecho esto, ya sólo queda hornearlo durante unos 13 -17 minutos. El tiempo depende del tamaño (grosor) de los trozos de salmón y de cómo te guste de hecho.

Si aprovechas para precalentar el horno mientras troceas el salmón y preparas la mezcla de limón y romero, la receta puede estar hecha en tan menos de 30 minutos.

Tras sacarlo del horno, para evitar que se seque, lo mejor es cubrir la bandeja con papel de aluminio mientras se enfría un poco y hasta que llegue el momento de servirlo. Ten en cuenta que esto también hace que siga cocinándose en el interior.

Sobre su conservación...

Una vez hecho, se conserva bien en la nevera durante unos 3 días tapado con film transparente para que no se seque. Si se calienta con el microondas a baja potencia, aunque no estará igual que recién horneado, el resultado es bastante aceptable.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


¿Te gustan las recetas de salmón? Puedes encontrar más en nuestra Página de Recetas de Salmón.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Salmón con Salsa Balsámica de Romero
Salmón al Horno con Limón y Salsa Cremosa de Eneldo
Salmón al Horno con Mostaza, Ajo y Perejil
Pechuga de Pollo a la Plancha con Limón y Romero
























INGREDIENTES (4-5 personas):

- 700 - 900 g de salmón
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 cucharadas de zumo de limón
- La ralladura de 1 limón
- 2 dientes de ajo machacados
- 1 cucharada de de romero fresco picado muy fino (aproximadamente 2 ramas de unos 12 cm)
- Sal al gusto (aproximadamente 3/4 de cucharadita)
- Pimienta negra al gusto


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration de Eria



1) Precalienta el horno a 205 ºC con calor tanto arriba como abajo.

2) Corta el filete de salmón en raciones individuales. Colócalas sobre una bandeja de hornear untada de aceite de oliva.

3) En un cuenco o bol, pon el aceite de oliva, el zumo de limón, la ralladura de limón, el ajo machacado, el romero picado, la sal y la pimienta. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.

4) Vierte la mezcla sobre el salmón cubriendo toda su superficie.

5) Hornea en el horno precalentado a 205 ºC entre 13 y 17 minutos. A mayor grosor de las raciones, más tiempo se requerirá.

6) Tras sacarlo del horno, tapa la bandeja con papel de aluminio hasta el momento de servir para que no se seque.

¡Y a disfrutarlo!

viernes, 11 de septiembre de 2015

Scones de Manzana, Queso Cheddar y Salvia Fresca



Los scones son unos bollos ingleses que normalmente se toman en la hora del té con mantequilla o mermelada. Son similares a los "American Biscuits" con la diferencia de que estos últimos son salados mientras que los scones suelen ser más dulces y también se les suelen incorporar frutas frescas como arándanos o deshidratadas como pasas, etc.

Se toman cuando todavía están templados y están más que deliciosos. Tienen un exquisito sabor a mantequilla y son crujientes por fuera y suaves y esponjosos por dentro. Son como una golosina. ¡Un verdadero vicio! :-)

Esta es una versión de los scones tradicionales en la que mezclamos sabores dulces y salados con hierbas aromáticas y el resultado no puede ser mejor :-)

Son perfectos para el desayuno, la merienda, para acompañar una comida o para un tentempié a cualquier hora del día.

Sobre los ingredientes...

La base de los scones se hace con harina de trigo, mantequilla, levadura química de repostería, azúcar, mantequilla, huevo y leche. A esto se añade el queso cheddar, la manzana y la salvia.

Para que adquieran ese bonito color dorado, se pintan con huevo mezclado con un poco de leche antes de meterlos al horno.

La levadura química de repostería es comúnmente conocida como levadura Royal, ya que ésta es una de las marcas comerciales que la fabrica. Se comercializa en forma de polvo blanco y se trata de una levadura que se activa con las altas temperaturas de horno. Es decir, a diferencia de la levadura de panadería, no necesita fermentación previa.

Queso Cheddar
El queso Cheddar es un queso de origen inglés originario de la villa de Cheddar, en Somerset. Sin embargo, hoy en día se fabrica en Reino Unido, Irlanda, Canadá, Estados Unidos, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Argentina, Suecia y Australia.

Se hace con leche de vaca y dependiendo del tiempo de curación podrá ser de sabor suave o de sabor mas fuerte en los cheddar curados. Hay variedades de color pálido y las hay que tienen un color anaranjado.

Se suele vender en bloques de unos 200 g empaquetados.

El queso cheddar que usamos en esta receta es queso cheddar curado y, por tanto más, sabroso que el queso suave. Si no lo encuentras puedes sustituirlo por otro queso sabroso que te guste y que no sea de los que se funden fácilmente.


Salvia Fresca
La salvia es una hierba aromática de la misma familia que la menta, el orégano, el tomillo y el romero.

Su nombre proviene del latín "salvare" que significa "curar", y es que, además de emplearse en la cocina, es una planta considerada medicinal y se usa mucho en medicina natural, ya que se le atribuyen propiedades antisépticas, antimicrobianas, digestivas, cicatrizantes y antiinflamatorias, entre otras.

En la cocina, los países en los que más se usa son Italia y Estados Unidos. Se usa tanto fresca como seca para aromatizar guisos de carnes y salsas.

También se usa como condimento en embutidos y para aromatizar quesos. En España se suele tomar en infusión.

De la misma manera que otras hierbas aromáticas como por ejemplo la albahaca, es muy fácil de cultivar y podemos incluso tenerla en casa en una maceta. De esta manera se pueden ir cortando las hojas poco a poco según se necesiten y así se puede disfrutar de salvia fresca cuando

En esta receta, la salvia que se utiliza es salvia fresca. Si no la encuentras, puedes sustituirla por romero fresco y los scones también quedarán muy ricos :-).













Sobre la forma de prepararlos...

La forma de prepararlos es muy sencilla y no se requieren utensilios de cocina especiales.

Para que queden perfectos es importante que la mantequilla esté muy fría. El motivo es que hay que mezclarla con la harina presionando con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura parecida a la del pan rallado grueso. Es decir, tienen que quedar una especie de miguitas sueltas. Si la mantequilla no estuviera suficientemente fría o si se calienta con el calor ambiente o el de las manos, en lugar de migas sueltas, puede quedar una especie de pasta pegajosa. Esto último no es lo deseado, ya que los scones quedarían duros.

Si en tu cocina hace mucho calor o si los haces en verano, un truco para evitar esto es meter la harina en el congelador unos minutos (junto al recipiente en el que vayas a hacer la mezcla).

Igual que la mantequilla, el resto de ingredientes (huevo, leche, queso...) también deben estar fríos.

Por otro lado, hay que ser muy rigurosos con las proporciones de los ingredientes para que la masa no quede ni poco densa ni demasiado densa y se pueda trabajar bien. Ten en cuenta que habrá que formar una bola, aplastarla formando un disco y cortarlo con un cuchillo en 8 porciones iguales. Si la masa estuviera poco densa, se pegaría a la superficie de trabajo y no conservaría su forma.

Una vez hecha la masa, tampoco dejes que se caliente antes de estirarla. Si vas a tardar en hornearlos, lo mejor es darles la forma de scones, colocarlos en la bandeja de hornear cubiertos con film transparente o plástico de cocina, para que conserven la humedad y no se sequen, y ponerlos en la nevera hasta el momento de hornear.

Este es un buen truco para tenerlos recién hechos en el momento en el que los vayas a consumir, sin tener que dedicar tiempo a preparalos previamente. Sólo meterlos al horno y listos! En este caso, no los pintes con huevo hasta el momento justo de meterlos al horno.

Sobre su conservación...

Cuando más ricos están en cuando están recién hechos y todavía están templados, ya que estarán crujientes por fuera y tiernos por dentro. Se conservan bien unos 3 días después de hacerlos si los pones en un lugar fresco y seco cubiertos con film transparente (plástico de cocina) para que no se sequen y se pongan duros. Sin embargo, con el paso del tiempo, perderán la textura crujiente del exterior y se pondrán más blanditos.

Una vez que se hayan enfriado, para que estén más ricos, puedes meterlos unos minutos en el horno, hasta que estén templados. Si tienes un microondas con gratinador, también puedes usarlo, poniendo los scones en la parte baja del microondas. Esto te ahorrará el tiempo de calentar el horno. ¡Cuidado! Usa el microondas sólo con el gratinador. Si no dispones de gratinador en el microondas, no lo utilices ya que los scones perderían su textura crujiente y quedarían calientes pero blandos.

También se pueden congelar envueltos en papel de aluminio. Si lo haces cuando están recién hechos, tras descongelarlos estarán igual que si acabaras de hacerlos. El mejor momento para congelarlos es cuando se han enfriado pero todavía no están a temperatura ambiente sino que están tibios. Usa el horno o el gratinador del microondas para calentarlos hasta que estén templados y estarán perfectos. También puedes meterlos congelados y así se descongelarán y se calentarán al mismo tiempo.

Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan los scones? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Scones.

¿Te gustan la manzana? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Recetas con Manzana.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Blueberry Scones (Scones de Arándanos)
Pumpkin Scones (Scones de Calabaza)

Scones de Arándanos Rojos Secos y Avena

Pastel de Manzana a la Sidra con Frambuesas






















INGREDIENTES (8 scones):

Para los scones:

- 260 g de harina de trigo
- 2 cucharaditas de levadura química de repostería
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 115 g de mantequilla muy fría cortada en dados pequeños
- 1 huevo frío (recién sacado de la nevera)
- 3 cucharadas de leche
- 1 manzana en dados muy pequeños (o bien rallada con la parte gruesa del rallador)
- 2 cucharadas de salvia fresca picada muy fina
- 25 g (2 y 1/2 cucharadas) de queso Cheddar curado cortado en dados muy pequeños.

Para pintarlos:

- 1 huevo batido
- 1 cucharada de leche

INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




1) Precalienta el horno a 190ºC con las dos resistencias encendidas, la de arriba y la de abajo.

2) Mezcla en una fuente amplia la harina, la levadura de repostería, la sal y el azúcar.

3) Una vez mezclado todo, añade la mantequilla muy fría cortada en dados pequeños y mézclala con la harina presionando con los dedos hasta que tenga el aspecto de pan rallado grueso (puedes imágenes en el vídeo).

4) Añade a la mezcla anterior la manzana, el queso cheddar y la salvia fresca. Mézclalo dando vueltas con una cuchara. Deja un hueco en el centro.

5) En un cuenco o un plato aparte, bate el huevo con un tenedor, añade la leche y mézclalo.

6) Añade la mezcla de huevo y leche a la fuente con los ingredientes secos y mézclalo suavemente con una cuchara. Cuando esté demasiado espeso para seguir dando vueltas, presiona la mezcla con la parte de atrás de la cuchara para que se una formando una bola. Si tienes dificultades para conseguir formar la masa puedes añadir un poco más de leche, pero cuidado, hazlo de cucharadita en cucharadita para no excederte. No sobretrabajes la masa. El objetivo es únicamente que se una formando una bola.

7) Pon la masa sobre una superficie enharinada y espolvoréala con un poco de harina por encima. Con las manos enharinadas, forma una bola con la superficie lisa. Aplasta la bola hasta formar un círculo de unos 18 cm de diámetro (puedes imágenes en el vídeo).

8) Corta con un cuchillo el círculo en dos mitades, cada mitad en dos cuartos y cada cuarto en 2 octavos. Lo mejor es presionar con el cuchillo desde arriba y separar los trozos en lugar de moverlo horizontalmente (así se quedaría pegado a la masa).

9) Pon los scones en una bandeja para horno con papel de hornear (si no tienes, engrasa la bandeja con un poco de mantequilla) y pinta la parte superior con la mezcla de huevo y leche.

10) Hornéalos en el centro del horno precalentado a 190 ºC durante 15-20 minutos. Los scones estarán listos cuando hayan crecido y tengan la parte superior de un profundo color dorado.

11) Tras sacarlos del horno, colócalos sobre una rejilla y déjalos enfriar unos minutos hasta que estén templados.


¡Y a disfrutarlos!

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Ensalada de Pepino, Yogur y Menta Fresca



Esta es una ensalada de inspiración libanesa con muy pocos ingredientes pero al mismo tiempo riquísima. Tiene un aderezo cremoso con una base de yogur y con menta fresca, que pone el toque aromático.

Es perfecta como primer plato o entrante en los días calurosos del verano, ya que es muy refrescante.

Sobre los ingredientes...

El ingrediente principal de la ensalada es el pepino.  El pepino tiene un alto porcentaje de agua, lo que hace que tenga muy pocas calorías. También tiene propiedades diuréticas y desintoxicantes.

El aderezo o aliño se prepara simplemente con yogur, ajo, menta fresca y sal.

Menta Fresca
La menta es una de las hierbas aromáticas más conocidas y más utilizadas. Es muy apreciada por su aroma y sabor refrescante.

Contiene una sustancia denominada mentol, que es la responsable del característico aroma, y que se usa para fabricar golosinas, productos bucales, lociones de afeitar, etc.

En la cocina se usa principalmente en dulces y repostería, pero también en platos salados como nuestros fettuccine all'arancio (con naranja y menta fresca).

Si no dispones de menta fresca, puedes usarla seca, pero ten en cuenta que el sabor será más fuerte y por tanto tendrás que poner la mitad de la cantidad. Además, también hay que tener en cuenta que el sabor de la menta seca es diferente (pierde el toque de frescura de la hierba fresca).

Sobre la forma de prepararla...

En primer lugar hay que lavar muy bien los pepinos y cortarlos en rodajas tan finas como sea posible, casi transparentes. Cuanto más finas sean las rodajas, más sabor tendrá la ensalada, ya que estarán más impregnadas del aliño o aderezo.

Los pepinos, una vez cortados en rodajas, hay que ponerlos en un escurridor con sal. La sal hace que suelten parte del agua que contienen.

Si no se hiciera así, soltarían el agua al entrar en contacto con el aliño de la ensalada, que contiene sal, y en este caso, el aliño sería líquido en lugar de cremoso y además perdería sabor.

Una vez que suelten el agua hay que lavarlos para eliminar los restos de sal, escurrirlos muy bien y secarlos con papel absorbente de cocina para que queden lo más secos que sea posible.

El aliño o aderezo es muy fácil de preparar. Tan sólo hay que mezclar los ingredientes en un bol o cuenco pequeño dando vueltas con una cuchara.


Sobre su conservación...

Aunque lo mejor es consumir la ensalada cuando se acaba de hacer, se puede conservar durante 1 o 2 días en la nevera cubierta con plástico de cocina o film transparente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)

¿Te gustan las ensaladas? Puedes encontrar más recetas en nuestra Página de Ensaladas.

Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Ensalada de Pepino con Crème Fraîche y Eneldo Fresco
Ensalada de Pepino con Sésamo y Jengibre
Sopa Fría de Pepino, Manzana y Yogur
Ensalada de Pepino, Pera, Pistachos,Arándanos y Queso























INGREDIENTES (3-4 personas):

- 2 pepinos
- 2 yogures naturales (2x125 ml)
- 1 diente de ajo machacado
- 1/2 cucharadita de sal (o bien, sal a tu gusto)
- 2 cucharadas de menta fresca picada fina


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Winds Of Inspiration



1) Lava muy bien los pepinos y córtalos longitudinalmente en dos mitades. Corta cada una de ellas en rodajas tan finas como te sea posible. Deben ser casi transparentes (puedes ver imágenes en el vídeo). Ponlas en un escurridor, añade sal por encima de las rodajas, mézclalas y déjalas reposar para que suelten el agua (unos 15 - 20 minutos).

2) Mientras tanto, prepara el aliño poniendo en un cuenco todos los ingredientes (yogur, ajo machacado, sal y menta fresca picada) y mezclándolos dando vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla uniforme. Ponlo en la nevera hasta el momento en el que vayas a añadirlo a la ensalada.

3) Lava las rodajas de pepino para eliminar todos los restos de sal, escúrrelas muy bien y sécalas con papel absorbente de cocina. Intenta que queden lo más secas que sea posible. Ponlas en una fuente amplia.

4) Añade el aderezo cremoso a los pepinos y mézclalo bien dando vueltas con una cuchara. Pon la ensalada en la nevera 15 minutos antes de servirla.

5) Sírvela en platos individuales espolvoreada con menta fresca picada.

¡Y a disfrutarla!

sábado, 5 de septiembre de 2015

Galette de Tomates y Queso de Cabra



Esta tarta salada de aspecto rústico está hecha con una masa crujiente rellena de tomates y queso de cabra que se hornean junto a la tarta. Está más rica cuando se consume caliente o templada, pero también se puede consumir a temperatura ambiente.

La base de esta tarta es un mezcla entre una masa quebrada y una masa de hojaldre. Es muy crujiente, pero no tan arenosa como la masa quebrada. Es más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada y está muy rica. Aunque merece la pena prepararla en casa y además es muy fácil de hacer, si no quieres complicarte mucho o no tienes tiempo para prepararla, puedes comprar una masa de las que ya vienen estiradas. Puedes sustituirla por una masa quebrada (masa brisa o brisée, en francés) o bien por masa de hojaldre.

Es perfecta como entrante o primer plato, o bien, para una comida o una cena a base de tapas para compartir.

Si te gusta esta galette, te recomendamos que pruebes nuestras galettes dulces:
- Galette de Melocotones y Arándanos.
- Galette de Fresas y Queso

Sobre los ingredientes...

La base de la tarta se hace con harina, sal, mantequilla, zumo de limón, nata agria y agua.

La nata agria o crema agria también se conoce como sour cream, en inglés. Se trata de nata acidificada con bacterias de la leche que generan ácido láctico. Es espesa y cremosa y tiene un sabor agrio que recuerda al yogur, a la mantequilla y a las nueces. La versión francesa de la "sour cream" es la crème fraîche, La principal diferencia entre ellas es que la crème fraîche tiene un mayor contenido en grasas (30 - 35%) y un menor contenido de proteínas. En esta receta podemos utilizar cualquiera de las dos.

Si no las encuentras en tu supermercado (en la sección de productos refrigerados), puedes preparar algo muy parecido muy fácilmente en casa. Mira cómo hacerlo en nuestro post de la receta de la crème fraîche caseraTambién se puede sustituir por la misma cantidad de yogur griego.



Para preparar el relleno de tomate y queso de cabra se necesita aceite de oliva, ajo y albahaca además de los tomates y el queso.

Albahaca Fresca
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más representativas de la cocina italiana. Con ella se prepara la famosa salsa "pesto de albahaca genovés" o "pesto di basilico" en italiano.

Se trata de una salsa a base de hojas de albahaca fresca, piñones, ajo, aceite de oliva y queso parmesano, originaria de la región de Liguria donde crece la albahaca por la que es famosa la Riviera italiana.

La albahaca es una planta muy fácil de cultivar. Si dispones de un pequeño huerto o de una terraza donde se puedan colocar unas macetas, es una buena idea plantar unas plantas de albahaca para poder consumirla fresca y recién cortada.


En la receta que os traemos hoy, la albahaca puede ser tanto fresca como seca o deshidratada. Lo único que hay que tener en cuenta es que si es seca, se pone la mitad de cantidad.


Sobre la forma de prepararla...

La preparación es muy sencilla. Sólo hay que estirar con el rodillo la masa para la base de la tarta y colocar encima la capa de tomate y queso de cabra dejando libre un borde de 3-4 cm. Por último, se dobla el borde de la masa hacia el centro, se pinta con huevo y se hornea.

Para preparar la masa no necesitas utensilios especiales, aunque se puede hacer con un robot de cocina o una batidora con un accesorio para triturar.

El truco es que los ingredientes estén muy fríos. Es necesario tener la harina en el congelador durante media hora. Después, hay que añadir la mantequilla muy fría cortada en dados y hacer que se integre con la harina cortándola en trocitos más más pequeños al mismo tiempo que se mezcla con la harina utilizando uno o dos cuchillos (también hay accesorios amasadores o mezcladores para hacerlo). Hay que conseguir tener algo parecido a pan rallado muy grueso.

Con un robot de cocina o un accesorio triturador, esto se consigue presionando el botón que hace funcionar el triturador con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos hasta conseguir la textura de pan rallado grueso.

Por ultimo, se añade una mezcla de zumo de limón, nata agria y agua y se mezcla hasta formar una bola. Esta bola debe guardarse en la nevera durante 30 minutos envuelta en plástico de cocina (film transparente). Después ya sólo queda estirarla con el rodillo.

Con un robot de cocina este paso también se consigue con pulsaciones cortas intermitentes, hasta que la pasta comience a unirse. En este caso no es necesario que forme una bola. Esto debe hacerse de forma manual tras sacar la pasta del robot de cocina.

Lo ventaja principal de esta masa, además de que está muy rica, es que es mucho más fácil de estirar con el rodillo que una masa quebrada. La masa quebrada, tras sacarla de la nevera puede estar demasiado dura para estirarla y puede ser necesario esperar a que aumente un poco su temperatura para que se estire más fácilmente. Sin embargo, si su temperatura sube mucho, se puede pegar a la superficie de trabajo. Esto no ocurre con la masa de esta receta, que se puede estirar mucho más fácilmente desde el momento en que se saca de la nevera.

Otra ventaja de esta masa sobre la masa quebrada es que es más elástica y no se rompe tan fácilmente cuando se estira.

Para preparar el relleno de tomate y queso de cabra, hay que empezar cortando los tomates en rodajas finas y poniéndolos sobre papel absorbente espolvoreados con sal final. En unos minutos soltarán parte del agua que contienen y esto evitará que la galette quede acuosa.


Sobre su conservación...

Si te sobra algo de galette, la puedes conservar en la nevera. Sin embargo, tras sacarla, debes esperar a que se ponga a temperatura ambiente, o mejor aún, debes calentarla ligeramente, ya que está más rica templada o caliente. 

Si se mete en el microondas, la base perderá su textura crujiente y se pondrá blanda. Para templarla, lo mejor es calentarla en el horno o bien con el gratinador del microondas (si el microondas dispone de gril para gratinar).

También se puede congelar, entera o bien en raciones individuales envueltas en papel de aluminio. En este caso, puedes meterla directamente al horno o al gril para descongelarla y al mismo tiempo calentarla y que quede crujiente.


Aquí os dejo la receta. ¡Espero que la disfrutéis! :-)


Si te gusta esta receta, también te gustarán:

Ensalada de Tomates al Estilo Egipcio
Quiche de Alcachofas y Queso Gruyère


Quiche de Salmón Ahumado y Eneldo Fresco
Popover de Espárragos, Bacon y Queso Gruyère













INGREDIENTES (8 raciones):

Para la base:

- 165 g de harina
- ¼ de cucharadita de sal
- 115 g de mantequilla
- 4 cucharadas de nata agria (sour cream o crème fraîche). Pueden sustituirse por la misma cantidad de yogur griego
- 2 cucharaditas de zumo de limón recién exprimido
- 4 cucharadas de agua fría (puedes añadir 1 o 2 más si es necesario)

Para el relleno de tomates y queso de cabra:

- 2 dientes de ajo machacados
- 1 y 1/2 cucharadas de albahaca seca (o bien, 3 cucharadas de albahaca fresca picada)
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- 2 tomates (350 g aprox.)
- 85 g de queso de cabra

Para el acabado:

- Un huevo batido para pintar


INSTRUCCIONES DE LA RECETA PASO A PASO:

En el siguiente vídeo en alta definición puedes ver las instrucciones de la receta paso a paso con imágenes. La música de este vídeo es Royalty Free y está disponible aquí:
Minimal Illusions
Winds Of Inspiration




En primer lugar preparamos la pasta para la base de la galette...

1) Pon una fuente amplia la harina y métela en el congelador durante 30 minutos.

2) Mientras tanto, pon en cuenco pequeño el zumo de limón, la nata agria y el agua. Mézclalo bien dan vueltas con una cuchara hasta tener una mezcla homogénea. Ponlo en la nevera hasta el momento de usarlo.

3) Corta la mantequilla en dados y ponla de nuevo en la nevera hasta el momento de usarla.

4) Tras los 30 minutos, saca la harina del congelador. Añade la sal y mézclala con la harina dando vueltas con una cuchara. Añade la mantequilla cortada en dados, mézclala con la harina y córtala en trocitos cada vez más pequeños ayudándote de uno o dos cuchillos hasta conseguir que la mezcla tenga la consistencia de pan rallado grueso (puedes ver imágenes en el vídeo).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina o una batidora con un accesorio triturador puedes conseguir el mismo resultado presionando el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, hasta que consigas la consistencia de pan rallado grueso.

5) Añade la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua. Mézclalo con una cuchara hasta que se forme una pasta muy espesa que se una formando una bola. Si queda demasiado seca y no consigues que se una, puedes añadir una o dos cucharadas más de agua (de una en una según se necesite).

NOTA: Si dispones de un robot de cocina, o una batidora con un accesorio triturador, presiona el botón para triturar con pulsaciones intermitentes de 2-3 segundos, mientras añades la mezcla de zumo de limón, nata agria y agua, hasta que se forme una pasta que comience a unirse. Hay que parar antes de que se una por completo.

6) Envuelve la pasta en plástico de cocina o film transparente y déjala en la nevera durante al menos 30 minutos.

NOTA: También puedes prepararla hasta este punto el día anterior al que vayas a hacer la galette.

Continuamos preparando el relleno de tomates y queso de cabra...

7) Corta los tomates en rodajas de 0,5 centímetros de grosor. Colócalas sobre papel absorbente y espolvoréalas con sal. Deja que reposen para que suelten parte del agua que contienen.

8) Pon en un cuenco los dientes de ajo machacados, la albahaca, el aceite de oliva, pimienta negra y sal a tu gusto. Mézclalo bien dando vueltas con una cuchara.

Finalmente, montamos la galette y horneamos

10) Precalienta el horno a 205 ºC.

11) Pon la masa sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Estírala con el rodillo enharinado hasta tener un círculo de 30 cm de diámetro. Para conseguir que la masa tenga un grosor uniforme, pasa el rodillo desde el centro hasta los extremos. Para evitar que se pegue a la superficie de trabajo, gírala 90 grados cada cierto tiempo y pon más harina en la superficie (y en el rodillo) si es necesario.

12) Una vez estirada, enróllala sobre el rodillo sin presionar para trasportarla hasta la bandeja de hornear. Estírala sobre la bandeja cubierta de papel de hornear.

13) Esparce sobre la masa estirada la mitad de mezcla de aceite de oliva, ajo y albahaca dejando un borde de unos 2-3 cm.

14) Coloca los tomates secados con papel absorbente por encima, dejando un borde de 3-4 cm. Reparte por encima de los tomates los trozos de queso de cabra. Esparce sobre los tomates el resto de la mezcla de aceite de oliva, ajo y albahaca.


15) Pliega el borde de la masa hacia dentro con cuidado de no romper la masa (puedes ver imágenes en el vídeo).

16) Pinta el borde con huevo batido.

17) Hornea en el horno precalentado a 205 ºC durante 20-25 minutos o hasta que esté de un profundo color dorado.

18) Tras sacarla del horno deja que se enfríe sobre la bandeja hasta que esté ligeramente templada.

¡Y a disfrutarla!
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